{"id":39238,"date":"2016-10-05T22:29:28","date_gmt":"2016-10-06T03:29:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/todos-tenemos-un-angel-2-de-octubre-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:29:28","modified_gmt":"2016-10-06T03:29:28","slug":"todos-tenemos-un-angel-2-de-octubre-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/todos-tenemos-un-angel-2-de-octubre-de-2014\/","title":{"rendered":"Todos tenemos un \u00e1ngel (2 de octubre de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>Todos tenemos un &aacute;ngel <\/i><\/b><\/font><font color=\"#663300\"><i><\/p>\n<p> Jueves 2 de octubre de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 41, viernes 10 de octubre de 2014<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todos tenemos un &aacute;ngel siempre al lado, que jam&aacute;s nos deja solos, y nos ayuda a no errar el camino. Y si somos como ni&ntilde;os lograremos evitar la tentaci&oacute;n de bastarnos a nosotros mismos, que desemboca en la soberbia y tambi&eacute;n en el carrerismo exacerbado. Es precisamente el papel decisivo de los &aacute;ngeles custodios en la vida de los cristianos lo que el Papa Francisco record&oacute;, el d&iacute;a de la fiesta lit&uacute;rgica, durante la misa celebrada el jueves 2 de octubre en Santa Marta.<\/p>\n<p>Son dos las im&aacute;genes \u2014el &aacute;ngel y el ni&ntilde;o\u2014 que, evidenci&oacute; inmediatamente el Papa, &laquo;la Iglesia nos hace ver en la liturgia de hoy&raquo;. El libro del &Eacute;xodo (23, 20-23a), especialmente, nos propone &laquo;la imagen del &aacute;ngel&raquo;, que &laquo;el Se&ntilde;or da a su pueblo para ayudarlo en su camino&raquo;. Se lee en efecto: &laquo;Voy a enviarte un &aacute;ngel por delante, para que te cuide en el camino y te lleve al lugar que he preparado&raquo;. Por lo tanto, coment&oacute;, &laquo;la vida es un camino, nuestra vida es un camino que termina en ese lugar que el Se&ntilde;or nos ha preparado&raquo;.<\/p>\n<p>Pero, observ&oacute;, &laquo;nadie camina solo: &iexcl;nadie!&raquo;. Porque &laquo;nadie puede caminar por s&iacute; solo&raquo;. Y &laquo;si uno de nosotros creyese que puede caminar solo, se equivocar&iacute;a mucho&raquo; y &laquo;caer&iacute;a en ese error, tan feo, que es la soberbia: creer ser grande&raquo;. Terminando por tener esa actitud de &laquo;suficiencia&raquo; que le lleva a decirse as&iacute; mismo: &laquo;Yo puedo, yo lo hago&raquo; solo.<\/p>\n<p>Sin embargo, el Se&ntilde;or da una clara indicaci&oacute;n a su pueblo: &laquo;Ve, har&aacute;s lo que yo te diga. Seguir&aacute;s tu vida, pero te dar&eacute; una ayuda que te recordar&aacute; continuamente lo que debes hacer&raquo;. Y as&iacute; &laquo;dice a su pueblo c&oacute;mo debe ser la actitud con el &aacute;ngel&raquo;. La primera recomendaci&oacute;n es: &laquo;Respeta su presencia&raquo;. Y luego: &laquo;Escucha su voz y no te rebeles&raquo;. Por ello, adem&aacute;s de &laquo;respetar&raquo; se debe tambi&eacute;n saber &laquo;escuchar&raquo; y &laquo;no rebelarse&raquo;.<\/p>\n<p>En el fondo, explic&oacute; el Papa, &laquo;es esa actitud d&oacute;cil, pero no precisamente, de la obediencia hacia al padre, que es justo la obediencia del hijo&raquo;. Se trata en esencia de &laquo;esa obediencia de la sabidur&iacute;a, esa obediencia de escuchar los consejos y elegir lo mejor seg&uacute;n los consejos&raquo;. Y se necesita, a&ntilde;adi&oacute;, &laquo;tener el coraz&oacute;n abierto para pedir y escuchar consejos&raquo;.<\/p>\n<p>El pasaje del Evangelio de san Mateo (18, 1-5.10) propone en cambio la segunda imagen, la del ni&ntilde;o. &laquo;Los disc&iacute;pulos \u2014dijo el obispo de Roma comentando el pasaje\u2014 discut&iacute;an sobre qui&eacute;n era el m&aacute;s grande entre ellos. Hab&iacute;a una disputa interna: el carrerismo. Estos que son los primeros obispos ten&iacute;an esta tentaci&oacute;n del carrerismo&raquo; y dec&iacute;an entre ellos: &laquo;&iexcl;Yo quiero llegar a ser m&aacute;s grade que t&uacute;!&raquo;. Al respecto el Papa se&ntilde;al&oacute;: &laquo;No es un buen ejemplo que los primeros obispos hayan hecho esto, pero es la realidad&raquo;.<\/p>\n<p>Por su parte &laquo;Jes&uacute;s les ense&ntilde;a la verdadera actitud&raquo;: llama a un ni&ntilde;o, lo pone en medio de ellos \u2014refiere san Mateo\u2014 y haciendo as&iacute; indica expl&iacute;citamente &laquo;la docilidad, la necesidad de consejo, la necesidad de ayuda, porque el ni&ntilde;o es precisamente el s&iacute;mbolo de quien necesita ayuda, de docilidad para ir adelante&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Este es el camino&raquo;, afirm&oacute; el Pont&iacute;fice, y no el de determinar &laquo;qui&eacute;n es el m&aacute;s grande&raquo;. En realidad, confirm&oacute; repitiendo las palabras de Jes&uacute;s, &laquo;ser&aacute; el m&aacute;s grande&raquo; aquel que llegue a ser como un ni&ntilde;o. Y aqu&iacute; el Se&ntilde;or &laquo;hace ese v&iacute;nculo misterioso que no se puede explicar, pero es verdad&raquo;. Dice en efecto: &laquo;Cuidado con despreciar a uno de estos ni&ntilde;os peque&ntilde;os, porque os digo que sus &aacute;ngeles est&aacute;n viendo siempre en los cielos el rostro de mi Padre celestial&raquo;.