{"id":39206,"date":"2016-10-05T22:28:39","date_gmt":"2016-10-06T03:28:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/salir-para-dar-vida-9-de-diciembre-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:28:39","modified_gmt":"2016-10-06T03:28:39","slug":"salir-para-dar-vida-9-de-diciembre-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/salir-para-dar-vida-9-de-diciembre-de-2014\/","title":{"rendered":"Salir para dar vida (9 de diciembre de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>Salir para dar vida<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Martes 9 de diciembre de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 50, viernes 12 de diciembre de 2014<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una Iglesia reducida a &laquo;museo&raquo; no funciona, ni tampoco una estructura con &laquo;un organigrama perfecto&raquo;, donde est&aacute; &laquo;todo en orden, todo limpio&raquo; pero &laquo;falta alegr&iacute;a, falta fiesta, falta paz&raquo;. Lo record&oacute; el Papa Francisco durante la misa del martes 9 de diciembre en Santa Marta.<\/p>\n<p>El punto de partida para la reflexi&oacute;n del Pont&iacute;fice fue la primera lectura de la liturgia del d&iacute;a, en la que el profeta Isa&iacute;as (40, 1-11) anuncia el consuelo de Dios para Israel. Esta promesa prof&eacute;tica atraviesa toda la historia y llega hasta nosotros. Pero &iquest;cu&aacute;ndo se realiza en la Iglesia? <\/p>\n<p>El Papa Francisco record&oacute; que, como &laquo;una persona es consolada cuando siente la misericordia y el perd&oacute;n del Se&ntilde;or, as&iacute; la Iglesia hace fiesta y es feliz cuando sale de s&iacute; misma&raquo;. Por lo tanto la alegr&iacute;a de la Iglesia &laquo;es dar a luz&raquo;, es &laquo;salir de s&iacute; misma para dar vida&raquo;, es &laquo;ir a buscar a las ovejas que est&aacute;n extraviadas&raquo;, testimoniando &laquo;precisamente la ternura del pastor, la ternura de la madre&raquo;. <\/p>\n<p>Al recordar las palabras del Evangelio de san Mateo (18, 12-14), el Papa destac&oacute; el impulso din&aacute;mico del pastor &laquo;que sale&raquo;, que &laquo;va a buscar&raquo; a la oveja que falta, a la que se ha perdido. Sin embargo, subray&oacute; el Pont&iacute;fice, este celoso pastor &laquo;pod&iacute;a hacer las cuentas de un buen comerciante&raquo;: ten&iacute;a 99, por eso incluso perdiendo una, el balance entre ganancias y p&eacute;rdidas era siempre de abundante activo. En cambio, destac&oacute; el Papa Francisco, &eacute;l &laquo;tiene coraz&oacute;n de pastor, sale a buscarla hasta que la encuentra y ah&iacute; hace fiesta, est&aacute; alegre&raquo;. <\/p>\n<p>Del mismo modo, nace as&iacute; &laquo;la alegr&iacute;a de salir para buscar a los hermanos y hermanas que est&aacute;n alejados: esta es la alegr&iacute;a de la Iglesia&raquo;. Es precisamente entonces que la Iglesia &laquo;se convierte en madre, llega a ser fecunda&raquo;. Por el contrario, advirti&oacute; el Pont&iacute;fice, cuando la Iglesia &laquo;no hace esto&raquo;, entonces &laquo;se frena a s&iacute; misma, se cierra en s&iacute; misma&raquo;, aunque &laquo;quiz&aacute; est&aacute; bien organizada&raquo;. Y de este modo se convierte en &laquo;una Iglesia desalentada, ansiosa, triste, una Iglesia que tiene m&aacute;s de solterona que de madre; y esta Iglesia no funciona, es una Iglesia de museo&raquo;.