{"id":39197,"date":"2016-10-05T22:27:15","date_gmt":"2016-10-06T03:27:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/en-una-historia-de-amor-or-edicion-en-lengua-espanola-del-26-de-abril-de-2013\/"},"modified":"2016-10-05T22:27:15","modified_gmt":"2016-10-06T03:27:15","slug":"en-una-historia-de-amor-or-edicion-en-lengua-espanola-del-26-de-abril-de-2013","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/en-una-historia-de-amor-or-edicion-en-lengua-espanola-del-26-de-abril-de-2013\/","title":{"rendered":"En una historia de amor (OR, edici\u00f3n en lengua espa\u00f1ola del 26 de abril de 2013)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\" size=\"3\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><b><i><font color=\"#663300\" size=\"4\">En una historia de amor<\/font><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\" size=\"3\">Misas matutinas en la capilla de la Domus Sanctae Marthae<br \/> &nbsp;del 19 de abril al 25 de abril de 2013<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente: <i>L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 17, viernes 26 de abril de 2013<\/font><\/p>\n<p>&laquo;Que el Se&ntilde;or libre a la Iglesia de cualquier interpretaci&oacute;n ideol&oacute;gica&raquo;. Este ruego del Papa Francisco sintetiz&oacute; su homil&iacute;a del <b>19 de abril<\/b> en la misa que celebr&oacute;, como cada ma&ntilde;ana, en la Domus Sanctae Marthae, donde reside. Cada d&iacute;a, a las 7, concelebran con &eacute;l sacerdotes, obispos y cardenales, y participan en la Eucarist&iacute;a empleados del Vaticano y otros invitados. <\/p>\n<p>Al comentar las lecturas del d&iacute;a \u2014de los Hechos de los ap&oacute;stoles (9, 1-20) y del Evangelio de Juan (6, 52-59)\u2014, el Obispo de Roma reflexion&oacute; sobre la palabra de Jes&uacute;s, interpretada por algunos &laquo;con el coraz&oacute;n&raquo; y por otros &laquo;con la cabeza&raquo;. La voz de Jes&uacute;s &laquo;nos dice algo y se dirige precisamente a nuestro coraz&oacute;n. Pasa por nuestra mente y va al coraz&oacute;n. Porque Jes&uacute;s busca nuestra conversi&oacute;n&raquo;. He aqu&iacute; las respuestas a la voz del Se&ntilde;or narradas por las lecturas: &laquo;Pablo: \u201c&iquest;Qui&eacute;n eres, Se&ntilde;or?\u201d. Anan&iacute;as dice: \u201cPero&#8230; Se&ntilde;or, respecto a este hombre, he o&iacute;do a muchos hablar de ese individuo y de todo el mal que ha hecho a tus fieles\u201d, y con humildad advierte al Se&ntilde;or del <i>curriculum vitae<\/i> de Pablo. Los dem&aacute;s, los doctores, responden de otra manera: con la discusi&oacute;n entre ellos. Llegan a decirle: \u201c&iexcl;Pero t&uacute; est&aacute;s loco!\u201d, y entre ellos dicen: \u201cPero &iquest;c&oacute;mo un hombre puede dar a comer su carne?\u201d&raquo;.<\/p>\n<p>Partiendo de estas expresiones, el Pont&iacute;fice explic&oacute; la diversidad de las respuestas: &laquo;Los dos primeros, Pablo y Anan&iacute;as, respondieron como los grandes de la historia de la salvaci&oacute;n, como Jerem&iacute;as, Isa&iacute;as. Tambi&eacute;n Mois&eacute;s tuvo sus dificultades: \u201cPero, Se&ntilde;or, yo no s&eacute; hablar, &iquest;c&oacute;mo ir&eacute; a los egipcios a decirles esto?\u201d. Y tambi&eacute;n Mar&iacute;a: \u201cPero, Se&ntilde;or, &iexcl;yo no estoy casada!