{"id":39036,"date":"2016-06-28T09:59:05","date_gmt":"2016-06-28T14:59:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/?p=39036"},"modified":"2016-06-28T09:59:05","modified_gmt":"2016-06-28T14:59:05","slug":"la-sabiduria-implora-invita-e-ilumina-proverbios-18-222","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-sabiduria-implora-invita-e-ilumina-proverbios-18-222\/","title":{"rendered":"La sabidur\u00eda implora, invita e ilumina Proverbios 1:8\u20132:22"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">En este cap\u00edtulo presentaremos tres cuadros de la forma en que opera la sabidur\u00eda:<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Estudiaremos a un padre aconsejando a su hijo para que no ande con los pecadores (1:8\u201319)<\/li>\n<li>Escucharemos a la sabidur\u00eda llamando a los simples, los burladores y los insensatos para que acepten su oferta de derramar su esp\u00edritu sobre ellos (1:20\u201333).<\/li>\n<li>Centraremos nuestra atenci\u00f3n en el padre que ilumina el camino de su hijo acerca de los beneficios de estar atento a la sabidur\u00eda, la prudencia y la inteligencia (2:1\u201322).<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a1CUIDADO CON LOS PECADORES! <\/strong><strong>1:8\u201319<\/strong><strong><br \/>\nPasaje paralelo: Proverbios <\/strong><strong>4:10\u201319<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La obediencia ser\u00e1 recompensada <\/strong><strong>1:8\u20139<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo buen padre aconseja a su hijo, y muchas veces tiene que advertirle de ciertos peligros que amenazan su vida. Los autores de Proverbios usan esa figura con frecuencia. El cuadro es tierno y demuestra que es un buen m\u00e9todo de ense\u00f1anza que trasciende a todas las culturas y generaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta secci\u00f3n comienza con un llamado a oir la instrucci\u00f3n del padre y a no despreciar la direcci\u00f3n de la madre (1:8). En seguida, se usa un paralelismo sin\u00f3nimo. La instrucci\u00f3n paterna y la direcci\u00f3n materna son adorno de gracia a la cabeza y collares para el cuello del hijo (1:9). Es deber de los padres instruir a sus hijos, y ambos tienen participaci\u00f3n en el proceso (Deuteronomio 6:4\u20139 y Proverbios 22:6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es tambi\u00e9n deber de los hijos obedecer a los padres y honrarlos (\u00c9xodo 20:12). Se ofrece una larga vida al hijo obediente, y precisamente en esa \u00e1rea se encuentra el cumplimiento de lo dicho en el proverbio. A trav\u00e9s de su vida, el hijo obediente estar\u00e1 adornado de gracia. \u00c9sta se refleja en la buena disciplina que controla su ser y en la admiraci\u00f3n que recibe de quienes rigen su vida por los valores absolutos que provienen de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Advertencia contra el peligro de andar con pecadores <\/strong><strong>1:10<\/strong><strong>, <\/strong><strong>15<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pecadores siempre nos rodean y buscan la manera de atraparnos. El simple o incauto es especialmente objeto de su esfuerzo. Un joven inexperto en las asechanzas del enemigo puede caer f\u00e1cilmente en su lazo. Por eso, el buen padre da instrucci\u00f3n a su hijo acerca de las diferentes situaciones que se le presentar\u00e1n en la vida. \u00c9l tiene que experimentar lo que le espera, pero si entra en la lucha advertido y con conocimiento, es m\u00e1s probable que alcance el triunfo. La ense\u00f1anza b\u00edblica es concisa y clara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201cHIJO M\u00cdO, SI LOS PECADORES TE QUISIEREN<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>ENGA\u00d1AR, NO CONSIENTAS\u201d (<\/strong><strong>1:10<\/strong><strong>).<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201c\u2026NO ANDES EN CAMINO CON ELLOS. APARTA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>TU PIE DE SUS VEREDAS\u201d (<\/strong><strong>1:15<\/strong><strong>).