{"id":39198,"date":"2016-10-05T22:27:16","date_gmt":"2016-10-06T03:27:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tiempo-de-testimonio-or-edicion-en-lengua-espanola-del-19-de-abril-de-2013\/"},"modified":"2016-10-05T22:27:16","modified_gmt":"2016-10-06T03:27:16","slug":"tiempo-de-testimonio-or-edicion-en-lengua-espanola-del-19-de-abril-de-2013","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tiempo-de-testimonio-or-edicion-en-lengua-espanola-del-19-de-abril-de-2013\/","title":{"rendered":"Tiempo de testimonio (OR, edici\u00f3n en lengua espa\u00f1ola del 19 de abril de 2013)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><b><i><font size=\"4\" color=\"#663300\">Tiempo de testimonio<\/font><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\" size=\"3\">Misas matutinas en la capilla de la Domus Sanctae Marthae<br \/> &nbsp;del 12 de abril al 18 de abril de 2013<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente: <i>L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 16, viernes 19 de abril de 2013<\/font><\/p>\n<p>Las &laquo;fantas&iacute;as triunfalistas&raquo; son &laquo;una gran tentaci&oacute;n en la vida cristiana&raquo;. Pero Dios &laquo;no hace como un hada con la varita m&aacute;gica&raquo;, que puede salvar al hombre en un instante; m&aacute;s bien se sirve del camino de la perseverancia, porque &laquo;nos salva en el tiempo y en la historia&raquo;, en el &laquo;camino de todos los d&iacute;as&raquo;. Esta fue la reflexi&oacute;n del Papa durante la misa celebrada el <b>12 de abril<\/b>, como cada ma&ntilde;ana a las 7, en la capilla de la Domus Sanctae Marthae, donde reside. Celebraciones eucar&iacute;sticas cotidianas en las que participan empleados del Vaticano y otros invitados y que concelebran sacerdotes, obispos y cardenales, residentes en Roma o en visita.<\/p>\n<p>Partiendo del pasaje de los Hechos de los ap&oacute;stoles (5, 34-42), el Papa hizo hincapi&eacute; en una realidad de la vida espiritual: &laquo;Dios nos salva en el tiempo, no en el momento. Algunas veces hace milagros, pero en la vida com&uacute;n nos salva en el tiempo&raquo;. Ciertamente el Se&ntilde;or viene a nuestra vida y nos cambia. &laquo;Esas son las conversiones. Pero este camino debe hacer historia&raquo;. El Se&ntilde;or, por lo tanto, &laquo;nos salva en la historia: en nuestra historia personal&raquo;. &Eacute;l &laquo;da la gracia y dice, como dec&iacute;a a todos aquellos a quienes &Eacute;l curaba: \u201cAnda, camina\u201d. Lo dice tambi&eacute;n a nosotros: \u201cCamina en tu vida, da testimonio de todo aquello que el Se&ntilde;or hace con nosotros\u201d&raquo;.<\/p>\n<p>Es necesario huir entonces de &laquo;una gran tentaci&oacute;n en la vida cristiana, la tentaci&oacute;n del triunfalismo&raquo;, &laquo;creer que en un momento se puede hacer todo. No, en un momento comienza: existe una gracia grande, pero debemos ir por el camino de la vida&raquo;. &laquo;El triunfalismo \u2014explic&oacute; el Papa\u2014 no es del Se&ntilde;or. El Se&ntilde;or entr&oacute; humildemente en la tierra. Hizo su vida durante treinta a&ntilde;os, creci&oacute; como un ni&ntilde;o normal, pas&oacute; por la prueba del trabajo, incluso por la prueba de la cruz. Y luego, al final, resucit&oacute;. El Se&ntilde;or nos ense&ntilde;a que en la vida no todo es m&aacute;gico, que el triunfalismo no es cristiano&raquo;.