<\/p>\n<p>Al final del pasaje de Isa&iacute;as retoma la imagen del pastor que &laquo;apacienta el reba&ntilde;o, re&uacute;ne con su brazo a los corderos y los lleva sobre el pecho; cuida &eacute;l mismo a las ovejas que cr&iacute;an&raquo;. Esta es &laquo;la alegr&iacute;a de la Iglesia: salir de s&iacute; misma y ser fecunda&raquo;. Como en el tiempo de Israel, cuando Isa&iacute;as proclamaba al pueblo las palabras de consuelo que ofrec&iacute;a el Se&ntilde;or, as&iacute; la Iglesia al releer este pasaje se abre a la alegr&iacute;a, recibe fuerza. Porque el pueblo &laquo;necesita consolaci&oacute;n&raquo;. La presencia misma del Se&ntilde;or &laquo;consuela, siempre consuela o fuerte o d&eacute;bilmente, pero siempre consuela&raquo;. En efecto, afirm&oacute; el Papa, donde est&aacute; el Se&ntilde;or, &laquo;hay consuelo y paz&raquo;. Incluso en la tribulaci&oacute;n, a&ntilde;adi&oacute;, &laquo;est&aacute; esa paz all&iacute;, que es la presencia del Se&ntilde;or que consuela&raquo;.<\/p>\n<p>Lamentablemente los hombres buscan huir del consuelo. &laquo;Desconfiamos, estamos m&aacute;s c&oacute;modos \u2014observ&oacute; el Papa Francisco\u2014 en nuestras cosas, m&aacute;s c&oacute;modos tambi&eacute;n en nuestras faltas, en nuestros pecados&raquo;. Este es el campo en el cual el hombre se encuentra m&aacute;s a gusto. En cambio, destac&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;cuando llega el Esp&iacute;ritu y llega el consuelo, nos lleva a otro estado que no podemos controlar: es precisamente el abandono en la consolaci&oacute;n del Se&ntilde;or&raquo;. Y es en esta situaci&oacute;n que &laquo;llega la paz, la alegr&iacute;a&raquo;, como recuerda la expresi&oacute;n &laquo;tan hermosa del rey Ezequ&iacute;as: \u201cla amargura se me volvi&oacute; paz\u201d, porque el Se&ntilde;or fue all&iacute; a consolar&raquo;. Y como dice tambi&eacute;n el &laquo;salmo de los prisioneros en Jerusal&eacute;n, en Babilonia: \u201cCuando el Se&ntilde;or hizo volver a los cautivos de Si&oacute;n, nos parec&iacute;a so&ntilde;ar\u201d \u2014&iexcl;no lo cre&iacute;an!\u2014, \u201cla boca se nos llenaba de risas, la lengua de cantares\u201d&raquo;. <\/p>\n<p>En efecto, cuando llega &laquo;el consuelo del Se&ntilde;or, nos sorprende. Es &Eacute;l quien manda, no nosotros&raquo;. Y el consuelo m&aacute;s fuerte es el de la misericordia y el perd&oacute;n&raquo;, como anuncia Isa&iacute;as: &laquo;Gritadle que se ha cumplido su servicio y est&aacute; apagado su crimen, pues de la mano del Se&ntilde;or ha recibido doble paga por sus pecados&raquo;. De aqu&iacute; la invitaci&oacute;n del Papa a reflexionar sobre c&oacute;mo Dios no se deja ganar en generosidad. &laquo;T&uacute; \u2014dijo\u2014 has pecado cien veces, toma doscientos de alegr&iacute;a: as&iacute; es la misericordia de Dios cuando viene a consolar&raquo;. <\/p>\n<p>A pesar de esto, el hombre busca apartarse, porque &laquo;esto nos da un poco de miedo, un poco de desconfianza: \u201c&iexcl;Es demasiado, Se&ntilde;or!\u201d&raquo;. Para hacer comprender cu&aacute;n infinita es la misericordia de Dios, el Pont&iacute;fice volvi&oacute; a proponer las palabras del profeta Ezequiel, cuando en el cap&iacute;tulo 16, tras &laquo;la lista de los muchos pecados del pueblo, pero muchos, muchos, al final dir&aacute;: \u201cPero yo no te abandono, te dar&eacute; m&aacute;s; esta ser&aacute; mi venganza: el consuelo y el perd&oacute;n\u201d&raquo;. As&iacute; es &laquo;nuestro Dios, el Dios que consuela en la misericordia y en el perd&oacute;n&raquo;. Por eso es bueno repetir: &laquo;Dejaos consolar por el Se&ntilde;or, es el &uacute;nico que puede consolarnos&raquo;. <\/p>\n<p>Muchas veces, a&ntilde;adi&oacute; el Papa Francisco, &laquo;estamos acostumbrados a \u201calquilar\u201d peque&ntilde;as consolaciones, un poco hechas por nosotros; pero no sirven, ayudan pero no sirven&raquo;. En efecto, solamente nos beneficia la que &laquo;viene del Se&ntilde;or con su perd&oacute;n y nuestra humildad. Cuando el coraz&oacute;n se hace humilde, viene el consuelo y se deja guiar por esta alegr&iacute;a, esta paz&raquo;.