<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Las artima\u00f1as de los pecadores <\/strong><strong>1:11\u201319<\/strong><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Tientan al incauto (1:11a)<\/li>\n<li>Ponen asechanzas para derramar sangre (1:11b).<\/li>\n<li>Acechan sin motivo al inocente (1:11c).<\/li>\n<li>Se proponen tragar vivos y enteros a los inocentes (1:12).<\/li>\n<li>Piensan enriquecerse de sus robos (1:13).<\/li>\n<li>Ponen carnada delante del joven inexperto: \u201ctu puedes participar de las riquezas\u201d (1:14).<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El fin de los pecadores <\/strong><strong>1:16\u201319<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pecadores, cuyos pies corren hacia el mal y van presurosos a derramar sangre (1:16), ponen asechanzas a su propia sangre, y a sus almas tienden lazo (1:18). Por lo dicho en 1:17, es evidente que las aves son m\u00e1s sabias que los pecadores: \u201cEn vano se tender\u00e1 la red ante los ojos de toda ave\u201d. En cambio, el pecador se deja cegar a tal extremo por su propia avaricia, que no ve el lazo que \u00e9l mismo pone a su alma. La codicia quita la vida de los pecadores (1:19). Al fin y al cabo es una retribuci\u00f3n que viene de Dios mismo en cumplimiento de la ley de la siembra y la cosecha (G\u00e1latas 6:7\u20138).<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>\u00a1PENSEMOS!<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>\u00bf\u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 la recompensa del hijo que acata la instrucci\u00f3n de su padre y la direcci\u00f3n de su madre?<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>\u00bf\u00bfQu\u00e9 ha de hacer el hijo cuando los pecadores <\/strong><strong>le quieren enga\u00f1ar? \u00bfCu\u00e1les son algunas artima\u00f1as de los pecadores? \u00bfCu\u00e1l fue la \u00faltima carnada que los pecadores ofrecieron al joven? \u00bfEn qu\u00e9 son m\u00e1s sabias las aves que los pecadores? \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 el fin de los imp\u00edos?<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>LA SABIDUR\u00cdA CLAMA EN LAS CALLES <\/strong><strong>1:20\u201330<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Pasaje paralelo: <\/strong><strong>8:1\u201321<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este contexto, la sabidur\u00eda se presenta en forma personificada. Clama en las calles, en las plazas, en los lugares principales de reuni\u00f3n y en las entradas de la ciudad (1:20\u201321). Su llamado se hace en lugares p\u00fablicos, no en los centros acad\u00e9micos. La sabidur\u00eda se ofrece a todo el mundo y ella misma toma la iniciativa en ofrecerse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su invitaci\u00f3n se dirige a los simples, los burladores y los insensatos. Es evidente que cada uno tiene su tendencia bien arraigada en su modo de actuar. Los simples aman la simpleza; los burladores desean mofarse de otros y los insensatos aborrecen la ciencia (1:22). La sabidur\u00eda pregunta: \u201c\u00bfHasta cuando?\u201d Ella exhorta a todos a escuchar su reprensi\u00f3n y agrega:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201cHE AQU\u00cd YO DERRAMAR\u00c9 MI ESP\u00cdRITU<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>SOBRE VOSOTROS, Y OS HAR\u00c9 SABER MIS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>PALABRAS\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>(<\/strong><strong>1:23<\/strong><strong>).<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Qu\u00e9 invitaci\u00f3n m\u00e1s gentil! Seguramente todo el mundo responder\u00e1 en forma afirmativa. Pero no es as\u00ed, s\u00f3lo lo hacen unos pocos (1:33). Los simples, los burladores y los insensatos desprecian su oferta para seguir en sus malvados caminos (1:24\u201325).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sabidur\u00eda toma en cuenta el rechazo. Dice que llegar\u00e1 el momento en que los que la despreciaron experimentar\u00e1n calamidades, y ella se reir\u00e1 (1:26); llamar\u00e1n, pero no responder\u00e1 (1:28).