<\/p>\n<p>En concreto, sugiri&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;es como si dijera: si vosotros ten&eacute;is esa actitud de docilidad, esa actitud de estar y escuchar los consejos, de coraz&oacute;n abierto, de no querer ser el m&aacute;s grande, esa actitud de no querer caminar solo el camino de la vida, estar&eacute;is m&aacute;s cerca a la actitud de un ni&ntilde;o y m&aacute;s cercano a la contemplaci&oacute;n del Padre&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Todos nosotros seg&uacute;n la tradici&oacute;n de la Iglesia \u2014explic&oacute; de nuevo el Papa\u2014 tenemos un &aacute;ngel con nosotros, que nos protege, nos hace o&iacute;r las cosas&raquo;. Por lo dem&aacute;s, dijo, &laquo;cu&aacute;ntas veces hemos escuchado: \u201cPero, esto&#8230; deber&iacute;a hacer as&iacute;&#8230; esto no est&aacute; bien&#8230; &iexcl;ten cuidado!\u201d&raquo;. Es precisamente &laquo;la voz de este compa&ntilde;ero nuestro de viaje&raquo;. Y podemos estar &laquo;seguros que &eacute;l nos llevar&aacute; al final de nuestra vida con sus consejos&raquo;. Por eso se necesita &laquo;escuchar su voz, no rebelarnos&raquo;. Sin embargo, &laquo;la rebeli&oacute;n, las ganas de ser independiente, es algo que todos tenemos: es la misma soberbia, la que tuvo nuestro padre Ad&aacute;n en el para&iacute;so terrestre&raquo;. De aqu&iacute; la invitaci&oacute;n del Papa a cada uno: &laquo;&iexcl;No te rebeles, sigue sus consejos!&raquo;.<\/p>\n<p>En realidad, confirm&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;nadie camina solo y nadie de nosotros puede pensar que est&aacute; solo: est&aacute; siempre este compa&ntilde;ero&raquo;. Cierto, sucede que &laquo;cuando no queremos escuchar su consejo, escuchar su voz, le decimos: \u201c&iexcl;Bah desaparece!\u201d&raquo;. Pero &laquo;poner de patitas en la calle al compa&ntilde;ero de camino es peligroso, porque ning&uacute;n hombre, ninguna mujer puede aconsejarse a s&iacute; mismo: yo puedo aconsejar a otro, pero no aconsejarme a m&iacute; mismo&raquo;. En efecto, record&oacute; el Papa, &laquo;Est&aacute; el Esp&iacute;ritu Santo que me aconseja, est&aacute; el &aacute;ngel que me aconseja&raquo; y por eso lo &laquo;necesitamos&raquo;.<\/p>\n<p>El Papa invit&oacute; a no considerar &laquo;esta doctrina de los &aacute;ngeles algo fantasiosa&raquo;. Se trata, por el contrario, de una &laquo;realidad&raquo;. Es &laquo;lo que Jes&uacute;s, lo que Dios dijo: Voy enviarte un &aacute;ngel por delante, para que te cuide, para que te acompa&ntilde;e en el camino, para que no te equivoques&raquo;.<\/p>\n<p>Al concluir el Papa Francisco propuso una serie de preguntas para que cada uno pueda hacer un examen de conciencia consigo mismo: &laquo;&iquest;C&oacute;mo es mi relaci&oacute;n con mi &aacute;ngel custodio? &iquest;Lo escucho? &iquest;Le doy los buenos d&iacute;as en la ma&ntilde;ana? &iquest;Le digo que me proteja durante el sue&ntilde;o? &iquest;Hablo con &eacute;l? &iquest;le pido consejo? &iquest;Est&aacute; a mi lado?&raquo;. A estas preguntas, dijo, &laquo;podemos responder hoy&raquo;: cada uno de nosotros puede hacerlo para comprobar &laquo;c&oacute;mo es la relaci&oacute;n con este &aacute;ngel que el Se&ntilde;or ha enviado para protegerme y acompa&ntilde;arme en el camino, y que ve siempre el rostro del Padre que est&aacute; en el cielo&raquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Todos tenemos un &aacute;ngel Jueves 2 de octubre de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 41, viernes 10 de octubre de 2014 &nbsp; Todos tenemos un &aacute;ngel siempre al lado, que jam&aacute;s nos deja solos, y nos ayuda &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/todos-tenemos-un-angel-2-de-octubre-de-2014\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTodos tenemos un \u00e1ngel (2 de octubre de 2014)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39238","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39238","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39238"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39238\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39238"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39238"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39238"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}