{"id":39106,"date":"2016-10-05T22:24:53","date_gmt":"2016-10-06T03:24:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/palabras-enloquecidas-5-de-diciembre-de-2013\/"},"modified":"2016-10-05T22:24:53","modified_gmt":"2016-10-06T03:24:53","slug":"palabras-enloquecidas-5-de-diciembre-de-2013","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/palabras-enloquecidas-5-de-diciembre-de-2013\/","title":{"rendered":"Palabras enloquecidas (5 de diciembre de 2013)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"> <b><i>Palabras enloquecidas<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Jueves<\/i><\/font><i><font color=\"#663300\"> 5 de diciembre de 2013<\/font><\/i><\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n<p> <font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 50, viernes 13 de diciembre de 2013<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las &laquo;palabras cristianas&raquo; vac&iacute;as de la presencia de Cristo son como palabras enloquecidas, sin sentido y enga&ntilde;adoras que desembocan en el orgullo y en el &laquo;poder por el poder&raquo;. Es una invitaci&oacute;n a un &laquo;examen de conciencia&raquo; sobre la coherencia entre el decir y el hacer la propuesta por el Papa Francisco en la misa celebrada el jueves 5 de diciembre, por la ma&ntilde;ana, en la capilla de la Casa de Santa Marta.<\/p>\n<p>Partiendo de la liturgia del d&iacute;a, el Pont&iacute;fice record&oacute; que &laquo;muchas veces el Se&ntilde;or habl&oacute; de esta actitud&raquo;, la de conocer la Palabra sin ponerla en pr&aacute;ctica. Como dice el Evangelio, Jes&uacute;s &laquo;reprend&iacute;a tambi&eacute;n a los fariseos&raquo; por &laquo;conocer todo, pero no hacerlo&raquo;. Y as&iacute;, &laquo;dec&iacute;a a la gente: haced lo que dicen, pero no lo que hacen, porque no hacen lo que dicen&raquo;. Es la cuesti&oacute;n de las &laquo;palabras separadas de la pr&aacute;ctica&raquo;, palabras que, en cambio, se han de vivir. Sin embargo, &laquo;estas palabras son buenas&raquo; advirti&oacute; el Papa, &laquo;son hermosas palabras&raquo;. Por ejemplo, &laquo;tambi&eacute;n los Mandamientos y las bienaventuranzas&raquo; se cuentan entre estas &laquo;palabras buenas&raquo;, as&iacute; como tambi&eacute;n &laquo;tantas cosas que dijo Jes&uacute;s. Podemos repetirlas, pero si no nos llevan a la vida no s&oacute;lo no sirven, sino que hacen mal, nos enga&ntilde;an, nos hacen creer que tenemos una hermosa casa, pero sin cimientos&raquo;.<\/p>\n<p>En el pasaje evang&eacute;lico de Mateo (7, 21.24-27), prosigui&oacute; el Papa, el Se&ntilde;or dice que precisamente quien &laquo;escucha estas palabras m&iacute;as y las pone en pr&aacute;ctica se parece a aquel hombre prudente que edific&oacute; su casa sobre roca&raquo;. Al fin de cuentas se trata, explic&oacute;, de &laquo;una ecuaci&oacute;n matem&aacute;tica: conozco la Palabra, la pongo en pr&aacute;ctica, estoy construido sobre roca&raquo;. La cuesti&oacute;n esencial, sin embargo, precis&oacute; el Santo Padre, es &laquo;&iquest;c&oacute;mo la llevo a la pr&aacute;ctica?&raquo;. Y destac&oacute; que precisamente &laquo;aqu&iacute; est&aacute; el mensaje de Jes&uacute;s: ponerla en pr&aacute;ctica como se construye una casa sobre roca&raquo;. Y &laquo;esta figura de la roca se refiere al Se&ntilde;or&raquo;.<\/p>\n<p>Al respecto, el Papa Francisco hizo referencia al profeta Isa&iacute;as que, en la primera lectura (26, 1-6), dice: &laquo;Confiad siempre en el Se&ntilde;or, porque el Se&ntilde;or es la Roca perpetua&raquo; (v. 4). Por lo tanto, explic&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;la roca es Jesucristo, la roca es el Se&ntilde;or. Una palabra es fuerte, da vida, puede seguir adelante, puede tolerar todos los ataques si esta palabra tiene sus ra&iacute;ces en Jesucristo&raquo;. En cambio, &laquo;una palabra cristiana que no tiene sus ra&iacute;ces vitales, en la vida de una persona, en Jesucristo, es una palabra cristiana sin Cristo. Y las palabras cristianas sin Cristo enga&ntilde;an, hacen mal&raquo;.