{"id":39202,"date":"2016-10-05T22:28:33","date_gmt":"2016-10-06T03:28:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-historia-somos-nosotros-18-de-diciembre-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:28:33","modified_gmt":"2016-10-06T03:28:33","slug":"la-historia-somos-nosotros-18-de-diciembre-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-historia-somos-nosotros-18-de-diciembre-de-2014\/","title":{"rendered":"La historia somos nosotros (18 de diciembre de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>La historia somos nosotros<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Jueves 18 de diciembre de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 2, viernes 9 de enero de 2015<\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p>En los inevitables &laquo;momentos malos&raquo; de la vida es necesario &laquo;tomar consigo&raquo; los problemas con valor, poni&eacute;ndose en las manos de un Dios que hace la historia tambi&eacute;n a trav&eacute;s de nosotros y la corrige si no entendemos y nos equivocamos. Esta es la sugerencia ofrecida por el Papa Francisco en la misa celebrada el jueves 18 de diciembre en la capilla de la Casa Santa Marta.<\/p>\n<p>&laquo;Ayer la liturgia \u2014destac&oacute; inmediatamente el Pont&iacute;fice\u2014 nos hizo reflexionar sobre la genealog&iacute;a de Jes&uacute;s&raquo;. Y con el pasaje de hoy del Evangelio de san Mateo (1, 18-24) se concluye precisamente esta reflexi&oacute;n, &laquo;para decirnos que la salvaci&oacute;n est&aacute; siempre en la historia: no hay una salvaci&oacute;n sin historia&raquo;. En efecto, &laquo;para llegar al punto de hoy \u2014explic&oacute;\u2014 hubo una larga historia, una largu&iacute;sima historia que simb&oacute;licamente ayer la Iglesia ha querido contarnos en la lectura de la genealog&iacute;a de Jes&uacute;s: Dios ha querido salvarnos en la historia&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Nuestra salvaci&oacute;n, la que Dios quiso para nosotros, no es una salvaci&oacute;n asc&eacute;tica, de laboratorio&raquo;, sino &laquo;hist&oacute;rica&raquo;. Y Dios, afirm&oacute; el Papa Francisco, &laquo;hizo un camino en la historia con su pueblo&raquo;. Precisamente la primera lectura \u2014tomada del profeta Jerem&iacute;as (23, 5-8)\u2014 &laquo;dice una cosa bella sobre las etapas de esta historia&raquo;, hizo observar el Papa releyendo las palabras de la Escritura: &laquo;Llegan d&iacute;as en que ya no se dir&aacute;: \u201cLo juro por el Se&ntilde;or, que sac&oacute; a la casa de Israel del pa&iacute;s del norte y de los pa&iacute;ses por donde los dispers&oacute;\u201d&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Otro paso, otra etapa&raquo;, explic&oacute; el Papa Francisco. As&iacute;, paso a paso se hace la historia: Dios hace la historia, tambi&eacute;n nosotros hacemos la historia&raquo;. Y &laquo;cuando nos equivocamos, Dios corrige la historia y nos lleva adelante, adelante, siempre caminando con nosotros&raquo;. Por lo dem&aacute;s, &laquo;si nosotros no tenemos claro esto, jam&aacute;s entenderemos la Navidad, y jam&aacute;s entenderemos el misterio de la encarnaci&oacute;n del Verbo, jam&aacute;s&raquo;. Porque &laquo;es toda una historia que camina&raquo; \u2014recalc&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014 y que ciertamente no termina con la Navidad, porque &laquo;hoy, todav&iacute;a, el Se&ntilde;or nos salva en la historia y camina con su pueblo&raquo;.<\/p>\n<p>Y entonces, para qu&eacute; sirven &laquo;los sacramentos, la oraci&oacute;n, la predicaci&oacute;n, el primer anuncio: para seguir adelante con esta historia&raquo;. Para esto sirven &laquo;tambi&eacute;n los pecados, porque en la historia de Israel no faltaron&raquo;: en la misma genealog&iacute;a de Jes&uacute;s &laquo;hab&iacute;a muchos grandes pecadores&raquo;. Y, sin embargo, &laquo;Jes&uacute;s sigue adelante. Dios sigue adelante, tambi&eacute;n con nuestros pecados&raquo;.