{"id":39239,"date":"2016-10-05T22:29:29","date_gmt":"2016-10-06T03:29:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/orar-en-la-oscuridad-30-de-septiembre-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:29:29","modified_gmt":"2016-10-06T03:29:29","slug":"orar-en-la-oscuridad-30-de-septiembre-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/orar-en-la-oscuridad-30-de-septiembre-de-2014\/","title":{"rendered":"Orar en la oscuridad (30 de septiembre de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>Orar en la oscuridad <\/i><\/b><\/font><font color=\"#663300\"><i><\/p>\n<p> Martes 30 de septiembre de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 40, viernes 3 de octubre de 2014<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La &laquo;oraci&oacute;n de la Iglesia&raquo; por los numerosos &laquo;Jes&uacute;s sufrientes&raquo; que &laquo;est&aacute;n por doquier&raquo;, incluso en el mundo actual. La pidi&oacute; el Papa Francisco durante la misa del 30 de septiembre, por la ma&ntilde;ana, en Santa Marta, elev&aacute;ndola sobre todo por &laquo;aquellos hermanos nuestros que, por ser cristianos, son echados de sus casas y se quedan sin nada&raquo;, por los ancianos dejados a un lado y por los enfermos solos en los hospitales: en definitiva, por todas las personas que viven &laquo;momentos oscuros&raquo;.<\/p>\n<p>El Pont&iacute;fice parti&oacute; del libro de Job (3, 1-3.11-17.20-23), que presenta &laquo;una oraci&oacute;n algo especial. La misma Biblia dice que es una maldici&oacute;n&raquo;, explic&oacute;. En efecto, &laquo;Job abri&oacute; por fin la boca y maldijo su d&iacute;a&raquo;, quej&aacute;ndose &laquo;de lo le hab&iacute;a sucedido&raquo; con estas palabras: &laquo;Muera el d&iacute;a que nac&iacute;. &iquest;Por qu&eacute; al salir del vientre no mor&iacute; o perec&iacute; al salir de las entra&ntilde;as? Ahora descansar&iacute;a tranquilo, ahora, dormir&iacute;a descansado. Como aborto enterrado no existir&iacute;a, igual que criatura que no llega a ver la luz&raquo;.<\/p>\n<p>Al respecto, el obispo de Roma observ&oacute; que &laquo;Job, hombre rico, hombre justo, que adoraba verdaderamente a Dios y caminaba por la senda de los mandamientos&raquo;, dijo esas cosas despu&eacute;s de haber &laquo;perdido todo. Y fue puesto a prueba: perdi&oacute; a toda la familia, todos los bienes, la salud, y todo su cuerpo se convirti&oacute; en una plaga&raquo;. En resumen, &laquo;en ese momento se le termina la paciencia y dice esas cosas. Son feas. Pero &eacute;l estaba acostumbrado a decir la verdad, y esta es la verdad que siente en aquel momento&raquo;. <\/p>\n<p>Y lo mismo le sucede a Jerem&iacute;as, en el cap&iacute;tulo 20: &laquo;Maldito el d&iacute;a en que nac&iacute;&raquo;. Palabras que nos llevan a preguntarnos: &laquo;&iquest;Blasfema este hombre? Este hombre que est&aacute; solo, as&iacute;, &iquest;blasfema en esto? &iquest;Blasfema Jerem&iacute;as? Jes&uacute;s, cuando se queja \u2014&laquo;Padre, &iquest;por qu&eacute; me has abandonado?&raquo; \u2014, &iquest;blasfema? El misterio es este&raquo;.<\/p>\n<p>El Pont&iacute;fice confes&oacute; que en su experiencia pastoral tantas veces &eacute;l mismo escucha a &laquo;personas que est&aacute;n viviendo situaciones dif&iacute;ciles, dolorosas, que han perdido tanto o se sienten solas y abandonadas y van a quejarse y hacen estas preguntas: &iquest;Por qu&eacute;? Se rebelan contra Dios&raquo;. Y su respuesta es: &laquo;Sigue rezando as&iacute;, porque tambi&eacute;n esta es una oraci&oacute;n&raquo;. Como lo era la de Jes&uacute;s, cuando le dijo al Padre: &laquo;&iquest;Por qu&eacute; me has abandonado?&raquo;, y como la de Job. Porque &laquo;rezar es ponerse verdaderamente ante Dios. Se reza con la realidad. La verdadera oraci&oacute;n viene del coraz&oacute;n, del momento que uno est&aacute; viviendo&raquo;. Es precisamente &laquo;la oraci&oacute;n en los momentos de oscuridad, en los momentos de la vida en los que no hay esperanza&raquo; y &laquo;no se ve el horizonte&raquo;; hasta tal punto que &laquo;tantas veces se pierde la memoria y no tenemos en qu&eacute; anclar nuestra esperanza&raquo;.