<\/p>\n<p>Y as&iacute;, en el camino personal, para resolver los problemas de la vida es necesario mirar a la realidad de frente, preparados, como el portero de un equipo de f&uacute;tbol, para detener el bal&oacute;n desde donde llegue. Sin ceder al miedo o a la tentaci&oacute;n de los lamentos, porque Jes&uacute;s est&aacute; siempre junto a cada hombre, sobre todo en los momentos m&aacute;s dif&iacute;ciles. En su homil&iacute;a el <b>13 de abril<\/b> el Santo Padre se detuvo en el pasaje de los Hechos de los ap&oacute;stoles (6, 1-7) en el que &laquo;hay una parte de la historia de los primeros d&iacute;as de la Iglesia, que crec&iacute;a, aumentaba el n&uacute;mero de los disc&iacute;pulos&raquo;, pero &laquo;en este momento comienzan los problemas&raquo;. En efecto, &laquo;los de lengua griega murmuraban contra los de lengua hebrea&raquo; porque en la asistencia cotidiana se desatend&iacute;an a las viudas. &laquo;La vida \u2014prosigui&oacute;\u2014 no es siempre tranquila y bella&raquo; y &laquo;la primera cosa que hacen es murmurar, criticar uno contra el otro&raquo;.<\/p>\n<p>En cambio &laquo;los ap&oacute;stoles, con la asistencia del Esp&iacute;ritu, reaccionaron bien. Convocaron al grupo de los disc&iacute;pulos y dialogaron. Es el primer paso: cuando hay dificultades, es necesario mirarlas bien, considerarlas y hablar de ellas&raquo;. Es &laquo;en cierto sentido \u2014dijo el Papa Francisco recurriendo a una met&aacute;fora eficaz y apreciada por &eacute;l\u2014 como el portero del equipo, &iquest;no?, que recibe el bal&oacute;n de donde venga. Esta es la realidad&raquo;. Los ap&oacute;stoles, por lo tanto, &laquo;hablaron entre ellos e hicieron una bella propuesta, una propuesta revolucionaria, porque dijeron: \u201cNosotros somos los ap&oacute;stoles, los que eligi&oacute; Jes&uacute;s\u201d. Pero esto no es suficiente. Se dieron cuenta de que su primer deber era la oraci&oacute;n y el servicio de la Palabra. \u201cY para la asistencia cotidiana a la viudas, debemos hacer otra cosa\u201d&raquo;. As&iacute; &laquo;decidieron crear a los di&aacute;conos&raquo;. &laquo;Tomaron la decisi&oacute;n y el final fue muy feliz: &laquo;Y la Palabra de Dios se difund&iacute;a y el n&uacute;mero de los disc&iacute;pulos en Jerusal&eacute;n se multiplicaba grandemente&raquo;. Es bello. Cuando hay problemas, es necesario afrontarlos y el Se&ntilde;or nos ayudar&aacute; a resolverlos&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;No teng&aacute;is miedo, soy yo&raquo;: &laquo;Esa es la palabra de Jes&uacute;s, siempre \u2014insisti&oacute; el Papa\u2014: en las dificultades, en los momentos en que todo es oscuro y no sabemos qu&eacute; tenemos que hacer, tambi&eacute;n cuando en nuestra alma hay oscuridad. No tengamos miedo a las dificultades, no tengamos miedo cuando nuestro coraz&oacute;n est&aacute; triste, sombr&iacute;o. Afrontemos las cosas como se presentan, con el Esp&iacute;ritu del Se&ntilde;or y la ayuda del Esp&iacute;ritu Santo&raquo;.<\/p>\n<p>Y una de las pruebas que pueden presentarse es la calumnia. Es hija del &laquo;padre de la mentira&raquo; y quiere aniquilar al hombre, alej&aacute;ndolo de Dios. La calumnia es tan antigua como el mundo y de ella ya se encuentra referencia en el Antiguo Testamento. Basta pensar en episodios como el de Susana con los dos jueces. La calumnia es un pecado, pero es algo m&aacute;s, porque &laquo;quiere destruir al obra de Dios y nace de algo muy malo: nace del odio \u2014advirti&oacute; el Papa Francisco en su homil&iacute;a del <b>15 de abril<\/b>\u2014. Y quien origina el odio es Satan&aacute;s&raquo;. Mentira y calumnia van a la par, porque una tiene necesidad de la otra para seguir adelante. Y no cabe duda, agreg&oacute; el Pont&iacute;fice, que &laquo;donde est&aacute; la calumnia est&aacute; Satan&aacute;s&raquo;. El Papa Francisco se inspir&oacute; luego en el Salmo 118 de la liturgia del d&iacute;a, para explicar el estado de &aacute;nimo del justo calumniado: &laquo;Aunque los nobles se sienten a murmurar de m&iacute;, tu siervo medita tus decretos; tus preceptos son mi delicia&raquo;. El justo, en este caso es Esteban, el