{"id":39134,"date":"2016-10-05T22:25:35","date_gmt":"2016-10-06T03:25:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-sindrome-de-jonas-14-de-octubre-de-2013\/"},"modified":"2016-10-05T22:25:35","modified_gmt":"2016-10-06T03:25:35","slug":"el-sindrome-de-jonas-14-de-octubre-de-2013","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-sindrome-de-jonas-14-de-octubre-de-2013\/","title":{"rendered":"El s\u00edndrome de Jon\u00e1s (14 de octubre de 2013)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"> <b><i>El s&iacute;ndrome de Jon&aacute;s<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Lunes<\/i><\/font><i><font color=\"#663300\"> 14 de octubre de 2013<\/font><\/i><\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n<p> <font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 42, viernes 18 de octubre de 2013<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hay una grave enfermedad que amenaza hoy a los cristianos: el &laquo;s&iacute;ndrome de Jon&aacute;s&raquo;, aquello que hace sentirse perfectos y limpios como reci&eacute;n salidos de la tintorer&iacute;a, al contrario de aquellos a quienes juzgamos pecadores y por lo tanto condenados a arregl&aacute;rselas solos, sin nuestra ayuda. Jes&uacute;s en cambio recuerda que para salvarnos es necesario seguir el &laquo;signo de Jon&aacute;s&raquo;, o sea, la misericordia del Se&ntilde;or. Es &eacute;ste en sustancia el sentido de la reflexi&oacute;n que propuso el Papa Francisco durante la misa celebrada el lunes 14 de octubre. <\/p>\n<p>Comentando las lecturas de la liturgia, tomadas de la carta de san Pablo a los Romanos (1, 1-7) y del Evangelio de Lucas (11, 29-32), el Pont&iacute;fice inici&oacute; precisamente por aquella &laquo;palabra fuerte&raquo; con la que Jes&uacute;s se dirige a un grupo de personas llam&aacute;ndolas &laquo;generaci&oacute;n perversa&raquo;. Es &laquo;una palabra \u2014observ&oacute;\u2014 que casi parece un insulto: esta generaci&oacute;n es una generaci&oacute;n perversa. &iexcl;Es muy fuerte! Jes&uacute;s, tan bueno, tan humilde, tan manso, pero dice esta palabra&raquo;. Sin embargo, como explic&oacute; el Pont&iacute;fice, &Eacute;l no se refer&iacute;a ciertamente a la gente que le segu&iacute;a; se refer&iacute;a m&aacute;s bien a los doctores de la ley, a los que buscaban ponerle a prueba, hacerle caer en una trampa. Era toda gente que le ped&iacute;a signos, pruebas. Y Jes&uacute;s responde que el &uacute;nico signo que se les dar&aacute; ser&aacute; &laquo;el signo de Jon&aacute;s&raquo;.<\/p>\n<p>&iquest;Pero cu&aacute;l es el signo de Jon&aacute;s? &laquo;La semana pasada \u2014record&oacute; el Papa\u2014 la liturgia nos ha hecho reflexionar sobre Jon&aacute;s. Y ahora Jes&uacute;s promete el signo de Jon&aacute;s&raquo;. Antes de explicar este signo, el Papa Francisco invit&oacute; a reflexionar sobre otro detalle que se deduce de la narraci&oacute;n evang&eacute;lica: &laquo;el s&iacute;ndrome de Jon&aacute;s&raquo;, lo que el profeta ten&iacute;a en su coraz&oacute;n. &Eacute;l &laquo;no quer&iacute;a ir a N&iacute;nive y huy&oacute; a Espa&ntilde;a&raquo;, dijo el Santo Padre. Pensaba que ten&iacute;a las ideas claras: &laquo;la doctrina es &eacute;sta, se debe creer esto. Si ellos son pecadores, que se las arreglen; &iexcl;yo no tengo que ver! Este es el s&iacute;ndrome de Jon&aacute;s&raquo;. Y &laquo;Jes&uacute;s lo condena. Por ejemplo, en el cap&iacute;tulo vig&eacute;simo tercero de san Mateo los que creen en este s&iacute;ndrome son llamados hip&oacute;critas. No quieren la salvaci&oacute;n de esa pobre gente. Dios dice a Jon&aacute;s: pobre gente, no distinguen la derecha de la izquierda, son ignorantes, pecadores. Pero Jon&aacute;s contin&uacute;a insistiendo: &iexcl;ellos quieren justicia! Yo observo todos los mandamientos; ellos que se las arreglen&raquo;.