{"id":39110,"date":"2016-10-05T22:24:58","date_gmt":"2016-10-06T03:24:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-fe-no-es-nunca-cuestion-privada-28-de-noviembre-de-2013\/"},"modified":"2016-10-05T22:24:58","modified_gmt":"2016-10-06T03:24:58","slug":"la-fe-no-es-nunca-cuestion-privada-28-de-noviembre-de-2013","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-fe-no-es-nunca-cuestion-privada-28-de-noviembre-de-2013\/","title":{"rendered":"La fe no es nunca cuesti\u00f3n privada (28 de noviembre de 2013)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"> <b><i>La fe no es nunca cuesti&oacute;n privada<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Jueves<\/i><\/font><i><font color=\"#663300\"> 28 de noviembre de 2013<\/font><\/i><\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n<p> <font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 49, viernes 6 de diciembre de 2013<\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p>La prohibici&oacute;n de adorar a Dios es el signo de una &laquo;apostas&iacute;a general&raquo;, es la gran tentaci&oacute;n que busca convencer a los cristianos a seguir &laquo;un camino m&aacute;s razonable, m&aacute;s tranquilo&raquo;, obedeciendo &laquo;a las &oacute;rdenes de los poderes mundanos&raquo; que pretenden reducir &laquo;la religi&oacute;n a una cuesti&oacute;n privada&raquo;. Y, sobre todo, no quieren que Dios sea adorado &laquo;con confianza y fidelidad&raquo;. Es precisamente de esta tentaci&oacute;n que el Papa alert&oacute; en la misa celebrada el jueves 28 de noviembre, en Santa Marta.<\/p>\n<p>Como es costumbre, el Pont&iacute;fice se inspir&oacute; en la liturgia de la Palabra que, destac&oacute;, &laquo;nos hace pensar en los &uacute;ltimos d&iacute;as, en el tiempo final, el fin del mundo, el tiempo de la venida final de Nuestro Se&ntilde;or Jesucristo&raquo;. En efecto, explic&oacute;, &laquo;en nuestra vida, la vida de cada uno de nosotros, tenemos tentaciones. Muchas. El demonio nos impulsa a no ser fieles al Se&ntilde;or. Algunas veces con fuerza&raquo;. Como esa ocasi&oacute;n en la que Jes&uacute;s habl&oacute; a Pedro: &laquo;el demonio quer&iacute;a cribarlo como trigo. Muchas veces hemos tenido esa tentaci&oacute;n y, pecadores, hemos ca&iacute;do&raquo;. Pero hoy en la liturgia, dijo el Papa, &laquo;se habla de la tentaci&oacute;n universal, de la prueba universal, del momento en el que todo lo creado, toda la creaci&oacute;n del Se&ntilde;or se encontrar&aacute; ante esta tentaci&oacute;n entre Dios y el mal, entre Dios y el pr&iacute;ncipe de este mundo&raquo;.<\/p>\n<p>Por lo dem&aacute;s, prosigui&oacute;, &laquo;con Jes&uacute;s el demonio empez&oacute; a hacer esta prueba al inicio de su vida, en el desierto. Y trat&oacute; de convencerle que siguiera otro camino, m&aacute;s razonable, m&aacute;s tranquilo, menos peligroso. Al final mostr&oacute; su intenci&oacute;n: todo esto te dar&eacute; si me adoras. Buscaba ser el dios de Jes&uacute;s&raquo;. Y Jes&uacute;s mismo, afirm&oacute; el Papa, tuvo &laquo;despu&eacute;s muchas pruebas en su vida p&uacute;blica: insultos, calumnias&raquo; o cuando se presentaron ante &Eacute;l de modo hip&oacute;crita &laquo;para ponerle a prueba&raquo;. Tambi&eacute;n &laquo;al final de su vida el pr&iacute;ncipe de este mundo le puso a prueba en la cruz: \u201cSi t&uacute; eres el Hijo de Dios baja y todos nosotros creeremos\u201d&raquo;. He aqu&iacute;, prosigui&oacute; el Pont&iacute;fice, que Jes&uacute;s se encontr&oacute; ante s&iacute; &laquo;otra vez con la prueba de elegir otra v&iacute;a de salvaci&oacute;n&raquo;. Pero al final la resurrecci&oacute;n de Jes&uacute;s tuvo lugar a trav&eacute;s del camino &laquo;que el Padre quer&iacute;a y no el que quer&iacute;a el pr&iacute;ncipe de este mundo&raquo;.<\/p>\n<p>En la liturgia, dijo el Papa, hoy &laquo;la Iglesia nos hace pensar en el fin de este mundo, porque &eacute;ste acabar&aacute;. La fachada de este mundo desaparecer&aacute;&raquo;. Hay una palabra en el Evangelio &laquo;que nos impresiona bastante: todas estas cosas suceder&aacute;n&raquo;. &iquest;Pero hasta cu&aacute;ndo hay que esperar? La respuesta que nos da el Evangelio de Lucas (21, 20-28) es &laquo;hasta que alcancen su plenitud los tiempos de los gentiles&raquo;. En efecto, dijo el Papa, &laquo;tambi&eacute;n los paganos tienen un tiempo de plenitud&raquo;: el <i>kair&ograve;s<\/i> de los paganos. &laquo;Ellos \u2014repiti&oacute;\u2014 tienen un <i>kair&ograve;s<\/i> que ser&aacute; esto, el triunfo final: Jerusal&eacute;n