{"id":39150,"date":"2016-10-05T22:26:01","date_gmt":"2016-10-06T03:26:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/oremos-para-que-los-politicos-nos-gobiernen-bien-16-de-septiembre-de-2013\/"},"modified":"2016-10-05T22:26:01","modified_gmt":"2016-10-06T03:26:01","slug":"oremos-para-que-los-politicos-nos-gobiernen-bien-16-de-septiembre-de-2013","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/oremos-para-que-los-politicos-nos-gobiernen-bien-16-de-septiembre-de-2013\/","title":{"rendered":"Oremos para que los pol\u00edticos nos gobiernen bien (16 de septiembre de 2013)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"> <b><i>Oremos para que los pol&iacute;ticos nos gobiernen bien<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Lunes<\/i><\/font><i><font color=\"#663300\"> 16 de septiembre de 2013<\/font><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p> <font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 38, viernes 20 de septiembre de 2013<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un buen cristiano participa activamente en la vida pol&iacute;tica y reza para que los pol&iacute;ticos amen a su pueblo y le sirvan con humildad. Es la reflexi&oacute;n que propuso el Papa Francisco en la Eucarist&iacute;a del lunes, 16 de septiembre. <\/p>\n<p>Comentando el pasaje del Evangelio de Lucas (7, 1-10), donde se narra la curaci&oacute;n, por obra de Jes&uacute;s, del siervo del centuri&oacute;n en Cafarna&uacute;n, el Pont&iacute;fice subray&oacute; &laquo;dos actitudes del gobernante&raquo;. &Eacute;l debe ante todo &laquo;amar a su pueblo. Los ancianos jud&iacute;os dicen a Jes&uacute;s: merece lo que pide porque ama a nuestro pueblo. Un gobernante que no ama no puede gobernar. Como mucho puede poner un poco de orden, pero no gobernar&raquo;. Y para explicar el significado del amor que el gobernante debe a su pueblo, el Santo Padre record&oacute; el ejemplo de David que desobedece a las reglas del censo sancionadas por la ley mosaica para subrayar la pertenencia de la vida de cada hombre al Se&ntilde;or (cf. <i>&Eacute;xodo<\/i> 30, 11-12). Pero David, una vez comprendido su pecado, hizo lo posible para evitar el castigo a su pueblo. Y ello porque, si bien era pecador, amaba a su pueblo. <\/p>\n<p>Para el Papa Francisco el gobernante debe ser tambi&eacute;n humilde como el centuri&oacute;n del Evangelio, que habr&iacute;a podido aprovecharse de su poder si hubiera pedido a Jes&uacute;s que fuera adonde &eacute;l, pero &laquo;era un hombre humilde y dijo al Se&ntilde;or: no te molestes, porque no soy digno de que entres bajo mi techo. Y con humildad: di una palabra y mi siervo quedar&aacute; sano. Estas son las dos virtudes de un gobernante, as&iacute; como nos hace pensar la palabra de Dios: amor al pueblo y humildad&raquo;.<\/p>\n<p>As&iacute; que &laquo;cada hombre y cada mujer que asume responsabilidades de gobierno debe hacerse estas dos preguntas: &iquest;yo amo a mi pueblo para servirle mejor? &iquest;Y soy humilde para o&iacute;r las opiniones de los dem&aacute;s a fin de elegir el mejor camino?&raquo;. Si ellos \u2014subray&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014 &laquo;no se hacen estas preguntas, su gobierno no ser&aacute; bueno&raquo;.<\/p>\n<p>Pero tambi&eacute;n los gobernantes deben tomar sus opciones para llevarlas a cabo. &iquest;Entonces qu&eacute; hay que hacer? Tras observar que nosotros &laquo;como pueblo tenemos muchos gobernantes&raquo;, el Papa record&oacute; una frase de san Pablo tomada de la primera carta a Timoteo (2, 1-8): &laquo;Ruego, pues, lo primero de todo, que se hagan s&uacute;plicas, oraciones, peticiones, acciones de gracias, por toda la humanidad, por los reyes y por todos los constituidos en autoridad, para que podamos llevar una vida tranquila y sosegada, con toda piedad y respeto&raquo;.