{"id":39257,"date":"2016-10-05T22:29:56","date_gmt":"2016-10-06T03:29:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/martirio-de-guante-blanco-30-de-junio-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:29:56","modified_gmt":"2016-10-06T03:29:56","slug":"martirio-de-guante-blanco-30-de-junio-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/martirio-de-guante-blanco-30-de-junio-de-2014\/","title":{"rendered":"Martirio de guante blanco (30 de junio de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>Martirio de guante blanco<\/i><\/b><\/font><font color=\"#663300\"><i><\/p>\n<p> Lunes 30 de junio de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 27, viernes 4 de julio de 2014<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hoy es todav&iacute;a tiempo de m&aacute;rtires: los cristianos son perseguidos en Oriente Medio donde son asesinados o se ven obligados a huir, tambi&eacute;n &laquo;de modo elegante, con los guantes blancos&raquo;. En el d&iacute;a que la Iglesia hace memoria de los m&aacute;rtires de los primeros siglos, el Papa Francisco invit&oacute; a rezar &laquo;por nuestros hermanos que hoy viven en persecuci&oacute;n&raquo;. Porque, afirm&oacute;, hoy &laquo;no hay menos m&aacute;rtires&raquo; que en tiempos de Ner&oacute;n. Precisamente al martirio, a su actualidad y a lo que lo caracteriza, el Pont&iacute;fice dedic&oacute; la celebraci&oacute;n eucar&iacute;stica del lunes 30 de junio.<\/p>\n<p>&laquo;En la oraci&oacute;n de inicio de la misa \u2014dijo el Papa\u2014 hemos invocado al Se&ntilde;or de este modo: \u201cSe&ntilde;or, que has fecundado con la sangre de los m&aacute;rtires los primeros brotes de la Iglesia de Roma\u201d&raquo;. Es una invocaci&oacute;n apropiada, explic&oacute;, para la conmemoraci&oacute;n de los &laquo;primeros m&aacute;rtires de esta Iglesia&raquo;. Sobre todo, a&ntilde;adi&oacute;, &laquo;sus huesos est&aacute;n cerca, aqu&iacute;, no s&oacute;lo en el cementerio, a pocos metros bajo tierra hab&iacute;a muchos&raquo; y &laquo;quiz&aacute; algunos aqu&iacute; debajo&raquo;.<\/p>\n<p>Es particularmente significativo, se&ntilde;al&oacute; el Papa, que &laquo;el verbo que usamos para invocar al Se&ntilde;or es fecundar: \u201cT&uacute; has fecundado los brotes\u201d&raquo;. Por lo tanto &laquo;se habla de crecimiento y de una planta: esto nos hace pensar en las numerosas ocasiones que Jes&uacute;s dijo que el Reino de los cielos era como una semilla&raquo;. Tambi&eacute;n &laquo;el ap&oacute;stol Pedro, en su carta, nos dice que \u201chemos sido regenerados a partir de una semilla incorruptible\u201d&raquo;. Y &eacute;sta &laquo;es la semilla de la Palabra de Dios. Esto es lo que se siembra: la semilla es la Palabra de Dios, dice el Se&ntilde;or. Se siembra&raquo;.<\/p>\n<p>En una palabra, Jes&uacute;s explica precisamente que &laquo;el Reino de los cielos es como un hombre que arroj&oacute; la semilla en la tierra, luego va a su casa, descansa, trabaja, vela, de d&iacute;a y de noche, y la semilla crece, germina, sin que &eacute;l sepa c&oacute;mo&raquo;.<\/p>\n<p>La cuesti&oacute;n central, afirm&oacute; el Papa, es preguntarse, &laquo;c&oacute;mo se hace para que esta semilla de la Palabra de Dios crezca y se convierta en el Reino de Dios, crezca y llegue a ser Iglesia&raquo;. El obispo de Roma indic&oacute; &laquo;las dos fuentes&raquo; que llevan a cabo esta obra: &laquo;el Esp&iacute;ritu Santo \u2014la fuerza del Esp&iacute;ritu Santo\u2014 y el testimonio del cristiano&raquo;.