protom&aacute;rtir, a quien hac&iacute;a referencia la primera lectura tomada de los Hechos de los Ap&oacute;stoles. Esteban &laquo;mira al Se&ntilde;or y obedece la ley&raquo;. &Eacute;l es el primero de una larga serie de testigos de Cristo que han colmado la historia de la Iglesia. No s&oacute;lo en el pasado, sino tambi&eacute;n en nuestros d&iacute;as hay muchos m&aacute;rtires. &laquo;El tiempo de los m&aacute;rtires no se ha acabado \u2014subray&oacute; el Papa\u2014: tambi&eacute;n hoy podemos decir, en verdad, que la Iglesia tiene m&aacute;s m&aacute;rtires que en los primeros siglos&raquo;, &laquo;muchos hombres y mujeres que son calumniados, perseguidos, asesinados por odio a Jes&uacute;s, por odio a la fe&raquo;. <\/p>\n<p>En nuestra &eacute;poca caracterizada por &laquo;tantas turbulencias espirituales&raquo; el Papa invit&oacute; a reflexionar sobre un icono medieval de la Virgen. La Virgen que &laquo;cubre con su manto al pueblo de Dios&raquo;. Tambi&eacute;n la primera ant&iacute;fona latina de la Virgen Mar&iacute;a es <i>Sub tuum presidium<\/i>. &laquo;Nosotros pedimos a la Virgen que nos proteja \u2014afirm&oacute;\u2014, y en tiempos de turbulencia espiritual el sitio m&aacute;s seguro se encuentra bajo el manto de la Virgen&raquo;. Es, en efecto, la Madre que cuida a la Iglesia. Y en este tiempo de m&aacute;rtires, ella es, en cierto sentido, la protagonista de la protecci&oacute;n: es la mam&aacute;&raquo;. <\/p>\n<p>El <b>martes 16 de abril<\/b> el Papa Francisco hizo una petici&oacute;n al iniciar la liturgia: &laquo;Hoy es el cumplea&ntilde;os de Benedicto XVI. Ofrecemos la misa por &eacute;l, para que el Se&ntilde;or le acompa&ntilde;e, le conforte y le d&eacute; abundante consolaci&oacute;n&raquo;. Un primer pensamiento, por lo tanto, a su predecesor en el d&iacute;a de su octog&eacute;simo sexto cumplea&ntilde;os, mientras que la homil&iacute;a fue ocasi&oacute;n de lanzar un llamamiento a cuantos se dejan seducir por la tentaci&oacute;n de oponer resistencia al Esp&iacute;ritu Santo. &laquo;El Esp&iacute;ritu \u2014subray&oacute; el Santo Padre con suave firmeza\u2014 no es domesticable&raquo;. Y ejemplific&oacute; con el Concilio Vaticano II, &laquo;una hermosa obra del Esp&iacute;ritu Santo&raquo;. &laquo;Despu&eacute;s de cincuenta a&ntilde;os \u2014se pregunt&oacute;\u2014, &iquest;hemos hecho todo lo que nos dijo el Esp&iacute;ritu Santo en el Concilio&raquo;, en esa &laquo;continuidad en el crecimiento de la Iglesia que fue el Concilio?&raquo;. &laquo;No&raquo;, respondi&oacute;. &laquo;Celebramos este aniversario&raquo; \u2014explic&oacute;\u2014 casi levantando &laquo;un monumento&raquo; al Concilio, pero nos preocupamos sobre todo de &laquo;que no d&eacute; fastidio. No queremos cambiar&raquo;. Es m&aacute;s, &laquo;existen voces que quieren retroceder. Esto se llama &laquo;ser testarudos&raquo;, esto se llama querer &laquo;domesticar al Esp&iacute;ritu Santo&raquo;, esto se llama convertirse en &laquo;necios y lentos de coraz&oacute;n&raquo;&raquo;. No se puede domesticar al Esp&iacute;ritu Santo &laquo;porque &Eacute;l es Dios y &Eacute;l es ese viento que va y viene, y t&uacute; no sabes de d&oacute;nde. Es la fuerza de Dios; es quien nos da la consolaci&oacute;n y la fuerza para seguir adelante&raquo;.