{"id":39210,"date":"2016-10-05T22:28:44","date_gmt":"2016-10-06T03:28:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-donde-viene-la-luz-24-de-noviembre-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:28:44","modified_gmt":"2016-10-06T03:28:44","slug":"de-donde-viene-la-luz-24-de-noviembre-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-donde-viene-la-luz-24-de-noviembre-de-2014\/","title":{"rendered":"\u00bfDe d\u00f3nde viene la luz? (24 de noviembre de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>&iquest;De d&oacute;nde viene la luz? <\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Lunes 24 de noviembre de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 48, viernes 28 de noviembre de 2014<\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p>En la viuda que entrega sus dos moneditas al tesoro del templo podemos ver la &laquo;imagen de la Iglesia&raquo; que debe ser pobre, humilde y fiel. Parte del Evangelio del d&iacute;a, tomado del cap&iacute;tulo 21 de san Lucas (1-4), la reflexi&oacute;n del Papa Francisco durante la misa del lunes 24 de noviembre. En la homil&iacute;a hizo referencia al pasaje donde Jes&uacute;s, &laquo;tras largas discusiones&raquo; con los saduceos y los disc&iacute;pulos en relaci&oacute;n a los escribas y a los fariseos que &laquo;se complac&iacute;an en ocupar los primeros puestos, los primeros asientos en las sinagogas, en los banquetes, en ser saludados&raquo;, alzando los ojos &laquo;vio a una viuda&raquo;. El &laquo;contraste&raquo; es inmediato y &laquo;fuerte&raquo; respecto a los &laquo;ricos que echaban sus donativos en el tesoro del templo&raquo;. Precisamente la viuda es &laquo;la persona m&aacute;s fuerte aqu&iacute;, en este pasaje&raquo;.<\/p>\n<p>De la viuda, explic&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;se dice dos veces que era pobre: dos veces. Y pasaba necesidad&raquo;. Es como si el Se&ntilde;or hubiese querido destacar a los doctores de la ley: &laquo;Ten&eacute;is muchas riquezas de vanidad, de apariencia o incluso de soberbia. Esta es pobre&#8230;&raquo;. Pero &laquo;en la Biblia el hu&eacute;rfano y la viuda son las figuras de los m&aacute;s marginados&raquo; as&iacute; como tambi&eacute;n los leprosos, y &laquo;por ello hay muchos mandamientos para ayudar, para ocuparse de las viudas, de los hu&eacute;rfanos&raquo;. Y Jes&uacute;s &laquo;mira a esta mujer sola, vestida con sencillez&raquo; y &laquo;que echa todo lo que ten&iacute;a para vivir: dos moneditas&raquo;. El pensamiento vuela tambi&eacute;n a otra viuda, la de Sarepta, &laquo;que hab&iacute;a recibido al profeta El&iacute;as y hab&iacute;a dado todo lo que ten&iacute;a antes de morir: un poco de harina y aceite&#8230;&raquo;.<\/p>\n<p>El Pont&iacute;fice volvi&oacute; a componer la escena narrada por el Evangelio: &laquo;Una mujer pobre en medio de los poderosos, en medio de los doctores, de los sacerdotes, de los escribas&#8230; tambi&eacute;n en medio de los ricos que echaban sus donativos, e incluso algunos para hacerse ver&raquo;. A ellos les dijo Jes&uacute;s: &laquo;Este es el camino, este es el ejemplo. Esta es la senda por la que vosotros ten&eacute;is que ir&raquo;. Surge fuerte el &laquo;gesto de esta mujer que le pertenec&iacute;a totalmente a Dios, como la viuda Ana que recibi&oacute; a Jes&uacute;s en el Templo: toda para Dios. Su esperanza estaba s&oacute;lo en el Se&ntilde;or&raquo;. <\/p>\n<p>&laquo;El Se&ntilde;or puso de relieve la persona de la viuda&raquo;, dijo el Papa Francisco, y continu&oacute;: &laquo;Me gusta ver aqu&iacute;, en esta mujer, una imagen de la Iglesia&raquo;. Sobre todo la &laquo;Iglesia pobre, porque la Iglesia no debe tener otras riquezas m&aacute;s que su Esposo&raquo;; luego la &laquo;Iglesia humilde, como lo eran las viudas de ese tiempo, porque en esa &eacute;poca no exist&iacute;a la pensi&oacute;n, no exist&iacute;an las ayudas sociales, nada&raquo;. En cierto sentido la Iglesia &laquo;es un poco viuda, porque espera a su Esposo que volver&aacute;&raquo;. Cierto, &laquo;tiene a su Esposo en la Eucarist&iacute;a, en la Palabra de Dios, en los pobres: pero espera que regrese&raquo;.