{"id":39135,"date":"2016-10-05T22:25:36","date_gmt":"2016-10-06T03:25:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-se-vence-al-demonio-11-de-octubre-de-2013\/"},"modified":"2016-10-05T22:25:36","modified_gmt":"2016-10-06T03:25:36","slug":"como-se-vence-al-demonio-11-de-octubre-de-2013","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-se-vence-al-demonio-11-de-octubre-de-2013\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo se vence al demonio (11 de octubre de 2013)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"> <b><i>C&oacute;mo se vence al demonio<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Viernes<\/i><\/font><i><font color=\"#663300\"> 11 de octubre de 2013<\/font><\/i><\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n<p> <font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 42, viernes 18 de octubre de 2013<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&laquo;Por favor, no hagamos tratos con el demonio&raquo; y tomemos en serio los peligros que se derivan de su presencia en el mundo. Lo recomend&oacute; el Papa Francisco el viernes 11 de octubre por la ma&ntilde;ana, en su homil&iacute;a en la misa en Santa Marta. &laquo;La presencia del demonio \u2014record&oacute;\u2014 est&aacute; en la primera p&aacute;gina de la Biblia y la Biblia acaba tambi&eacute;n con la presencia del demonio, con la victoria de Dios sobre el demonio&raquo;. Pero &eacute;ste \u2014advirti&oacute;\u2014 vuelve siempre con sus tentaciones. Nos corresponde a nosotros &laquo;no ser ingenuos&raquo;.<\/p>\n<p>El Pont&iacute;fice coment&oacute; el episodio en el que Lucas (11, 15-26) cuenta de Jes&uacute;s que expulsa a los demonios. El evangelista refiere tambi&eacute;n los comentarios de cuantos asisten perplejos y acusan a Jes&uacute;s de magia o, como mucho, le reconocen que es s&oacute;lo un sanador de personas afectadas por epilepsia. Tambi&eacute;n hoy \u2014observ&oacute; el Papa\u2014 &laquo;hay sacerdotes que cuando leen este pasaje y otros pasajes del Evangelio, dicen: Jes&uacute;s cur&oacute; a una persona de una enfermedad ps&iacute;quica&raquo;. Ciertamente &laquo;es verdad que en aquel tiempo se pod&iacute;a confundir la epilepsia con la posesi&oacute;n del demonio \u2014reconoci&oacute;\u2014, pero tambi&eacute;n es verdad que estaba el demonio. Y nosotros no tenemos derecho a hacer el asunto tan sencillo&raquo;, liquid&aacute;ndolo como si se tratara de enfermos ps&iacute;quicos y no de endemoniados.<\/p>\n<p>Volviendo al Evangelio, el Papa observ&oacute; que Jes&uacute;s nos ofrece algunos criterios para entender esta presencia y reaccionar. &laquo;&iquest;C&oacute;mo ir por nuestro camino cristiano cuando existen las tentaciones? &iquest;Cu&aacute;ndo entra el diablo para turbarnos?&raquo;, se pregunt&oacute;. El primero de los criterios sugeridos por el pasaje evang&eacute;lico &laquo;es que no se puede obtener la victoria de Jes&uacute;s sobre el mal, sobre el diablo, a medias&raquo;. Para explicarlo, el Santo Padre cit&oacute; las palabras de Jes&uacute;s referidas por Lucas: &laquo;El que no est&aacute; conmigo, est&aacute; contra m&iacute;; el que no recoge conmigo, desparrama&raquo;. Y refiri&eacute;ndose a la acci&oacute;n de Jes&uacute;s respecto a los pose&iacute;dos por el diablo, dijo que se trata s&oacute;lo de una peque&ntilde;a parte &laquo;de lo que vino a hacer por toda la humanidad&raquo;: destruir la obra del diablo para liberarnos de su esclavitud.<\/p>\n<p>No se puede seguir creyendo que sea una exageraci&oacute;n: &laquo;O est&aacute;s con Jes&uacute;s o est&aacute;s contra Jes&uacute;s. Y sobre este punto no hay matices. Hay una lucha, una lucha en la que est&aacute; en juego la salvaci&oacute;n eterna de todos nosotros&raquo;. Y no hay alternativas, aunque a veces oigamos &laquo;algunas propuestas pastorales&raquo; que parecen m&aacute;s acomodadoras. &laquo;&iexcl;No! O est&aacute;s con Jes&uacute;s \u2014repiti&oacute; el Obispo de Roma\u2014 o est&aacute;s en contra. Esto es as&iacute;. Y &eacute;ste es uno de los criterios&raquo;.