{"id":39143,"date":"2016-10-05T22:25:51","date_gmt":"2016-10-06T03:25:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-el-camino-de-jesus-27-de-septiembre-de-2013\/"},"modified":"2016-10-05T22:25:51","modified_gmt":"2016-10-06T03:25:51","slug":"por-el-camino-de-jesus-27-de-septiembre-de-2013","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-el-camino-de-jesus-27-de-septiembre-de-2013\/","title":{"rendered":"Por el camino de Jes\u00fas (27 de septiembre de 2013)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"> <b><i>Por el camino de Jes&uacute;s <\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Viernes<\/i><\/font><i><font color=\"#663300\"> 27 de septiembre de 2013<\/font><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p> <font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 40, viernes 4 de octubre de 2013<\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p>La elecci&oacute;n es &laquo;ser cristianos del bienestar&raquo; o &laquo;cristianos que siguen a Jes&uacute;s&raquo;. Los cristianos del bienestar son los que piensan que tienen todo si tienen la Iglesia, los sacramentos, los santos&#8230; Los otros son los cristianos que siguen a Jes&uacute;s hasta el fondo, hasta la humillaci&oacute;n de la cruz, y soportan serenamente esta humillaci&oacute;n. Es, en s&iacute;ntesis, la reflexi&oacute;n propuesta por el Papa Francisco en la ma&ntilde;ana del 27 de septiembre, en la homil&iacute;a de la misa celebrada en la capilla de Santa Marta. <\/p>\n<p>El Santo Padre enlaz&oacute; con lo que hab&iacute;a dicho la v&iacute;spera respecto a los diversos modos para conocer a Jes&uacute;s: &laquo;Con la inteligencia \u2014record&oacute; hoy\u2014, con el catecismo, con la oraci&oacute;n y en el seguimiento&raquo;. Y aludi&oacute; a la pregunta que est&aacute; en el origen de esta b&uacute;squeda del conocer a Jes&uacute;s: &laquo;&iquest;Pero qui&eacute;n es &eacute;ste?&raquo;. En cambio hoy &laquo;es Jes&uacute;s quien hace la pregunta &raquo;, as&iacute; como es relatado por Lucas en el pasaje del Evangelio del d&iacute;a (9, 18-22). La de Jes&uacute;s, como observ&oacute; el Pont&iacute;fice, es una pregunta que de ser general \u2014&laquo;&iquest;Qui&eacute;n dice la gente que soy yo?&raquo;\u2014 se transforma en una pregunta dirigida particularmente a personas espec&iacute;ficas, en este caso a los ap&oacute;stoles: &laquo;Y vosotros, &iquest;qui&eacute;n dec&iacute;s que soy yo?&raquo;. Esta pregunta \u2014prosigui&oacute;\u2014 &laquo;se dirige tambi&eacute;n a nosotros en este momento en el que el Se&ntilde;or est&aacute; entre nosotros, en esta celebraci&oacute;n, en su Palabra, en la Eucarist&iacute;a sobre el altar, en su sacrificio. Y hoy a cada uno de nosotros pregunta: &iquest;pero para ti qui&eacute;n soy yo? &iquest;El due&ntilde;o de esta empresa? &iquest;Un buen profeta? &iquest;Un buen maestro? &iquest;Uno que te hace bien al coraz&oacute;n? &iquest;Uno que camina contigo en la vida, que te ayuda a ir adelante, a ser un poco bueno? S&iacute;, es todo verdad, pero no acaba ah&iacute;&raquo;, porque &laquo;ha sido el Esp&iacute;ritu Santo el que toca el coraz&oacute;n de Pedro y le hace decir qui&eacute;n era Jes&uacute;s: Eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo &raquo;. Quien de nosotros \u2014sigui&oacute; explicando el Pont&iacute;fice\u2014 &laquo;en su oraci&oacute;n mirando el sagrario dice al Se&ntilde;or: t&uacute; eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo&raquo;, debe saber dos cosas. La primera es que &laquo;no puede decirlo