{"id":39241,"date":"2016-10-05T22:29:34","date_gmt":"2016-10-06T03:29:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-verdadera-identidad-26-de-septiembre-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:29:34","modified_gmt":"2016-10-06T03:29:34","slug":"la-verdadera-identidad-26-de-septiembre-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-verdadera-identidad-26-de-septiembre-de-2014\/","title":{"rendered":"La verdadera identidad (26 de septiembre de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>La verdadera identidad<\/i><\/b><\/font><font color=\"#663300\"><i><\/p>\n<p> Viernes 26 de septiembre de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 40, viernes 3 de octubre de 2014<\/font><\/p>\n<p align=\"center\">&nbsp;<\/p>\n<p>El carn&eacute; de identidad del cristiano debe coincidir en todo y para todo con la de Jes&uacute;s. Y es la cruz lo que nos une y nos salva. Porque &laquo;si cada uno de nosotros no est&aacute; dispuesto a morir con Jes&uacute;s, para resucitar con &Eacute;l, todav&iacute;a no tiene una verdadera identidad cristiana&raquo;. Es este el perfil esencial de todo creyente que traz&oacute; el Papa Francisco en la misa celebrada el viernes 26 de septiembre, por la ma&ntilde;ana, en la capilla de la Casa Santa Marta. <\/p>\n<p>Una reflexi&oacute;n, que surge de la pregunta de Jes&uacute;s: &laquo;Y vosotros, &iquest;qui&eacute;n dec&iacute;s que soy yo?&raquo;, referida as&iacute; por san Lucas en el pasaje del Evangelio (9, 18-22) propuesto por la liturgia. Jes&uacute;s, observ&oacute; enseguida el Papa Francisco, &laquo;proteg&iacute;a de una manera especial su verdadera identidad&raquo;. Y dejaba que la gente dijera de &Eacute;l: &laquo;Es un grande, nadie habla como &Eacute;l, es un gran maestro, nos sana&raquo;. Pero &laquo;cuando alguien se acerca a su verdadera identidad, lo detiene&raquo;. Y es importante entender el por qu&eacute; de esta actitud. <\/p>\n<p>El obispo de Roma record&oacute; que &laquo;ya desde el inicio, en las tentaciones del desierto, el diablo buscaba que Jes&uacute;s confesara su verdadera identidad&raquo; dici&eacute;ndole: &laquo;Si t&uacute; eres el justo, si t&uacute; eres el Hijo de Dios, &iexcl;haz esto! &iexcl;Mu&eacute;strame que eres t&uacute;!&raquo;. Y luego &laquo;despu&eacute;s de algunas curaciones o en algunos encuentros, los demonios que hab&iacute;an sido expulsados le gritaban&raquo; con las mismas palabras: &laquo;&iexcl;T&uacute; eres el justo! &iexcl;T&uacute; eres el Hijo de Dios&raquo;. Pero &Eacute;l, not&oacute; el Papa, &laquo;les hac&iacute;a callar&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;El diablo \u2014coment&oacute; al respecto\u2014 es inteligente, sabe m&aacute;s teolog&iacute;a que todos los te&oacute;logos juntos&raquo;. Y por lo tanto quer&iacute;a que Jes&uacute;s confesara: &laquo;Yo soy el Mes&iacute;as, yo vine a salvaros&raquo;. Esta confesi&oacute;n, explic&oacute;, hubiera suscitado una &laquo;gran confusi&oacute;n en el pueblo&raquo;, que habr&iacute;a pensado: &laquo;Este viene a salvarnos. Ahora formemos un ej&eacute;rcito, expulsemos a los romanos: este nos dar&aacute; la libertad, la felicidad&raquo;.<\/p>\n<p>En cambio, precisamente para que &laquo;la gente no se equivocara, Jes&uacute;s proteg&iacute;a ese punto sobre su identidad&raquo;. &Eacute;l quer&iacute;a &laquo;proteger su identidad&raquo;. Y luego &laquo;explica, comienza a dar la catequesis sobre la verdadera identidad&raquo;. Y dice que &laquo;el Hijo del hombre, es decir, el Mes&iacute;as, debe sufrir mucho, ser rechazado por los ancianos, por los jefes de los sacerdotes y los escribas; y ser matado y resucitar&raquo;. Pero &laquo;ellos \u2014puso en evidencia el Pont&iacute;fice\u2014 no quieren entender y en san Mateo se ve c&oacute;mo Pedro rechaza esto: No, &iexcl;no, Se&ntilde;or!&raquo;. Por eso con los disc&iacute;pulos el Se&ntilde;or &laquo;comienza a abrir el misterio de su propia identidad&raquo; confi&aacute;ndoles: &laquo;S&iacute;, yo soy el Hijo de Dios. Pero este es el camino: debo ir por este camino de sufrimiento&raquo;.