{"id":39217,"date":"2016-10-05T22:28:55","date_gmt":"2016-10-06T03:28:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nada-de-pereza-11-de-noviembre-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:28:55","modified_gmt":"2016-10-06T03:28:55","slug":"nada-de-pereza-11-de-noviembre-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nada-de-pereza-11-de-noviembre-de-2014\/","title":{"rendered":"Nada de pereza (11 de noviembre de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>Nada de pereza<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Martes 11 de noviembre de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 46, viernes 14 de noviembre de 2014<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&iquest;C&oacute;mo debe ser nuestra fe? Es la pregunta de los ap&oacute;stoles y es tambi&eacute;n la nuestra. La respuesta es: &laquo;una fe enmarcada en el servicio&raquo; a Dios y al pr&oacute;jimo. Un servicio humilde, gratuito, generoso, nunca &laquo;por la mitad&raquo;.<\/p>\n<p>Al comentar el Evangelio de san Lucas propuesto por la liturgia (17, 7-10), el Papa \u2014durante la misa del martes 11 de noviembre\u2014 hizo referencia al pasaje en el que a los disc&iacute;pulos que piden: &laquo;Se&ntilde;or, aumenta nuestra fe&raquo;, Jes&uacute;s responde: &laquo;Si tuvierais fe como un granito de mostaza, dir&iacute;ais a esa morera: Arr&aacute;ncate de ra&iacute;z y pl&aacute;ntate en el mar, y os obedecer&iacute;a&raquo;. El Se&ntilde;or, explic&oacute; el Pont&iacute;fice, habla de &laquo;una fe poderosa&raquo;, tan fuerte que es capaz &laquo;de hacer grandes maravillas&raquo;, pero con una condici&oacute;n: que se introduzca &laquo;en el marco del servicio&raquo;. Un servicio total, como el del &laquo;servidor que trabaj&oacute; toda la jornada&raquo; y al volver a casa &laquo;debe servir al Se&ntilde;or, darle de comer y luego descansar&raquo;. <\/p>\n<p>Parece, coment&oacute; el Papa, &laquo;un poco exigente&raquo;: alguien podr&iacute;a aconsejar &laquo;a este servidor que vaya al sindicato a buscar consejo&raquo; acerca de c&oacute;mo comportarse &laquo;con un patr&oacute;n as&iacute;&raquo;. Pero el servicio que se le pide es &laquo;total&raquo; porque es el mismo que vivi&oacute; Jes&uacute;s: &laquo;&Eacute;l vivi&oacute; con esa actitud de servicio; &Eacute;l es el servidor; &Eacute;l se presenta como el servidor, que vino a servir y no a ser servido&raquo;. <\/p>\n<p>Encaminada por la &laquo;senda del servicio&raquo;, la fe &laquo;har&aacute; milagros&raquo;. Al contrario, &laquo;un cristiano que recibe el don de la fe en el bautismo, pero luego no lo lleva por el camino del servicio, se convierte en un cristiano sin fuerza, sin fecundidad, un cristiano para s&iacute; mismo, para servirse a s&iacute; mismo, para procurar ventajas para s&iacute; mismo&raquo;. Este, coment&oacute; el Papa, &laquo;ir&aacute; al cielo, seguramente, pero qu&eacute; vida triste&raquo;. Y, as&iacute;, &laquo;muchas cosas grandes del Se&ntilde;or&raquo; se &laquo;desperdician&raquo; porque, como &laquo;el Se&ntilde;or claramente dijo: el servicio es &uacute;nico&raquo;, y no se puede servir a dos se&ntilde;ores. En este punto el Pont&iacute;fice entr&oacute; m&aacute;s detalladamente en la vida cotidiana y en las dificultades que tiene el cristiano al tratar de vivir la palabra evang&eacute;lica. &laquo;Nosotros \u2014dijo\u2014 podemos alejarnos de esta actitud del servicio&raquo;, ante todo &laquo;por un poco de pereza&raquo;: es decir, llegamos a estar &laquo;c&oacute;modos, como hicieron las cinco j&oacute;venes perezosas que esperaban al esposo pero sin preocuparse por el aceite de las l&aacute;mparas&raquo;. Y la pereza hace &laquo;tibio el coraz&oacute;n&raquo;. Entonces, por comodidad estamos inclinados a encontrar justificaciones: &laquo;Pero, si viene este o si viene aquella a golpear la puerta, dile que no estoy en casa, porque vendr&aacute; a pedir un favor y no, yo no quiero&#8230;&raquo;. Es