<\/p>\n<p>&Uacute;ltimo criterio es el de la vigilancia. &laquo;Debemos siempre velar, velar contra el enga&ntilde;o, contra la seducci&oacute;n del maligno&raquo;, exhort&oacute; el Pont&iacute;fice. Y volvi&oacute; a citar el Evangelio: &laquo;Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes est&aacute;n seguros. Y nosotros podemos hacernos la pregunta: &iquest;yo vigilo sobre m&iacute;? &iquest;Sobre mi coraz&oacute;n? &iquest;Sobre mis sentimientos? &iquest;Sobre mis pensamientos? &iquest;Custodio el tesoro de la gracia? &iquest;Custodio la presencia del Esp&iacute;ritu Santo en m&iacute;?&raquo;. Si no se custodia \u2014a&ntilde;adi&oacute;, cintando otra vez el Evangelio\u2014, &laquo;llega otro que es m&aacute;s fuerte y lo vence, le quita las armas de que se fiaba y reparte su bot&iacute;n&raquo;.<\/p>\n<p>Son estos, por lo tanto, los criterios para responder a los desaf&iacute;os planteados por la presencia del diablo en el mundo: la certeza de que &laquo;Jes&uacute;s lucha contra el diablo&raquo;; &laquo;quien no est&aacute; con Jes&uacute;s est&aacute; contra Jes&uacute;s&raquo;; y &laquo;la vigilancia&raquo;. Hay que tener presente \u2014dijo tambi&eacute;n el Papa\u2014 que &laquo;el demonio es astuto: jam&aacute;s es expulsado para siempre, s&oacute;lo lo ser&aacute; el &uacute;ltimo d&iacute;a&raquo;. Porque cuando &laquo;el esp&iacute;ritu inmundo sale del hombre \u2014record&oacute;, citando el Evangelio\u2014, da vueltas por lugares &aacute;ridos, buscando un sitio para descansar, y al no encontrarlo dice: volver&eacute; a mi casa de donde sal&iacute;. Al volver se la encuentra barrida y arreglada. Entonces va y toma otros siete esp&iacute;ritus peores que &eacute;l y se mete a vivir all&iacute;. Y el final de aquel hombre resulta peor que el principio&raquo;.<\/p>\n<p>He aqu&iacute; por qu&eacute; es necesario velar. &laquo;Su estrategia es &eacute;sta \u2014advirti&oacute; el Papa Francisco\u2014: t&uacute; te has hecho cristiano, vas adelante con tu fe, y yo te dejo, te dejo tranquilo. Pero despu&eacute;s, cuando te has acostumbrado y no est&aacute;s muy alerta y te sientes seguro, yo vuelvo. El Evangelio de hoy comienza con el demonio expulsado y acaba con el demonio que vuelve. San Pedro lo dec&iacute;a: es como un le&oacute;n feroz que ronda a nuestro alrededor&raquo;. Y esto no son mentiras: &laquo;es la Palabra del Se&ntilde;or&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Pidamos al Se&ntilde;or \u2014fue su oraci&oacute;n conclusiva\u2014 la gracia de tomar en serio estas cosas. &Eacute;l ha venido a luchar por nuestra salvaci&oacute;n, &Eacute;l ha vencido al demonio&raquo;.<\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE C&oacute;mo se vence al demonio Viernes 11 de octubre de 2013 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 42, viernes 18 de octubre de 2013 &nbsp; &laquo;Por favor, no hagamos tratos con el demonio&raquo; y tomemos en serio los peligros &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-se-vence-al-demonio-11-de-octubre-de-2013\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abC\u00f3mo se vence al demonio (11 de octubre de 2013)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39135","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39135","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39135"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39135\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39135"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39135"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39135"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}