\u201d. Son las respuestas de la humildad, de quien acoge la Palabra de Dios con el coraz&oacute;n&raquo;. En cambio, &laquo;los doctores responden s&oacute;lo con la cabeza. No saben que la Palabra de Dios va al coraz&oacute;n \u2014alert&oacute;\u2014, no conocen la conversi&oacute;n. Son \u201ccient&iacute;ficos\u201d. Son los grandes ide&oacute;logos&raquo;, los que no comprenden que la palabra de Jes&uacute;s se dirige al coraz&oacute;n &laquo;porque es palabra de amor, es palabra bella y lleva al amor, nos hace amar&raquo;. M&aacute;s a&uacute;n: los ide&oacute;logos falsifican el Evangelio, afirm&oacute; el Papa, a&ntilde;adiendo: &laquo;Toda interpretaci&oacute;n ideol&oacute;gica, de cualquier parte que venga, es una falsificaci&oacute;n del Evangelio. Y estos ide&oacute;logos, como hemos visto en la historia de la Iglesia, terminan por ser intelectuales sin talento, moralistas sin bondad. Y de la belleza no hablamos, porque no comprenden nada&raquo;. En cambio, &laquo;el camino del amor, el camino del Evangelio es sencillo: &iexcl;es el camino que han entendido los santos! Los santos son quienes llevan a la Iglesia adelante&raquo;, los que siguen &laquo;el camino de la conversi&oacute;n, el camino de la humildad, del amor, del coraz&oacute;n, el camino de la belleza&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Oremos hoy al Se&ntilde;or \u2014concluy&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014 por la Iglesia: para que el Se&ntilde;or la libre de cualquier interpretaci&oacute;n ideol&oacute;gica y abra el coraz&oacute;n de la Iglesia, de nuestra madre Iglesia, al Evangelio sencillo, a aquel Evangelio puro que nos habla de amor, que lleva al amor, y es &iexcl;tan bello! Y tambi&eacute;n nos hace bellos con la belleza de la santidad&raquo;.<\/p>\n<p>Se trata de una Iglesia formada por cristianos libres de la tentaci&oacute;n de murmurar contra un Jes&uacute;s &laquo;demasiado exigente&raquo;, pero sobre todo libres &laquo;de la tentaci&oacute;n del esc&aacute;ndalo&raquo;; una Iglesia que se consolida, camina y crece por el camino indicado por Jes&uacute;s, como indic&oacute; el Papa Francisco el <b>20 de abril<\/b>, en su homil&iacute;a, comentando el Evangelio de Juan (6, 60-69) y el pasaje de los Hechos de los Ap&oacute;stoles (9, 31-42), que &laquo;nos relata una escena de la Iglesia que estaba en paz. Estaba en paz en toda la regi&oacute;n de Judea, Galilea y Samaria. Un momento de paz. Y dice esto tambi&eacute;n: \u201cse consolidaba, caminaba y crec&iacute;a\u201d&raquo;. Se trataba de una Iglesia que hab&iacute;a padecido la persecuci&oacute;n pero que en aquel per&iacute;odo se fortalec&iacute;a, segu&iacute;a adelante y crec&iacute;a. Pero \u2014se pregunt&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014 &iquest;c&oacute;mo se consolida, camina y crece? &laquo;En el temor del Se&ntilde;or y con el consuelo del Esp&iacute;ritu Santo&raquo;. &laquo;Caminar en el temor del Se&ntilde;or. Es un poco el sentido de la adoraci&oacute;n, de la presencia de Dios, &iquest;no? ?\u2014observ&oacute;\u2014. La Iglesia camina de esta manera y cuando estamos en presencia de Dios no hacemos cosas malas ni tomamos malas decisiones. Estamos delante de Dios. Tambi&eacute;n con la alegr&iacute;a y la felicidad. Este es el consuelo del Esp&iacute;ritu Santo, es decir, el don que el Se&ntilde;or nos ha dado. Este consuelo nos hace seguir adelante&raquo;.