{"id":39119,"date":"2016-10-05T22:25:13","date_gmt":"2016-10-06T03:25:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pecadores-si-corruptos-no-11-de-noviembre-de-2013\/"},"modified":"2016-10-05T22:25:13","modified_gmt":"2016-10-06T03:25:13","slug":"pecadores-si-corruptos-no-11-de-noviembre-de-2013","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pecadores-si-corruptos-no-11-de-noviembre-de-2013\/","title":{"rendered":"Pecadores s\u00ed, corruptos no (11 de noviembre de 2013)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"> <i><b>Pecadores s&iacute;, corruptos no<\/b><\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Lunes<\/i><\/font><i><font color=\"#663300\"> 11 de noviembre de 2013<\/font><\/i><\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n<p> <font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 46, viernes 15 de noviembre de 2013<\/font><\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n<p>&laquo;Pecadores s&iacute;, corruptos no&raquo;. El Papa Francisco, durante la misa celebrada el lunes 11 de noviembre volvi&oacute; a hablar de la corrupci&oacute;n, mejor de los corruptos, cuya &laquo;doble vida&raquo; les hace semejantes &laquo;a una podredumbre barnizada&raquo;.<\/p>\n<p>La reflexi&oacute;n del Pont&iacute;fice parti&oacute; de la lectura de un pasaje del evangelio de san Lucas (17, 1-6): &laquo;Si tu hermano te ofende, repr&eacute;ndelo; y si se arrepiente, perd&oacute;nalo. Si te ofende siete veces en un d&iacute;a, y siete veces vuelve a decirte: \u201cme arrepiento\u201d, lo perdonar&aacute;s&raquo;. &laquo;Cuando leo este pasaje \u2014confes&oacute;\u2014 veo siempre un retrato de Jes&uacute;s. Lo hemos escuchado muchas veces: &Eacute;l no se cansa de perdonar. Y nos aconseja hacer lo mismo&raquo;. El Obispo de Roma se centr&oacute; luego en la figura del pecador que pide perd&oacute;n, pero estando incluso verdaderamente arrepentido cae una vez m&aacute;s y cae m&aacute;s veces en el pecado. &Eacute;l, explic&oacute; el Papa, &laquo;se arrepiente pero no puede salir de esto; es d&eacute;bil. Es la debilidad del pecado original&raquo;. Est&aacute; la buena voluntad, pero est&aacute; tambi&eacute;n la debilidad y &laquo;el Se&ntilde;or perdona&raquo;. La &uacute;nica condici&oacute;n es &laquo;ir a &Eacute;l \u2014agreg&oacute;\u2014 y decir: \u201cHe pecado, perd&oacute;name. Quisiera no hacerlo m&aacute;s, pero soy d&eacute;bil\u201d. &Eacute;ste es el pecador&raquo;. Y la actitud de Jes&uacute;s es siempre la del perd&oacute;n.<\/p>\n<p>En el pasaje del Evangelio hay otro episodio en el cual, destac&oacute; el Obispo de Roma, Jes&uacute;s dice: &laquo;&iexcl;Ay de quien provoca esc&aacute;ndalos!&raquo;. Jes&uacute;s, explic&oacute;, &laquo;no habla del pecado sino del esc&aacute;ndalo&raquo;, y dice: &laquo;Al que escandaliza a uno de estos peque&ntilde;os, m&aacute;s le valdr&iacute;a que le ataran al cuello una piedra de molino y lo arrojasen al mar. Tened cuidado&raquo;. El Pont&iacute;fice se pregunt&oacute;: &laquo;&iquest;Pero qu&eacute; diferencia hay entre pecar y escandalizar? &iquest;Qu&eacute; diferencia hay entre pecar y hacer algo que provoca esc&aacute;ndalo y hace mal, mucho mal?&raquo;. La diferencia, dijo, es que &laquo;quien peca y se arrepiente pide perd&oacute;n, se siente d&eacute;bil, se siente hijo de Dios, se humilla y pide la salvaci&oacute;n de Jes&uacute;s. Pero quien provoca esc&aacute;ndalo no se arrepiente y sigue pecando fingiendo ser cristiano&raquo;. Es como si condujera &laquo;una doble vida&raquo; y, agreg&oacute;, &laquo;la doble vida de un cristiano hace mucho mal&raquo;. <\/p>\n<p>Al respecto, el Pont&iacute;fice record&oacute; como ejemplo a quien mete la mano en el bolsillo y hace ver que ayuda a la Iglesia mientras que con la otra roba &laquo;al