{"id":39267,"date":"2016-10-05T22:30:14","date_gmt":"2016-10-06T03:30:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-carne-de-identidad-del-cristiano-9-de-junio-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:30:14","modified_gmt":"2016-10-06T03:30:14","slug":"el-carne-de-identidad-del-cristiano-9-de-junio-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-carne-de-identidad-del-cristiano-9-de-junio-de-2014\/","title":{"rendered":"El carn\u00e9 de identidad del cristiano (9 de junio de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>El carn&eacute; de identidad del cristiano<\/i><\/b><\/font><font color=\"#663300\"><i><\/p>\n<p> Lunes 9 de junio de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 24, viernes 13 de junio de 2014<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las bienaventuranzas son &laquo;el carn&eacute; de identidad del cristiano&raquo;. Por ello el Papa Francisco \u2014en la homil&iacute;a de la misa que celebr&oacute; el lunes 9 de junio\u2014 invit&oacute; a retomar esas p&aacute;ginas del Evangelio y releerlas m&aacute;s veces, para poder vivir hasta el final un &laquo;programa de santidad&raquo; que va &laquo;contracorriente&raquo; respecto a la mentalidad del mundo.<\/p>\n<p>El Pont&iacute;fice se refiri&oacute; punto por punto al pasaje evang&eacute;lico de Mateo (5, 1-12) propuesto por la liturgia. Y volvi&oacute; a proponer las bienaventuranzas insert&aacute;ndolas en el contexto de nuestra vida diaria. Jes&uacute;s, explic&oacute;, habla &laquo;con toda sencillez&raquo; y hace como &laquo;una par&aacute;frasis, una glosa de los dos grandes mandamientos: amar al Se&ntilde;or y amar al pr&oacute;jimo&raquo;. As&iacute;, &laquo;si alguno de nosotros plantea la pregunta: \u201c&iquest;C&oacute;mo se hace para llegar a ser un buen cristiano?\u201d&raquo;, la respuesta es sencilla: es necesario hacer lo que dice Jes&uacute;s en el serm&oacute;n de las bienaventuranzas.<\/p>\n<p>Un serm&oacute;n, reconoci&oacute; el Papa, &laquo;muy a contracorriente&raquo; respecto a lo &laquo;que es costumbre, a lo que se hace en el mundo&raquo;. La cuesti&oacute;n es que el Se&ntilde;or &laquo;sabe d&oacute;nde est&aacute; el pecado, d&oacute;nde est&aacute; la gracia, y &Eacute;l conoce bien los caminos que te llevan a la gracia&raquo;. He aqu&iacute;, entonces, el sentido de sus palabras &laquo;bienaventurados los pobres en el esp&iacute;ritu&raquo;: o sea &laquo;pobreza contra riqueza&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;El rico \u2014explic&oacute; el obispo de Roma\u2014 normalmente se siente seguro con sus riquezas. Jes&uacute;s mismo nos lo dijo en la par&aacute;bola del granero&raquo;, al hablar de ese hombre seguro que, como necio, no piensa que podr&iacute;a morir ese mismo d&iacute;a.<\/p>\n<p>&laquo;Las riquezas \u2014a&ntilde;adi&oacute;\u2014 no te aseguran nada. Es m&aacute;s: cuando el coraz&oacute;n se siente rico, est&aacute; tan satisfecho de s&iacute; mismo, que no tiene espacio para la Palabra de Dios&raquo;. Es por ello que Jes&uacute;s dice: &laquo;Bienaventurados los pobres en el esp&iacute;ritu, que tienen el coraz&oacute;n pobre para que pueda entrar el Se&ntilde;or&raquo;. Y tambi&eacute;n: &laquo;Bienaventurados los que lloran, porque ellos ser&aacute;n consolados&raquo;.<\/p>\n<p>Al contrario, hizo notar el Pont&iacute;fice, &laquo;el mundo nos dice: la alegr&iacute;a, la felicidad, la diversi&oacute;n, esto es lo hermoso de la vida&raquo;. E &laquo;ignora, mira hacia otra parte, cuando hay problemas de enfermedad, de dolor en la familia&raquo;. En efecto, &laquo;el mundo no quiere llorar: prefiere ignorar las situaciones dolorosas, cubrirlas&raquo;. En cambio &laquo;s&oacute;lo la persona que ve las cosas como son, y llora en su coraz&oacute;n, es feliz y ser&aacute; consolada&raquo;: con el consuelo de Jes&uacute;s y no con el del mundo.<\/p>\n<p>&laquo;Bienaventurados los mansos&raquo;, continu&oacute; el Pont&iacute;fice, es una expresi&oacute;n fuerte, sobre todo &laquo;en este mundo que desde el inicio es un mundo de guerras; un mundo donde se ri&ntilde;e por doquier, donde por todos lados hay odio&raquo;. Sin embargo &laquo;Jes&uacute;s dice: nada de guerras, nada de odio. Paz, mansedumbre&raquo;. Alguien podr&iacute;a objetar: &laquo;Si yo soy tan manso en la vida, pensar&aacute;n que soy un necio&raquo;. Tal vez es as&iacute;, afirm&oacute; el Papa, sin embargo dejemos incluso que los dem&aacute;s &laquo;piensen esto: pero t&uacute; s&eacute; manso, porque con esta mansedumbre tendr&aacute;s como herencia la tierra&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia&raquo; es