<\/p>\n<p>El Pont&iacute;fice concluy&oacute; con una invocaci&oacute;n al Se&ntilde;or, para que &laquo;nos d&eacute; la gracia de trabajar, ser cristianos alegres en la fecundidad de la madre Iglesia&raquo;, y nos preserve del peligro de &laquo;caer en la actitud de estos cristianos tristes, impacientes, desconfiados, ansiosos, que tienen todo perfecto en la Iglesia, pero no tienen \u201cni&ntilde;os\u201d&raquo;. El Papa invit&oacute; a pedir a Dios que nos consuele con &laquo;el consuelo de una Iglesia madre que sale de s&iacute; misma&raquo; y con &laquo;el consuelo de la ternura de Jes&uacute;s y su misericordia en el perd&oacute;n de nuestros pecados&raquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De la &laquo;tentaci&oacute;n de mucha gente buena&raquo; a ser cristiano &laquo;s&oacute;lo de apariencia&raquo;, llevando encima &laquo;el maquillaje&raquo; que se cae con la primera lluvia, alert&oacute; el Papa Francisco en la misa que celebr&oacute; el jueves 4 de diciembre en la capilla de la Casa Santa Marta. Y volvi&oacute; a proponer el testimonio de muchos &laquo;cristianos con fundamento&raquo;, que construyen su vida sobre la &laquo;roca de Jes&uacute;s&raquo; y viven la &laquo;santidad oculta&raquo;, d&iacute;a tras d&iacute;a.<\/p>\n<p>Hoy en ambas lecturas \u2014tomadas del libro de Isa&iacute;as (26, 1-6) y del Evangelio de san Mateo (7, 21.24-27)\u2014 la Iglesia, observ&oacute; inmediatamente el Papa Francisco, &laquo;habla de la fuerza de un cristiano y de la debilidad; de roca y de arena&raquo;. En efecto, &laquo;el cristiano es fuerte cuando no s&oacute;lo dice que lo es, sino cuando vive su vida como cristiano, cuando pone en pr&aacute;ctica la doctrina cristiana, las palabras de Dios, los mandamientos, las bienaventuranzas&raquo;. El punto central es, de hecho, &laquo;poner en pr&aacute;ctica&raquo;.<\/p>\n<p>En cambio, destac&oacute; el Papa, &laquo;existen cristianos de apariencia solamente: personas que se maquillan de cristianos y en el momento de la prueba tienen solamente el maquillaje&raquo;. Y &laquo;sabemos qu&eacute; sucede a una mujer maquillada cuando va por la calle y comienza a llover y no tiene paraguas: todo se cae, las apariencias caen por los suelos&raquo;. La del maquillaje, por lo dem&aacute;s, &laquo;es una tentaci&oacute;n&raquo; reconoci&oacute; el Papa Francisco. Por ello no es suficiente decir &laquo;soy cristiano, Se&ntilde;or,&raquo; para serlo verdaderamente. Es Jes&uacute;s mismo quien dice que no basta repetir &laquo;&iexcl;Se&ntilde;or! &iexcl;Se&ntilde;or!&raquo; para entrar en su reino. Se necesita cumplir &laquo;la voluntad del Padre&raquo; y poner &laquo;en pr&aacute;ctica la Palabra&raquo;. He aqu&iacute;, por lo tanto, la diferencia entre &laquo;el cristiano coherente&raquo; y el cristiano s&oacute;lo &laquo;de apariencia&raquo;.<\/p>\n<p>Por lo dem&aacute;s, explic&oacute; el Pont&iacute;fice, es claro c&oacute;mo &laquo;nos ama el Se&ntilde;or&raquo;. Ante todo, &laquo;un cristiano de vida est&aacute; fundado sobre la roca&raquo;. Por lo dem&aacute;s, Pablo lo dice claramente cuando &laquo;habla del agua que sal&iacute;a de la roca en el desierto: la roca era Cristo, la roca es Cristo&raquo;. Por lo tanto, lo &uacute;nico que cuenta es &laquo;estar fundado solamente en la persona de Jes&uacute;s, en el seguimiento de Jes&uacute;s, por el camino de Jes&uacute;s&raquo;. El Papa Francisco confes&oacute; que encontr&oacute; &laquo;muchas veces gente no mala, gente buena, pero que es v&iacute;ctima de esta man&iacute;a de la \u201ccristiandad de las apariencias\u201d&raquo;. Gente que de s&iacute; misma dice &laquo;soy de una familia muy cat&oacute;lica; soy miembro de esa asociaci&oacute;n y tambi&eacute;n bienhechor de aquella otra&raquo;. Pero, seg&uacute;n el Papa, la verdadera pregunta que hay que plantear a estas personas es: &laquo;dime, &iquest;tu vida est&aacute; fundada en Jes&uacute;s? &iquest;D&oacute;nde est&aacute; tu esperanza? &iquest;en esa roca o en estas pertenencias?