Estado, a los pobres&raquo;. Este &laquo;es un injusto&raquo; para quien hubiera sido mejor \u2014&laquo;y no lo digo yo sino Jes&uacute;s&raquo;, subray&oacute; el Papa\u2014 que le pusieran una piedra de molino y lo tirasen al mar. No se habla aqu&iacute; de perd&oacute;n, &laquo;porque esta persona enga&ntilde;a&raquo;, dijo el Papa haciendo luego referencia a la primera lectura, tomada del libro de la Sabidur&iacute;a (1, 1-7), donde se lee: &laquo;El esp&iacute;ritu educador y santo huye del enga&ntilde;o, se aleja de los pensamientos necios y es ahuyentado cuando llega la injusticia&raquo; (v. 5).<\/p>\n<p>&laquo;Donde hay enga&ntilde;o \u2014coment&oacute; el Papa Francisco\u2014 no est&aacute; el Esp&iacute;ritu de Dios. &Eacute;sta es la diferencia entre pecador y corrupto. Quien hace una doble vida es un corrupto. Quien peca, en cambio, quisiera no pecar, pero es d&eacute;bil y se encuentra en una condici&oacute;n en la que no puede encontrar una soluci&oacute;n, pero va al Se&ntilde;or y pide perd&oacute;n. A &eacute;ste el Se&ntilde;or le quiere, le acompa&ntilde;a, est&aacute; con &eacute;l. Y nosotros debemos decir, todos nosotros que estamos aqu&iacute;: pecadores s&iacute;, corruptos no&raquo;. Los corruptos, explic&oacute; una vez m&aacute;s el Papa, no saben lo que es la humildad. Jes&uacute;s los compara con los sepulcros blanqueados: bellos por fuera pero por dentro est&aacute;n llenos de huesos putrescentes. &laquo;Y un cristiano que presume de ser cristiano pero no vive como cristiano \u2014destac&oacute;\u2014 es un corrupto&raquo;. <\/p>\n<p>Todos conocemos a alguien que &laquo;est&aacute; en esta situaci&oacute;n y todos sabemos \u2014agreg&oacute;\u2014 cu&aacute;nto mal hacen a la Iglesia los cristianos corruptos, los sacerdotes corruptos. &iexcl;Cu&aacute;nto mal hacen a la Iglesia! No viven en el esp&iacute;ritu del Evangelio, sino en el esp&iacute;ritu de la mundanidad. Y san Pablo lo dice claramente a los romanos: No os amold&eacute;is a este mundo (cf. Rm 12, 2). Pero en el texto original es a&uacute;n m&aacute;s fuerte: no entrar en los esquemas de este mundo, en los par&aacute;metros de este mundo, porque son precisamente &eacute;stos, esta mundanidad, que llevan a la doble vida&raquo;.<\/p>\n<p>Concluyendo, el Santo Padre dijo: &laquo;Una podredumbre barnizada: &eacute;sta es la vida del corrupto. Y Jes&uacute;s a &eacute;stos no les llamaba sencillamente pecadores. Sino que les dec&iacute;a hip&oacute;critas&raquo;. Jes&uacute;s, record&oacute; una vez m&aacute;s, perdona siempre, no se cansa de perdonar. La &uacute;nica condici&oacute;n que pide es que no se quiera seguir esta doble vida: &laquo;Pidamos hoy al Se&ntilde;or huir de todo enga&ntilde;o, de reconocernos pecadores. Pecadores s&iacute;, corruptos no&raquo;.<\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Pecadores s&iacute;, corruptos no Lunes 11 de noviembre de 2013 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 46, viernes 15 de noviembre de 2013 &nbsp; &laquo;Pecadores s&iacute;, corruptos no&raquo;. El Papa Francisco, durante la misa celebrada el lunes 11 de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pecadores-si-corruptos-no-11-de-noviembre-de-2013\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPecadores s\u00ed, corruptos no (11 de noviembre de 2013)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39119","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39119","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39119"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39119\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39119"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39119"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39119"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}