{"id":39254,"date":"2016-10-05T22:29:53","date_gmt":"2016-10-06T03:29:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-evangelio-en-el-bolsillo-1-de-septiembre-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:29:53","modified_gmt":"2016-10-06T03:29:53","slug":"el-evangelio-en-el-bolsillo-1-de-septiembre-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-evangelio-en-el-bolsillo-1-de-septiembre-de-2014\/","title":{"rendered":"El Evangelio en el bolsillo (1 de septiembre de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>El Evangelio en el bolsillo<\/i><\/b><\/font><font color=\"#663300\"><i><\/p>\n<p> Lunes 1 de septiembre de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 36, viernes 5 de septiembre de 2014<\/font><\/p>\n<p>&laquo;Jes&uacute;s est&aacute; presente en la Palabra de Dios y nos habla&raquo;. He aqu&iacute; por qu&eacute; &laquo;la Palabra de Dios es distinta incluso de la palabra humana m&aacute;s elevada&raquo;. Y nosotros debemos acercarnos a ella &laquo;con el coraz&oacute;n abierto de las bienaventuranzas y con humildad&raquo;. Por ello el Papa Francisco volvi&oacute; a proponer la sugerencia de llevar siempre consigo una peque&ntilde;a edici&oacute;n de bolsillo del Evangelio para leerlo cuando sea posible y &laquo;encontrar&raquo; as&iacute; a Jes&uacute;s. Lo propuso de nuevo en la misa que celebr&oacute; el lunes 1 de septiembre, en la capilla de la Casa Santa Marta.<\/p>\n<p>Retomando las celebraciones eucar&iacute;sticas de la ma&ntilde;ana abiertas a grupos de fieles \u2014tras el per&iacute;odo de pausa de julio y agosto\u2014 el Pont&iacute;fice hizo una reflexi&oacute;n sobre la Palabra de Dios centrada en las dos lecturas propuestas por la liturgia, tomadas respectivamente de la primera carta de san Pablo a los Corintios (2, 1-5) y del Evangelio de Lucas (4, 16-30). <\/p>\n<p>En la primera, destac&oacute;, san Pablo &laquo;recuerda a los Corintios c&oacute;mo hab&iacute;a sido su predicaci&oacute;n, c&oacute;mo &eacute;l hab&iacute;a anunciado el Evangelio&raquo;. Y explica: &laquo;Mi palabra y mi predicaci&oacute;n no fue con persuasiva sabidur&iacute;a humana, sino en la manifestaci&oacute;n y el poder del Esp&iacute;ritu&raquo;. Pablo, a&ntilde;adi&oacute; el Papa, sigue diciendo que no se present&oacute; para convencer a sus interlocutores &laquo;con discursos, con palabras, incluso con hermosas figuras&raquo;. El ap&oacute;stol, en cambio, eligi&oacute; &laquo;otro modo, otro estilo&raquo;, es decir &laquo;la manifestaci&oacute;n del Esp&iacute;ritu y su poder&raquo;. <\/p>\n<p>En esencia, continu&oacute; el Pont&iacute;fice, el ap&oacute;stol recuerda que &laquo;la Palabra de Dios es algo distinto, algo que no es igual a una palabra humana, a una palabra sabia, a una palabra cient&iacute;fica, a una palabra filos&oacute;fica&raquo;. La Palabra de Dios, en efecto, &laquo;es otra cosa, viene de otro modo&raquo;: es &laquo;distinta&raquo; porque &laquo;as&iacute; habla Dios&raquo;.<\/p>\n<p>Lo confirma san Lucas en el pasaje evang&eacute;lico que relata sobre Jes&uacute;s en la sinagoga de Nazaret, &laquo;donde se hab&iacute;a criado&raquo; y donde todos &laquo;lo conoc&iacute;an desde peque&ntilde;o&raquo;. En ese contexto, explic&oacute; el Papa, &Eacute;l &laquo;comenz&oacute; a hablar y la gente lo escuchaba&raquo;, comentando: &laquo;&iexcl;Qu&eacute; interesante!&raquo;. Luego &laquo;daban testimonio: estaban maravillados por las palabras que dec&iacute;a&raquo;. Y entre ellos comentaban: &laquo;M&iacute;ralo, mira a este. &iexcl;Qu&eacute; bien lo hace este muchachito que nosotros conocemos! (&#8230;) &iquest;D&oacute;nde habr&aacute; estudiado?&raquo;. <\/p>\n<p>Pero, destac&oacute; el Pont&iacute;fice, Jes&uacute;s &laquo;los detiene&raquo; y les dice: &laquo;En verdad os digo que ning&uacute;n profeta es aceptado en su pueblo&raquo;. As&iacute;, pues, a cuantos lo escuchaban en la sinagoga &laquo;al inicio&raquo; les parec&iacute;a &laquo;algo hermoso y aceptaban ese estilo de conversaci&oacute;n y de acogida&raquo;. Pero &laquo;cuando Jes&uacute;s comenz&oacute; a dar la Palabra de Dios se enfurecieron y quer&iacute;an matarlo&raquo;. As&iacute;, &laquo;se pasaron de una parte a la otra, porque la Palabra de Dios es algo distinto respecto a la palabra humana, incluso de la palabra humana m&aacute;s elevada, la palabra humana m&aacute;s filos&oacute;fica&raquo;.<\/p>\n<p>Y entonces, se pregunt&oacute; el Papa Francisco, &laquo;&iquest;c&oacute;mo es la Palabra de Dios?