{"id":39248,"date":"2016-10-05T22:29:44","date_gmt":"2016-10-06T03:29:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-tarea-de-remendar-agujeros-12-de-septiembre-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:29:44","modified_gmt":"2016-10-06T03:29:44","slug":"la-tarea-de-remendar-agujeros-12-de-septiembre-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-tarea-de-remendar-agujeros-12-de-septiembre-de-2014\/","title":{"rendered":"La tarea de remendar agujeros (12 de septiembre de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>La tarea de remendar agujeros<\/i><\/b><\/font><font color=\"#663300\"><i><\/p>\n<p> Viernes 12 de septiembre de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 38, viernes 19 de septiembre de 2014<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cristianos que corren el riesgo de ser &laquo;descalificados&raquo;, como advierte san Pablo, si pretenden hacer una correcci&oacute;n fraterna sin caridad, verdad y humildad, dando cabida a la hipocres&iacute;a y las habladur&iacute;as. En realidad, este servicio al otro requiere, ante todo, reconocerse pecadores y no erigirse en juez, como record&oacute; el Papa durante la misa celebrada el viernes 12 de septiembre.<\/p>\n<p>Francisco mostr&oacute; enseguida c&oacute;mo &laquo;en estos d&iacute;as la liturgia nos ha hecho meditar en tantas actitudes cristianas: dar, ser generoso, servir a los dem&aacute;s, perdonar, ser misericordioso&raquo;. Estas &laquo;son actitudes \u2014explic&oacute;\u2014 que ayudan a la Iglesia a crecer&raquo;. Pero, en particular, &laquo;hoy el Se&ntilde;or nos hace volver a una de esas actitudes, sobre la que ya he hablado, es decir, la correcci&oacute;n fraterna&raquo;. La idea fundamental es: &laquo;Cuando un hermano, una hermana de la comunidad se equivoca, &iquest;c&oacute;mo debo corregirlo?&raquo;.<\/p>\n<p>A trav&eacute;s de la liturgia (<i>Lc<\/i> 6, 39-42), prosigui&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;el Se&ntilde;or nos hab&iacute;a dado algunos consejos sobre c&oacute;mo corregir&raquo; al otro. Pero &laquo;hoy retoma todo y dice: hay que corregirlo, pero como una persona que ve y no como un ciego&raquo;. <\/p>\n<p>&laquo;Antes que nada \u2014afirm&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014, el consejo que da para corregir al hermano, lo hemos o&iacute;do el otro d&iacute;a, es llevar aparte a tu hermano que se ha equivocado y hablarle&raquo;, dici&eacute;ndole: &laquo;Pero hermano, en esto creo que no has obrado bien&raquo;.<\/p>\n<p>Y &laquo;llevarlo aparte&raquo; significa precisamente &laquo;corregirlo con caridad&raquo;. Porque &laquo;no se puede corregir a una persona sin amor y sin caridad&raquo;. Ser&iacute;a como &laquo;hacer una operaci&oacute;n quir&uacute;rgica sin anestesia&raquo;, con la consecuencia de que el enfermo morir&iacute;a de dolor. Y &laquo;la caridad es como una anestesia que ayuda a recibir la curaci&oacute;n y aceptar la correcci&oacute;n&raquo;. Entonces, el primer paso hacia el hermano: &laquo;llevarlo aparte, con mansedumbre, con amor, y hablarle&raquo;.<\/p>\n<p>El Papa, dirigi&eacute;ndose tambi&eacute;n a las numerosas religiosas presentes en la celebraci&oacute;n en Santa Marta, las invit&oacute; a hablar siempre &laquo;con caridad&raquo;, sin causar heridas, &laquo;cuando en nuestras comunidades, en las parroquias, en las instituciones, en las comunidades religiosas, se debe decir algo a una hermana, a un hermano&raquo;.<\/p>\n<p>Junto con la caridad, es necesario &laquo;decir la verdad&raquo; y jam&aacute;s &laquo;decir una cosa que no es verdadera&raquo;. En realidad, observ&oacute;, &laquo;cu&aacute;ntas veces en nuestras comunidades se dicen cosas de otra persona que no son verdaderas: son calumnias&raquo;. O, &laquo;si son verdaderas&raquo;, de todos modos &laquo;se arruina la buena fama de esa persona&raquo;.<\/p>\n<p>Desde esta perspectiva, un modo de dirigirse al hermano, seg&uacute;n el Papa, puede ser el siguiente: &laquo;Esto que te digo, a ti, que t&uacute; has hecho, es verdad. No es un rumor que me ha llegado&raquo;. Porque &laquo;las habladur&iacute;as hieren, son bofetadas a la buena fama de una persona, son bofetadas al coraz&oacute;n de una persona&raquo;.<\/p>\n<p>Entonces, es necesaria siempre &laquo;la verdad&raquo;, si bien a veces &laquo;no es agradable o&iacute;rla&raquo;. En todo caso, si la verdad &laquo;se dice con caridad y con amor, es m&aacute;s f&aacute;cil aceptarla&raquo;. Por eso hay que decir &laquo;la verdad con caridad: as&iacute; se debe hablar de los defectos de los dem&aacute;s&raquo;.