{"id":39128,"date":"2016-10-05T22:25:26","date_gmt":"2016-10-06T03:25:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-logica-del-antes-y-del-despues-24-de-octubre-de-2013\/"},"modified":"2016-10-05T22:25:26","modified_gmt":"2016-10-06T03:25:26","slug":"la-logica-del-antes-y-del-despues-24-de-octubre-de-2013","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-logica-del-antes-y-del-despues-24-de-octubre-de-2013\/","title":{"rendered":"La l\u00f3gica del antes y del despu\u00e9s (24 de octubre de 2013)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"> <b><i>La l&oacute;gica del antes y del despu&eacute;s<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Jueves<\/i><\/font><i><font color=\"#663300\"> 24 de octubre de 2013<\/font><\/i><\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n<p> <font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 43, viernes 25 de octubre de 2013<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hay que entrar en la &laquo;l&oacute;gica del antes y del despu&eacute;s&raquo; para no convertirse en &laquo;cristianos tibios&raquo; o &laquo;al agua de rosas&raquo;, si no incluso hip&oacute;critas. Con esta eficaz expresi&oacute;n el Papa Francisco, durante la misa celebrada el jueves 24 de octubre por la ma&ntilde;ana en la capilla de Santa Marta, relanz&oacute; la actitud con la que los cristianos deben acercarse al misterio de la salvaci&oacute;n obrada por Jes&uacute;s. <\/p>\n<p>La referencia inicial fue a la carta a los Romanos (6, 19-23), en la que san Pablo &laquo;busca hacernos entender ese misterio tan grande de nuestra redenci&oacute;n, de nuestro perd&oacute;n, del perd&oacute;n de nuestros pecados en Cristo Jes&uacute;s&raquo;. El ap&oacute;stol advierte que no es f&aacute;cil entender y sentir este misterio. Para ayudarnos a comprenderlo usa la que el Pont&iacute;fice defini&oacute; como &laquo;la l&oacute;gica del antes y del despu&eacute;s: antes de Jes&uacute;s y despu&eacute;s de Jes&uacute;s&raquo;, as&iacute; como se resume en el canto al Evangelio de la liturgia del d&iacute;a (Filipenses 3, 8): &laquo;Lo perd&iacute; todo, y todo lo considero basura con tal de ganar a Cristo y ser hallado en &Eacute;l&raquo;. Para san Pablo, por lo tanto, cuenta s&oacute;lo Cristo. &Eacute;l \u2014afirm&oacute; el Papa\u2014 &laquo;sent&iacute;a muy fuerte esto: la fe que nos hace justos, nos justifica ante el Padre&raquo;. Pablo abandon&oacute; al hombre &laquo;de antes&raquo;. Y se ha convertido en el hombre &laquo;de despu&eacute;s&raquo; cuyo objetivo es &laquo;ganar a Cristo&raquo;.<\/p>\n<p>Prosiguiendo en el comentario de la carta, el Santo Padre observ&oacute; c&oacute;mo el ap&oacute;stol indica &laquo;un camino para vivir seg&uacute;n esta l&oacute;gica del antes y del despu&eacute;s&raquo;. Un camino descrito en las palabras: &laquo;Lo mismo que antes ofrecisteis vuestros miembros a la impureza y a la maldad, para que obrasen la maldad, ofreced ahora vuestros miembros a la justicia, para vuestra santificaci&oacute;n&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Lo que ha hecho Cristo en nosotros \u2014prosigui&oacute; el Papa\u2014 es una re-creaci&oacute;n; la sangre de Cristo nos ha re-creado; es una segunda creaci&oacute;n. Y si antes toda nuestra vida, nuestro cuerpo, nuestra alma, nuestras costumbres estaban en el camino del pecado, de la iniquidad, despu&eacute;s de esta re-creaci&oacute;n debemos hacer el esfuerzo de caminar por el camino de la justicia, de la santificaci&oacute;n. Pablo utiliza esta palabra: la santidad. Todos nosotros hemos sido bautizados. En aquel momento \u2014&eacute;ramos ni&ntilde;os\u2014 nuestros padres, en nuestro nombre, pronunciaron el acto de fe: creo en Jesucristo que nos ha perdonado los pecados&raquo;.<\/p>\n<p>Esta fe &laquo;debemos re-asumirla nosotros \u2014exhort&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014 y llevarla adelante con nuestro modo de vivir. Y vivir como cristiano es llevar adelante esta fe en Cristo, esta re-creaci&oacute;n. Llevar adelante las obras que nacen de esta fe. Lo importante es la fe, pero las obras son el fruto de esta fe: llevad adelante estas obras para la santificaci&oacute;n. Esto es: la primera santificaci&oacute;n que ha hecho Cristo, la primera santificaci&oacute;n que hemos recibido en el bautismo, debe crecer, debe ir adelante&raquo;.<\/p>\n<p>En realidad \u2014admiti&oacute; el Santo Padre\u2014 &laquo;nosotros somos d&eacute;biles y muchas veces cometemos pecados&raquo;. &iquest;Esto significa que no estamos en el camino de la santificaci&oacute;n? &laquo;S&iacute; y no&raquo;, respondi&oacute; el Papa Francisco. Y explic&oacute;: &laquo;Si t&uacute; te acostumbras a una vida un poco as&iacute; y dices: \u201cCreo en Jesucristo, pero vivo como quiero\u201d&raquo;, entonces &laquo;esto no te santifica, no funciona, es un contrasentido&raquo;. Pero &laquo;si t&uacute; dices: \u201cYo s&iacute;, soy pecador; yo soy d&eacute;bil\u201d&raquo;, y &laquo;vas siempre al Se&ntilde;or y dices: \u201cSe&ntilde;or, t&uacute; tienes la fuerza, dame la fe; t&uacute; puedes curarme\u201d&raquo; a trav&eacute;s del sacramento de la reconciliaci&oacute;n, entonces &laquo;tambi&eacute;n nuestras imperfecciones se introducen en este camino de santificaci&oacute;n&raquo;.