{"id":39246,"date":"2016-10-05T22:29:41","date_gmt":"2016-10-06T03:29:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-dios-visita-16-de-septiembre-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:29:41","modified_gmt":"2016-10-06T03:29:41","slug":"cuando-dios-visita-16-de-septiembre-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-dios-visita-16-de-septiembre-de-2014\/","title":{"rendered":"Cuando Dios visita (16 de septiembre de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>Cuando Dios visita<\/i><\/b><\/font><font color=\"#663300\"><i><\/p>\n<p> Martes 16 de septiembre de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 38, viernes 19 de septiembre de 2014<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con su testimonio el cristiano debe mostrar a los dem&aacute;s las mismas actitudes de Dios cuando visita a su pueblo: la cercan&iacute;a, la compasi&oacute;n, la capacidad de devolver la esperanza. Lo afirm&oacute; el Papa Francisco durante la misa que celebr&oacute; el martes 16 de septiembre.<\/p>\n<p>&laquo;Dios ha visitado a su pueblo&raquo; es una expresi&oacute;n &laquo;que se repite en la Escritura&raquo;, hizo notar inmediatamente el Pont&iacute;fice refiri&eacute;ndola al episodio evang&eacute;lico de la resurrecci&oacute;n del hijo de la viuda de Na&iacute;n relatado por san Lucas (7, 11-17). Son palabras que, precis&oacute;, tienen un &laquo;sentido especial&raquo;, diverso de esas expresiones como &laquo;Dios ha hablado a su pueblo&raquo; o &laquo;Dios ha dado los mandamientos a su pueblo&raquo; o tambi&eacute;n &laquo;Dios ha enviado un profeta a su pueblo&raquo;.<\/p>\n<p>Al afirmar que &laquo;Dios ha visitado a su pueblo&raquo;, recalc&oacute;, &laquo;hay algo m&aacute;s, hay algo nuevo&raquo;. Se la encuentra en la Escritura, por ejemplo, en relaci&oacute;n con la vicisitud de Noem&iacute;, de la que \u2014hizo notar el Papa\u2014 se dice: &laquo;Dios la visit&oacute; en su vejez y la hizo abuela&raquo;. Lo mismo, a&ntilde;adi&oacute;, &laquo;se dice de Isabel, la prima de Mar&iacute;a: Dios la ha visitado y la hizo madre&raquo;.<\/p>\n<p>Por lo tanto, &laquo;cuando Dios visita a su pueblo, quiere decir que su presencia est&aacute; all&iacute; de manera especial&raquo;. Y, destac&oacute; el Papa Francisco recordando el episodio de Na&iacute;n, &laquo;en este pasaje del Evangelio, donde se relata esta resurrecci&oacute;n del muchacho, hijo de la madre que era viuda, el pueblo dice esta frase: Dios nos ha visitado&raquo;.<\/p>\n<p>&iquest;Por qu&eacute; usa precisamente esta expresi&oacute;n? &iquest;S&oacute;lo porque Jes&uacute;s \u2014se pregunt&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014 &laquo;ha hecho un milagro?&raquo;. En realidad hay &laquo;m&aacute;s&raquo;. En efecto, la cuesti&oacute;n fundamental es comprender &laquo;c&oacute;mo visita Dios&raquo;.<\/p>\n<p>Dios, puso en evidencia el obispo de Roma, visita &laquo;antes que nada con su presencia, con su cercan&iacute;a&raquo;. En el pasaje evang&eacute;lico Jes&uacute;s &laquo;era cercano a la gente: un Dios cercano que logra entender el coraz&oacute;n de la gente, el coraz&oacute;n de su pueblo&raquo;. Luego, relata san Lucas, &laquo;ve ese cortejo y se acerca&raquo;. Por eso &laquo;Dios visita a su pueblo&raquo;, est&aacute; &laquo;en medio de su pueblo, acerc&aacute;ndose&raquo;. La &laquo;cercan&iacute;a es el modo de Dios&raquo;.