{"id":39228,"date":"2016-10-05T22:29:13","date_gmt":"2016-10-06T03:29:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/horizonte-infinito-23-de-octubre-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:29:13","modified_gmt":"2016-10-06T03:29:13","slug":"horizonte-infinito-23-de-octubre-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/horizonte-infinito-23-de-octubre-de-2014\/","title":{"rendered":"Horizonte infinito (23 de octubre de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>Horizonte infinito<\/i><\/b><\/font><br \/> <font color=\"#663300\"><i> <br \/> Jueves&nbsp;23 de octubre de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 44, viernes 31 de octubre de 2014<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La &laquo;experiencia m&iacute;stica&raquo; que Pablo tiene de Jes&uacute;s nos recuerda que no se puede ser cristianos por s&iacute; solos, amando a Dios y al pr&oacute;jimo &laquo;sin la fuerza y la gracia del Esp&iacute;ritu Santo&raquo;. Y es precisamente la experiencia del Ap&oacute;stol la que volvi&oacute; a proponer el Papa Francisco, relanzando su actualidad espiritual como oraci&oacute;n de adoraci&oacute;n y de alabanza, en la misa celebrada el jueves 23 de octubre en Santa Marta.<\/p>\n<p>&laquo;Pablo tiene una experiencia de Jesucristo, una experiencia del Se&ntilde;or que lo llev&oacute; a dejar todo&raquo;, hasta llegar a decir &laquo;dej&eacute; todo y tengo todo por basura para ganar a Cristo y ser hallado en &Eacute;l&raquo;. En efecto, &laquo;hab&iacute;a visto a Cristo, hab&iacute;a conocido a Cristo, estaba enamorado de Cristo&raquo;. Y &laquo;progresa en este misterio&raquo;. As&iacute;, observ&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;en la primera lectura \u2014<i>Efesios<\/i> 3, 14-21\u2014 hemos escuchado el acto de adoraci&oacute;n que Pablo hace en presencia de Dios: \u201cHermanos: doblo mis rodillas ante el Padre\u201d&raquo;. Este es, pues, su acto de adoraci&oacute;n al Padre. Pero &laquo;despu&eacute;s nos explica por qu&eacute;&raquo; lo hace.<\/p>\n<p>El pasaje propuesto por la liturgia de hoy, afirm&oacute; el Papa, &laquo;es original por el lenguaje que usa Pablo&raquo;. De hecho, se trata de &laquo;un lenguaje sin l&iacute;mites, un lenguaje grandioso, amplio: habla de la riqueza de su gloria; habla de comprender la anchura, la longitud, la altura y la profundidad; conocer a Cristo que supera, a Cristo que nos colma de toda plenitud&raquo;. Es precisamente &laquo;un lenguaje sin l&iacute;mites, que no se puede comprender en el sentido de abarcar&raquo;, porque es &laquo;casi sin horizonte&raquo;.<\/p>\n<p>Pablo &laquo;adora a este Dios que tiene el poder de hacer mucho m&aacute;s de lo que podamos pedir o pensar, seg&uacute;n el poder que tiene incluso en el tiempo, para todas las generaciones, por los siglos de los siglos&raquo;. Se trata de un aut&eacute;ntico &laquo;acto de adoraci&oacute;n, una experiencia ante este Dios que es como un mar sin playas, sin l&iacute;mites, un mar inmenso&raquo;. Y &laquo;ante este Dios, Pablo dobla las rodillas de su coraz&oacute;n, de su alma&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;En este acto de adoraci&oacute;n \u2014afirm&oacute; el Papa\u2014 Pablo nos habla del Padre, del Hijo y del Esp&iacute;ritu Santo&raquo;. Y &laquo;&iquest;qu&eacute; pide Pablo para &eacute;l, para la Iglesia \u2014la Iglesia de &Eacute;feso, en este caso\u2014 y para todos nosotros?&raquo;. Dirigi&eacute;ndose &laquo;al Padre, en quien tiene origen toda descendencia en el cielo y en la tierra&raquo;, Pablo le pide ante todo &laquo;ser fortalecido en el hombre interior mediante su Esp&iacute;ritu&raquo;. Tambi&eacute;n le pide &laquo;al Padre que el Esp&iacute;ritu venga a fortalecernos, a darnos fuerza&raquo;. Sabe muy bien que &laquo;no se puede ir adelante sin la fuerza del Esp&iacute;ritu. Nuestras fuerzas son d&eacute;biles. No se puede ser cristiano sin la gracia del Esp&iacute;ritu&raquo;. En realidad, &laquo;es precisamente el Esp&iacute;ritu quien nos transforma el coraz&oacute;n, quien nos hace progresar en la virtud para cumplir los mandamientos&raquo;.