{"id":39237,"date":"2016-10-05T22:29:26","date_gmt":"2016-10-06T03:29:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/salvados-a-nuestro-modo-3-de-octubre-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:29:26","modified_gmt":"2016-10-06T03:29:26","slug":"salvados-a-nuestro-modo-3-de-octubre-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/salvados-a-nuestro-modo-3-de-octubre-de-2014\/","title":{"rendered":"Salvados a nuestro modo (3 de octubre de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>Salvados a nuestro modo <\/i><\/b><\/font><font color=\"#663300\"><i><\/p>\n<p> Viernes 3 de octubre de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 41, viernes 10 de octubre de 2014<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El hombre vive &laquo;dentro de s&iacute; el drama de no aceptar la salvaci&oacute;n de Dios&raquo;, porque querr&iacute;a &laquo;salvarse a su modo&raquo;. Y Jes&uacute;s llega incluso a llorar por esta &laquo;resistencia&raquo; del hombre, volviendo a proponer siempre su misericordia y su perd&oacute;n. En suma, no podemos decir precisamente &laquo;S&aacute;lvanos, Se&ntilde;or, pero a nuestro modo&raquo;, afirm&oacute; el Papa Francisco en la misa celebrada el viernes 3 de octubre en la capilla de la Casa Santa Marta.<\/p>\n<p>En el pasaje del Evangelio propuesto por la liturgia, Lucas (10, 13-16) presenta a Jes&uacute;s que &laquo;parece algo enojado&raquo;. Y &laquo;habla a esta gente para hacerla razonar&raquo;, diciendo: &laquo;Si en las ciudades paganas se hubieran hecho los milagros que se hicieron entre vosotros, se habr&iacute;an convertido, vestidos de sayal y sentados en la ceniza. Y vosotros, no&raquo;. As&iacute;, Jes&uacute;s hace &laquo;precisamente un resumen de toda la historia de la salvaci&oacute;n: es el drama de no querer ser salvados; es el drama de no aceptar la salvaci&oacute;n de Dios&raquo;. Es como si dij&eacute;ramos: &laquo;S&aacute;lvanos, Se&ntilde;or, pero a nuestro modo&raquo;.<\/p>\n<p>Jes&uacute;s mismo recuerda muchas veces &laquo;c&oacute;mo este pueblo rechaz&oacute; a los profetas y apedre&oacute; a quienes le enviaron, porque eran inc&oacute;modos&raquo;. El pensamiento es siempre el mismo: &laquo;Queremos la salvaci&oacute;n, pero como nosotros la queremos. No como la quiere el Se&ntilde;or&raquo;.<\/p>\n<p>El Pont&iacute;fice precis&oacute; que estamos ante el &laquo;drama de la resistencia a ser salvados&raquo;. Se trata de &laquo;una herencia que todos hemos recibido&raquo;, porque &laquo;tambi&eacute;n en nuestro coraz&oacute;n est&aacute; esta semilla de resistencia a ser salvados como el Se&ntilde;or quiere salvarnos&raquo;.<\/p>\n<p>El contexto del pasaje evang&eacute;lico de Lucas presenta a Jes&uacute;s que &laquo;habla con sus disc&iacute;pulos que acaban de volver de una misi&oacute;n&raquo;. Y tambi&eacute;n a ellos les dice: &laquo;Quien a vosotros escucha, a m&iacute; me escucha; quien a vosotros rechaza, a m&iacute; me rechaza; y quien me rechaza a m&iacute;, rechaza al que me ha enviado. Lo mismo hicieron vuestros padres con los profetas&raquo;. De nuevo es el pensamiento de querer &laquo;salvarnos&raquo; a nuestro modo. Ciertamente, &laquo;el Se&ntilde;or nos salva en nuestra libertad&raquo;, precis&oacute; el Papa, pero a&ntilde;adi&oacute; que &laquo;no queremos salvarnos en la libertad, sino en nuestra autonom&iacute;a: nosotros establecemos las reglas&raquo;.<\/p>\n<p>El obispo de Roma observ&oacute; que precisamente &laquo;este es el drama de la historia de la salvaci&oacute;n, desde el primer momento&raquo;. Es, ante todo, &laquo;un drama del pueblo&raquo;, porque &laquo;el pueblo, por ejemplo, se rebela muchas veces en el desierto&raquo;. Comoquiera que sea, a&ntilde;adi&oacute;, &laquo;con las pruebas el pueblo madura: es m&aacute;s maduro&raquo;. Y as&iacute; &laquo;reconoce en Jes&uacute;s a un gran profeta y tambi&eacute;n dice: Dios ha visitado a su pueblo&raquo;.