decir, la pereza &laquo;nos aleja del servicio y nos conduce a la comodidad, al ego&iacute;smo&raquo;. Y, coment&oacute; el Papa, &laquo;muchos cristianos&raquo; son as&iacute;: &laquo;son buenos, van a misa&raquo;, pero en lo que se refiere al servicio se arriesgan &laquo;hasta un cierto punto&raquo;. Sin embargo, destac&oacute;, &laquo;cuando digo servicio, digo todo: servicio a Dios en la adoraci&oacute;n, oraci&oacute;n y alabanzas&raquo;, servicio &laquo;al pr&oacute;jimo&raquo; y &laquo;servicio hasta las &uacute;ltimas consecuencias&raquo;. En esto, Jes&uacute;s &laquo;es fuerte&raquo; y recomienda: &laquo;As&iacute; tambi&eacute;n vosotros, cuando habr&eacute;is hecho todo lo que se os haya ordenado, dir&eacute;is: somos siervos in&uacute;tiles&raquo;. Hay que prestar un &laquo;servicio gratuito, sin pedir nada&raquo;.<\/p>\n<p>Existe tambi&eacute;n, continu&oacute; el Papa, otra &laquo;ocasi&oacute;n que aleja de la actitud de servicio&raquo;, y es la de &laquo;adue&ntilde;arse de las situaciones&raquo;. Es lo que les sucedi&oacute; a los ap&oacute;stoles, que alejaban a las personas &laquo;para que no molestasen a Jes&uacute;s&raquo;, pero en realidad tambi&eacute;n &laquo;por ser c&oacute;modo para ellos&raquo;: es decir, &laquo;se adue&ntilde;aban del tiempo del Se&ntilde;or, se adue&ntilde;aban del poder del Se&ntilde;or: lo quer&iacute;an para su grupito&raquo;. En realidad, &laquo;se adue&ntilde;aban de esa actitud de servicio, transform&aacute;ndolo en una estructura de poder&raquo;. As&iacute;, coment&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;se explica cuando entre ellos discut&iacute;an acerca de qui&eacute;n era el m&aacute;s grande&raquo;; y &laquo;se comprende cuando la madre de Santiago y Juan va a pedir al Se&ntilde;or que uno de sus hijos sea el primer ministro y el otro el ministro de econom&iacute;a&raquo;. Lo mismo sucede a los cristianos que, &laquo;en lugar de servidores&raquo;, se convierten en &laquo;due&ntilde;os: due&ntilde;os de la fe, due&ntilde;os del reino, due&ntilde;os de la salvaci&oacute;n. Esto sucede, es una tentaci&oacute;n para todos los cristianos&raquo;. <\/p>\n<p>El Se&ntilde;or, en cambio, nos habla de &laquo;servicio en humildad&raquo;. Como lo hizo &laquo;&Eacute;l, que siendo Dios se humill&oacute; a s&iacute; mismo, se abaj&oacute;, se anonad&oacute;: para servir. Es servicio en la esperanza, y esta es la alegr&iacute;a del servicio cristiano&raquo;, que vive, como escribe san Pablo a Tito, &laquo;aguardando la dicha que esperamos y la manifestaci&oacute;n de la gloria del gran Dios y Salvador nuestro, Jesucristo&raquo;. El Se&ntilde;or &laquo;llamar&aacute; a la puerta&raquo; y &laquo;vendr&aacute; a nuestro encuentro&raquo; en ese momento, dijo el Papa; y expres&oacute; un deseo: &laquo;Por favor, que nos encuentre con esta actitud de servicio&raquo;. <\/p>\n<p>Cierto, en la vida &laquo;debemos luchar mucho contra las tentaciones que tratan de alejarnos&raquo; de esta disposici&oacute;n: la pereza que &laquo;lleva a la comodidad&raquo; y hace prestar un &laquo;servicio por la mitad&raquo;; y la tentaci&oacute;n de &laquo;adue&ntilde;arnos de la situaci&oacute;n&raquo;, que &laquo;lleva a la soberbia, al orgullo, a tratar mal a la gente, a sentirse importantes \u201cporque soy cristiano, tengo la salvaci&oacute;n\u201d&raquo;. Que el Se&ntilde;or, concluy&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;nos d&eacute; estas dos grandes gracias: la humildad en el servicio, con el fin de poder decir: somos siervos in&uacute;tiles&raquo;, y &laquo;la esperanza al aguardar la manifestaci&oacute;n&raquo; del Se&ntilde;or que &laquo;vendr&aacute; a nuestro encuentro&raquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Nada de pereza Martes 11 de noviembre de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 46, viernes 14 de noviembre de 2014 &nbsp; &iquest;C&oacute;mo debe ser nuestra fe? 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