pisoteada&raquo; y, se lee en el Evangelio, &laquo;habr&aacute; signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, perplejas por el estruendo del mar y el oleaje, desfalleciendo los hombres por el miedo y la ansiedad ante lo que se viene encima al mundo, pues las potencias del cielo ser&aacute;n sacudidas&raquo;. <\/p>\n<p>En la pr&aacute;ctica &laquo;es la calamidad&raquo; precis&oacute; el Papa. &laquo;Pero cuando Jes&uacute;s habla de esta calamidad en otro pasaje, nos dice que ser&aacute; una profanaci&oacute;n del templo, una profanaci&oacute;n de la fe, del pueblo. Ser&aacute; la abominaci&oacute;n. Ser&aacute; la abominaci&oacute;n de la desolaci&oacute;n (cf. <i>Daniel<\/i> 9, 27). &iquest;Qu&eacute; significa? Ser&aacute; como el triunfo del pr&iacute;ncipe de este mundo, la derrota de Dios. Parece que &Eacute;l, en ese momento final de calamidad, se adue&ntilde;ar&aacute; de este mundo&raquo; convirti&eacute;ndose as&iacute; en el &laquo;due&ntilde;o del mundo&raquo;.<\/p>\n<p>El Papa explic&oacute; luego c&oacute;mo se puede hallar en la primera lectura, tomada del libro del profeta Daniel (6, 12-28), &laquo;el centro de este camino, de esta lucha entre el Dios vivo y el pr&iacute;ncipe de este mundo&raquo;. En esencia, &laquo;Daniel es condenado s&oacute;lo por adoraci&oacute;n, por adorar a Dios. Y la abominaci&oacute;n de la desolaci&oacute;n se llama prohibici&oacute;n de adoraci&oacute;n&raquo;. <\/p>\n<p>En ese tiempo, explic&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;no se pod&iacute;a hablar de religi&oacute;n: era una cuesti&oacute;n privada&raquo;, los signos religiosos se quitaban y era necesario obedecer las &oacute;rdenes que ven&iacute;an de los &laquo;poderes mundanos&raquo;. Se pod&iacute;an &laquo;hacer muchas cosas, cosas hermosas, pero adorar a Dios&raquo; estaba prohibido. &Eacute;ste era el centro, &laquo;el kair&ograve;s de esta actitud pagana&raquo;. Pero precisamente &laquo;cuando se realiza este tiempo, entonces s&iacute;, vendr&aacute; &Eacute;l&raquo;. Como se lee en el pasaje evang&eacute;lico &laquo;ver&aacute;n al Hijo del hombre venir en una nube con gran poder y gloria&raquo;.<\/p>\n<p>La Palabra de Dios nos recuerda, prosigui&oacute; el Papa, c&oacute;mo &laquo;los cristianos que sufren tiempos de persecuciones, tiempos de prohibici&oacute;n de la adoraci&oacute;n, son una profec&iacute;a de lo que suceder&aacute; a todos&raquo;. Pero precisamente en los momentos como esos, es decir, cuando los tiempos de los paganos se cumplen, &laquo;levantaos, alzad la cabeza, se acerca vuestra liberaci&oacute;n&raquo;. En efecto, explic&oacute; el Obispo de Roma &laquo;el triunfo, la victoria de Jesucristo es llevar la creaci&oacute;n al Padre en el final de los tiempos&raquo;.<\/p>\n<p>Pero no debemos tener miedo. El Papa repiti&oacute; la promesa de Dios, quien &laquo;nos pide fidelidad y paciencia. Fidelidad como Daniel, que fue fiel a su Dios y le ador&oacute; hasta el final. Y paciencia, porque los cabellos de nuestra cabeza no caer&aacute;n, as&iacute; lo prometi&oacute; el Se&ntilde;or&raquo;. Y concluy&oacute; invitando a reflexionar, especialmente en esta semana, sobre &laquo;esta apostas&iacute;a general que se llama prohibici&oacute;n de adoraci&oacute;n&raquo;. Y a plantearse a s&iacute; mismos una pregunta: &laquo;&iquest;Adoro al Se&ntilde;or? &iquest;Adoro a Jesucristo, el Se&ntilde;or? &iquest;O un poco mitad y mitad y juego con el pr&iacute;ncipe de este mundo? Adorar hasta el final con confianza y fidelidad es la gracia que debemos pedir&raquo;.<\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE La fe no es nunca cuesti&oacute;n privada Jueves 28 de noviembre de 2013 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 49, viernes 6 de diciembre de 2013 &nbsp; La prohibici&oacute;n de adorar a Dios es el signo de una &laquo;apostas&iacute;a &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-fe-no-es-nunca-cuestion-privada-28-de-noviembre-de-2013\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa fe no es nunca cuesti\u00f3n privada (28 de noviembre de 2013)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39110","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39110","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39110"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39110\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39110"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39110"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39110"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}