<\/p>\n<p>He aqu&iacute; el s&iacute;ndrome de Jon&aacute;s, &laquo;que golpea a quienes no tienen el celo por la conversi&oacute;n de la gente, buscan una santidad \u2014me permito la palabra\u2014 una santidad de tintorer&iacute;a, o sea, toda bella, bien hecha, pero sin el celo que nos lleva a predicar al Se&ntilde;or&raquo;. El Papa record&oacute; que el Se&ntilde;or &laquo;ante esta generaci&oacute;n, enferma del s&iacute;ndrome de Jon&aacute;s, promete el signo de Jon&aacute;s&raquo;. Y a&ntilde;adi&oacute;: &laquo;En la otra versi&oacute;n, la de Mateo, se dice: pero Jon&aacute;s estuvo en la ballena tres noches y tres d&iacute;as&#8230; La referencia es a Jes&uacute;s en el sepulcro, a su muerte y a su resurrecci&oacute;n. Y &eacute;ste es el signo que Jes&uacute;s promete: contra la hipocres&iacute;a, contra esta actitud de religiosidad perfecta, contra esta actitud de un grupo de fariseos&raquo;.<\/p>\n<p>Para aclarar m&aacute;s el concepto, el Obispo de Roma se refiri&oacute; a otra par&aacute;bola del Evangelio &laquo;que representa bien lo que Jes&uacute;s quiere decir. Es la par&aacute;bola del fariseo y del publicano que oran en el templo (<i>Lucas <\/i>14, 10-14). El fariseo est&aacute; tan seguro ante el altar que dice: te doy gracias Dios porque no soy como todos estos de N&iacute;nive ni siquiera como ese que est&aacute; all&iacute;. Y ese que estaba all&iacute; era el publicano, que dec&iacute;a s&oacute;lo: Se&ntilde;or ten piedad de m&iacute; que soy pecador&raquo;.<\/p>\n<p>El signo que Jes&uacute;s promete &laquo;es su perd&oacute;n \u2014precis&oacute; el Papa Francisco\u2014 a trav&eacute;s de su muerte y de su resurrecci&oacute;n. El signo que Jes&uacute;s promete es su misericordia, la que ya ped&iacute;a Dios desde hace tiempo: misericordia quiero, y no sacrificios&raquo;. As&iacute; que &laquo;el verdadero signo de Jon&aacute;s es aqu&eacute;l que nos da la confianza de estar salvados por la sangre de Cristo. Hay muchos cristianos que piensan que est&aacute;n salvados s&oacute;lo por lo que hacen, por sus obras. Las obras son necesarias, pero son una consecuencia, una respuesta a ese amor misericordioso que nos salva&raquo;. Las obras solas, sin este amor misericordioso, no son suficientes. <\/p>\n<p>Por lo tanto &laquo;el s&iacute;ndrome de Jon&aacute;s afecta a quienes tienen confianza s&oacute;lo en su justicia personal, en sus obras&raquo;. Y cuando Jes&uacute;s dice &laquo;esta generaci&oacute;n perversa&raquo;, se refiere &laquo;a todos aquellos que tienen en s&iacute; el s&iacute;ndrome de Jon&aacute;s&raquo;. Pero hay m&aacute;s: &laquo;El s&iacute;ndrome de Jon&aacute;s \u2014afirm&oacute; el Papa\u2014 nos lleva a la hipocres&iacute;a, a esa suficiencia que creemos alcanzar porque somos cristianos limpios, perfectos, porque realizamos estas obras, observamos los mandamientos, todo. Una grave enfermedad, el s&iacute;ndrome de Jon&aacute;s&raquo;. Mientras que &laquo;el signo de Jon&aacute;s&raquo; es &laquo;la misericordia de Dios en Jesucristo muerto y resucitado por nosotros, por nuestra salvaci&oacute;n&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Hay dos palabras en la primera lectura \u2014a&ntilde;adi&oacute;\u2014 que se relacionan con esto. Pablo dice de s&iacute; mismo que es ap&oacute;stol, no porque haya estudiado, sino que es ap&oacute;stol por llamada. Y a los cristianos dice: vosotros sois llamados por Jesucristo. El signo de Jon&aacute;s nos llama&raquo;. Que la liturgia del d&iacute;a, concluy&oacute; el Pont&iacute;fice, nos ayude a comprender y a hacer una elecci&oacute;n: &laquo;&iquest;Queremos seguir el s&iacute;ndrome de Jon&aacute;s o el signo de Jon&aacute;s?&raquo;.<\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE El s&iacute;ndrome de Jon&aacute;s Lunes 14 de octubre de 2013 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 42, viernes 18 de octubre de 2013 &nbsp; Hay una grave enfermedad que amenaza hoy a los cristianos: el &laquo;s&iacute;ndrome de Jon&aacute;s&raquo;, aquello &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-sindrome-de-jonas-14-de-octubre-de-2013\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl s\u00edndrome de Jon\u00e1s (14 de octubre de 2013)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39134","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39134","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39134"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39134\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39134"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39134"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39134"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}