{"id":39153,"date":"2016-10-05T22:26:05","date_gmt":"2016-10-06T03:26:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/contemplar-a-jesus-manso-y-sufriente-12-de-septiembre-de-2013\/"},"modified":"2016-10-05T22:26:05","modified_gmt":"2016-10-06T03:26:05","slug":"contemplar-a-jesus-manso-y-sufriente-12-de-septiembre-de-2013","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/contemplar-a-jesus-manso-y-sufriente-12-de-septiembre-de-2013\/","title":{"rendered":"Contemplar a Jes\u00fas manso y sufriente (12 de septiembre de 2013)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"> <b><i>Contemplar a Jes&uacute;s manso y sufriente<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\"> Jueves 12 de septiembre de 2013<\/font><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p> <font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 37, viernes 13 de septiembre de 2013<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No es f&aacute;cil para los cristianos vivir seg&uacute;n los principios y las virtudes inspiradas por Jes&uacute;s. &laquo;No es f&aacute;cil \u2014dijo el Papa Francisco en la misa celebrada el 12 de septiembre\u2014, pero es posible&raquo;: basta con &laquo;contemplar a Jes&uacute;s sufriente y la humanidad sufriente&raquo; y vivir &laquo;una vida escondida en Dios con Jes&uacute;s&raquo;.<\/p>\n<p>La reflexi&oacute;n del Santo Padre se inspir&oacute; en la celebraci&oacute;n de la memoria lit&uacute;rgica del nombre de Mar&iacute;a. &laquo;Hoy \u2014record&oacute;\u2014 festejamos la onom&aacute;stica de la Virgen. El santo nombre de Mar&iacute;a. Una vez esta fiesta se llamaba el dulce nombre de Mar&iacute;a y hoy en la oraci&oacute;n hemos pedido la gracia de experimentar la fuerza y la dulzura de Mar&iacute;a. Despu&eacute;s cambi&oacute;, pero en la oraci&oacute;n ha permanecido esta dulzura de su nombre. Tenemos necesidad hoy de la dulzura de la Virgen para entender estas cosas que Jes&uacute;s nos pide. Es un elenco no f&aacute;cil de vivir: amad a los enemigos, haced el bien, prestad sin esperar nada, a quien te golpea la mejilla ofr&eacute;cele tambi&eacute;n la otra, a quien te quita el manto no le reh&uacute;ses la t&uacute;nica. Son cosas fuertes. Pero todo esto, a su modo, lo vivi&oacute; la Virgen: la gracia de la mansedumbre, la gracia de la apacibilidad&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;El ap&oacute;stol Pablo \u2014prosigui&oacute; el Papa\u2014 insiste en el mismo tema: \u201cHermanos, elegidos de Dios, santos y amados, revest&iacute;os de compasi&oacute;n entra&ntilde;able, bondad, humildad, mansedumbre, paciencia. Sobrellevaos mutuamente y perdonaos cuando alguno tenga quejas contra otro. El Se&ntilde;or os ha perdonado: haced vosotros lo mismo\u201d&raquo; (<i>Colosenses <\/i>3, 12-17). Cierto \u2014observ&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014, se nos pide mucho y por ello la primera pregunta que surge espont&aacute;neamente es: &laquo;&iquest;Pero c&oacute;mo puedo hacer esto? &iquest;C&oacute;mo me preparo para hacer esto? &iquest;Qu&eacute; debo estudiar para hacer esto?&raquo;. La respuesta para el Santo Padre es clara: &laquo;Nosotros, con nuestro esfuerzo, no podemos hacerlo. S&oacute;lo una gracia puede hacerlo en nosotros. Nuestro esfuerzo ayudar&aacute;; es necesario, pero no suficiente&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;El ap&oacute;stol Pablo en estos d&iacute;as nos ha hablado a menudo de Jes&uacute;s \u2014continu&oacute;\u2014. Jes&uacute;s como la totalidad del cristiano, Jes&uacute;s como el centro del cristiano, Jes&uacute;s como la esperanza del cristiano, porque es el esposo de la Iglesia y trae esperanza para ir adelante; Jes&uacute;s como vencedor sobre el pecado, sobre la muerte. Jes&uacute;s vence y ha ido al cielo con su victoria&raquo;. Al respecto el ap&oacute;stol nos ense&ntilde;a algo: &laquo;nos dice: \u201cHermanos, si hab&eacute;is resucitado con Cristo, buscad los bienes de all&aacute; arriba, donde Cristo est&aacute; sentado a la derecha de Dios; aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra. Porque hab&eacute;is muerto; y vuestra vida est&aacute; con Cristo escondida en Dios\u201d&raquo;.