{"id":39259,"date":"2016-10-05T22:29:59","date_gmt":"2016-10-06T03:29:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-que-hablan-sin-autoridad-26-de-junio-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:29:59","modified_gmt":"2016-10-06T03:29:59","slug":"los-que-hablan-sin-autoridad-26-de-junio-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-que-hablan-sin-autoridad-26-de-junio-de-2014\/","title":{"rendered":"Los que hablan sin autoridad (26 de junio de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>Los que hablan sin autoridad<\/i><\/b><\/font><font color=\"#663300\"><i><\/p>\n<p> Jueves 26 de junio de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 27, viernes 4 de julio de 2014<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La gente necesita del &laquo;buen pastor&raquo; que sabe entender y llegar al coraz&oacute;n. Precisamente como Jes&uacute;s. Y es a &Eacute;l a quien tenemos que seguir de cerca, sin dejarnos influenciar por los que &laquo;hablan de cosas abstractas o de casu&iacute;sticas morales&raquo;, por los que &laquo;sin fe negocian todo con los poderes pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos&raquo;, por los &laquo;revolucionarios&raquo; que quieren emprender &laquo;guerras as&iacute; llamadas de liberaci&oacute;n&raquo; pol&iacute;tica o por los &laquo;contemplativos alejados del pueblo&raquo;.<\/p>\n<p>Sobre estas cuatro actitudes el Papa Francisco puso en guardia durante la misa celebrada el jueves 26 de junio. Ante todo destac&oacute; c&oacute;mo tanta gente segu&iacute;a a Jes&uacute;s: &laquo;Pensemos en el d&iacute;a de la multiplicaci&oacute;n de los panes, hab&iacute;a mas de cinco mil&raquo;. Era gente que segu&iacute;a a Jes&uacute;s de cerca, &laquo;por las calles&raquo;. Y lo segu&iacute;an, explica el Evangelio, &laquo;porque las palabras de Jes&uacute;s suscitaban estupor en su coraz&oacute;n: el estupor de encontrar algo bueno, grande&raquo;. Jes&uacute;s, &laquo;en efecto, les ense&ntilde;aba como uno que tiene autoridad, no como los escribas&raquo;. Un estupor narrado por el pasaje evang&eacute;lico de Mateo propuesto por la liturgia (7, 21-29).<\/p>\n<p>&laquo;El pueblo \u2014afirm&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014 necesitaba maestros, predicadores y doctores con autoridad&raquo;. Y los que &laquo;no ten&iacute;an autoridad&raquo; hablaban, pero sus palabras no llegaban al pueblo, &laquo;estaban alejados del pueblo&raquo;. En cambio, la novedad era que &laquo;Jes&uacute;s hablaba un lenguaje que llegaba al coraz&oacute;n del pueblo, era una respuesta a sus preguntas&raquo;.<\/p>\n<p>El Papa Francisco quiso detenerse precisamente en &laquo;estos escribas, que en aquel tiempo hablaban al pueblo&raquo; pero &laquo;su mensaje no llegaba al coraz&oacute;n del pueblo y el pueblo los escuchaba y se marchaba&raquo;. E indic&oacute; cuatro grupos.<\/p>\n<p>Seguramente &laquo;el grupo m&aacute;s conocido era el de los fariseos&raquo;, dijo, subrayando, sin embargo, que &laquo;eran adem&aacute;s fariseos buenos&raquo;. Pero &laquo;Jes&uacute;s, cuando se refiere a los fariseos, habla de los fariseos malos, no de los buenos&raquo;. Eran personas que &laquo;hac&iacute;an del culto a Dios, de la religi&oacute;n, una colecci&oacute;n de mandamientos&raquo; y de diez &laquo;sacaban m&aacute;s de trescientos&raquo;. En resumen, &laquo;cargaban sobre las espaldas del pueblo este peso: &laquo;&iexcl;T&uacute; debes hacer esto! &iexcl;T&uacute; debes!&raquo;. Reduc&iacute;an a casu&iacute;stica la fe en el Dios vivo, acabando as&iacute; en las contradicciones de la casu&iacute;stica m&aacute;s cruel&raquo;. Y por su parte, se&ntilde;al&oacute; el Papa, &laquo;el pueblo les respetaba, porque el pueblo es respetuoso, pero no escuchaba a esos predicadores casu&iacute;sticos&raquo;. <\/p>\n<p>Otro grupo, continu&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;era el de los saduceos: &eacute;stos no ten&iacute;an fe, hab&iacute;an perdido la fe&raquo;. Y as&iacute; &laquo;su trabajo religioso lo hac&iacute;an en la senda de los acuerdos con los poderes: los poderes pol&iacute;ticos, los poderes econ&oacute;micos&raquo;. En pocas palabras, eran hombres de poder y negociaban con todos&raquo;. Pero &laquo;el pueblo no les segu&iacute;a&raquo; ni siquiera a ellos.