{"id":39273,"date":"2016-10-05T22:30:23","date_gmt":"2016-10-06T03:30:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-obra-de-jesus-22-de-mayo-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:30:23","modified_gmt":"2016-10-06T03:30:23","slug":"la-obra-de-jesus-22-de-mayo-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-obra-de-jesus-22-de-mayo-de-2014\/","title":{"rendered":"La obra de Jes\u00fas (22 de mayo de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>La obra de Jes&uacute;s<\/i><\/b><\/font><font color=\"#663300\"><i><\/p>\n<p> Jueves 22 de mayo de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 23, viernes 6 de junio de 2014<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&laquo;Paz, amor y alegr&iacute;a&raquo; son &laquo;las tres palabras clave&raquo; que Jes&uacute;s nos ha confiado. Quien las realiza en nuestra vida, no seg&uacute;n los criterios del mundo, es el Esp&iacute;ritu Santo. A esto el Papa Francisco dedic&oacute; la homil&iacute;a del jueves 22 de mayo, por la ma&ntilde;ana, en la capilla de la Casa Santa Marta. <\/p>\n<p>&laquo;Jes&uacute;s, en el discurso de despedida, en los &uacute;ltimos d&iacute;as antes de subir al cielo, habl&oacute; de muchas cosas&raquo;, pero siempre sobre el mismo punto, representado por &laquo;tres palabras clave: paz, amor y alegr&iacute;a&raquo;.<\/p>\n<p>Sobre la primera, record&oacute; el Papa, &laquo;hemos ya reflexionado&raquo; en la misa de anteayer, reconociendo que el Se&ntilde;or &laquo;no nos da una paz como la da el mundo, nos da otra paz: &iexcl;una paz para siempre!&raquo;. Respecto a la segunda palabra clave, &laquo;amor&raquo;, Jes&uacute;s, destac&oacute; el Papa, &laquo;hab&iacute;a dicho muchas veces que el mandamiento es amar a Dios y amar al pr&oacute;jimo&raquo;. Y &laquo;habl&oacute; de ello tambi&eacute;n en diversas ocasiones&raquo; cuando &laquo;ense&ntilde;aba c&oacute;mo se ama a Dios, sin los &iacute;dolos&raquo;. Y tambi&eacute;n &laquo;c&oacute;mo se ama al pr&oacute;jimo&raquo;. En resumen, Jes&uacute;s encierra todo este discurso en el cap&iacute;tulo 25 del Evangelio de Mateo, en &eacute;l se nos dice c&oacute;mo seremos juzgados. All&iacute; el Se&ntilde;or explica c&oacute;mo &laquo;se ama al pr&oacute;jimo&raquo;.<\/p>\n<p>Pero, en el pasaje evang&eacute;lico de san Juan (15, 9-11), &laquo;Jes&uacute;s dice una cosa nueva sobre el amor: no s&oacute;lo amad, sino permaneced en mi amor&raquo;. En efecto, &laquo;la vocaci&oacute;n cristiana es permanecer en el amor de Dios, o sea, respirar y vivir de ese ox&iacute;geno, vivir de ese aire&raquo;. <\/p>\n<p>Pero &iquest;c&oacute;mo es este amor de Dios? El Papa Francisco respondi&oacute; con las mismas palabras de Jes&uacute;s: &laquo;Como el Padre me ha amado, as&iacute; os he amado yo&raquo;. Por eso, observ&oacute;, es &laquo;un amor que viene del Padre&raquo;. Y la &laquo;relaci&oacute;n de amor entre &Eacute;l y el Padre&raquo; llega a ser una &laquo;relaci&oacute;n de amor entre &Eacute;l y nosotros&raquo;. As&iacute;, &laquo;nos pide permanecer en ese amor que viene del Padre&raquo;. Luego, &laquo;el ap&oacute;stol Juan seguir&aacute; adelante \u2014dijo el Pont&iacute;fice\u2014 y nos dir&aacute; tambi&eacute;n c&oacute;mo debemos dar este amor a los dem&aacute;s&raquo; pero lo primero es &laquo;permanecer en el amor&raquo;. Y esta es, por lo tanto, tambi&eacute;n la &laquo;segunda palabra que Jes&uacute;s nos deja.