&raquo;. La Carta a los Hebreos, afirm&oacute;, &laquo;comienza diciendo que, en los tiempos antiguos, Dios nos habl&oacute; y habl&oacute; a nuestros padres por los profetas. Pero en estos tiempos, en la etapa final de este mundo, nos ha hablado en el Hijo&raquo;. O sea, &laquo;la Palabra de Dios es Jes&uacute;s, Jes&uacute;s mismo&raquo;. Es lo que predica Pablo diciendo: &laquo;Hermanos, cuando vine a vosotros a anunciaros el misterio de Dios, no lo hice con sublime elocuencia o sabidur&iacute;a, pues nunca entre vosotros me preci&eacute; de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y &eacute;ste crucificado&raquo;.<\/p>\n<p>Esta es &laquo;la Palabra de Dios, la &uacute;nica Palabra de Dios&raquo;, explic&oacute; el Papa. Y &laquo;Jesucristo es motivo de esc&aacute;ndalo: la Cruz de Cristo escandaliza. Y ella es la fuerza de la Palabra de Dios: Jesucristo, el Se&ntilde;or&raquo;.<\/p>\n<p>Por ello es tan importante, seg&uacute;n el Pont&iacute;fice, preguntarse: &laquo;&iquest;C&oacute;mo debemos recibir la Palabra de Dios?&raquo;. La respuesta es clara: &laquo;Como se recibe a Jesucristo. La Iglesia nos dice que Jes&uacute;s est&aacute; presente en la Escritura, en su Palabra&raquo;. Por este motivo, a&ntilde;adi&oacute;, &laquo;yo aconsejo muchas veces que se lleve siempre un peque&ntilde;o Evangelio&raquo; \u2014adem&aacute;s, comprarlo &laquo;cuesta poco&raquo;, a&ntilde;adi&oacute; sonriendo\u2014 para tenerlo &laquo;en la mochila, en el bolsillo, y leer durante el d&iacute;a un pasaje del Evangelio&raquo;. Un consejo pr&aacute;ctico, dijo, no tanto &laquo;para aprender&raquo; algo, sino &laquo;para encontrar a Jes&uacute;s, porque Jes&uacute;s est&aacute; precisamente en su Palabra, en su Evangelio&raquo;. As&iacute;, &laquo;cada vez que leo el Evangelio, encuentro a Jes&uacute;s&raquo;.<\/p>\n<p>&iquest;Y cu&aacute;l es la actitud necesaria para recibir esta Palabra? &laquo;Se debe recibir \u2014afirm&oacute; el obispo de Roma\u2014 como se recibe a Jes&uacute;s, es decir, con el coraz&oacute;n abierto, con el coraz&oacute;n humilde, con el esp&iacute;ritu de las bienaventuranzas. Porque Jes&uacute;s vino as&iacute;, con humildad: vino pobre, vino con la unci&oacute;n del Esp&iacute;ritu Santo&raquo;. Tal es as&iacute; que &laquo;&Eacute;l mismo comenz&oacute; su discurso en la sinagoga de Nazaret&raquo; con estas palabras: &laquo;El Esp&iacute;ritu del Se&ntilde;or est&aacute; sobre m&iacute;, porque &Eacute;l me ha ungido. Me ha enviado a evangelizar a los pobres, a proclamar a los cautivos la libertad, y a los ciegos, la vista; a poner en libertad a los oprimidos; a proclamar el a&ntilde;o de gracia del Se&ntilde;or&raquo;.<\/p>\n<p>En definitiva, &laquo;&Eacute;l es fuerza, es Palabra de Dios, porque est&aacute; ungido por el Esp&iacute;ritu Santo&raquo;. As&iacute;, recomend&oacute; el Papa Francisco, &laquo;tambi&eacute;n nosotros, si queremos escuchar y recibir la Palabra de Dios, tenemos que rezar al Esp&iacute;ritu Santo y pedir esta unci&oacute;n del coraz&oacute;n, que es la unci&oacute;n de las bienaventuranzas&raquo;. As&iacute;, pues, tener &laquo;un coraz&oacute;n como el coraz&oacute;n de las bienaventuranzas&raquo;.<\/p>\n<p>Si &laquo;Jes&uacute;s est&aacute; presente en la Palabra de Dios&raquo; y &laquo;nos habla en la Palabra de Dios, nos har&aacute; bien hoy durante el d&iacute;a \u2014sugiri&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014 preguntarnos: &iquest;c&oacute;mo recibo yo la Palabra de Dios?&raquo;. Una pregunta esencial, concluy&oacute; el Papa Francisco, renovando el consejo de llevar siempre consigo el Evangelio para leer un pasaje cada d&iacute;a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE El Evangelio en el bolsillo Lunes 1 de septiembre de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 36, viernes 5 de septiembre de 2014 &laquo;Jes&uacute;s est&aacute; presente en la Palabra de Dios y nos habla&raquo;. He aqu&iacute; por qu&eacute; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-evangelio-en-el-bolsillo-1-de-septiembre-de-2014\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Evangelio en el bolsillo (1 de septiembre de 2014)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39254","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39254","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39254"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39254\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39254"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39254"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39254"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}