{"id":39281,"date":"2016-10-05T22:30:39","date_gmt":"2016-10-06T03:30:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nada-de-burocracia-en-la-sacristia-8-de-mayo-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:30:39","modified_gmt":"2016-10-06T03:30:39","slug":"nada-de-burocracia-en-la-sacristia-8-de-mayo-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nada-de-burocracia-en-la-sacristia-8-de-mayo-de-2014\/","title":{"rendered":"Nada de burocracia en la sacrist\u00eda (8 de mayo de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>Nada de burocracia en la sacrist&iacute;a<\/i><\/b><\/font><font color=\"#663300\"><i><\/p>\n<p> Jueves 8 de mayo de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 20, viernes 16 de mayo de 2014<\/font><\/p>\n<p align=\"center\">&nbsp;<\/p>\n<p>Existen a veces actitudes negativas que oscurecen la docilidad a la llamada del Se&ntilde;or, el di&aacute;logo atento a la realidad del otro y la fuerza de la gracia, o sea, los tres momentos fundamentales de la evangelizaci&oacute;n. Actitudes negativas que se concretan en la Iglesia cuando la &laquo;burocracia&raquo; la convierte en algo semejante a &laquo;una empresa que fabrica impedimentos que alejan a la gente de los sacramentos&raquo;. Es, pues, una llamada a ser &laquo;facilitadores de los sacramentos&raquo; la que el Papa hizo en la misa del jueves 8 de mayo.<\/p>\n<p>El pasaje de los Hechos de los Ap&oacute;stoles (8, 26-40) propuesto en la liturgia del d&iacute;a, presenta de modo claro, not&oacute; el Pont&iacute;fice, los tres momentos de la evangelizaci&oacute;n. &laquo;El primero \u2014explic&oacute;\u2014 es la docilidad de Felipe que va a anunciar a Jesucristo&raquo;. Estaba comprometido &laquo;con su trabajo de evangelizar&raquo; cuando &laquo;el &aacute;ngel del Se&ntilde;or le dice: lev&aacute;ntate, deja esto y ve all&iacute;, por ese camino&raquo;. Y Felipe obedece y va donde lo llama el Se&ntilde;or. Y &laquo;esto nos hace ver que sin esta docilidad a la voz de Dios nadie puede evangelizar, nadie puede anunciar a Jesucristo. En todo caso se anunciar&aacute; a s&iacute; mismo&raquo;.<\/p>\n<p>El di&aacute;logo, prosigui&oacute; el Papa, es el &laquo;segundo momento de la evangelizaci&oacute;n&raquo;. Los Hechos de los Ap&oacute;stoles relatan que durante el camino Felipe encontr&oacute; a &laquo;un et&iacute;ope, eunuco, funcionario de Candaces, reina de Etiop&iacute;a&raquo;, una zona donde gobernaban las mujeres, se&ntilde;al&oacute; el Papa. Ese hombre era &laquo;administrador de todos los tesoros&raquo; del reino&raquo; e iba &laquo;a Jerusal&eacute;n para el culto porque era jud&iacute;o&raquo;. Los Hechos refieren que el ministro &laquo;sentado en la carroza le&iacute;a al profeta Isa&iacute;as&raquo;. Y he aqu&iacute; que &laquo;el Se&ntilde;or dijo a Felipe \u201cac&eacute;rcate y p&eacute;gate a la carroza\u201d&raquo;. Al escuchar, entonces, que ese hombre &laquo;le&iacute;a al profeta&raquo;, Felipe &laquo;arm&aacute;ndose de valor pregunt&oacute;: &iquest;entiendes lo que est&aacute;s leyendo?&raquo;. Eh aqu&iacute; el punto exacto que nos lleva al &laquo;segundo momento del proceso de evangelizaci&oacute;n: el di&aacute;logo&raquo;. Pero dialogar, advirti&oacute;, no significa decir s&oacute;lo &laquo;lo que yo pienso&raquo; y pretender que el otro nos crea. Sino que, el verdadero di&aacute;logo &laquo;parte del otro: t&uacute; que est&aacute;s leyendo, &iquest;entiendes esto?