&raquo;.<\/p>\n<p>Por eso la importancia de &laquo;estar fundado sobre la roca&raquo;. Por lo dem&aacute;s, &laquo;hemos visto a muchos cristianos de apariencias que caen ante la primera tentaci&oacute;n, o sea, ante la lluvia&raquo;. En efecto, &laquo;cuando los r&iacute;os se desbordan, cuando los vientos soplan \u2014las tentaciones y las pruebas de la vida\u2014 un cristiano de apariencia cae, porque all&iacute; no hay fundamento, no hay roca, no est&aacute; Cristo&raquo;. Por otro lado, en cambio, est&aacute;n los &laquo;numerosos santos que tenemos en el pueblo de Dios \u2014no necesariamente canonizados, pero santos\u2014 muchos hombres y mujeres que realizan su vida en Cristo, que ponen en pr&aacute;ctica los mandamientos, ponen en pr&aacute;ctica el amor de Jes&uacute;s. &iexcl;Muchos!&raquo;.<\/p>\n<p>El Papa quiso recordar el testimonio de ellos. &laquo;Pensemos \u2014dijo\u2014 en los m&aacute;s peque&ntilde;os; los enfermos que ofrecen sus sufrimientos por la Iglesia, por los dem&aacute;s&raquo;. Y, tambi&eacute;n, &laquo;pensemos en tantos ancianos solos que rezan y ofrecen. Pensemos en tantas mam&aacute;s y padres de familia que llevan adelante con mucho trabajo su familia, la educaci&oacute;n de los hijos, el trabajo cotidiano, los problemas, pero siempre con la esperanza en Jes&uacute;s&raquo; y &laquo;que no se pavonean, sino que hacen lo que pueden&raquo;.<\/p>\n<p>En verdad, afirm&oacute; el Papa Francisco, &laquo;existen santos de la vida cotidiana&raquo;. E invit&oacute; a pensar tambi&eacute;n &laquo;en los numerosos sacerdotes que no se hacen ver, pero que trabajan en las parroquias con mucho amor: la catequesis a los ni&ntilde;os, la atenci&oacute;n a los ancianos, los enfermos, la preparaci&oacute;n a los reci&eacute;n casados. Y todos los d&iacute;as lo mismo, lo mismo, lo mismo. No se cansan porque en su cimiento est&aacute; la roca&raquo;. Son personas que viven en &laquo;Jes&uacute;s: esto es lo que da santidad a la Iglesia; esto es lo que da esperanza&raquo;. He aqu&iacute; por qu&eacute;, prosigui&oacute; el Papa, &laquo;debemos pensar mucho en la santidad oculta que existe en la Iglesia, la de los cristianos no de apariencia sino fundados en la roca, en Jes&uacute;s&raquo;. Mirar a esos &laquo;cristianos que siguen el consejo de Jes&uacute;s en la &Uacute;ltima Cena: \u201cPermaneced en m&iacute;\u201d&raquo;. S&iacute;, &laquo;cristianos que permanecen en Jes&uacute;s&raquo;. Cierto, &laquo;pecadores, todos lo somos&raquo;. As&iacute;, cuando &laquo;alguno de estos cristianos comete alg&uacute;n pecado grave&raquo; luego se arrepiente, pide perd&oacute;n: y &laquo;esto es grande&raquo;. Significa tener &laquo;la capacidad de pedir perd&oacute;n; de no confundir pecado con virtud; de saber bien d&oacute;nde est&aacute; la virtud y d&oacute;nde est&aacute; el pecado&raquo;. Tambi&eacute;n de esto se entiende que son cristianos &laquo;fundados sobre la roca y la roca es Cristo: siguen el camino de Jes&uacute;s, le siguen a &Eacute;l&raquo;.