<\/p>\n<p>De hecho, se es fiel al Esp&iacute;ritu cuando se anuncia a Jes&uacute;s, tarea del bautizado. En su homil&iacute;a del <b>17 de abril<\/b>, comentando la primera lectura de los Hechos de los Ap&oacute;stoles (8, 1-8), el Papa record&oacute; que &laquo;despu&eacute;s del martirio de Esteban, se desat&oacute; una violenta persecuci&oacute;n contra la Iglesia de Jerusal&eacute;n&raquo;; &laquo;la Iglesia gozaba de tranquilidad y paz, viv&iacute;an la caridad entre ellos, las viudas eran atendidas. Pero luego llega la persecuci&oacute;n. Esto es en cierto sentido el estilo de la vida de la Iglesia: entre la paz de la caridad y la persecuci&oacute;n&raquo;. Y sucede esto porque, como explic&oacute; el Santo Padre, as&iacute; fue la vida de Jes&uacute;s. A causa de la persecuci&oacute;n todos huyeron excepto los Ap&oacute;stoles. Los cristianos, en cambio, &laquo;se marcharon. Solos. Sin sacerdote. Sin obispos: solos. Los obispos, los Ap&oacute;stoles, estaban en Jerusal&eacute;n tratando de hacer resistencia a estas persecuciones&raquo;. Sin embargo, los que hab&iacute;an huido &laquo;se movieron de un lugar a otro, anunciando la Palabra&raquo;. Suscitaban curiosidad: &laquo;Pero&#8230; &iquest;qui&eacute;nes son estos?&raquo;. Y ellos lo dec&iacute;an: &laquo;Hemos conocido a Jes&uacute;s, hemos encontrado a Jes&uacute;s, y lo anunciamos&raquo;. &laquo;Ten&iacute;an s&oacute;lo la fuerza del bautismo \u2014observ&oacute; el Santo Padre\u2014. Y el bautismo les daba la valent&iacute;a apost&oacute;lica, la fuerza del Esp&iacute;ritu&raquo;. <\/p>\n<p>La reflexi&oacute;n del Papa se centr&oacute; entonces en el presente, porque con demasiada frecuencia la gracia del bautismo se deja un poco de lado. &laquo;A veces pensamos: \u201cNo, nosotros somos cristianos: hemos recibido el bautismo, la confirmaci&oacute;n, la primera comuni&oacute;n&#8230; y as&iacute; el documento de identidad est&aacute; en orden. Y ahora, dormimos tranquilos: somos cristianos\u201d. Pero, &iquest;d&oacute;nde est&aacute; esa fuerza del Esp&iacute;ritu que te lleva adelante?&raquo;, se pregunt&oacute; el Papa. &laquo;&iquest;Somos fieles al Esp&iacute;ritu para anunciar a Jes&uacute;s con nuestra vida, con nuestro testimonio y con nuestras palabras? Cuando hacemos esto, la Iglesia se convierte en una Iglesia Madre que genera hijos&raquo;, hijos de la Iglesia que testimonian a Jes&uacute;s. &laquo;Pero \u2014fue la alerta del Papa\u2014 cuando no lo hacemos, la Iglesia no se convierte en madre, sino en Iglesia baby-sitter, que cuida al ni&ntilde;o para que duerma. Es una Iglesia amodorrada. Pensemos en nuestro bautismo, en la responsabilidad de nuestro bautismo&raquo;.<\/p>\n<p>Y es en el bautismo donde recibimos el don de la fe, un don que debe desarrollarse en la vida, en el coraz&oacute;n. Es el Se&ntilde;or quien &laquo;nos habla de la fe&raquo;, indic&oacute; el Papa en la homil&iacute;a del <b>18 de abril<\/b>. Nos invita a &laquo;creer en &Eacute;l. Pero antes nos dice tambi&eacute;n otra cosa: &laquo;Nadie puede venir a m&iacute; si no lo atrae el Padre que me ha mandado&raquo;. Ir a Jes&uacute;s, encontrar a Jes&uacute;s, conocer a Jes&uacute;s, es un don del Padre&raquo;. La fe es un don, y quien tiene esta fe tiene la vida eterna. &laquo;Pero, &iquest;en qu&eacute; Dios crees?&raquo;. &laquo;Cu&aacute;ntas veces o&iacute;mos&raquo; simplemente: &laquo;en Dios&raquo;&raquo;, &laquo;un dios difuso, un dios-spray, que est&aacute; un poco por todas partes pero no se sabe qu&eacute; es. Nosotros creemos en Dios que es Padre, Hijo, Esp&iacute;ritu Santo. Nosotros creemos en personas, y cuando hablamos con Dios hablamos con personas: o hablo con el Padre, o hablo con el Hijo, o hablo con el Esp&iacute;ritu Santo \u2014especific&oacute; el Papa\u2014. Esta es la fe&raquo;.<\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO Tiempo de testimonio Misas matutinas en la capilla de la Domus Sanctae Marthae &nbsp;del 12 de abril al 18 de abril de 2013 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 16, viernes 19 de abril de 2013 Las &laquo;fantas&iacute;as triunfalistas&raquo; son &laquo;una gran tentaci&oacute;n en la vida cristiana&raquo;. 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