<\/p>\n<p>Esto significa \u2014puntualiz&oacute; el Papa Francisco\u2014 que &laquo;ninguno de nosotros puede decir: pero yo no tengo que ver, son ellos quienes gobiernan. No; yo soy responsable de su gobierno y debo hacer lo mejor de mi parte para que ellos gobiernen bien, participando en la pol&iacute;tica como puedo. La pol&iacute;tica, dice la doctrina social de la Iglesia, es una de las formas m&aacute;s altas de la caridad, porque es servir al bien com&uacute;n. Y yo no puedo lavarme las manos: cada uno de nosotros debe hacer algo. Pero ya tenemos la costumbre de pensar que de los gobernantes se debe s&oacute;lo parlotear, hablar mal de ellos y de las cosas que no van bien&raquo;.<\/p>\n<p>Al respecto el Santo Padre not&oacute; que en la televisi&oacute;n y en los peri&oacute;dicos se recurre sobre todo a &laquo;bastonazos&raquo; para los pol&iacute;ticos; dif&iacute;cilmente se hallan observaciones como que &laquo;este gobernante en esto ha actuado bien; este gobernante tiene esta virtud; ha errado en esto, en esto y en esto, pero esto otro lo ha hecho bien&raquo;. De los pol&iacute;ticos en cambio se habla &laquo;siempre mal y siempre en su contra. Tal vez el gobernante es un pecador, como lo era David. Pero yo debo colaborar, con mi opini&oacute;n, con mi palabra, tambi&eacute;n con mi correcci&oacute;n: no estoy de acuerdo por esto y por esto. Debemos participar en el bien com&uacute;n. A veces hemos o&iacute;do decir: un buen cat&oacute;lico no se interesa en la pol&iacute;tica. Pero no es verdad: un buen cat&oacute;lico toma parte en pol&iacute;tica ofreciendo lo mejor de s&iacute; para que el gobernante pueda gobernar&raquo;.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; es entonces &laquo;lo mejor que podemos ofrecer&raquo; a los gobernantes? &laquo;Es la oraci&oacute;n&raquo;, respondi&oacute; el Pont&iacute;fice, explicando: &laquo;Es lo que san Pablo dice: orad por los reyes y por todos los constituidos en autoridad&raquo;. Pero &laquo;se dir&aacute;: ese es una mala persona, debe ir al infierno. No; reza por &eacute;l, reza por ella, para que pueda gobernar bien, para que ame a su pueblo, para que sea humilde. Un cristiano que no reza por los gobernantes no es un buen cristiano. Hay que orar. Y esto \u2014precis&oacute;\u2014 no lo digo yo. Lo dice san Pablo. Que los gobernantes sean humildes y amen a su pueblo. &Eacute;sta es la condici&oacute;n. Nosotros, los gobernados, damos lo mejor. Sobre todo la oraci&oacute;n&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Roguemos por los gobernantes \u2014concluy&oacute; el Papa Francisco\u2014, para que nos gobiernen bien. Para que lleven a nuestra patria, a nuestra naci&oacute;n, adelante, y tambi&eacute;n al mundo; y que exista la paz y el bien com&uacute;n. Que esta Palabra de Dios nos ayude a participar mejor en la vida com&uacute;n de un pueblo: los que gobiernan, con el servicio de la humildad y con el amor; los gobernados, con la participaci&oacute;n y sobre todo con la oraci&oacute;n&raquo;.<\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Oremos para que los pol&iacute;ticos nos gobiernen bien Lunes 16 de septiembre de 2013 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 38, viernes 20 de septiembre de 2013 &nbsp; Un buen cristiano participa activamente en la vida pol&iacute;tica y reza &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/oremos-para-que-los-politicos-nos-gobiernen-bien-16-de-septiembre-de-2013\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abOremos para que los pol\u00edticos nos gobiernen bien (16 de septiembre de 2013)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39150","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39150","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39150"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39150\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39150"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39150"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39150"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}