{"id":39138,"date":"2016-10-05T22:25:43","date_gmt":"2016-10-06T03:25:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/en-fuga-de-dios-7-de-octubre-de-2013\/"},"modified":"2016-10-05T22:25:43","modified_gmt":"2016-10-06T03:25:43","slug":"en-fuga-de-dios-7-de-octubre-de-2013","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/en-fuga-de-dios-7-de-octubre-de-2013\/","title":{"rendered":"En fuga de Dios (7 de octubre de 2013)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"> <b><i>En fuga de Dios<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Lunes<\/i><\/font><i><font color=\"#663300\"> 7 de octubre de 2013<\/font><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p> <font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 41, viernes 11 de octubre de 2013<\/font><\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n<p>Para o&iacute;r la voz de Dios en la propia vida hay que tener un coraz&oacute;n abierto a las sorpresas. De otro modo el riesgo es ponerse &laquo;en fuga de Dios&raquo;, alegando tal vez hasta una buena excusa. Y as&iacute; puede ocurrir que precisamente los cristianos tengan la tentaci&oacute;n de huir de Dios y las personas &laquo;lejanas&raquo; consigan en cambio escucharle. Lo dijo el Papa Francisco, quien, al celebrar la misa el lunes 7 de octubre, por la ma&ntilde;ana, en Santa Marta, sugiri&oacute; un camino seguro: dejemos escribir nuestra historia por Dios. <\/p>\n<p>El Obispo de Roma, en la homil&iacute;a, tom&oacute; como paradigma la historia de Jon&aacute;s, comentando la primera lectura (1, 1 &#8211; 2, 1.11): &eacute;l &laquo;ten&iacute;a toda su vida bien organizada: serv&iacute;a al Se&ntilde;or, tal vez oraba mucho. Era un profeta, era bueno, hac&iacute;a el bien&raquo;. Como &laquo;no quer&iacute;a que se le molestara, con el m&eacute;todo de vida que hab&iacute;a elegido, en el momento en que oy&oacute; la palabra de Dios empez&oacute; a huir. Y hu&iacute;a de Dios&raquo;. As&iacute;, cuando &laquo;el Se&ntilde;or le env&iacute;a a N&iacute;nive, &eacute;l toma la nave rumbo a Espa&ntilde;a. Hu&iacute;a del Se&ntilde;or&raquo;.<\/p>\n<p>A fin de cuentas \u2014explic&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014, Jon&aacute;s se hab&iacute;a escrito la propia historia: &laquo;Yo quiero ser as&iacute;, as&iacute;, as&iacute;, seg&uacute;n los mandamientos&raquo;. No quer&iacute;a ser molestado. He aqu&iacute; la raz&oacute;n de su &laquo;fuga de Dios&raquo;. Una fuga que, como alert&oacute; el Papa, puede vernos como protagonistas tambi&eacute;n a nosotros hoy. &laquo;Se puede huir de Dios \u2014afirm&oacute;\u2014 siendo cristiano, siendo cat&oacute;lico&raquo;, incluso &laquo;siendo sacerdote, obispo, Papa. Todos podemos huir de Dios. Es una tentaci&oacute;n cotidiana: no escuchar a Dios, no escuchar su voz, no o&iacute;r en el coraz&oacute;n su propuesta, su invitaci&oacute;n&raquo;.<\/p>\n<p>Y si &laquo;se puede huir directamente&raquo; \u2014prosigui&oacute;\u2014 &laquo;hay otras maneras de huir de Dios un poco m&aacute;s educadas, un poco m&aacute;s sofisticadas&raquo;. La referencia es al pasaje evang&eacute;lico de Lucas (10, 25-37) que cuenta de &laquo;este hombre, medio muerto, arrojado en el suelo de la v&iacute;a. Por casualidad un sacerdote bajaba por la misma calle. Un digno sacerdote, con sotana: bien, buen&iacute;simo. Vio y mir&oacute;: Llego tarde a misa, y continu&oacute; su camino. No hab&iacute;a o&iacute;do la voz de Dios, ah&iacute;&raquo;. Se trata \u2014explic&oacute; el Papa\u2014 de &laquo;una manera distinta de huir: no como Jon&aacute;s, que hu&iacute;a claramente. Despu&eacute;s pas&oacute; un levita, vio y tal vez pens&oacute;: Pero si yo lo tomo o si me acerco, tal vez est&aacute; muerto, y ma&ntilde;ana tendr&eacute; que ir al juez y dar testimonio. Y sigui&oacute; su camino. Hu&iacute;a de esta voz de Dios en aquel hombre&raquo;.