<\/p>\n<p>De la tercera regla, la humildad, Jes&uacute;s habla en el pasaje del evangelio de san Lucas: corregir al otro &laquo;sin hipocres&iacute;a, es decir, con humildad&raquo;. Es bueno tener presente, aconsej&oacute; el obispo de Roma, que &laquo;si debes corregir un defecto peque&ntilde;o, piensa que t&uacute; tienes tantos m&aacute;s grandes&raquo;. El Se&ntilde;or lo dice con eficacia: saca primero la viga de tu ojo, y entonces podr&aacute;s ver bien para sacar la brizna que hay en el ojo del otro. S&oacute;lo as&iacute; &laquo;no ser&aacute;s ciego&raquo; y &laquo;ver&aacute;s bien&raquo; para ayudar de verdad al hermano. Por eso es indispensable &laquo;la humildad&raquo; para reconocer que &laquo;yo soy m&aacute;s pecador que &eacute;l, m&aacute;s pecador que ella&raquo;. Luego, &laquo;debo ayudarlos a &eacute;l y a ella a corregir este&raquo; defecto.<\/p>\n<p>&laquo;Si no hago con caridad la correcci&oacute;n fraterna, no la hago en verdad y no la hago con humildad, me convierto en ciego&raquo;, advirti&oacute; el Papa. Y si no veo, se pregunt&oacute;, &iquest;c&oacute;mo hago para &laquo;curar a otro ciego?&raquo;.<\/p>\n<p>En esencia, &laquo;la correcci&oacute;n fraterna es un acto para curar el cuerpo de la Iglesia&raquo;. Francisco la describi&oacute; con una imagen eficaz: es como volver a coser &laquo;un agujero en el tejido de la Iglesia&raquo;. Pero hay que proceder &laquo;con mucha delicadeza, como las mam&aacute;s y las abuelas cuando remiendan&raquo;, y es precisamente este estilo con el que &laquo;se debe hacer la correcci&oacute;n fraterna&raquo;.<\/p>\n<p>Por otra parte, puso en guardia, &laquo;si t&uacute; no eres capaz de hacer la correcci&oacute;n fraterna con amor, con caridad, en la verdad y con humildad, ofender&aacute;s, har&aacute;s un da&ntilde;o al coraz&oacute;n de esa persona: har&aacute;s un cr&iacute;tica m&aacute;s que hiere y te convertir&aacute;s en un ciego hip&oacute;crita, como dice Jes&uacute;s&raquo;. En efecto, se lee en la p&aacute;gina evang&eacute;lica de san Lucas: &laquo;Hip&oacute;crita, saca primero la viga de tu ojo&raquo;. Aunque hay que reconocer que soy &laquo;m&aacute;s pecador que el otro&raquo;, de todos modos como hermanos estamos llamados a &laquo;ayudarlo a corregirse&raquo;.<\/p>\n<p>El Pont&iacute;fice no dej&oacute; de dar un consejo pr&aacute;ctico. Hay &laquo;un signo \u2014dijo\u2014 que quiz&aacute; nos pueda ayudar: cuando uno ve algo que no est&aacute; bien y siente que debe corregirlo&raquo;, pero advierte &laquo;cierto placer en hacerlo&raquo;, entonces es el momento de &laquo;estar atento, porque eso no es del Se&ntilde;or&raquo;. En efecto, &laquo;en el Se&ntilde;or siempre est&aacute; la cruz, la dificultad de hacer una cosa buena&raquo;. Y del Se&ntilde;or vienen siempre el amor y la mansedumbre.<\/p>\n<p>Todo este razonamiento sobre la correcci&oacute;n fraterna, prosigui&oacute; el Papa, nos exhorta a &laquo;no comportarnos como jueces&raquo;. Aunque &laquo;nosotros, los cristianos, \u2014se&ntilde;al&oacute;\u2014 tenemos la tentaci&oacute;n de creernos doctores&raquo;, de &laquo;considerarnos fuera del juego del pecado y de la gracia, como si fu&eacute;ramos &aacute;ngeles&raquo;.<\/p>\n<p>Es una tentaci&oacute;n de la que tambi&eacute;n habla san Pablo en la primera carta a los Corintios (9, 16-19. 22-27). &laquo;No sea que, habiendo predicado a otros, quede yo descalificado&raquo;. Por tanto, nos recuerda el Ap&oacute;stol, &laquo;un cristiano que, en la comunidad, no hace las cosas \u2014tampoco la correcci&oacute;n fraterna\u2014 con caridad, en la verdad y con humildad, se descalifica&raquo;. Porque &laquo;no ha logrado llegar a ser un cristiano maduro&raquo;.<\/p>\n<p>El Papa Francisco concluy&oacute; pidi&eacute;ndole al Se&ntilde;or que &laquo;nos ayude en este servicio fraterno, tan hermoso y tan doloroso, de ayudar a los hermanos y a las hermanas a ser mejores&raquo;, impuls&aacute;ndonos &laquo;a hacerlo siempre con caridad, en verdad y con humildad&raquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE La tarea de remendar agujeros Viernes 12 de septiembre de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 38, viernes 19 de septiembre de 2014 &nbsp; Cristianos que corren el riesgo de ser &laquo;descalificados&raquo;, como advierte san Pablo, si pretenden &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-tarea-de-remendar-agujeros-12-de-septiembre-de-2014\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa tarea de remendar agujeros (12 de septiembre de 2014)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39248","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39248","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39248"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39248\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39248"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39248"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39248"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}