otra gran afirmaci&oacute;n de Jes&uacute;s dirigida a quienes &laquo;luchan por la justicia, para que haya justicia en el mundo&raquo;. La realidad nos muestra, destac&oacute; el obispo de Roma, cu&aacute;n f&aacute;cil es &laquo;entrar en las pandillas de la corrupci&oacute;n&raquo;, formar parte de &laquo;esa pol&iacute;tica cotidiana del \u201cdo ut des\u201d&raquo; donde &laquo;todo es negocio&raquo;. Y, a&ntilde;adi&oacute;, &laquo;cu&aacute;nta gente sufre por estas injusticias&raquo;. Precisamente ante esto &laquo;Jes&uacute;s dice: son bienaventurados los que luchan contra estas injusticias&raquo;. As&iacute;, aclar&oacute; el Papa, &laquo;vemos precisamente que es una doctrina a contracorriente&raquo; respecto a &laquo;lo que el mundo nos dice&raquo;.<\/p>\n<p>Y m&aacute;s: &laquo;bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzar&aacute;n misericordia&raquo;. Se trata, explic&oacute;, de &laquo;los que perdonan, comprenden los errores de los dem&aacute;s&raquo;. Jes&uacute;s &laquo;no dice: bienaventurados los que planean venganza&raquo;, o que dicen &laquo;ojo por ojo, diente por diente&raquo;, sino que llama bienaventurados a &laquo;aquellos que perdonan, a los misericordiosos&raquo;. Y siempre es necesario pensar, record&oacute;, que &laquo;todos nosotros somos un ej&eacute;rcito de perdonados. Todos nosotros hemos sido perdonados. Y por esto es bienaventurado quien va por esta senda del perd&oacute;n&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Bienaventurados los limpios de coraz&oacute;n&raquo;, es una frase de Jes&uacute;s que se refiere a quienes &laquo;tienen un coraz&oacute;n sencillo, puro, sin suciedad: un coraz&oacute;n que sabe amar con esa pureza tan hermosa&raquo;. Luego, &laquo;bienaventurados los que trabajan por la paz&raquo; hace referencia a las numerosas situaciones de guerra que se repiten. Para nosotros, reconoci&oacute; el Papa, &laquo;es muy com&uacute;n ser agentes de guerras o al menos agentes de malentendidos&raquo;. Sucede &laquo;cuando escucho algo de alguien y voy a otro y se los digo; e incluso hago una segunda versi&oacute;n un poco m&aacute;s amplia y la difundo&raquo;. En definitiva, es &laquo;el mundo de las habladur&iacute;as&raquo;, hecho por &laquo;gente que critica, que no construye la paz&raquo;, que es enemiga de la paz y no es ciertamente bienaventurada.<\/p>\n<p>Por &uacute;ltimo, proclamando &laquo;bienaventurados a los perseguidos por causa de la justicia&raquo;, Jes&uacute;s recuerda &laquo;cu&aacute;nta gente es perseguida&raquo; y &laquo;ha sido perseguida sencillamente por haber luchado por la justicia&raquo;.<\/p>\n<p>As&iacute;, puntualiz&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;es el programa de vida que nos propone Jes&uacute;s&raquo;. Un programa &laquo;muy sencillo pero muy dif&iacute;cil&raquo; al mismo tiempo. &laquo;Y si nosotros quisi&eacute;ramos algo m&aacute;s \u2014afirm&oacute;\u2014 Jes&uacute;s nos da tambi&eacute;n otras indicaciones&raquo;, en especial &laquo;ese protocolo sobre el cual seremos juzgados que se encuentra en el cap&iacute;tulo 25 del Evangelio de Mateo: \u201cTuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber&#8230; estuve enfermo y me visitasteis, en la c&aacute;rcel y vinisteis a verme\u201d&raquo;.<\/p>\n<p>He aqu&iacute; el camino, explic&oacute;, para &laquo;vivir la vida cristiana al nivel de santidad&raquo;. Por lo dem&aacute;s, a&ntilde;adi&oacute;, &laquo;los santos no hicieron otra cosa m&aacute;s que&raquo; vivir las bienaventuranzas y ese &laquo;protocolo del juicio final&raquo;. Son &laquo;pocas palabras, palabras sencillas, pero pr&aacute;cticas para todos, porque el cristianismo es una religi&oacute;n pr&aacute;ctica: es para practicarla, para realizarla, no s&oacute;lo para pensarla&raquo;.<\/p>\n<p>Y pr&aacute;ctica es tambi&eacute;n la propuesta conclusiva del Papa Francisco: &laquo;Hoy, si ten&eacute;is un poco de tiempo en casa, tomad el Evangelio de Mateo, cap&iacute;tulo quinto, al inicio est&aacute;n estas bienaventuranzas&raquo;. Y luego en el &laquo;cap&iacute;tulo 25, est&aacute;n las dem&aacute;s&raquo; palabras de Jes&uacute;s. &laquo;Os har&aacute; bien \u2014exhort&oacute;\u2014 leer una vez, dos veces, tres veces esto que es el programa de santidad&raquo;.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE El carn&eacute; de identidad del cristiano Lunes 9 de junio de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 24, viernes 13 de junio de 2014 &nbsp; Las bienaventuranzas son &laquo;el carn&eacute; de identidad del cristiano&raquo;. 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