<\/p>\n<p>En la primera lectura, explic&oacute; el Pont&iacute;fice, Isa&iacute;as &laquo;habla de una ciudad fuerte que tiene salvaci&oacute;n, que sigue a Dios, que es justa: un pueblo fuerte. La ciudad es un pueblo. Un pueblo fuerte. Su voluntad es firme y Dios le asegura la paz: paz para quien conf&iacute;a en &Eacute;l&raquo;. Y luego a&ntilde;ade: &laquo;Confiad en el Se&ntilde;or siempre, porque el Se&ntilde;or es la roca perpetua, porque &Eacute;l dobleg&oacute; a los habitantes de la altura&raquo;. Y, por eso, coment&oacute; el Papa Francisco, &laquo;los soberbios, los vanidosos, los cristianos de apariencia ser&aacute;n doblegados, humillados&raquo;. Dice de nuevo Isa&iacute;as: &laquo;Ha abatido a la ciudad elevada, la ha abatido hasta el suelo, hasta tocar el polvo&raquo;. Precisamente &laquo;as&iacute; terminan los cristianos de apariencia&raquo; destac&oacute; el Papa volviendo a proponer la imagen de Isa&iacute;as: por una parte &laquo;las ruinas de una ciudad&raquo; y despu&eacute;s &laquo;la otra ciudad, la otra casa, firme, robusta porque est&aacute; fundada sobre roca&raquo;.<\/p>\n<p>El pasaje de Isa&iacute;as sugiri&oacute; al Papa Francisco otra reflexi&oacute;n. &laquo;Los &uacute;ltimos dos vers&iacute;culos de la primera lectura me hicieron pensar&raquo; \u2014dijo\u2014. La referencia es &laquo;a esta ciudad que cay&oacute;, esta ciudad vanidosa, esta ciudad que no estaba fundada sobre la roca de Cristo&raquo;. Se lee en efecto: &laquo;La pisar&aacute;n los pies, los pies del oprimido, los pasos de los pobres&raquo;. Es una expresi&oacute;n, afirm&oacute;, que &laquo;tiene olor a venganza&raquo;. S&iacute;, &laquo;parece una venganza&raquo;, pero &laquo;no es venganza&raquo;.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n &laquo;la Virgen, en su canto, lo hab&iacute;a dicho: &Eacute;l ha derribado del trono a los poderosos, ha humillado a los soberbios&raquo;. Y &laquo;los pobres ser&aacute;n los que triunfar&aacute;n, los pobres de esp&iacute;ritu, los que ante Dios se sienten insignificantes, los humildes&raquo; que &laquo;llevan adelante la salvaci&oacute;n poniendo en pr&aacute;ctica la Palabra del Se&ntilde;or&raquo;. En cambio, repiti&oacute; el Papa Francisco, &laquo;todo lo dem&aacute;s es apariencia: hoy estamos, ma&ntilde;ana ya no estaremos&raquo;. Y cit&oacute; a san Bernardo: &laquo;piensa, hombre, qu&eacute; ser&aacute; de ti, comida de gusanos&raquo;. Porque &laquo;nos comer&aacute;n los gusanos a todos&raquo; y &laquo;si no tenemos esta roca, acabaremos pisoteados&raquo;.<\/p>\n<p>Precisamente &laquo;en este tiempo de preparaci&oacute;n para la Navidad pidamos al Se&ntilde;or estar fundados firmemente en la roca que es &Eacute;l, nuestra esperanza es &Eacute;l&raquo; concluy&oacute; el Papa. Es verdad, &laquo;todos somos pecadores, somos d&eacute;biles, pero si ponemos la esperanza en &Eacute;l podremos seguir adelante&raquo;. Y &laquo;esta es la alegr&iacute;a de un cristiano: saber que en &Eacute;l est&aacute; la esperanza, el perd&oacute;n, la paz, la alegr&iacute;a&raquo;. Por ello no tiene sentido &laquo;poner nuestra esperanza en cosas que hoy est&aacute;n y ma&ntilde;ana ya no estar&aacute;n&raquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Salir para dar vida Martes 9 de diciembre de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 50, viernes 12 de diciembre de 2014 &nbsp; Una Iglesia reducida a &laquo;museo&raquo; no funciona, ni tampoco una estructura con &laquo;un organigrama perfecto&raquo;, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/salir-para-dar-vida-9-de-diciembre-de-2014\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSalir para dar vida (9 de diciembre de 2014)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39206","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39206","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39206"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39206\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39206"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39206"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39206"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}