<\/p>\n<p>Es &eacute;ste &laquo;el camino para hacer lo que el Se&ntilde;or nos pide: esconder nuestra vida con Cristo en Dios&raquo;, repiti&oacute; el Papa. Y ello debe renovarse en cada una de nuestras actitudes cotidianas, pues s&oacute;lo si tenemos el coraz&oacute;n y la mente dirigidos al Se&ntilde;or, &laquo;triunfador sobre el pecado, sobre la muerte&raquo;, podemos hacer lo que &Eacute;l nos pide. <\/p>\n<p>Apacibilidad, humildad, bondad, ternura, mansedumbre, magnanimidad son todas virtudes que se necesitan para seguir el camino indicado por Cristo. Recibirlas es &laquo;una gracia. Una gracia \u2014especific&oacute; el Santo Padre\u2014 que viene de la contemplaci&oacute;n de Jes&uacute;s&raquo;. No por casualidad nuestros padres y nuestras madres espirituales \u2014indic&oacute;\u2014 nos han ense&ntilde;ado cu&aacute;n importante es contemplar la pasi&oacute;n del Se&ntilde;or. <\/p>\n<p>&laquo;S&oacute;lo contemplando la humanidad sufriente de Jes&uacute;s \u2014repiti&oacute;\u2014 podemos hacernos mansos, humildes, tiernos como &Eacute;l. No hay otro camino&raquo;. Ciertamente tendremos que hacer el esfuerzo de &laquo;buscar a Jes&uacute;s; pensar en su pasi&oacute;n, en cu&aacute;nto sufri&oacute;; pensar en su silencio manso&raquo;. Este ser&aacute; nuestro esfuerzo, recalc&oacute;; despu&eacute;s &laquo;de lo dem&aacute;s se encarga &Eacute;l, y har&aacute; todo lo que falta. Pero t&uacute; debes hacer esto: esconder tu vida en Dios con Cristo&raquo;.<\/p>\n<p>As&iacute; que, para ser buenos cristianos, es necesario contemplar siempre la humanidad de Jes&uacute;s y la humanidad sufriente. &laquo;&iquest;Para dar testimonio? Contempla a Jes&uacute;s. &iquest;Para perdonar? Contempla a Jes&uacute;s sufriente. &iquest;Para no odiar al pr&oacute;jimo? Contempla a Jes&uacute;s sufriente. &iquest;Para no murmurar contra el pr&oacute;jimo? Contempla a Jes&uacute;s sufriente. No hay otro camino&raquo;, insisti&oacute; el Papa, recordando que estas virtudes son las mismas del Padre, &laquo;que es bueno, manso y magn&aacute;nimo, que nos perdona siempre&raquo;, y las mismas de la Virgen, nuestra Madre. No es f&aacute;cil, pero es posible. &laquo;Encomend&eacute;monos a la Virgen. Y cuando hoy la felicitemos por su onom&aacute;stica \u2014concluy&oacute;\u2014 pid&aacute;mosle que nos d&eacute; la gracia de experimentar su dulzura&raquo;.<\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Contemplar a Jes&uacute;s manso y sufriente Jueves 12 de septiembre de 2013 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 37, viernes 13 de septiembre de 2013 &nbsp; No es f&aacute;cil para los cristianos vivir seg&uacute;n los principios y las virtudes &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/contemplar-a-jesus-manso-y-sufriente-12-de-septiembre-de-2013\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abContemplar a Jes\u00fas manso y sufriente (12 de septiembre de 2013)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39153","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39153","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39153"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39153\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39153"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39153"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39153"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}