<\/p>\n<p>Y &iquest;c&oacute;mo se permanece en el amor? Nuevamente el Papa respondi&oacute; a la pregunta con las palabras del Se&ntilde;or: &laquo;Si guard&aacute;is mis mandamientos, permanecer&eacute;is en mi amor, lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor&raquo;. Y, exclam&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;es algo bello esto: yo sigo los mandamientos en mi vida&raquo;. Hermoso hasta el punto, explic&oacute;, que &laquo;cuando no permanecemos en el amor son los mandamientos que vienen, solos, por el amor&raquo;. Y &laquo;el amor nos lleva a cumplir los mandamientos, as&iacute; naturalmente&raquo; porque &laquo;la ra&iacute;z del amor florece en los mandamientos&raquo; y los mandamientos son el &laquo;hilo conductor&raquo; que sujeta, en &laquo;este amor que llega&raquo;, la cadena que une al Padre, a Jes&uacute;s y a nosotros.<\/p>\n<p>La tercera palabra que indic&oacute; el Papa es la &laquo;alegr&iacute;a&raquo;. Al recordar la expresi&oacute;n de Jes&uacute;s propuesta en la lectura del Evangelio \u2014&laquo;Os he hablado de esto para que mi alegr&iacute;a est&eacute; en vosotros, y vuestra alegr&iacute;a llegue a plenitud&raquo;\u2014, el Pont&iacute;fice evidenci&oacute; que precisamente &laquo;la alegr&iacute;a es el signo del cristiano: un cristiano sin alegr&iacute;a o no es cristiano o est&aacute; enfermo&raquo;, su salud cristiana &laquo;no est&aacute; bien&raquo;. Y, a&ntilde;adi&oacute;, &laquo;una vez dije que hay cristianos con la cara avinagrada: siempre con la cara roja e incluso el alma est&aacute; as&iacute;. &iexcl;Y esto es feo!&raquo;. Estos &laquo;no son cristianos&raquo;, porque &laquo;un cristiano sin alegr&iacute;a no es cristiano&raquo;.<\/p>\n<p>Para el cristiano, en efecto, la alegr&iacute;a est&aacute; presente &laquo;tambi&eacute;n en el dolor, en las tribulaciones, incluso en las persecuciones&raquo;. Al respecto el Papa invit&oacute; a mirar a los m&aacute;rtires de los primeros siglos \u2014como las santas Felicidad, Perpetua e In&eacute;s\u2014 que &laquo;iban al martirio como si fuesen a las bodas&raquo;. He aqu&iacute; entonces, &laquo;la gran alegr&iacute;a cristiana&raquo; que &laquo;es tambi&eacute;n la que custodia la paz y custodia el amor&raquo;.<\/p>\n<p>Por lo tanto tres palabras clave: paz, amor y alegr&iacute;a. No vienen, de hecho, &laquo;del mundo&raquo; sino del Padre. Por lo dem&aacute;s, explic&oacute;, es el Esp&iacute;ritu Santo &laquo;quien realiza esta paz; quien realiza este amor que viene del Padre; quien lleva a cabo el amor entre el Padre y el Hijo y que luego llega a nosotros; que nos da la alegr&iacute;a&raquo;. S&iacute;, dijo, &laquo;es el Esp&iacute;ritu Santo, siempre el mismo; &iexcl;el gran olvidado de nuestra vida!&raquo;. Y al respecto el Papa, dirigi&eacute;ndose a los presentes, confes&oacute; su deseo de preguntar, pero &laquo;&iexcl;no lo har&eacute;!&raquo; especific&oacute;, cu&aacute;ntos rezan al Esp&iacute;ritu Santo. &laquo;&iexcl;No, no alc&eacute;is la mano!&raquo; y a&ntilde;adi&oacute; en seguida con una sonrisa; la cuesti&oacute;n, repiti&oacute;, es que el Esp&iacute;ritu Santo es verdaderamente &laquo;&iexcl;el gran olvidado!&raquo;. Pero es &laquo;&Eacute;l el don que nos da la paz, que nos ense&ntilde;a a amar y nos colma de alegr&iacute;a&raquo;.<\/p>\n<p>Y, como conclusi&oacute;n, el Pont&iacute;fice repiti&oacute; la oraci&oacute;n inicial de la misa, en la que &laquo;hemos pedido al Se&ntilde;or: &iexcl;custodia tu don!&raquo;. Juntos, dijo, &laquo;hemos pedido la gracia para que el Se&ntilde;or custodie siempre el Esp&iacute;ritu Santo en nosotros, el Esp&iacute;ritu que nos ense&ntilde;a a amar, nos colma de alegr&iacute;a y nos da la paz&raquo;.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE La obra de Jes&uacute;s Jueves 22 de mayo de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 23, viernes 6 de junio de 2014 &nbsp; &laquo;Paz, amor y alegr&iacute;a&raquo; son &laquo;las tres palabras clave&raquo; que Jes&uacute;s nos ha confiado. 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