solo: debe ser el Esp&iacute;ritu Santo quien lo diga en &eacute;l&raquo;. La segunda es que debe prepararse &laquo;porque &Eacute;l te responder&aacute;&raquo;. <\/p>\n<p>El Santo Padre se detuvo entonces a describir las diversas actitudes que un cristiano puede asumir: quien le siga hasta cierto punto, quien sin embargo le siga hasta el fondo. El peligro que se corre \u2014advirti&oacute;\u2014 es el de ceder &laquo;a la tentaci&oacute;n del bienestar espiritual&raquo;, o sea, de pensar que tenemos todo: la Iglesia, Jesucristo, los sacramentos, la Virgen, y por lo tanto no debemos buscar ya nada. Si pensamos as&iacute; &laquo;somos buenos, todos, porque al menos debemos pensar esto; si pensamos lo contrario es pecado&raquo;. Pero esto &laquo;no basta. El bienestar espiritual \u2014apunt&oacute; el Papa\u2014 es hasta cierto punto&raquo;. Lo que falta para ser cristiano de verdad es &laquo;la unci&oacute;n de la cruz, la unci&oacute;n de la humillaci&oacute;n. &Eacute;l se humill&oacute; hasta la muerte, y una muerte de cruz. &Eacute;ste es el punto de comparaci&oacute;n, la verificaci&oacute;n de nuestra realidad cristiana. &iquest;Soy un cristiano de cultura del bienestar o soy un cristiano que acompa&ntilde;a al Se&ntilde;or hasta la cruz?&raquo;. Para entender si somos los que acompa&ntilde;an a Jes&uacute;s hasta la cruz la se&ntilde;al adecuada &laquo;es la capacidad de soportar las humillaciones. El cristiano que no est&aacute; de acuerdo con este programa del Se&ntilde;or es un cristiano a medio camino: un tibio. Es bueno, hace cosas buenas&raquo;, pero sigue sin soportar las humillaciones y pregunt&aacute;ndose: &laquo;&iquest;por qu&eacute; a &eacute;ste s&iacute; y a m&iacute; no? La humillaci&oacute;n yo no. &iquest;Y por qu&eacute; sucede esto y a m&iacute; no? &iquest;Y por qu&eacute; a &eacute;ste le hacen monse&ntilde;or y a m&iacute; no?&raquo;. <\/p>\n<p>&laquo;Pensemos en Santiago y Juan \u2014continu&oacute;\u2014 cuando ped&iacute;an al Se&ntilde;or el favor de las honorificencias. No sab&eacute;is, no entend&eacute;is nada, les dice el Se&ntilde;or. La elecci&oacute;n es clara: el Hijo del hombre debe sufrir mucho, ser rechazado por los ancianos, por los sumos sacerdotes y por los escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer d&iacute;a&raquo;. <\/p>\n<p>&laquo;&iquest;Y todos nosotros? Queremos que se realice el final de este p&aacute;rrafo. Todos queremos resucitar al tercer d&iacute;a. Es bueno, es bueno, debemos querer esto&raquo;. Pero no todos \u2014dijo el Papa\u2014 para alcanzar el objetivo est&aacute;n dispuestos a seguir este camino, el camino de Jes&uacute;s: consideran que es un esc&aacute;ndalo si se les hace algo que piensan que es un error, y se lamentan de ello. As&iacute; que la se&ntilde;al para entender &laquo;si un cristiano es un cristiano de verdad&raquo; es &laquo;su capacidad de llevar con alegr&iacute;a y con paciencia las humillaciones&raquo;. Esto es &laquo;algo que no gusta&raquo;, subray&oacute; finalmente el Papa Francisco; y, sin embargo, &laquo;hay muchos cristianos que, contemplando al Se&ntilde;or, piden humillaciones para asemejarse m&aacute;s a &Eacute;l&raquo;. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Por el camino de Jes&uacute;s Viernes 27 de septiembre de 2013 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 40, viernes 4 de octubre de 2013 &nbsp; La elecci&oacute;n es &laquo;ser cristianos del bienestar&raquo; o &laquo;cristianos que siguen a Jes&uacute;s&raquo;. 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