{"id":39234,"date":"2016-10-05T22:29:22","date_gmt":"2016-10-06T03:29:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/corazones-vigilantes-10-de-octubre-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:29:22","modified_gmt":"2016-10-06T03:29:22","slug":"corazones-vigilantes-10-de-octubre-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/corazones-vigilantes-10-de-octubre-de-2014\/","title":{"rendered":"Corazones vigilantes (10 de octubre de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>Corazones vigilantes <\/i><\/b><\/font><font color=\"#663300\"><i><\/p>\n<p> Viernes 10 de octubre de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 42, viernes 17 de octubre de 2014<\/font><\/p>\n<p align=\"center\">&nbsp;<\/p>\n<p>&iquest;Custodiamos bien nuestro coraz&oacute;n? &iquest;Lo custodiamos ante los continuos intentos del demonio de entrar en &eacute;l y hacer all&iacute; su morada? Lo pregunt&oacute; el Papa Francisco durante la misa celebrada en Santa Marta el viernes 10 de octubre por la ma&ntilde;ana, al reflexionar sobre el pasaje lit&uacute;rgico del evangelio de san Lucas (11, 15-26): &laquo;una historia triste&raquo;, dijo, que comienza cuando Jes&uacute;s expulsa a un demonio, &laquo;y termina en el momento en que los demonios vuelven al alma de la persona de la que hab&iacute;an sido expulsados&raquo;.<\/p>\n<p>Es una situaci&oacute;n recurrente en la vida de todo hombre, porque, record&oacute; el Pont&iacute;fice citando el pasaje de san Lucas, &laquo;cuando el esp&iacute;ritu impuro sale del hombre, vaga por lugares desiertos buscando alivio, y al no encontrarlo, se dice a s&iacute; mismo: volver&eacute; a mi casa&raquo;. Por eso el demonio, cuando encuentra el alma en paz, &laquo;va y toma otros siete esp&iacute;ritus peores que &eacute;l, entran en ella y hacen su morada&raquo;. Y as&iacute;, &laquo;la condici&oacute;n sucesiva de ese hombre llega a ser peor que antes&raquo;.<\/p>\n<p>En efecto, explic&oacute; el obispo de Roma, el demonio no se descorazona jam&aacute;s, &laquo;tiene paciencia&raquo; y vuelve continuamente, incluso &laquo;hasta el final de la vida&raquo;, porque &eacute;l &laquo;no deja lo que quiere para s&iacute;&raquo;.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n Jes&uacute;s experiment&oacute; esta realidad: en el evangelio de san Lucas se lee que &laquo;despu&eacute;s de las tentaciones en el desierto&raquo;, el demonio lo dej&oacute; en paz por un per&iacute;odo, pero que luego &laquo;volv&iacute;a continuamente&raquo;. Y los demonios &laquo;le tend&iacute;an trampas&raquo; hasta el final, hasta la Pasi&oacute;n, &laquo;hasta la Cruz&raquo;, dici&eacute;ndole: &laquo;Si eres Hijo de Dios\u2026 ven, ven con nosotros, as&iacute; podremos creer&raquo;. El Papa Francisco explic&oacute; que es lo que nos sucede tambi&eacute;n a nosotros cuando alguien nos tienta pregunt&aacute;ndonos: &laquo;Pero, &iquest;t&uacute; eres capaz?&raquo;. Por ello &laquo;Jes&uacute;s habla de un hombre fuerte, bien armado, que monta la guardia de su palacio, monta la guardia de su casa&raquo;, porque el coraz&oacute;n de cada uno de nosotros es como una casa. Y entonces, se pregunt&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;&iquest;monto la guardia de mi coraz&oacute;n?&raquo;.<\/p>\n<p>En efecto, es preciso &laquo;custodiar este tesoro en el que habita el Esp&iacute;ritu Santo, para que no entren otros esp&iacute;ritus&raquo;. Y es necesario hacerlo &laquo;como se custodia una casa, con la llave&raquo;. Por lo dem&aacute;s, dijo el Papa, en nuestras casas utilizamos &laquo;muchos medios de seguridad&raquo; para defendernos de los ladrones. &iquest;Hacemos lo mismo con nuestro coraz&oacute;n? &iquest;O dejamos &laquo;la puerta abierta&raquo;? Es necesario &laquo;vigilar&raquo;, recomend&oacute; el Papa Francisco, porque el demonio, si bien &laquo;fue expulsado con el Bautismo, va a buscar a otros siete demonios peores que &eacute;l y vuelve&raquo;.<\/p>\n<p>Por eso es necesaria una atenci&oacute;n continua. Es indispensable preguntarse siempre: &laquo;&iquest;Qu&eacute; sucede all&iacute;&raquo;, dentro de nosotros? &laquo;Soy el centinela de mi coraz&oacute;n?