<\/p>\n<p>&laquo;Un tercer grupo \u2014sigui&oacute; explicando el Papa\u2014 era el de los revolucionarios&raquo; que en aquel tiempo se llamaban com&uacute;nmente zelotes. Eran &laquo;los que quer&iacute;an provocar la revoluci&oacute;n para liberar al pueblo de Israel de la ocupaci&oacute;n romana&raquo;. As&iacute;, &laquo;all&iacute; estaban tambi&eacute;n los guerrilleros&raquo;, pero &laquo;el pueblo tiene sentido com&uacute;n y sabe distinguir cuando la fruta est&aacute; madura o cuando no lo est&aacute;&raquo;. Y por ello &laquo;no les segu&iacute;a&raquo;. <\/p>\n<p>Por &uacute;ltimo, afirm&oacute; el Papa, &laquo;el cuarto grupo&raquo; estaba compuesto por personas buenas: los esenios. &laquo;Eran monjes \u2014dijo\u2014, gente buena que consagraba la vida a Dios, se dedicaba a la contemplaci&oacute;n y la oraci&oacute;n en los monasterios&raquo;. Pero &laquo;ellos estaban lejanos del pueblo y el pueblo no pod&iacute;a seguirles&raquo;. <\/p>\n<p>Por lo tanto, recapitul&oacute; el Papa, &laquo;estas eran las voces que llegaban al pueblo&raquo;. Y, sin embargo, &laquo;ninguna de estas voces ten&iacute;a la fuerza de enardecer los corazones del pueblo&raquo;. Jes&uacute;s, en cambio, lo lograba. Y por eso &laquo;las multitudes se maravillaban: escuchaban a Jes&uacute;s y el coraz&oacute;n se caldeaba&raquo;, porque su mensaje &laquo;llegaba al coraz&oacute;n&raquo; y &Eacute;l &laquo;ense&ntilde;aba como uno que tiene autoridad&raquo;. En efecto, prosigui&oacute;, &laquo;Jes&uacute;s se acercaba al pueblo; Jes&uacute;s curaba el coraz&oacute;n del pueblo; Jes&uacute;s entend&iacute;a las dificultades del pueblo; Jes&uacute;s no ten&iacute;a verg&uuml;enza de hablar con los pecadores, sal&iacute;a a buscarlos; Jes&uacute;s sent&iacute;a alegr&iacute;a, le gustaba estar con su pueblo&raquo;. Y es &Eacute;l mismo quien lo explica &laquo;porque&raquo;, precis&oacute; el Papa citando las palabras del Evangelio de Juan: &laquo;Yo soy el buen pastor. Las ovejas escuchan mi voz y me siguen&raquo;.<\/p>\n<p>Es exactamente &laquo;por esto que el pueblo segu&iacute;a a Jes&uacute;s: porque era el buen pastor&raquo;. Ciertamente, destac&oacute; el obispo de Roma, &laquo;no era ni fariseo casu&iacute;stico moralista; ni un saduceo que llegaba a acuerdos pol&iacute;ticos con los poderosos; ni un guerrillero que buscaba la liberaci&oacute;n pol&iacute;tica de su pueblo; ni un contemplativo del monasterio. Era un pastor&raquo;. &Eacute;l, a&ntilde;adi&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;hablaba la lengua de su pueblo, se hac&iacute;a entender, dec&iacute;a la verdad, las cosas de Dios: no negociaba jam&aacute;s las cosas de Dios. Sino que las dec&iacute;a de tal manera que el pueblo amaba las cosas de Dios. Por esto le segu&iacute;a&raquo;.<\/p>\n<p>Otro punto central que puso de relieve el Papa es que &laquo;Jes&uacute;s jam&aacute;s se aleja del pueblo y jam&aacute;s se aleja de su Padre: era uno con el Padre&raquo;. Es as&iacute; que &laquo;ten&iacute;a esta autoridad y por eso el pueblo le segu&iacute;a&raquo;.<\/p>\n<p>Precisamente &laquo;contemplando a Jes&uacute;s buen pastor&raquo; es oportuno, explic&oacute; el Pont&iacute;fice, hacer un examen de conciencia: &laquo;&iquest;A m&iacute; a qui&eacute;n me gusta seguir? &iquest;A los que me hablan de cosas abstractas o de casu&iacute;sticas morales? &iquest;A los que se dicen del pueblo de Dios, pero no tienen fe y negocian todo con los poderosos pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos? &iquest;A los que quieren siempre haber cosas extra&ntilde;as, cosas destructivas, guerras llamadas de liberaci&oacute;n, pero que al final no son los caminos del Se&ntilde;or? &iquest;O a un contemplativo lejano?&raquo;.<\/p>\n<p>He aqu&iacute;, entonces, la pregunta clave para plantearse a s&iacute; mismos: &laquo;&iquest;A qui&eacute;n me gusta seguir? &iquest;Qui&eacute;n influye en m&iacute;?&raquo;. Una pregunta, concluy&oacute; el Papa Francisco, que nos debe impulsar a pedir &laquo;a Dios, el Padre, que nos acerque a Jes&uacute;s, para seguir a Jes&uacute;s, para sorprendernos de lo que Jes&uacute;s nos dice&raquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Los que hablan sin autoridad Jueves 26 de junio de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 27, viernes 4 de julio de 2014 &nbsp; La gente necesita del &laquo;buen pastor&raquo; que sabe entender y llegar al coraz&oacute;n. 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