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; es lo que impulsa al Papa a &laquo;ver en esta mujer la figura de la Iglesia&raquo;? El hecho de que &laquo;no era importante: el nombre de esta viuda no aparec&iacute;a en los peri&oacute;dicos, nadie la conoc&iacute;a, no ten&iacute;a t&iacute;tulos&#8230; nada. Nada. No brillaba con luces propias&raquo;. Y la &laquo;gran virtud de la Iglesia&raquo; debe ser precisamente la &laquo;de no brillar con luz propia&raquo;, sino reflejar &laquo;la luz que viene de su Esposo&raquo;. Tanto m&aacute;s que &laquo;a lo largo de los siglos, cuando la Iglesia quiso tener luz propia, se equivoc&oacute;&raquo;. Lo dec&iacute;an incluso &laquo;los primeros Padres&raquo;, la Iglesia es &laquo;un misterio como el de la luna. La llamaban <i>mysterium lunae<\/i>: la luna no tiene luz propia; la recibe siempre del sol&raquo;.<\/p>\n<p>Cierto, especific&oacute; el Papa, &laquo;es verdad que algunas veces el Se&ntilde;or puede pedir a su Iglesia que tenga, que procure un poco de luz propia&raquo;, como cuando pidi&oacute; &laquo;a la viuda Judit que se quitara las vestiduras de viuda y se pusiera vestidos de fiesta para cumplir una misi&oacute;n&raquo;. Pero, dijo, &laquo;permanece siempre la actitud de la Iglesia hacia su Esposo, hacia el Se&ntilde;or&raquo;. La Iglesia &laquo;recibe la luz de all&aacute;, del Se&ntilde;or&raquo; y &laquo;todos los servicios que realizamos&raquo; le sirven a ella para &laquo;recibir esa luz&raquo;. Cuando a un servicio le falta esta luz &laquo;no es&aacute; bien&raquo;, porque &laquo;hace que la Iglesia se haga rica, o poderosa, o que busque el poder, o que se equivoque de camino, como sucedi&oacute; muchas veces en la historia, y como sucede en nuestra vida cuando queremos tener otra luz, que no es precisamente la del Se&ntilde;or: una luz propia&raquo;.<\/p>\n<p>El Evangelio, destac&oacute; el Papa, presenta la imagen de la viuda precisamente en el momento en el que &laquo;Jes&uacute;s comienza a sentir las resistencias de la clase dirigente de su pueblo: los saduceos, los fariseos, los escribas, los doctores de la ley&raquo;. Y es como si &Eacute;l dijera: &laquo;Sucede todo esto, pero mirad all&iacute;&raquo;, hacia esa viuda. La confrontaci&oacute;n es fundamental para reconocer la verdadera realidad de la Iglesia que &laquo;cuando es fiel a la esperanza y a su Esposo, se alegra de recibir la luz que viene de &Eacute;l, de ser \u2014en este sentido\u2014 viuda: esperando ese sol que vendr&aacute;&raquo;. <\/p>\n<p>Por lo dem&aacute;s, &laquo;no por casualidad la primera confrontaci&oacute;n fuerte que Jes&uacute;s tuvo en Nazaret, despu&eacute;s de la que tuvo con Satan&aacute;s, fue por nombrar a una viuda y por nombrar a un leproso: dos marginados&raquo;. Hab&iacute;a &laquo;muchas viudas en Israel, en ese tiempo, pero s&oacute;lo El&iacute;as fue invitado por la viuda de Sarepta. Y ellos se enfadaron y quer&iacute;an matarlo&raquo;. <\/p>\n<p>Cuando la Iglesia, concluy&oacute; el Papa Francisco, es &laquo;humilde&raquo; y &laquo;pobre&raquo;, y tambi&eacute;n cuando &laquo;confiesa sus miserias \u2014que, adem&aacute;s, todos las tenemos\u2014 la Iglesia es fiel&raquo;. Es como si ella dijera: &laquo;Yo soy oscura, pero la luz me viene de all&iacute;&raquo;. Y esto, a&ntilde;adi&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;nos hace mucho bien&raquo;. Entonces &laquo;recemos a esta viuda que est&aacute; en el cielo, seguro&raquo;, a fin de que &laquo;nos ense&ntilde;e a ser Iglesia de ese modo&raquo;, renunciando a &laquo;todo lo que tenemos&raquo; y a no tener &laquo;nada para nosotros&raquo; sino &laquo;todo para el Se&ntilde;or y para el pr&oacute;jimo&raquo;. Siempre &laquo;humildes&raquo; y &laquo;sin gloriarnos de tener luz propia&raquo;, sino &laquo;buscando siempre la luce que viene del Se&ntilde;or&raquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE &iquest;De d&oacute;nde viene la luz? Lunes 24 de noviembre de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 48, viernes 28 de noviembre de 2014 &nbsp; En la viuda que entrega sus dos moneditas al tesoro del templo podemos ver &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-donde-viene-la-luz-24-de-noviembre-de-2014\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde viene la luz? 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