<\/p>\n<p>Adem&aacute;s, Pablo le &laquo;pide otra gracia al Padre, pero por medio de Cristo: \u201cQue Cristo habite por la fe en vuestros corazones\u201d, para que est&eacute;is arraigados y cimentados en la caridad&raquo;. En esencia, le &laquo;pide la presencia de Cristo para que nos haga crecer en la caridad, pero arraigados en el amor, cimentados en el amor&raquo;. As&iacute; mismo, le &laquo;pide al Padre conocer este amor de Cristo que supera todo conocimiento, que no se puede comprender&raquo;. Pero entonces, &laquo;&iquest;c&oacute;mo puedo conocer lo que no se puede comprender?&raquo;. La respuesta de Pablo es clara: &laquo;Por medio de este acto de adoraci&oacute;n de esa gran inmensidad&raquo;.<\/p>\n<p>En el pasaje de la carta a los Efesios, Pablo sigue hablando &laquo;a los fieles del Padre: ha comenzado con el Padre y termina con el Padre&raquo;. Por lo tanto, habla directamente a los fieles de &laquo;Aquel que tiene poder para realizar todas las cosas&raquo;. El ap&oacute;stol afirma que el Padre puede hacer &laquo;mucho m&aacute;s de lo que podemos pedir o pensar&raquo;. Incluso milagros. &laquo;Pero no podemos imaginar qu&eacute; puede hacer el Padre, seg&uacute;n el poder que obra en nosotros&raquo;. As&iacute; pues, Pablo termina esta adoraci&oacute;n con una alabanza: &laquo;A &Eacute;l la gloria, por los siglos de los siglos&raquo;. <\/p>\n<p>El Pont&iacute;fice explic&oacute; que nos hallamos ante &laquo;una experiencia m&iacute;stica de Pablo, que nos ense&ntilde;a la oraci&oacute;n de alabanza y la oraci&oacute;n de adoraci&oacute;n&raquo;. As&iacute;, &laquo;ante nuestras peque&ntilde;eces, ante nuestros intereses ego&iacute;stas \u2014&iexcl;tantos!\u2014, Pablo realiza esta alabanza, este acto de adoraci&oacute;n&raquo;. Y le &laquo;pide al Padre que nos env&iacute;e al Esp&iacute;ritu para que nos d&eacute; fuerza y podamos ir adelante; para que nos haga comprender el amor de Cristo y que Cristo nos consolide en el amor&raquo;. Y le dice al Padre: &laquo;Gracias, porque eres capaz de hacer lo que ni siquiera nos animamos a pensar&raquo;.<\/p>\n<p>El Papa destac&oacute; que esta oraci&oacute;n de Pablo &laquo;es una hermosa oraci&oacute;n&raquo;. Y &laquo;con esta vida interior se puede comprender que Pablo haya dejado todo y tuviera todo por basura para ganar a Cristo y ser hallado en &eacute;l&raquo;. Sus palabras valen tambi&eacute;n para nosotros, porque &laquo;nos hace bien pensar as&iacute;, nos hace bien adorar tambi&eacute;n nosotros a Dios&raquo;. S&iacute;, &laquo;nos hace bien alabar a Dios, entrar en este mundo de amplitud, grandiosidad, generosidad y amor&raquo;. Y, concluy&oacute; Francisco, &laquo;nos hace bien porque as&iacute; podemos progresar en el gran mandamiento \u2014el &uacute;nico mandamiento que es el fundamento de todos los dem&aacute;s\u2014 que es el amor: amar a Dios y amar al pr&oacute;jimo&raquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Horizonte infinito Jueves&nbsp;23 de octubre de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 44, viernes 31 de octubre de 2014 &nbsp; La &laquo;experiencia m&iacute;stica&raquo; que Pablo tiene de Jes&uacute;s nos recuerda que no se puede ser cristianos por s&iacute; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/horizonte-infinito-23-de-octubre-de-2014\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abHorizonte infinito (23 de octubre de 2014)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39228","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39228","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39228"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39228\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39228"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39228"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39228"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}