<\/p>\n<p>Solamente &laquo;el Domingo de Ramos \u2014afirm&oacute; el Papa\u2014 permite que la gente diga, m&aacute;s o menos, su identidad&raquo;. Lo hace &laquo;s&oacute;lo ah&iacute;, porque era el inicio del camino final&raquo;. Y &laquo;Jes&uacute;s hace esto para preparar los corazones de los disc&iacute;pulos, los corazones de la gente a entender este misterio de Dios: es tanto el amor de Dios, es tan feo el pecado que &Eacute;l nos salva as&iacute;, con esta identidad en la cruz&raquo;.<\/p>\n<p>Por lo dem&aacute;s, prosigui&oacute; el Papa Francisco, &laquo;no se puede entender a Jesucristo redentor sin la cruz&raquo;. Y &laquo;podemos llegar hasta pensar que es un gran profeta, hace cosas buenas, es un santo. Pero el Cristo redentor sin la cruz no se le puede entender&raquo;. Pero, explic&oacute;, &laquo;los corazones de los disc&iacute;pulos, los corazones de la gente no estaban preparados para entenderlo: no hab&iacute;an entendido las profec&iacute;as, no hab&iacute;an entendido que &Eacute;l precisamente era el cordero para el sacrificio&raquo;. S&oacute;lo &laquo;ese d&iacute;a de Ramos&raquo; deja que la gente grite: &laquo;&iexcl;Bendito el que viene en el nombre del Se&ntilde;or!&raquo;. Y &laquo;si esta gente no grita \u2014dice\u2014 gritar&aacute;n las piedras!&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;La primera confesi&oacute;n de su identidad&raquo;, afirm&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;fue hecha al final, despu&eacute;s de la muerte&raquo;. Ya &laquo;antes de la muerte, indirectamente, la hizo el buen ladr&oacute;n&raquo;; pero &laquo;despu&eacute;s de la muerte fue hecha la primera confesi&oacute;n: \u201c&iexcl;verdaderamente este era el justo! &iexcl;El <i>d&iacute;kaios<\/i>!\u201d&raquo;. Y quien dijo estas palabras, destac&oacute;, es &laquo;un pagano, el centuri&oacute;n&raquo;.<\/p>\n<p>El Papa observ&oacute; que &laquo;la pedagog&iacute;a de Jes&uacute;s, tambi&eacute;n con nosotros, es as&iacute;: paso a paso nos prepara para entenderlo bien&raquo;. Y &laquo;tambi&eacute;n nos prepara para acompa&ntilde;arle con nuestras cruces en su camino hacia la redenci&oacute;n&raquo;. En la pr&aacute;ctica &laquo;nos prepara a ser los cirineos para ayudarle a llevar la cruz&raquo;. De modo que &laquo;nuestra vida cristiana sin esto no es cristiana&raquo;. Es solamente &laquo;una vida espiritual, buena&raquo;. Y Jes&uacute;s mismo se convierte s&oacute;lo en &laquo;el gran profeta&raquo;. La realidad es otra: Jes&uacute;s nos salv&oacute; a todos haci&eacute;ndonos seguir &laquo;el mismo camino&raquo; escogido por &Eacute;l. As&iacute; &laquo;tambi&eacute;n debe ser protegida nuestra identidad de cristianos&raquo;. Y no se debe caer en la tentaci&oacute;n de &laquo;creer que ser cristianos es un m&eacute;rito, es un camino espiritual de perfecci&oacute;n: no es un m&eacute;rito, es pura gracia&raquo;. Es tambi&eacute;n &laquo;un camino de perfecci&oacute;n&raquo;, pero &laquo;que por s&iacute; solo no es suficiente&raquo;. Porque, concluy&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;ser cristiano es la parte de Jes&uacute;s en su propia identidad, en ese misterio de la muerte y de la resurrecci&oacute;n&raquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE La verdadera identidad Viernes 26 de septiembre de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 40, viernes 3 de octubre de 2014 &nbsp; El carn&eacute; de identidad del cristiano debe coincidir en todo y para todo con la de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-verdadera-identidad-26-de-septiembre-de-2014\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa verdadera identidad (26 de septiembre de 2014)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39241","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39241","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39241"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39241\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39241"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39241"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39241"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}