<\/p>\n<p>Por lo tanto est&aacute; siempre este antes y despu&eacute;s: &laquo;Antes, el acto de fe. Antes de la aceptaci&oacute;n de Jesucristo que nos ha re-creado con su sangre est&aacute;bamos en el camino de la injusticia; despu&eacute;s, estamos en el camino de la santificaci&oacute;n, pero debemos tomarla en serio&raquo;. Ello significa, especific&oacute; el Pont&iacute;fice, hacer &laquo;obras de justicia&raquo;. Ante todo adorar a Dios; y despu&eacute;s &laquo;hacer lo que Jes&uacute;s nos aconseja: ayudar a los dem&aacute;s, dar de comer a los hambrientos, dar agua a los sedientos, visitar a los enfermos, visitar a los presos. Estas obras son las obras que Jes&uacute;s hizo en su vida, obras de justicia, obras de re-creaci&oacute;n. Cuando nosotros damos de comer a un hambriento, re-creamos en &eacute;l la esperanza y as&iacute; con los dem&aacute;s. Pero si nosotros aceptamos la fe y despu&eacute;s no la vivimos, somos cristianos s&oacute;lo, pero de memoria: s&iacute;, s&iacute;, he sido bautizado, &eacute;sta es la fe del bautismo; pero vivo como puedo&raquo;.<\/p>\n<p>Sin esta conciencia del antes y del despu&eacute;s, &laquo;nuestro cristianismo no sirve a nadie&raquo;. Es m&aacute;s, se vuelve &laquo;hipocres&iacute;a: me digo cristiano, pero vivo como pagano. Algunas veces decimos: cristianos a mitad de camino&raquo;, que no consideran seriamente el hecho de ser &laquo;santificados por la sangre de Cristo&raquo;. Y si no se toma en serio esta santificaci&oacute;n, se pasa a ser como los que el Papa defini&oacute; &laquo;cristianos tibios: s&iacute;, s&iacute;, no, no, no&#8230; Es un poco como dec&iacute;an nuestras mam&aacute;s, cristianos al agua de rosas: un poco as&iacute;, un poco de barniz cristiano, un poco de barniz de catequesis, pero dentro no existe una verdadera conversi&oacute;n, no existe esta convicci&oacute;n de Pablo: Lo perd&iacute; todo, y todo lo considero basura con tal de ganar a Cristo y ser hallado en &Eacute;l&raquo;.<\/p>\n<p>Esta era la &laquo;pasi&oacute;n de Pablo&raquo;, a&ntilde;adi&oacute; el Obispo de Roma. Y &eacute;sta debe ser &laquo;la pasi&oacute;n de un cristiano: dejar todo lo que nos aleja de Cristo, el Se&ntilde;or; dejar todo lo que nos aleja del acto de fe en &Eacute;l, del acto de fe en la re-creaci&oacute;n por medio de su sangre. Y hacer todo nuevo. Todo es novedad en Cristo. Todo es nuevo&raquo;.<\/p>\n<p>&iquest;Es un objetivo posible? &laquo;S&iacute;&raquo;, respondi&oacute; el Pont&iacute;fice, aclarando: &laquo;Pablo lo hizo. Muchos cristianos lo hicieron y lo hacen. No s&oacute;lo los santos, los que conocemos; tambi&eacute;n los santos an&oacute;nimos, los que viven su cristianismo en serio. Tal vez la pregunta que hoy podemos hacernos es: \u201c&iquest;yo quiero vivir mi cristianismo en serio? &iquest;Creo que he sido re-creado por la sangre de Cristo y quiero llevar adelante esta re-creaci&oacute;n hasta el d&iacute;a en que se vea la ciudad nueva, la creaci&oacute;n nueva? &iquest;O estoy un poco a mitad de camino?\u201d&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Pidamos a san Pablo, que nos habla hoy con esta l&oacute;gica del antes y del despu&eacute;s \u2014concluy&oacute; el Papa\u2014, que nos d&eacute; la gracia de vivir como cristianos en serio, de creer verdaderamente que hemos sido santificados por la sangre de Jesucristo&raquo;.<\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE La l&oacute;gica del antes y del despu&eacute;s Jueves 24 de octubre de 2013 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 43, viernes 25 de octubre de 2013 &nbsp; Hay que entrar en la &laquo;l&oacute;gica del antes y del despu&eacute;s&raquo; para &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-logica-del-antes-y-del-despues-24-de-octubre-de-2013\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa l\u00f3gica del antes y del despu\u00e9s (24 de octubre de 2013)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39128","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39128","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39128"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39128\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39128"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39128"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39128"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}