<\/p>\n<p>Al contrario, prosigui&oacute;, &laquo;es precisamente la clase dirigente la que cierra las puertas al modo como Jes&uacute;s quiere salvarnos&raquo;. En este sentido, &laquo;se comprenden los di&aacute;logos fuertes de Jes&uacute;s con la clase dirigente de su tiempo: discuten con &eacute;l, lo ponen a prueba, tratan de hacerlo caer en un trampa&raquo;, porque en ellos hay precisamente &laquo;una resistencia a ser salvados&raquo;.<\/p>\n<p>Ante esta actitud, Jes&uacute;s les dice: &laquo;No os entiendo. Sois como esos ni&ntilde;os: os hemos tocado la flauta y no hab&eacute;is bailado, os hemos cantado lamentaciones, y no hab&eacute;is llorado. &iquest;Qu&eacute; quer&eacute;is?&raquo;. La respuesta sigue siendo: &laquo;Queremos la salvaci&oacute;n a nuestro modo&raquo;. Por tanto, vuelve &laquo;siempre esta cerraz&oacute;n&raquo; ante el modo de obrar de Dios.<\/p>\n<p>Pero &laquo;cuando el Se&ntilde;or va adelante \u2014record&oacute; el Papa\u2014, tambi&eacute;n en el grupo cercano a ellos comienzan las dudas&raquo;. Lo refiere Juan en el sexto cap&iacute;tulo de su Evangelio, expresando la opini&oacute;n de cuantos hablan de Jes&uacute;s: &laquo;Este hombre es algo extra&ntilde;o, &iquest;c&oacute;mo puede darnos de comer su cuerpo? S&iacute;, quiz&aacute; sea algo extra&ntilde;o&raquo;. Probablemente alguien dec&iacute;a estas cosas, afirm&oacute; Francisco, e incluso &laquo;sus disc&iacute;pulos comenzaron a echarse atr&aacute;s&raquo;. As&iacute;, &laquo;Jes&uacute;s mira a los Doce&raquo; y les dice: &laquo;Si tambi&eacute;n vosotros quer&eacute;is marcharos\u2026&raquo;.<\/p>\n<p>El Pont&iacute;fice dijo que sin duda alguna &laquo;esta palabra es dura: la palabra de la cruz es siempre dura&raquo;. Pero tambi&eacute;n es &laquo;la &uacute;nica puerta de salvaci&oacute;n&raquo;. Y &laquo;el pueblo creyente la acepta: buscaba a Jes&uacute;s para curarse&raquo; y &laquo;para escuchar su palabra&raquo;. En efecto, dec&iacute;a: &laquo;Este habla con autoridad. No como nuestra clase, los fariseos, los doctores de la Ley, los saduceos, que hablan con un lenguaje que nadie entend&iacute;a&raquo;. Para estos, la salvaci&oacute;n estaba en el cumplimiento de los numeros&iacute;simos preceptos &laquo;que su fiebre intelectual y teol&oacute;gica hab&iacute;a creado&raquo;. Pero &laquo;el pobre pueblo no encontraba una salida de salvaci&oacute;n&raquo;. La encuentra, en cambio, en Jes&uacute;s.<\/p>\n<p>Sin embargo, al final, afirm&oacute; el Papa, &laquo;hicieron lo mismo que sus padres: decidieron matar a Jes&uacute;s&raquo;. El Se&ntilde;or critica este modo de comportarse: &laquo;Vuestros padres mataron a los profetas, pero vosotros, para limpiaros la conciencia, les constru&iacute;s un hermoso monumento&raquo;. Por eso &laquo;toman la decisi&oacute;n de matar a Jes&uacute;s, es decir, de quit&aacute;rselo de encima&raquo;, porque, dicen, &laquo;este hombre nos traer&aacute; problemas: esta salvaci&oacute;n no la queremos. Queremos una salvaci&oacute;n bien disciplinada, segura. Esta no la queremos&raquo;. En consecuencia, &laquo;tambi&eacute;n deciden matar a L&aacute;zaro, porque es testigo de lo que lleva Jes&uacute;s: la vida&raquo;, en cuanto &laquo;resucit&oacute; de entre los muertos&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Con esta decisi&oacute;n, la clase dirigente cancela la omnipotencia de Dios&raquo;, coment&oacute; el obispo de Roma, recordando que &laquo;hoy, en la oraci&oacute;n, al comienzo de la misa, hemos alabado muy bien la omnipotencia de Dios: \u201cSe&ntilde;or, que revelas tu omnipotencia, principalmente en la misericordia y en el perd&oacute;n\u201d&raquo;. El &laquo;drama de la resistencia a la salvaci&oacute;n&raquo; lleva a no creer &laquo;en la misericordia y en el perd&oacute;n&raquo;, sino en los sacrificios. E impulsa a querer &laquo;todo bien ordenado, todo claro&raquo;.