<\/p>\n<p>De ah&iacute; la actualidad de la palabra de Dios, porque tambi&eacute;n hoy &laquo;mucha gente se encuentra en la situaci&oacute;n de Job. Tanta gente buena, como Job, no comprende qu&eacute; le ha ocurrido. Tantos hermanos y hermanas que no tienen esperanza&raquo;. E inmediatamente el pensamiento del Pont&iacute;fice se dirigi&oacute; &laquo;a las grandes tragedias&raquo;, como la de los cristianos echados de sus casas y privados de todo, que se preguntan: &laquo;Se&ntilde;or, &iquest;acaso no he cre&iacute;do en ti? &iquest;Por qu&eacute;?&raquo;. &laquo;&iquest;Por qu&eacute; creer en ti es una maldici&oacute;n?&raquo;. Lo mismo vale para &laquo;los ancianos dejados a un lado&raquo;, para los enfermos, para la gente sola en los hospitales. En efecto, &laquo;por toda esta gente, por estos hermanos y hermanas nuestros, y tambi&eacute;n por nosotros cuando caminamos en la oscuridad, la Iglesia reza&raquo;. Y haci&eacute;ndolo, &laquo;toma sobre s&iacute; este dolor&raquo;.<\/p>\n<p>A estas personas se suman las que, aun &laquo;sin enfermedades, sin hambre, sin necesidades importantes&raquo;, se encuentran con &laquo;un poco de oscuridad en el alma&raquo;. Situaciones en las que &laquo;creemos ser m&aacute;rtires y dejamos de rezar&raquo;, enoj&aacute;ndonos con Dios, tanto que ya ni siquiera vamos a misa. Al contrario, el pasaje de la Escritura de hoy &laquo;nos ense&ntilde;a la sabidur&iacute;a de la oraci&oacute;n en la oscuridad, de la oraci&oacute;n sin esperanza&raquo;. Y el Papa cit&oacute; el ejemplo de santa Teresita del Ni&ntilde;o Jes&uacute;s, que &laquo;en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de su vida trataba de pensar en el cielo&raquo; y &laquo;o&iacute;a dentro de s&iacute; como una voz que le dec&iacute;a: No seas tonta, no fantasees. &iquest;Sabes qu&eacute; te espera? La nada&raquo;.<\/p>\n<p>Por lo dem&aacute;s, todos nosotros &laquo;muchas veces pasamos por esta situaci&oacute;n. Y tanta gente piensa que terminar&aacute; en la nada&raquo;. Pero santa Teresita se defend&iacute;a de esta insidia: &laquo;rezaba y ped&iacute;a fuerza para ir adelante, en la oscuridad. Esto se llama \u201centrar en paciencia\u201d&raquo;. Una virtud que hay que cultivar con la oraci&oacute;n, porque \u2014advirti&oacute; el obispo de Roma\u2014 &laquo;nuestra vida es muy f&aacute;cil, nuestras quejas son quejas de teatro&raquo; si las comparamos con las &laquo;quejas de tanta gente, de tantos hermanos y hermanas que est&aacute;n en la oscuridad, que casi han perdido la memoria, la esperanza, que son exiliados hasta de s&iacute; mismos&raquo;.<\/p>\n<p>Al recordar que Jes&uacute;s mismo recorri&oacute; &laquo;este camino: desde la tarde al monte de los Olivos, hasta las &uacute;ltimas palabras en la cruz: &laquo;Padre, &iquest;por qu&eacute; me has abandonado?&raquo;, el Papa elabor&oacute; dos pensamientos conclusivos &laquo;que pueden servirnos&raquo;. El primero es una invitaci&oacute;n a &laquo;prepararnos para cuando llegue la oscuridad: vendr&aacute;, quiz&aacute; no como a Job, tan duramente, pero todos tendremos un tiempo de oscuridad&raquo;. Por eso es preciso &laquo;preparar el coraz&oacute;n para ese momento&raquo;. El segundo, en cambio, es una exhortaci&oacute;n &laquo;a rezar, como reza la Iglesia, con la Iglesia, por tantos hermanos y hermanas que padecen el exilio en s&iacute; mismos, en la oscuridad y en el sufrimiento, sin una esperanza al alcance de la mano&raquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Orar en la oscuridad Martes 30 de septiembre de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 40, viernes 3 de octubre de 2014 &nbsp; La &laquo;oraci&oacute;n de la Iglesia&raquo; por los numerosos &laquo;Jes&uacute;s sufrientes&raquo; que &laquo;est&aacute;n por doquier&raquo;, incluso &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/orar-en-la-oscuridad-30-de-septiembre-de-2014\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abOrar en la oscuridad (30 de septiembre de 2014)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39239","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39239","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39239"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39239\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39239"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39239"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39239"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}