{"id":39231,"date":"2016-10-05T22:29:17","date_gmt":"2016-10-06T03:29:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-el-incienso-que-se-quema-16-de-octubre-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:29:17","modified_gmt":"2016-10-06T03:29:17","slug":"como-el-incienso-que-se-quema-16-de-octubre-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-el-incienso-que-se-quema-16-de-octubre-de-2014\/","title":{"rendered":"Como el incienso que se quema (16 de octubre de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>Como el incienso que se quema<\/i><\/b><\/font><br \/> <font color=\"#663300\"><i> <br \/> Jueves 16 de octubre de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 43, viernes 24 de octubre de 2014<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Consciente de haber sido elegido personalmente antes incluso de la creaci&oacute;n del mundo, todo hombre debe redescubrir la importancia de la oraci&oacute;n de alabanza a Dios. Gratuita y alegre. En la homil&iacute;a de la misa celebrada el jueves 16 de octubre el Papa Francisco eligi&oacute; detenerse en la primera lectura de la liturgia, que presenta el &iacute;ncipit del himno c&eacute;lebre de bendici&oacute;n paulino, comienzo de la Carta a los Efesios (1, 1-10). Una aut&eacute;ntica explosi&oacute;n de alabanza: &laquo;parece que Pablo \u2014coment&oacute;\u2014 entra en una alegr&iacute;a, en una gran alegr&iacute;a&raquo;.<\/p>\n<p>Es un canto que &laquo;no se puede detener&raquo; y en el que el ap&oacute;stol usa tres veces la palabra &laquo;bendito&raquo;: &laquo;Bendito sea Dios, Padre de Nuestro Se&ntilde;or Jesucristo, que nos ha bendecido en Cristo con toda clase de bendiciones espirituales en los cielos&raquo;. Pero, destac&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;todos nosotros sabemos que Dios es el Bendito&raquo;: en el antiguo Testamento, en efecto, &laquo;era uno de los nombres que le daba el pueblo de Israel: el Bendito&raquo;. Y resulta extra&ntilde;o pensar en &laquo;bendecir a Dios&raquo; porque &laquo;&Eacute;l es el Bendito&raquo;.<\/p>\n<p>En realidad, se trata de un gesto importante, porque &laquo;cuando yo bendigo a Dios, hablo bien de &Eacute;l y hago como el incienso que se quema&raquo;. La oraci&oacute;n de alabanza es una oraci&oacute;n que &laquo;nosotros no hacemos muy habitualmente&raquo;; y, sin embargo, destac&oacute; el Papa Francisco, fue Jes&uacute;s mismo quien nos ense&ntilde;&oacute; &laquo;en el Padrenuestro a rezar as&iacute;: Padre nuestro que est&aacute;s en el cielo, santificado sea tu nombre&#8230;&raquo;. Y no nos debe parecer extra&ntilde;o dirigirnos con estas palabras precisamente a aquel que &laquo;es el santo&raquo;. Se trata, explic&oacute; el obispo de Roma, de expresar la &laquo;alegr&iacute;a de la oraci&oacute;n de alabanza&raquo;, que es &laquo;gratuidad pura&raquo;. Nosotros, en efecto, generalmente &laquo;sabemos orar muy bien cuando pedimos cosas&raquo; y tambi&eacute;n cuando agradecemos al Se&ntilde;or&raquo;; es menos habitual para todos nosotros &laquo;alabar al Se&ntilde;or&raquo;.<\/p>\n<p>El impulso hacia este tipo de oraci&oacute;n, aconsej&oacute; el Papa, puede se para nosotros m&aacute;s apremiante si &laquo;hacemos memoria de las cosas que el Se&ntilde;or hizo en nuestra vida&raquo;, as&iacute; como san Pablo, que en su himno recuerda: &laquo;En &Eacute;l \u2014en Cristo\u2014 nos escogi&oacute; antes de la creaci&oacute;n del mundo&raquo;. Aqu&iacute; est&aacute; la fuente de nuestra oraci&oacute;n: &laquo;Bendito eres Se&ntilde;or, porque t&uacute; me escogiste&raquo;. El hombre debe sentir el &laquo;gozo de una cercan&iacute;a paternal y tierna&raquo;.<\/p>\n<p>Lo mismo sucedi&oacute; al pueblo de Israel cuando fue liberado de Babilonia, record&oacute; el Pont&iacute;fice citando algunos vers&iacute;culos del salmo 126 \u2014&laquo;Cuando el Se&ntilde;or hizo volver a los cautivos de Si&oacute;n, nos parec&iacute;a so&ntilde;ar: la boca se nos llenaba de risas, la lengua de cantares&raquo;\u2014 y dijo: &laquo;Pensemos en una boca llena de sonrisa: esta es la oraci&oacute;n de alabanza&raquo;, es la expresi&oacute;n inmediata de un gozo inmenso, del &laquo;ser felices ante el Se&ntilde;or&raquo;. Es una disposici&oacute;n del coraz&oacute;n que no hay que olvidar: &laquo;Hagamos un esfuerzo