{"id":39242,"date":"2016-10-05T22:29:35","date_gmt":"2016-10-06T03:29:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/he-deshojado-la-cebolla-25-de-septiembre-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:29:35","modified_gmt":"2016-10-06T03:29:35","slug":"he-deshojado-la-cebolla-25-de-septiembre-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/he-deshojado-la-cebolla-25-de-septiembre-de-2014\/","title":{"rendered":"He deshojado la cebolla (25 de septiembre de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>He deshojado la cebolla<\/i><\/b><\/font><font color=\"#663300\"><i><\/p>\n<p> Jueves 25 de septiembre de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 40, viernes 3 de octubre de 2014<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por ah&iacute; hay muchos &laquo;cristianos que se pavonean&raquo;, enfermos de vanidad, que &laquo;viven para ostentar y hacerse ver&raquo;. As&iacute;, terminan transformando su vida en &laquo;una pompa de jab&oacute;n&raquo;, hermosa pero ef&iacute;mera, pase&aacute;ndose con mucho maquillaje y quiz&aacute; tambi&eacute;n tratando de darse aires, agitando &laquo;cheques para las obras de la Iglesia&raquo; o recordando que son &laquo;parientes de tal obispo&raquo;. Pero al comportarse as&iacute;, viven una vida mentirosa, enga&ntilde;&aacute;ndose tambi&eacute;n a s&iacute; mismos. Al contrario, lo que cuenta es &laquo;la verdad, la realidad concreta del Evangelio&raquo;. El Papa Francisco inst&oacute; a los cristianos a considerar solamente su &laquo;vida con el Se&ntilde;or&raquo; y &laquo;sin anunciarlo a los cuatro vientos&raquo;. <\/p>\n<p>Durante la misa del 25 de septiembre en Santa Marta, coment&oacute; el pasaje del libro de Qoh&eacute;let \u2014&laquo;vanidad de vanidades&raquo; (1, 2-11)\u2014 propuesto por la liturgia del d&iacute;a, observando que no es &laquo;pesimista&raquo;, como podr&iacute;a parecer, sino que nos dice &laquo;la verdad&raquo;, o sea, que &laquo;todo pasa y si no tienes algo consistente, tambi&eacute;n t&uacute; pasar&aacute;s, como todas las cosas&raquo;.<\/p>\n<p>El pasaje de la Escritura, explic&oacute; el Papa Francisco, &laquo;comienza con esa palabra clave: vanidad&raquo;. En efecto, &laquo;la vida de una persona puede ser una vida fuerte, que hace muchas cosas buenas&raquo;. Pero, por otra parte, &laquo;tambi&eacute;n existe la tentaci&oacute;n&raquo; de convertirla en &laquo;una vida de vanidad, de vivir para las cosas que no tienen consistencia, que pasan&raquo;. En esencia, la tentaci&oacute;n es &laquo;vivir para ostentar, para hacerse ver: y esto no s&oacute;lo entre los paganos, sino tambi&eacute;n entre las personas de fe, entre los cristianos&raquo;.<\/p>\n<p>En cambio, Jes&uacute;s, afirm&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;reprochaba mucho a los vanidosos, a los que se jactaban&raquo;. As&iacute;, &laquo;a los doctores de la Ley les dec&iacute;a que no deb&iacute;an pasearse por la plazas con vestidos lujosos: parec&iacute;an pr&iacute;ncipes&raquo;. Y les reprochaba: &laquo;A vosotros os gusta esto, no la verdad&raquo;. Y el Se&ntilde;or, que &laquo;reprochaba con fuerza&raquo;, dec&iacute;a tambi&eacute;n a los vanidosos: &laquo;Cuando reces, por favor, no te hagas ver. No reces para que te vean rezar&raquo;. Y tambi&eacute;n recomendaba no usar qui&eacute;n sabe que vestidos para rezar.<\/p>\n<p>Pero, afirm&oacute; el Papa, el vanidoso se preocupa por pensar: &laquo;Doy este cheque para las obras de la Iglesia&raquo;, y as&iacute; muestra el cheque. Y quiz&aacute; &laquo;tambi&eacute;n enga&ntilde;e, por otra parte, a la Iglesia&raquo;. A estas personas el Se&ntilde;or les dice expresamente: &laquo;Cuando ayunes, por favor, no te muestres melanc&oacute;lico, triste, para que todos se den cuenta de que est&aacute;s ayunando. Ayuna con alegr&iacute;a. Haz penitencia con alegr&iacute;a&raquo;, de manera &laquo;que nadie se d&eacute; cuenta&raquo;. Lo esencial es solo &laquo;tu vida con el Se&ntilde;or&raquo;. A prop&oacute;sito de esto, Francisco sugiri&oacute; algunas preguntas que hay que hacerse a s&iacute; mismos: &laquo;&iquest;C&oacute;mo rezas? &iquest;C&oacute;mo es tu vida respecto a las obras de misericordia? &iquest;Visitas a los enfermos?&raquo;. En resumen, hay que ir al grano, ver &laquo;la realidad&raquo;. Y &laquo;por eso Jes&uacute;s nos dice que debemos construir nuestra casa, o sea, nuestra vida cristiana, sobre roca, sobre la verdad&raquo;. En cambio, &laquo;los vanidosos construyen su casa sobre arena, y esa casa se cae, esa vida cristiana se cae, se derrumba, porque no es capaz de resistir a las tentaciones&raquo;.