&raquo;. En definitiva, el evangelizador toma del otro la ocasi&oacute;n para el di&aacute;logo. &laquo;No va a imponer ideas, doctrinas&raquo; diciendo &laquo;las cosas son as&iacute;&raquo;. El aut&eacute;ntico evangelizador sale al encuentro del otro &laquo;para ofrecer precisamente la salvaci&oacute;n de Jes&uacute;s&raquo; y lo &laquo;hace humildemente con el di&aacute;logo&raquo;. Consciente de que &laquo;no se puede evangelizar sin el di&aacute;logo&raquo; y que no se puede prescindir del camino de la persona &laquo;que debe ser evangelizada&raquo;. Por lo tanto, se necesita &laquo;perder tiempo con la otra persona porque esa persona es la que Dios quiere que t&uacute; evangelices&raquo;. Y es importante tambi&eacute;n, que el di&aacute;logo se establezca con la persona &laquo;tal como es ahora&raquo; y &laquo;no como debe ser&raquo;. <\/p>\n<p>Y volviendo al relato de los Hechos de los Ap&oacute;stoles, el Pont&iacute;fice quiso hacer notar precisamente que el di&aacute;logo entre Felipe y el ministro et&iacute;ope debi&oacute; ser largo y centrado en el bautismo, porque &laquo;cuando llegaron donde hab&iacute;a agua el eunuco dice: \u201cmira, agua. &iquest;Qu&eacute; dificultad hay en que me bautice?\u201d&raquo;. Esta constataci&oacute;n, destac&oacute; el Papa, nos lleva al tercer momento de la evangelizaci&oacute;n. &laquo;Este hombre sinti&oacute; la fuerza de Dios dentro&raquo; Estamos ante la &laquo;fuerza del sacramento, la fuerza de la gracia&raquo; \u2014subray&oacute; el Papa\u2014. As&iacute; se completa tambi&eacute;n el proceso de la evangelizaci&oacute;n: docilidad del evangelizador, di&aacute;logo con la persona y la fuerza de la gracia. <\/p>\n<p>&laquo;Muchas veces \u2014fue &eacute;ste un punto de reflexi&oacute;n del Papa\u2014 alejamos a la gente del encuentro con Dios, alejamos a la gente de la gracia&raquo;, porque no nos comportamos como &laquo;facilitadores de los sacramentos&raquo;. <\/p>\n<p>El relato de los Hechos de los Ap&oacute;stoles contin&uacute;a y muestra el final mismo de la evangelizaci&oacute;n. En efecto, &laquo;cuando salieron del agua, el Esp&iacute;ritu del Se&ntilde;or arrebat&oacute; a Felipe y el eunuco no lo vio m&aacute;s&raquo;. Es la confirmaci&oacute;n de que Dios estaba en este proceso de evangelizaci&oacute;n. Por una parte, explic&oacute; el obispo de Roma, &laquo;el eunuco lleno de alegr&iacute;a sigui&oacute; su camino&raquo;, por otra &laquo;Felipe se encontr&oacute; en Azoto para evangelizar a la gente&raquo;. He aqu&iacute; la moraleja: ese hombre que ven&iacute;a de lejos, no ten&iacute;a mucha cultura, le&iacute;a la Biblia porque se le ense&ntilde;&oacute; en la Sinagoga, pero ten&iacute;a buena voluntad, y sinti&oacute; despu&eacute;s la alegr&iacute;a de la gracia, de esta gracia que &laquo;es gratis, que no se puede comprar porque no se vende: se da&raquo;. Y precisamente &laquo;con esta alegr&iacute;a ese hombre incapaz de generar, porque era eunuco, lleva en s&iacute; la semilla de vida a su pueblo y genera un pueblo de cristianos&raquo;.<\/p>\n<p>El pasaje de los Hechos, remarc&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;nos ayudar&aacute; a comprender mejor que, quien realiza la evangelizaci&oacute;n es Dios&raquo;.<\/p>\n<p>Para concluir el Papa invit&oacute; a pensar &laquo;en estos tres momentos de la evangelizaci&oacute;n: la docilidad de evangelizar&raquo; haciendo la voluntad de Dios, &laquo;el di&aacute;logo con las personas&raquo; as&iacute; como se encuentran, y &laquo;confiarse a la gracia&raquo; porque &laquo;es m&aacute;s importante la gracia que toda la burocracia&raquo;.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Nada de burocracia en la sacrist&iacute;a Jueves 8 de mayo de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 20, viernes 16 de mayo de 2014 &nbsp; Existen a veces actitudes negativas que oscurecen la docilidad a la llamada del &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nada-de-burocracia-en-la-sacristia-8-de-mayo-de-2014\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNada de burocracia en la sacrist\u00eda (8 de mayo de 2014)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39281","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39281","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39281"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39281\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39281"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39281"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39281"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}