<\/p>\n<p>As&iacute;, pues, en esta historia &laquo;hay algunos momentos malos&raquo;, hizo notar el Papa Francisco: &laquo;momentos malos, momentos oscuros, momentos inc&oacute;modos, momentos que causan molestias&raquo; precisamente &laquo;a los elegidos, a las personas que Dios elige para guiar la historia, para ayudar a su pueblo a seguir adelante&raquo;. El Papa record&oacute; sobre todo a &laquo;Abrah&aacute;n, con noventa a&ntilde;os, tranquilo, con su mujer: no ten&iacute;a un hijo, sino una bella familia&raquo;. Pero &laquo;un d&iacute;a el Se&ntilde;or lo importuna&raquo; y le ordena salir de su tierra y ponerse en camino. Abrah&aacute;n &laquo;tiene noventa a&ntilde;os&raquo; y para &eacute;l eso es ciertamente &laquo;un momento de molestia&raquo;. Pero as&iacute; fue tambi&eacute;n para Mois&eacute;s &laquo;despu&eacute;s de huir de Egipto: se cas&oacute; y su suegro ten&iacute;a ese reba&ntilde;o tan grande y &eacute;l era pastor de ese reba&ntilde;o&raquo;. Ten&iacute;a ochenta a&ntilde;os y &laquo;pensaba en sus hijos, en la herencia que les dejaba, en su mujer&raquo;. Y he aqu&iacute; que el Se&ntilde;or le ordena volver a Egipto para liberar a su pueblo. Pero &laquo;en aquel momento para &eacute;l era m&aacute;s c&oacute;modo estar ah&iacute;, en tierra de Madi&aacute;n. Pero el Se&ntilde;or incomoda&raquo; y de nada vale la pregunta de Mois&eacute;s: &laquo;&iquest;Pero qui&eacute;n soy yo para hacer esto?&raquo;.<\/p>\n<p>Por lo tanto, afirm&oacute; el Papa Francisco, &laquo;el Se&ntilde;or nos incomoda para construir la historia, nos hace ir muchas veces por caminos que no queremos&raquo;. Y record&oacute; tambi&eacute;n el caso del profeta El&iacute;as: &laquo;el Se&ntilde;or lo impulsa a matar a todos los falsos profetas de Balaam y despu&eacute;s, cuando la reina lo amenaza, tiene miedo de una mujer&raquo;; pero &laquo;ese hombre que hab&iacute;a matado a cuatrocientos profetas tiene miedo de una mujer y querr&iacute;a morir de miedo, no quiere seguir caminando&raquo;. Para &eacute;l era de verdad &laquo;un mal momento&raquo;.<\/p>\n<p>En el pasaje evang&eacute;lico de Mateo, prosigui&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;hoy hemos le&iacute;do otro momento malo en la historia de la salvaci&oacute;n: existen muchos, pero vamos al de hoy&raquo;. El personaje central es &laquo;Jos&eacute;, novio: quer&iacute;a mucho a su prometida esposa, y ella se hab&iacute;a ido al encuentro de su prima para ayudarle, y cuando regresa se ve&iacute;an los primeros signos de la maternidad&raquo;. Jos&eacute; &laquo;sufre, ve a las mujeres de la aldea que murmuraban en el mercado&raquo;. Y sufriendo dice a s&iacute; mismo acerca de Mar&iacute;a: &laquo;Esta mujer es buena, yo la conozco. Es una mujer de Dios. Pero &iquest;qu&eacute; me ha hecho? &iexcl;No es posible! Pero yo tengo que acusarla y ella ser&aacute; lapidada. Le dir&aacute;n a ella todo tipo de cosas. Yo no puedo poner este peso sobre ella, sobre algo que no conozco, porque ella es incapaz de la infidelidad&raquo;.<\/p>\n<p>Jos&eacute; decide entonces &laquo;cargar el problema sobre sus hombros y marcharse&raquo;. Y, as&iacute;, &laquo;las \u201cchismosas\u201d del mercado dir&aacute;n: mira, la dej&oacute; embarazada y despu&eacute;s se fue para no tomarse la responsabilidad&raquo;. En cambio Jos&eacute; &laquo;prefiri&oacute; aparecer como pecador, como un hombre malo, para no hacerle sombra a su novia, a quien quer&iacute;a mucho&raquo;, aunque &laquo;no entend&iacute;a&raquo;.<\/p>\n<p>Abrah&aacute;n, Mois&eacute;s, El&iacute;as, Jos&eacute;: en sus &laquo;momentos malos \u2014recalc&oacute; el Papa Francisco\u2014, los elegidos, estos elegidos de Dios, para hacer la historia deben cargar con el problema sobre sus hombros, sin entender&raquo;. Y volvi&oacute; al caso de Mois&eacute;s, &laquo;cuando, en la playa, vio venir el ej&eacute;rcito del fara&oacute;n: all&aacute;, el ej&eacute;rcito, ac&aacute;, el mar&raquo;. Se habr&aacute; dicho: &laquo;&iquest;Qu&eacute; hago? &iexcl;T&uacute; me enga&ntilde;aste Se&ntilde;or!&raquo;. Pero despu&eacute;s carga sobre s&iacute; el problema y dice: &laquo;O regreso y negocio o lucho aunque ser&eacute; derrotado, o me suicido o conf&iacute;o en el Se&ntilde;or&raquo;. Ante estas alternativas Mois&eacute;s &laquo;elige la &uacute;ltima&raquo; y, a trav&eacute;s de &eacute;l, &laquo;el Se&ntilde;or hace la historia&raquo;. Estos &laquo;son momentos precisamente as&iacute;, como el cuello de un embudo&raquo;, destac&oacute; el Pont&iacute;fice.