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El colmo del desprecio se encuentra en las palabras siguientes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201c\u2026ABORRECIERON LA SABIDUR\u00cdA, Y NO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>ESCOGIERON EL TEMOR DE JEHOV\u00c1\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>(<\/strong><strong>1:29<\/strong><strong>).<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La retribuci\u00f3n divina es evidente en los vv. 31\u201332. \u201cComer\u00e1n del fruto de su camino, y ser\u00e1n hastiados de sus propios consejos. Porque el desv\u00edo de los ignorantes los matar\u00e1, y la prosperidad de los necios los echar\u00e1 a perder\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La invitaci\u00f3n permanece abierta para los que oyen (1:33a): habitar\u00e1n confiadamente, y vivir\u00e1n tranquilos, sin temor del mal (1:33b-c).<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>\u00a1PENSEMOS!<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>\u00bfEn qu\u00e9 forma aparece la sabidur\u00eda en esta secci\u00f3n? \u00bfD\u00f3nde clama la sabidur\u00eda? \u00bfA qui\u00e9nes se dirige? \u00bfCu\u00e1l es su mensaje? \u00bfC\u00f3mo responden los simples, los burladores y los insensatos? \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 la respuesta de la sabidur\u00eda cuando ellos clamen? \u00bfCu\u00e1l fue el colmo de su rechazo? \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 su fin? \u00bfCu\u00e1les ser\u00e1n las bendiciones de los que oyen y aceptan la oferta de la sabidur\u00eda? \u00bfC\u00f3mo se puede aplicar esta ense\u00f1anza a la vida?<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>PRESTE ATENCI\u00d3N A LA SABIDUR\u00cdA, LA PRUDENCIA Y LA INTELIGENCIA <\/strong><strong>2:1\u201322<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El padre vuelve a dirigirse a su hijo implor\u00e1ndole que reciba sus palabras, guarde sus mandamientos y preste su o\u00eddo y coraz\u00f3n a la sabidur\u00eda, la inteligencia y la prudencia (2:1\u20133). Cada una de estas virtudes tiene su significado (vea el cuadro \u201cProp\u00f3sitos del Libro\u201d en el primer cap\u00edtulo de este libro), pero parece que se usan como sin\u00f3nimos. La palabra clave es siempre la sabidur\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Los verbos indican que hay un proceso necesario para obtener la sabidur\u00eda <\/strong><strong>2:1\u20134<\/strong><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>El hijo deb\u00eda <em>recibir<\/em> la ense\u00f1anza (2:1a). La acci\u00f3n opuesta ser\u00eda rechazarla.<\/li>\n<li>Deb\u00eda <em>guardar o atesorar<\/em> los mandamientos (2:1b). Existe siempre la posibilidad de olvidar aun lo que uno ha recibido. Esto implica la disciplina de la meditaci\u00f3n para grabar bien los mandamientos en la mente y coraz\u00f3n.<\/li>\n<li>Deb\u00eda <em>buscar<\/em> la sabidur\u00eda diligentemente, como quien busca un tesoro precioso de plata (2:4).<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Beneficios de recibir la sabidur\u00eda <\/strong><strong>2:5\u201322<\/strong><strong> (Vea tambi\u00e9n <\/strong><strong>3:13\u201320<\/strong><strong>)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Conocer a Dios y gozar de su protecci\u00f3n (<\/em><em>2:5\u20138<\/em><em>)<\/em>. El que busca la sabidur\u00eda como a un tesoro, entender\u00e1 el temor de Jehov\u00e1 y hallar\u00e1 el conocimiento divino (2:5). El Se\u00f1or guarda sus veredas y preserva el camino de sus santos (2:8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Tener discernimiento moral, que se manifestar\u00e1 de la manera siguiente (<\/em><em>2:9\u201322<\/em><em>):<\/em><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Discernimiento para vivir (2:9\u201311). \u201cEntonces entender\u00e1s justicia, juicio y equidad, y todo buen camino\u201d (2:9). Todo creyente sincero quiere saber c\u00f3mo aplicar la ense\u00f1anza a su vida. Dios iluminar\u00e1 el camino del que recibe la sabidur\u00eda a cada paso que da. Adem\u00e1s, la sabidur\u00eda entrar\u00e1 en su coraz\u00f3n; la ciencia ser\u00e1 grata a su alma; ser\u00e1 guardado por la discreci\u00f3n, y la inteligencia le preservar\u00e1 (2:10\u201311). Lo bello de esta ense\u00f1anza es que la sabidur\u00eda act\u00faa desde adentro de la persona y por el ejercicio de usarla, llega a ser f\u00e1cil tomar decisiones correctas.