&raquo;. El Pont&iacute;fice sugiri&oacute; que aprendamos de nuestra vida diaria: &laquo;&iquest;Qui&eacute;n de nosotros, cuando est&aacute; en casa, ya sea en la cocina, ya sea en el despacho, donde sea, y ve pasar a una persona que no conoce, se queda tranquilo? Nadie&raquo;. Hasta tal punto que enseguida se dirige al desconocido: &laquo;&iquest;Usted qui&eacute;n es? &iquest;Qui&eacute;n lo hizo entrar? &iquest;Por d&oacute;nde entr&oacute;?&raquo;. Tambi&eacute;n a nosotros nos puede suceder lo mismo. &laquo;Cu&aacute;ntas veces \u2014destac&oacute; el obispo de Roma\u2014 entran los malos pensamientos, las malas intenciones, los celos, las envidias. Tantas cosas que entran. Pero, &iquest;qui&eacute;n abri&oacute; esa puerta? &iquest;Por d&oacute;nde entraron?&raquo;. Y si no nos damos cuenta a qui&eacute;n hacemos entrar en nuestro coraz&oacute;n, este &laquo;se convierte en una plaza por donde todos van y vienen&raquo;. Falta la intimidad. Y all&iacute; &laquo;el Se&ntilde;or no puede hablar y ni siquiera ser escuchado&raquo;.<\/p>\n<p>Entonces sucede que, incluso si nuestro coraz&oacute;n &laquo;es precisamente el lugar para recibir al Esp&iacute;ritu Santo&raquo;, sin la adecuada vigilancia &laquo;el Esp&iacute;ritu acaba en un rinc&oacute;n&raquo;, como si lo encerr&aacute;ramos en &laquo;un armario&raquo;. Y ah&iacute; el Esp&iacute;ritu est&aacute; &laquo;triste&raquo;.<\/p>\n<p>As&iacute; pues, &iquest;c&oacute;mo se puede evitar que ocurra esto? Para dar una respuesta, el Papa recurri&oacute; una vez m&aacute;s al Evangelio. Y cit&oacute; una expresi&oacute;n usada por Jes&uacute;s, &laquo;que parece algo extra&ntilde;a: \u201cQuien no recoge conmigo, desparrama\u201d&raquo;. Partiendo de la palabra &laquo;recoger&raquo;, el Papa Francisco explic&oacute; que es necesario &laquo;tener un coraz&oacute;n recogido&raquo;, un coraz&oacute;n en el que logramos ser conscientes de lo &laquo;que sucede&raquo;. En este sentido, es recomendable la pr&aacute;ctica, muy antigua &laquo;pero buena&raquo;, del examen de conciencia. &laquo;Qui&eacute;n de nosotros \u2014se pregunt&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014 a la noche, antes de terminar el d&iacute;a, cuando se queda solo&raquo; y en silencio, &laquo;no se pregunta: &iquest;qu&eacute; sucedi&oacute; hoy en mi coraz&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; sucedi&oacute;? &iquest;Qu&eacute; cosas pasaron por mi coraz&oacute;n?&raquo;.<\/p>\n<p>Es un ejercicio importante, una verdadera &laquo;gracia&raquo; que puede ayudarnos a ser buenos custodios. Porque, como record&oacute; el Papa, &laquo;los diablos vuelven siempre, incluso hasta el final de la vida&raquo;. Y para vigilar que los demonios no entren en nuestro coraz&oacute;n es necesario saber &laquo;estar en silencio ante nosotros mismos y ante Dios&raquo;, para verificar si en nuestra casa &laquo;entr&oacute; alguien&raquo; que no conocemos y si &laquo;la llave est&aacute; en su lugar&raquo;. El Papa concluy&oacute; diciendo que esto &laquo;nos ayudar&aacute; a defendernos de muchas maldades, incluso de las que nosotros mismos podamos realizar&raquo;. Porque &laquo;estos demonios son muy astutos&raquo; y capaces de enga&ntilde;ar a todos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Corazones vigilantes Viernes 10 de octubre de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 42, viernes 17 de octubre de 2014 &nbsp; &iquest;Custodiamos bien nuestro coraz&oacute;n? &iquest;Lo custodiamos ante los continuos intentos del demonio de entrar en &eacute;l y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/corazones-vigilantes-10-de-octubre-de-2014\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCorazones vigilantes (10 de octubre de 2014)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39234","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39234","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39234"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39234\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39234"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39234"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39234"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}