<\/p>\n<p>Pero para entrar en el Reino de Dios, en la comunidad cristiana, en la Iglesia, &laquo;la puerta \u2014explic&oacute; el Papa el <b>22 de abril<\/b> profundizando en las lecturas del d&iacute;a (<i>Hch <\/i>11, 1-18 y <i>Jn<\/i> 10, 1-10)\u2014, la verdadera puerta, la &uacute;nica puerta es Jes&uacute;s. Nosotros debemos entrar por esa puerta. Jes&uacute;s es expl&iacute;cito: \u201cQuien no entra en el aprisco de las ovejas por la puerta ?que &Eacute;l mismo dice &#8216;yo soy&#8217;? sino que entra por otra parte, es un ladr&oacute;n o un bandido\u201d&raquo;, o &laquo;un ambicioso que piensa s&oacute;lo en su beneficio&raquo;, en su gloria, y roba la gloria a Dios. Pero &iquest;c&oacute;mo entender que la puerta verdadera es Jes&uacute;s? &laquo;Toma las bienaventuranzas y haz lo que dicen las bienaventuranzas&raquo;, fue la respuesta del Pont&iacute;fice. De este modo &laquo;eres humilde, eres pobre, eres manso, eres justo&raquo;; y cuando alguien hace otra propuesta, &laquo;no la escuches: la puerta siempre es Jes&uacute;s y quien entra por esa puerta no se equivoca&raquo;. <\/p>\n<p>Y entrar en la Iglesia es entrar en una historia de amor. De ella somos parte. Precisamente por esto, cuando se da demasiada importancia a la organizaci&oacute;n, cuando oficinas y burocracia asumen una dimensi&oacute;n preponderante, la Iglesia pierde su verdadera esencia y corre el riesgo de transformarse en una especie de ONG, de &laquo;organizaci&oacute;n no gubernamental&raquo;. La historia de amor a la que se refiri&oacute; el Papa Francisco durante la misa del <b>24 de abril<\/b> es la de la maternidad de la Iglesia. Una maternidad, dijo, que crece y se difunde en el tiempo &laquo;y que a&uacute;n no termina&raquo;, impulsada no por fuerzas humanas sino &laquo;por la fuerza del Esp&iacute;ritu Santo&raquo;. Las lecturas del d&iacute;a, Hechos de los Ap&oacute;stoles (12, 24-13, 5) y Evangelio de Juan (12, 44-50). &laquo;El camino que Jes&uacute;s quiso para su Iglesia \u2014dijo el Pont&iacute;fice\u2014 es el camino de las dificultades, el camino de la cruz, el camino de las persecuciones&raquo;. Y tambi&eacute;n esto nos hace pensar: &laquo;Pero, &iquest;qu&eacute; es la Iglesia, esta Iglesia nuestra?, porque parece que no sea una empresa humana, sino otra cosa&raquo;. La respuesta est&aacute; una vez m&aacute;s en el Evangelio, donde Jes&uacute;s &laquo;nos dice algo que tal vez puede iluminar esta pregunta: \u201cQuien cree en m&iacute;, no cree en m&iacute; sino que cree en Aquel que me ha enviado\u201d&raquo;. Tambi&eacute;n Cristo \u2014explic&oacute;\u2014 fue &laquo;enviado, fue enviado por otro&raquo;. Por lo tanto, cuando indica el programa de vida, el modo de vivir, a los doce ap&oacute;stoles, lo hace &laquo;no por s&iacute; mismo&raquo; sino &laquo;por Aquel que lo ha enviado&raquo;. Es el inicio de la Iglesia, que \u2014prosigui&oacute; el Papa\u2014 &laquo;comienza all&iacute;, en el coraz&oacute;n del Padre, que tuvo esta idea. No s&eacute; si tuvo una idea: el Padre sinti&oacute; amor. Y comenz&oacute; esta historia de amor, tan larga en el tiempo y que a&uacute;n no termina. Nosotros, mujeres y hombres de Iglesia, estamos en medio de una historia de amor. Cada uno de nosotros es un eslab&oacute;n en esta cadena de amor&raquo;.