<\/li>\n<li>Protecci\u00f3n de hombres perversos (2:12\u201315). Los hombres malos a que se refiere este pasaje pueden ser incr\u00e9dulos o creyentes ca\u00eddos. La frase \u201cque dejan los caminos derechos\u201d (2:13a) lleva la idea de abandonar un camino en que uno ha andado. La triste realidad es que, sin importar que sean inconversos o creyentes descarriados, la condici\u00f3n de su coraz\u00f3n es igual. Hablan perversidades, andan por sendas tenebrosas, se alegran haciendo el mal, se huelgan en las perversidades del vicio, sus veredas son torcidas y sus caminos tambi\u00e9n (2:12\u201315). Mientras que el que recibe la sabidur\u00eda hace lo correcto naturalmente, el que la rechaza s\u00f3lo hace el mal. El \u00e9nfasis de este pasaje es que Dios libra del mal camino al que recibe la sabidur\u00eda.<\/li>\n<li>Protecci\u00f3n de la mujer ad\u00faltera (2:16\u201319). En la secci\u00f3n 1:11\u201319 tomamos nota de las artima\u00f1as de los pecadores. Ese pasaje probablemente tiene en mente a hombres entregados al mal. La mujer extra\u00f1a tiene sus artima\u00f1as tambi\u00e9n y algunas se describen aqu\u00ed. El autor no quer\u00eda que su hijo amado, pero inexperto en cuanto a la vida, cayera en su trampa. Por lo tanto, le advierte, pero a la vez le promete que la sabidur\u00eda, que ya est\u00e1 en su coraz\u00f3n, lo librar\u00e1 de la mujer ad\u00faltera (2:16). La mujer ajena halaga con sus palabras, abandona a su marido y olvida el pacto de su Dios. Ella va directo a la muerte, y se lleva consigo a todos los que se acerquen a ella (2:17\u201319).<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sabio habitar\u00e1 la tierra, vivir\u00e1 muy bendecido en ella, y ver\u00e1 a los inicuos desarraigados de ella (2:20\u201322).<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>\u00a1PENSEMOS!<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Describa el proceso necesario para obtener la sabidur\u00eda. Enumere los beneficios de recibirla. Explique c\u00f3mo la sabidur\u00eda le da discernimiento para vivir, protecci\u00f3n de los hombres perversos y de la mujer extra\u00f1a. \u00bfCu\u00e1les son las caracter\u00edsticas de los hombres perversos? \u00bfCu\u00e1les son las artima\u00f1as de la mujer extra\u00f1a? \u00bfCu\u00e1les el fin de ella y los que a ella se allegan? \u00bfC\u00f3mo piensa aplicar esta lecci\u00f3n a su vida?<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Collins, A. (1997). <em>Estudios B\u0131\u0301blicos ELA: Co\u0301mo vivir sabiamente (Proverbios)<\/em> (12). Puebla, Pue., Me\u0301xico: Ediciones Las Ame\u0301ricas, A. C.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En este cap\u00edtulo presentaremos tres cuadros de la forma en que opera la sabidur\u00eda: Estudiaremos a un padre aconsejando a su hijo para que no ande con los pecadores (1:8\u201319) Escucharemos a la sabidur\u00eda llamando a los simples, los burladores y los insensatos para que acepten su oferta de derramar su esp\u00edritu sobre ellos (1:20\u201333). &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-sabiduria-implora-invita-e-ilumina-proverbios-18-222\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa sabidur\u00eda implora, invita e ilumina Proverbios 1:8\u20132:22\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39036","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39036","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39036"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39036\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39036"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39036"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39036"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}