<\/p>\n<p>En cambio es &laquo;curioso&raquo; que quien tiene &laquo;la capacidad de entender la voz de Dios&raquo; sea &laquo;s&oacute;lo&raquo; un hombre &laquo;que habitualmente hu&iacute;a de Dios, un pecador&raquo;. En efecto \u2014precis&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014, &laquo;quien oye la voz de Dios y se acerca&raquo; al hombre necesitado de ayuda &laquo;es un samaritano, un pecador&raquo; lejano de Dios. Un hombre \u2014recalc&oacute;\u2014 que &laquo;no estaba acostumbrado a las pr&aacute;cticas religiosas, a la vida moral&raquo;. Estaba teol&oacute;gicamente en el error &laquo;porque los samaritanos cre&iacute;an que a Dios se le deb&iacute;a adorar en otro sitio&raquo; y no en Jerusal&eacute;n. <\/p>\n<p>Pero justamente esta persona &laquo;entendi&oacute; que Dios le llamaba; y no huy&oacute;&raquo;. Se &laquo;hizo cercano&raquo; al hombre abandonado, vend&aacute;ndole &laquo;las heridas y derram&aacute;ndole aceite y vino. Despu&eacute;s le carg&oacute; en la cabalgadura. Pero cu&aacute;nto tiempo perdido: le llev&oacute; a una posada y se ocup&oacute; de &eacute;l. Perdi&oacute; toda la tarde&raquo;. Entretanto \u2014observ&oacute; el Obispo de Roma\u2014 &laquo;el sacerdote lleg&oacute; a tiempo para la santa misa, y todos los fieles contentos. El levita tuvo el d&iacute;a despu&eacute;s una jornada tranquila, seg&uacute;n lo que &eacute;l hab&iacute;a pensado hacer&raquo;, porque no tuvo que ir al juez. <\/p>\n<p>&laquo;&iquest;Y por qu&eacute; \u2014se pregunt&oacute; el Papa\u2014 Jon&aacute;s huy&oacute; de Dios? &iquest;Por qu&eacute; el sacerdote huy&oacute; de Dios? &iquest;Por qu&eacute; el levita huy&oacute; de Dios?&raquo;. Porque \u2014respondi&oacute;\u2014 &laquo;ten&iacute;an el coraz&oacute;n cerrado. Cuando tienes el coraz&oacute;n cerrado no puedes o&iacute;r la voz de Dios. En cambio un samaritano, que estaba de viaje, vio&raquo; a aquel hombre herido y &laquo;tuvo compasi&oacute;n. Ten&iacute;a el coraz&oacute;n abierto, era humano&raquo;. Y su humanidad le permiti&oacute; acercarse a &eacute;l. <\/p>\n<p>&laquo;Jon&aacute;s \u2014explic&oacute;\u2014 ten&iacute;a un proyecto de su vida: &eacute;l quer&iacute;a escribir su historia, bien, seg&uacute;n Dios. Pero &eacute;l la escrib&iacute;a, el sacerdote lo mismo, el levita lo mismo. Un proyecto de trabajo. Este otro pecador&raquo;, en cambio, &laquo;se dej&oacute; escribir la vida por Dios. Cambi&oacute; todo aquella tarde&raquo;, porque el Se&ntilde;or le puso delante &laquo;a este pobre hombre, herido, tirado en la calle&raquo;.<\/p>\n<p>Yo me pregunto \u2014continu&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014 &laquo;y os pregunto tambi&eacute;n a vosotros: &iquest;nos dejamos escribir nuestra vida por Dios o queremos escribirla nosotros? Y esto nos habla de la docilidad: &iquest;somos d&oacute;ciles a la Palabra de Dios? S&iacute;, yo quiero ser d&oacute;cil. &iquest;Pero tienes t&uacute; capacidad de escucharla, de o&iacute;rla? &iquest;Tienes capacidad de hallar la Palabra de Dios en la historia de cada d&iacute;a o tus ideas son las que te rigen y no dejas que la sorpresa del Se&ntilde;or te hable?&raquo; .<\/p>\n<p>&laquo;Estoy seguro \u2014concluy&oacute; el Papa Francisco\u2014 de que todos nosotros hoy, en este momento, decimos: pero este Jon&aacute;s se la ha buscado y estos dos, el sacerdote y el levita, son ego&iacute;stas. Es verdad: el samaritano, el pecador, &iexcl;no huy&oacute; de Dios!&raquo;. De aqu&iacute; el deseo de que &laquo;el Se&ntilde;or nos conceda o&iacute;r su voz que nos dice: Ve y haz t&uacute; lo mismo&raquo;.<\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE En fuga de Dios Lunes 7 de octubre de 2013 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 41, viernes 11 de octubre de 2013 &nbsp; Para o&iacute;r la voz de Dios en la propia vida hay que tener un coraz&oacute;n &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/en-fuga-de-dios-7-de-octubre-de-2013\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEn fuga de Dios (7 de octubre de 2013)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39138","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39138","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39138"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39138\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39138"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39138"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39138"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}