<\/p>\n<p>El Papa record&oacute; luego al escritor ingl&eacute;s Gilbert Keith Chesterton (1874-1936) que &laquo;hablando de las herej&iacute;as&raquo; dijo &laquo;que una herej&iacute;a es una verdad, una palabra, una verdad que se ha vuelto loca&raquo;. Es un hecho, destac&oacute; el Pont&iacute;fice, que &laquo;cuando las palabras cristianas no tienen a Cristo comienzan a ir por el camino de la locura&raquo;. Isa&iacute;as, continu&oacute;, &laquo;es claro y nos indica cu&aacute;l es esta locura&raquo;. En efecto, se lee en el pasaje b&iacute;blico: &laquo;el Se&ntilde;or es la roca perpetua, porque &Eacute;l dobleg&oacute; a los habitantes de la altura, abati&oacute; la ciudad elevada&raquo; (cf. vv. 4-5). S&iacute;, &laquo;a los habitantes de la altura. Una palabra cristiana sin Cristo \u2014a&ntilde;adi&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014 te conduce a la vanidad, a la seguridad de ti mismo, al orgullo, al poder por el poder. El Se&ntilde;or abate a estas personas&raquo;.<\/p>\n<p>Esta verdad, explic&oacute;, &laquo;es una constante en la historia de la salvaci&oacute;n. Lo dice Ana, la mam&aacute; de Samuel; lo dice Mar&iacute;a en el Magn&iacute;ficat: el Se&ntilde;or derriba la vanidad, el orgullo de las personas que se creen ser roca&raquo;. Son &laquo;personas que van s&oacute;lo detr&aacute;s de una palabra, sin Jesucristo&raquo;. Hacen propia una palabra que es cristiana &laquo;pero sin Jesucristo: sin la relaci&oacute;n con Jesucristo, sin la oraci&oacute;n con Jesucristo, sin el servicio a Jesucristo, sin el amor a Jesucristo&raquo;.<\/p>\n<p>Para el Papa Francisco &laquo;lo que el Se&ntilde;or nos dice hoy&raquo; es una invitaci&oacute;n a &laquo;construir nuestra vida sobre esta roca. Y la roca es &Eacute;l. Lo dice expl&iacute;citamente Pablo \u2014precis&oacute;\u2014 cuando se refiere a ese momento en el cual Mois&eacute;s golpe&oacute; la roca con el bast&oacute;n. Y dijo: la roca era Cristo. Cristo es la roca&raquo;. Esta meditaci&oacute;n comporta, sugiri&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;un examen de conciencia&raquo; que &laquo;nos har&aacute; bien&raquo;. Un &laquo;examen de conciencia&raquo; que se puede hacer respondiendo a una serie de preguntas esenciales. El Papa mismo las explicit&oacute;: &laquo;&iquest;C&oacute;mo son nuestras palabras? &iquest;Son palabras suficientes en s&iacute; mismas? &iquest;Son palabras que creen ser poderosas? &iquest;Son palabras que creen tambi&eacute;n darnos la salvaci&oacute;n? &iquest;Son palabras con Jesucristo? &iquest;Est&aacute; siempre Jesucristo cuando decimos una palabra cristiana?&raquo;. El Pont&iacute;fice quiso nuevamente referirse expresamente &laquo;a las palabras cristianas. Porque cuando no est&aacute; Jesucristo \u2014dijo\u2014 tambi&eacute;n esto nos divide entre nosotros y crea divisi&oacute;n en la Iglesia&raquo;.<\/p>\n<p>El Papa Francisco concluy&oacute; la homil&iacute;a pidiendo &laquo;al Se&ntilde;or la gracia de ayudarnos en esta humildad que debemos tener: decir siempre palabras cristianas en Jesucristo, no sin Jesucristo&raquo;. Y pidi&oacute; al Se&ntilde;or que nos ayude tambi&eacute;n &laquo;en esta humildad de ser disc&iacute;pulos, salvados, de ir adelante no con palabras que, para creernos poderosos, acaban en la locura de la vanidad y en la locura del orgullo&raquo;. Que &laquo;el Se&ntilde;or nos alcance esta gracia de la humildad de decir palabras con Jesucristo. Fundadas en Jesucristo&raquo;, concluy&oacute;.<\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Palabras enloquecidas Jueves 5 de diciembre de 2013 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 50, viernes 13 de diciembre de 2013 &nbsp; Las &laquo;palabras cristianas&raquo; vac&iacute;as de la presencia de Cristo son como palabras enloquecidas, sin sentido y enga&ntilde;adoras &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/palabras-enloquecidas-5-de-diciembre-de-2013\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPalabras enloquecidas (5 de diciembre de 2013)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39106","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39106","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39106"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39106\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39106"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39106"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39106"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}