<\/p>\n<p>El Papa Francisco record&oacute; que es &laquo;un drama&raquo; que &laquo;tambi&eacute;n cada uno de nosotros tiene dentro&raquo;. Por eso sugiri&oacute; algunas preguntas con vistas a un examen de conciencia: &laquo;&iquest;C&oacute;mo quiero yo ser salvado? &iquest;A mi modo? &iquest;Al modo de una espiritualidad que es buena, que me hace bien, pero que est&aacute; fija, tiene todo claro y no hay riesgo? &iquest;O al modo divino, es decir, siguiendo el camino de Jes&uacute;s, que siempre nos sorprende, que siempre nos abre las puertas al misterio de la omnipotencia de Dios, que es la misericordia y el perd&oacute;n?&raquo;.<\/p>\n<p>Jes&uacute;s, afirm&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;cuando ve este drama de la resistencia, incluso cuando ve la nuestra, llora&raquo;. &laquo;Llor&oacute; ante la tumba de L&aacute;zaro, llor&oacute; contemplando a Jerusal&eacute;n&raquo;, y dijo: &laquo;T&uacute; que matas a los profetas y apedreas a quienes te han sido enviados, &iquest;cu&aacute;ntas veces intent&eacute; reunir a tus hijos como la gallina re&uacute;ne a sus polluelos bajo las alas?&raquo;. Y tambi&eacute;n llora &laquo;ante este drama de no aceptar su salvaci&oacute;n, como la quiere el Padre&raquo;.<\/p>\n<p>Por tanto, el Papa Francisco propuso &laquo;pensar que este drama est&aacute; en nuestro coraz&oacute;n&raquo;, insistiendo en que cada uno de nosotros se pregunte a s&iacute; mismo: &laquo;&iquest;C&oacute;mo pienso que es el camino de mi salvaci&oacute;n? &iquest;El de Jes&uacute;s u otro? &iquest;Soy libre de aceptar la salvaci&oacute;n o confundo libertad con autonom&iacute;a, y quiero mi salvaci&oacute;n, la que yo creo que es justa? &iquest;Creo que Jes&uacute;s es el maestro que ense&ntilde;a la salvaci&oacute;n, o voy por doquier siguiendo a gur&uacute;s que me ense&ntilde;an otra? &iquest;Un camino m&aacute;s seguro, o me refugio bajo el techo de las reglas y de los tantos preceptos dados por los hombres? &iquest;Y as&iacute; me siento seguro, y con esta seguridad \u2014es algo duro decir esto\u2014 compro mi salvaci&oacute;n, que Jes&uacute;s da gratuitamente, con la gratuidad de Dios?&raquo;.<\/p>\n<p>Todas estas preguntas, que &laquo;nos hace bien formularnos hoy&raquo;, culminan en la &uacute;ltima pregunta del Papa: &laquo;&iquest;Resisto a la salvaci&oacute;n de Jes&uacute;s?&raquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Salvados a nuestro modo Viernes 3 de octubre de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 41, viernes 10 de octubre de 2014 &nbsp; El hombre vive &laquo;dentro de s&iacute; el drama de no aceptar la salvaci&oacute;n de Dios&raquo;, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/salvados-a-nuestro-modo-3-de-octubre-de-2014\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSalvados a nuestro modo (3 de octubre de 2014)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39237","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39237","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39237"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39237\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39237"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39237"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39237"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}