<\/p>\n<p>Adem&aacute;s, observ&oacute; nuevamente el Pont&iacute;fice, &laquo;hay una expresi&oacute;n que se repite en la Biblia muchas veces: \u201cEl Se&ntilde;or tuvo gran compasi&oacute;n\u201d&raquo;. Y es precisamente &laquo;la misma compasi&oacute;n que, dice el Evangelio, ten&iacute;a cuando vio a tanta gente como ovejas sin pastor&raquo;. Es un hecho entonces que, &laquo;cuando Dios visita a su pueblo, le est&aacute; cercano, se le acerca y siente compasi&oacute;n: se conmueve&raquo;. &Eacute;l &laquo;est&aacute; profundamente conmovido como lo estuvo ante la tumba de L&aacute;zaro&raquo;. Y conmovido como el padre, en la par&aacute;bola, cuando ve volver a casa al hijo pr&oacute;digo.<\/p>\n<p>&laquo;Cercan&iacute;a y compasi&oacute;n: as&iacute; el Se&ntilde;or visita a su pueblo&raquo; reafirm&oacute; el Papa Francisco. Y &laquo;cuando queremos anunciar el Evangelio, llevar adelante la palabra de Jes&uacute;s, esta es la senda&raquo;. En cambio, &laquo;la otra senda es la de los maestros, de los predicadores del tiempo: los doctores de la ley, los escribas, los fariseos&raquo;. Personalidades &laquo;lejanas al pueblo&raquo;, que &laquo;hablaban bien, ense&ntilde;aban bien la ley&raquo;. Sin embargo, estaban &laquo;alejados&raquo;. Y &laquo;esto no era una visita del Se&ntilde;or: era otra cosa&raquo;. Tanto que &laquo;el pueblo no sent&iacute;a esto como una gracia, porque faltaba la cercan&iacute;a, faltaba la compasi&oacute;n, es decir, sufrir con el pueblo&raquo;.<\/p>\n<p>A la &laquo;cercan&iacute;a&raquo; y a la &laquo;compasi&oacute;n&raquo; el Papa a&ntilde;adi&oacute; &laquo;otra palabra que es propia del Se&ntilde;or cuando visita a su pueblo&raquo;. Escribe san Lucas: &laquo;El muerto se incorpor&oacute; y empez&oacute; a hablar, y &Eacute;l \u2014Jes&uacute;s\u2014 se lo entreg&oacute; a su madre&raquo;. As&iacute; que, &laquo;cuando Dios visita a su pueblo, devuelve al pueblo la esperanza. &iexcl;Siempre!&raquo;.<\/p>\n<p>Al respecto el Papa Francisco hizo notar que &laquo;se puede predicar brillantemente la palabra de Dios&raquo; y &laquo;han habido en la historia tantos buenos predicadores: pero si estos predicadores no lograron sembrar esperanza, esa predicaci&oacute;n no sirve. Es vanidad&raquo;.<\/p>\n<p>Precisamente la imagen propuesta por el Evangelio de san Lucas, sugiri&oacute; el Pont&iacute;fice, puede hacernos entender a fondo &laquo;lo que significa una visita de Dios a su pueblo&raquo;. Lo comprendemos &laquo;mirando a Jes&uacute;s en medio de ese gran gent&iacute;o; mirando a Jes&uacute;s que se acerca a ese cortejo f&uacute;nebre, la madre que llora y &Eacute;l que le dice \u201cno llores\u201d, quiz&aacute;s la acarici&oacute;; mirando a Jes&uacute;s que devolvi&oacute; el hijo vivo a su mam&aacute;&raquo;. As&iacute;, concluy&oacute; el Pont&iacute;fice, podemos &laquo;pedir la gracia de que nuestro testimonio de cristianos traiga la visita de Dios a su pueblo, es decir, de cercan&iacute;a que siembra la esperanza&raquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Cuando Dios visita Martes 16 de septiembre de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 38, viernes 19 de septiembre de 2014 &nbsp; Con su testimonio el cristiano debe mostrar a los dem&aacute;s las mismas actitudes de Dios cuando &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-dios-visita-16-de-septiembre-de-2014\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCuando Dios visita (16 de septiembre de 2014)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39246","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39246","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39246"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39246\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39246"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39246"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39246"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}