<\/p>\n<p>El Papa, por lo tanto, volvi&oacute; a proponer la historia de otro Jos&eacute;, &laquo;el hijo de Jacob: por envidia sus hermanos quer&iacute;an matarlo, despu&eacute;s lo vendieron, se convierte en esclavo&raquo;. Recorriendo su historia destac&oacute; el sufrimiento de Jos&eacute;, que tiene adem&aacute;s &laquo;un problema con la mujer del administrador, pero no acusa a la mujer. Es un hombre noble: porque destruir&iacute;a al pobre administrador si supiera que la mujer no es fiel&raquo;. Entonces &laquo;cierra la boca, carga sobre sus hombros el problema y se va a la c&aacute;rcel&raquo;. Pero &laquo;el Se&ntilde;or va a liberarlo&raquo;.<\/p>\n<p>Regresando al Evangelio de la liturgia, el Pont&iacute;fice evidenci&oacute; nuevamente que &laquo;Jos&eacute; en el momento m&aacute;s malo de su vida, en el momento m&aacute;s oscuro, carga sobre s&iacute; el problema&raquo;. Hasta acusarse &laquo;a s&iacute; mismo ante los ojos de los dem&aacute;s para proteger a su esposa&raquo;. Y &laquo;quiz&aacute; \u2014a&ntilde;adi&oacute;\u2014 alg&uacute;n psicoanalista dir&aacute; que&raquo; esta actitud es &laquo;el compendio de la angustia&raquo;, en busca de &laquo;una salida&raquo;. Pero, a&ntilde;adi&oacute;, &laquo;que digan lo que quieran&raquo;. En realidad Jos&eacute; al final tom&oacute; consigo a su esposa diciendo: &laquo;No entiendo nada, pero el Se&ntilde;or me dijo esto y este aparecer&aacute; como mi hijo&raquo;.<\/p>\n<p>Por ello &laquo;para Dios hacer historia con su pueblo significa caminar y probar a sus elegidos&raquo;. De hecho, &laquo;generalmente sus elegidos pasaron momentos oscuros, dolorosos, malos, como los que hemos visto&raquo;; pero &laquo;al final llega el Se&ntilde;or&raquo;. El Evangelio, record&oacute; el Papa, nos cuenta que &Eacute;l &laquo;env&iacute;a al &aacute;ngel&raquo;. Y &laquo;esto es \u2014no digamos el final, porque la historia contin&uacute;a\u2014 precisamente el momento previo: antes del nacimiento de Jes&uacute;s una historia; y despu&eacute;s viene la otra historia&raquo;.<\/p>\n<p>Precisamente tomando en cuenta estas reflexiones, el Papa Francisco aconsej&oacute;: &laquo;Acord&eacute;monos siempre de decir, con confianza, incluso en los malos momentos, tambi&eacute;n en los momentos de la enfermedad, cuando nos demos cuenta de que debemos pedir la extrema unci&oacute;n porque no hay otra salida: &laquo;Se&ntilde;or, la historia no comenz&oacute; conmigo ni acabar&aacute; conmigo. T&uacute; est&aacute;s adelante, yo estoy preparado&raquo;. Y as&iacute; nos ponemos &laquo;en las manos del Se&ntilde;or&raquo;.<\/p>\n<p>Y esta es la actitud de Abrah&aacute;n, Mois&eacute;s, El&iacute;as, Jos&eacute; y tambi&eacute;n de muchos otros elegidos del pueblo de Dios: &laquo;Dios camina con nosotros, Dios hace historia, Dios nos prueba, Dios nos salva en los momentos m&aacute;s feos, porque es nuestro Padre&raquo;. Es m&aacute;s &laquo;seg&uacute;n Pablo es nuestro pap&aacute;&raquo;. El Papa Francisco concluy&oacute; con una oraci&oacute;n: &laquo;que el Se&ntilde;or nos haga entender este misterio de su caminar con su pueblo en la historia, de su poner a prueba a sus elegidos y la grandeza de coraz&oacute;n de sus elegidos que llevan sobre s&iacute; los dolores, los problemas, tambi&eacute;n la apariencia de pecadores \u2014pensemos en Jes&uacute;s\u2014 para llevar adelante la historia&raquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE La historia somos nosotros Jueves 18 de diciembre de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 2, viernes 9 de enero de 2015 &nbsp; En los inevitables &laquo;momentos malos&raquo; de la vida es necesario &laquo;tomar consigo&raquo; los problemas con &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-historia-somos-nosotros-18-de-diciembre-de-2014\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa historia somos nosotros (18 de diciembre de 2014)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39202","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39202","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39202"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39202\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39202"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39202"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39202"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}