para reencontrarla&raquo;, exhort&oacute;, invitando a usar las mismas palabras del salmo 97: &laquo;Tocad la c&iacute;tara para el Se&ntilde;or con clarines y al son de trompetas aclamad al Rey y Se&ntilde;or&raquo;. <\/p>\n<p>Es muy importante hacer memoria, recordar lo que hizo el Se&ntilde;or por cada uno de nosotros, &laquo;con cu&aacute;nta ternura me ha acompa&ntilde;ado, c&oacute;mo se inclin&oacute;, se ha inclinado&raquo;, como el pap&aacute; que &laquo;se inclina con el ni&ntilde;o para hacerlo caminar&raquo;. Y, subray&oacute; el Papa, lo hizo &laquo;con cada uno de nosotros&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Todo es fiesta, todo es alegr&iacute;a&raquo; si cada uno \u2014como atestigua san Pablo mismo dirigi&eacute;ndose a los Efesios\u2014 puede decir: &laquo;&Eacute;l me eligi&oacute; antes de la fundaci&oacute;n del mundo&raquo;. Y este es el &laquo;punto de inicio&raquo;. Incluso si, puntualiz&oacute; el Papa Francisco, &laquo;no se puede entender&raquo; y &laquo;no se puede imaginar: que el Se&ntilde;or me haya conocido antes de la creaci&oacute;n del mundo, que mi nombre estaba en el coraz&oacute;n del Se&ntilde;or&raquo;. Pero &laquo;esta es la verdad, esta es la revelaci&oacute;n&raquo;. Y, a&ntilde;adi&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;si nosotros no creemos esto, no somos cristianos&raquo;, porque la caracter&iacute;stica del cristiano es precisamente ser &laquo;un elegido&raquo;. <\/p>\n<p>El pensamiento de vivir desde siempre en el coraz&oacute;n de Dios nos &laquo;llena de alegr&iacute;a&raquo; y &laquo;nos da seguridad&raquo;. La seguridad confirmada por las palabras del Se&ntilde;or al profeta Isa&iacute;as, que se cuestionaba si esta predilecci&oacute;n pudiera decrecer: &laquo;&iquest;Puede una madre olvidarse de su ni&ntilde;o? Pues aunque ella se olvidara, yo no te olvidar&eacute;&raquo;. Dios nos tiene a cada uno de nosotros en sus &laquo;entra&ntilde;as&raquo;, as&iacute; &laquo;como el ni&ntilde;o est&aacute; dentro de su mam&aacute;&raquo;.<\/p>\n<p>Esta verdad, destac&oacute; el Papa Francisco, es tan grande y bella que puede venir la tentaci&oacute;n de no pensar en ella, de evitarla por cuanto nos sobrepasa. En efecto, &laquo;no se puede entender s&oacute;lo con la cabeza&raquo;, y &laquo;ni siquiera solamente con el coraz&oacute;n&raquo;. Para hacerla nuestra y vivirla, explic&oacute;, &laquo;debemos entrar en el misterio de Jesucristo&raquo;, &Eacute;l que &laquo;derram&oacute; su sangre en abundancia sobre nosotros, con toda sabidur&iacute;a y prudencia, d&aacute;ndonos a conocer el misterio de su voluntad&raquo;.<\/p>\n<p>De aqu&iacute; deriva la tercera actitud fundamental del cristiano, despu&eacute;s de la oraci&oacute;n de alabanza y de saber hacer memoria. El cristiano est&aacute; llamado &laquo;a entrar en el misterio&raquo;. Sobre todo cuando &laquo;celebramos la Eucarist&iacute;a&raquo;, porque no se puede entender totalmente &laquo;que el Se&ntilde;or est&aacute; vivo, est&aacute; con nosotros, aqu&iacute;, en su gloria, en su plenitud y da su vida de nuevo por nosotros&raquo;.<\/p>\n<p>Es una actitud, concluy&oacute; el Pont&iacute;fice, que debemos &laquo;aprender cada d&iacute;a&raquo;, en un esfuerzo cotidiano, porque &laquo;el misterio no se puede controlar: &eacute;l es un misterio. Hay que adentrarse en &eacute;l&raquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Como el incienso que se quema Jueves 16 de octubre de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 43, viernes 24 de octubre de 2014 &nbsp; Consciente de haber sido elegido personalmente antes incluso de la creaci&oacute;n del mundo, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-el-incienso-que-se-quema-16-de-octubre-de-2014\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComo el incienso que se quema (16 de octubre de 2014)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39231","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39231","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39231"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39231\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39231"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39231"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39231"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}