<\/p>\n<p>Pero, &iquest;c&oacute;mo se produce el crecimiento de la Iglesia?. Su fuerza &laquo;es el Esp&iacute;ritu, el Esp&iacute;ritu Santo, el amor. Precisamente el Padre env&iacute;a al Hijo y el Hijo nos da la fuerza del Esp&iacute;ritu Santo para crecer, para seguir adelante&raquo;, recalc&oacute; el Papa; y nosotros, con la fuerza del Esp&iacute;ritu, &laquo;todos juntos, somos una familia en la Iglesia que es nuestra madre. As&iacute; se puede explicar esta primera lectura: \u201cLa Palabra de Dios crec&iacute;a y se difund&iacute;a\u201d&raquo;.<\/p>\n<p>Todo ello conduce a la dimensi&oacute;n universal de la misi&oacute;n de la Iglesia. En su homil&iacute;a del <b>25 de abril<\/b> \u2014sobre la la primera Carta de Pedro (5, 5-14) y el Evangelio de Marcos (16, 15-20)\u2014, el Obispo de Roma record&oacute; que &laquo;Jes&uacute;s, antes de subir al cielo, env&iacute;a a los ap&oacute;stoles a evangelizar, a predicar el reino. Los env&iacute;a hasta los confines del mundo. \u201cId por todo el mundo\u201d&raquo;. &Eacute;ste es el horizonte de la Iglesia, que sigue adelante predicando &laquo;a todo el mundo. Pero \u2014advirti&oacute; el Papa\u2014 no sigue adelante sola; va con Jes&uacute;s&raquo;. &laquo;El Se&ntilde;or trabaja con quienes predican el Evangelio. Esta es la magnanimidad que deben tener los cristianos. Un cristiano pusil&aacute;nime no se comprende&raquo;, observ&oacute;. Y &laquo;&iquest;cu&aacute;l es el estilo que quiere Jes&uacute;s para sus disc&iacute;pulos en la predicaci&oacute;n del Evangelio, en esta misionariedad?&raquo;, se pregunt&oacute; el Pont&iacute;fice. E indic&oacute; la respuesta en el texto de Pedro, quien &laquo;nos explica un poco este estilo: \u201cRevest&iacute;os todos de humildad en el trato mutuo, porque Dios resiste a los soberbios, mas da su gracia a los humildes\u201d. El estilo de la predicaci&oacute;n evang&eacute;lica gira entorno a esta actitud, la humildad, el servicio, la caridad, el amor fraterno&raquo;. Por eso, en esta dimensi&oacute;n, &laquo;la palabra \u201cconquistar\u201d no funciona; nosotros debemos predicar en el mundo&raquo;, y por eso tambi&eacute;n el cristiano &laquo;predica, anuncia el Evangelio con su testimonio m&aacute;s que con las palabras&raquo;, con el estilo de Jes&uacute;s: humilde.<\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO En una historia de amor Misas matutinas en la capilla de la Domus Sanctae Marthae &nbsp;del 19 de abril al 25 de abril de 2013 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 17, viernes 26 de abril de 2013 &laquo;Que el Se&ntilde;or libre a la Iglesia de cualquier interpretaci&oacute;n ideol&oacute;gica&raquo;. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/en-una-historia-de-amor-or-edicion-en-lengua-espanola-del-26-de-abril-de-2013\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEn una historia de amor (OR, edici\u00f3n en lengua espa\u00f1ola del 26 de abril de 2013)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39197","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39197","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39197"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39197\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39197"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39197"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39197"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}