<\/p>\n<p>Sobre todo, explic&oacute; el Papa, &laquo;sabemos que no hay crecimiento sin el Esp&iacute;ritu: es &Eacute;l quien hace a la Iglesia, es &Eacute;l quien hace crecer a la Iglesia, es &Eacute;l quien convoca a la comunidad de la Iglesia&raquo;. Pero, prosigui&oacute;, &laquo;es necesario tambi&eacute;n el testimonio del cristiano&raquo;. Y &laquo;cuando el testimonio llega a su fin, cuando las circunstancias hist&oacute;ricas nos piden un testimonio fuerte, all&iacute; est&aacute;n los m&aacute;rtires: los m&aacute;s grandes testigos&raquo;. Y he aqu&iacute;, pues, que &laquo;la Iglesia se riega con la sangre de los m&aacute;rtires&raquo;. Precisamente &laquo;&eacute;sta es la belleza del martirio: comienza con el testimonio, d&iacute;a tras d&iacute;a, y puede acabar con la sangre, como Jes&uacute;s, el primer m&aacute;rtir, el primer testigo, el testigo fiel.<\/p>\n<p>Pero para ser verdadero, el testimonio &laquo;debe ser sin condiciones&raquo;, afirm&oacute; el Pont&iacute;fice. El Evangelio propuesto por la liturgia del d&iacute;a (<i>Mateo<\/i> 8, 18-22) es claro al respecto. &laquo;Hemos escuchado lo que dice el Se&ntilde;or&raquo; al disc&iacute;pulo, que para seguirle pide una condici&oacute;n: &laquo;Se&ntilde;or d&eacute;jame primero ir a enterrar a mi padre&raquo;. Pero &laquo;el Se&ntilde;or lo detiene: &iexcl;No!&raquo;. En efecto, precis&oacute; el Papa, &laquo;el testimonio es sin condiciones, debe ser firme, debe ser decidido, debe tener el lenguaje, tan fuerte, de Jes&uacute;s: &iexcl;s&iacute; s&iacute;, no no!&raquo;. Es exactamente &laquo;este el lenguaje del testimonio&raquo;.<\/p>\n<p>Mirando a la historia de &laquo;esta Iglesia de Roma que crece, guiada por la sangre de los m&aacute;rtires&raquo;, el Papa invit&oacute; a pensar &laquo;en los numerosos m&aacute;rtires de hoy que dan su vida por la fe: cristianos perseguidos&raquo;. Porque, afirm&oacute;, &laquo;si en aquella persecuci&oacute;n de Ner&oacute;n hubo muchos, hoy no hay menos m&aacute;rtires, cristianos perseguidos&raquo;. Los hechos son conocidos. &laquo;Pensemos en Oriente Medio&raquo;, dijo, &laquo;en los cristianos que deben huir de la persecuci&oacute;n&raquo; y &laquo;en los cristianos asesinados por los perseguidores&raquo;. Y &laquo;tambi&eacute;n en los cristianos expulsados de un modo elegante, con guante blanco: tambi&eacute;n esa es una persecuci&oacute;n&raquo;.<\/p>\n<p>En nuestros d&iacute;as, repiti&oacute; el Papa, &laquo;hay m&aacute;s testimonios, m&aacute;s m&aacute;rtires en la Iglesia que en los primeros siglos&raquo;. Y &laquo;haciendo memoria en la misa de nuestros gloriosos antepasados aqu&iacute; en Roma&raquo;, invit&oacute; a pensar y a rezar tambi&eacute;n por &laquo;nuestros hermanos que viven perseguidos, que sufren y que con su sangre hacen crecer la semilla de muchas Iglesias peque&ntilde;itas que nacen&raquo;. S&iacute;, concluy&oacute;, &laquo;recemos por ellos y tambi&eacute;n por nosotros.<\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Martirio de guante blanco Lunes 30 de junio de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 27, viernes 4 de julio de 2014 &nbsp; Hoy es todav&iacute;a tiempo de m&aacute;rtires: los cristianos son perseguidos en Oriente Medio donde son &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/martirio-de-guante-blanco-30-de-junio-de-2014\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMartirio de guante blanco (30 de junio de 2014)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39257","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39257","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39257"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39257\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39257"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39257"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39257"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}