<\/p>\n<p>Hoy, record&oacute; el Papa, &laquo;muchos cristianos viven para ostentar&raquo;. Y &laquo;su vida parece una pompa de jab&oacute;n&raquo;, que &laquo;es hermosa, tiene todos los colores, pero dura un segundo y despu&eacute;s&raquo; se termina. &laquo;Incluso cuando contemplamos algunos monumentos f&uacute;nebres \u2014prosigui&oacute;\u2014, pensamos que es vanidad, porque la verdad es volver a la tierra desnuda, como dec&iacute;a el siervo de Dios Pablo VI&raquo;. Por lo dem&aacute;s, &laquo;nos espera la tierra desnuda, esta es nuestra verdad final&raquo;. Pero, a&ntilde;adi&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;mientras tanto, &iquest;alardeo o hago algo? &iquest;Hago el bien? &iquest;Busco a Dios? &iquest;Rezo?&raquo;. Porque hay que tender a las &laquo;cosas consistentes&raquo;. En cambio, &laquo;la vanidad es mentirosa, es fantasiosa, se enga&ntilde;a a s&iacute; misma, enga&ntilde;a al vanidoso: primero simula ser, pero al final cree que es lo que dice ser. Lo cree, &iexcl;pobrecillo!&raquo;.<\/p>\n<p>Es precisamente lo que le sucedi&oacute; al tetrarca Herodes (<i>Lc<\/i> 9, 7-9), explic&oacute; el Papa: &laquo;Cuando apareci&oacute; Jes&uacute;s, &eacute;l se sinti&oacute; conmovido. En su fantas&iacute;a, pensaba: \u201cPero este, &iquest;ser&aacute; Juan, al que decapit&eacute;? &iquest;Ser&aacute; otro?\u201d&raquo;. La reacci&oacute;n de Herodes nos demuestra que &laquo;la vanidad siembra una inquietud negativa, quita la paz&raquo;. En s&iacute;ntesis, la vanidad &laquo;es como esas personas que se maquillan mucho y despu&eacute;s tienen miedo de mojarse con la lluvia y que desaparezca todo el maquillaje&raquo;. Por eso, &laquo;la vanidad no nos da paz: solamente la verdad nos da la paz&raquo;.<\/p>\n<p>Por tanto, recomend&oacute;, &laquo;pensemos hoy en los consejos de Jes&uacute;s de edificar nuestra vida sobre roca. &Eacute;l es la roca. La &uacute;nica roca es Jes&uacute;s&raquo;. Pero &laquo;pensemos en esta propuesta del diablo, del demonio, que tambi&eacute;n tent&oacute; a Jes&uacute;s con la vanidad en el desierto&raquo;, proponi&eacute;ndole &laquo;ven conmigo, vayamos al pin&aacute;culo del templo, organicemos el espect&aacute;culo: t&uacute; te arrojas y todos creer&aacute;n en ti&raquo;. En verdad, el diablo hab&iacute;a servido a Jes&uacute;s &laquo;la vanidad en bandeja&raquo;.<\/p>\n<p>Por todas estas razones, afirm&oacute; el Pont&iacute;fice, la vanidad &laquo;es una enfermedad espiritual muy grave&raquo;. Es significativo, a&ntilde;adi&oacute;, que &laquo;los Padres egipcios del desierto afirmaran que la vanidad es una tentaci&oacute;n contra la que debemos luchar durante toda la vida, porque siempre vuelve para quitarnos la verdad&raquo;. Y &laquo;para que se comprendiera, dec&iacute;an: es como la cebolla, la tomas y comienzas a deshojarla. Y deshojas un poco de vanidad hoy, un poco de vanidad ma&ntilde;ana&raquo;, y se va adelante &laquo;toda la vida deshojando la vanidad para vencerla&raquo;. As&iacute;, &laquo;al final est&aacute;s contento: he quitado la vanidad, he deshojado la cebolla. Pero te queda el olor en la mano&raquo;.<\/p>\n<p>Francisco concluy&oacute; la meditaci&oacute;n implorando &laquo;al Se&ntilde;or la gracia de no ser vanidoso&raquo;, sino &laquo;de ser aut&eacute;ntico, con la verdad de la realidad y del Evangelio&raquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE He deshojado la cebolla Jueves 25 de septiembre de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 40, viernes 3 de octubre de 2014 &nbsp; Por ah&iacute; hay muchos &laquo;cristianos que se pavonean&raquo;, enfermos de vanidad, que &laquo;viven para ostentar &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/he-deshojado-la-cebolla-25-de-septiembre-de-2014\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abHe deshojado la cebolla (25 de septiembre de 2014)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39242","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39242","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39242"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39242\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39242"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39242"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39242"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}