{"id":39284,"date":"2016-10-05T22:30:43","date_gmt":"2016-10-06T03:30:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tambien-hoy-se-mata-en-nombre-de-dios-2-de-mayo-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:30:43","modified_gmt":"2016-10-06T03:30:43","slug":"tambien-hoy-se-mata-en-nombre-de-dios-2-de-mayo-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tambien-hoy-se-mata-en-nombre-de-dios-2-de-mayo-de-2014\/","title":{"rendered":"Tambi\u00e9n hoy se mata en nombre de Dios (2 de mayo de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>Tambi&eacute;n hoy se mata en nombre de Dios<\/i><\/b><\/font><font color=\"#663300\"><i><\/p>\n<p> Viernes 2 de mayo de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 19, viernes 9 de mayo de 2014<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Papa Francisco llor&oacute; al recibir la noticia de los cristianos que en estos d&iacute;as fueron crucificados en un pa&iacute;s no cristiano. Lo dijo &eacute;l mismo en la celebraci&oacute;n de la misa en la capilla de la Casa Santa Marta, el viernes 2 de mayo, por la ma&ntilde;ana. Tambi&eacute;n hoy, dijo, hay gente que piensa en adue&ntilde;arse de las conciencias y as&iacute; &laquo;en nombre de Dios mata, persigue&raquo;. Y hay cristianos que, como los ap&oacute;stoles, &laquo;son dichosos al ser juzgados dignos de sufrir ultrajes por el nombre de Jes&uacute;s&raquo;.<\/p>\n<p>Precisamente esta &laquo;alegr&iacute;a de los m&aacute;rtires cristianos&raquo; es una de las &laquo;tres im&aacute;genes&raquo; propuestas por el Pont&iacute;fice. M&aacute;rtires &laquo;hoy \u2014afirm&oacute;\u2014 hay muchos: pensad que en algunos pa&iacute;ses s&oacute;lo por llevar el Evangelio vas a la c&aacute;rcel. No puedes llevar una cruz, te har&aacute;n pagar la multa. Pero el coraz&oacute;n est&aacute; alegre&raquo;. Una imagen, la de la &laquo;alegr&iacute;a del testimonio&raquo;, que ve precisamente juntos a los ap&oacute;stoles con los m&aacute;rtires de hoy. Y de la predicaci&oacute;n de los ap&oacute;stoles el Papa quiso hablar en la homil&iacute;a, al recordar que cuando fueron arrestados y flagelados se sent&iacute;an dichosos por haber dado testimonio del Se&ntilde;or.<\/p>\n<p>Las otras dos im&aacute;genes presentadas por el Pont&iacute;fice son: Jes&uacute;s con todo su amor por la gente y &laquo;la hipocres&iacute;a de los dirigentes eclesi&aacute;sticos con todas sus maniobras pol&iacute;ticas&raquo; para oprimir al pueblo.<\/p>\n<p>El pasaje del Evangelio de san Juan (6, 1-15) relata que a Jes&uacute;s le segu&iacute;a &laquo;mucha gente, porque hab&iacute;an visto los signos que hac&iacute;a con los enfermos, con los endemoniados&raquo;. Pero lo segu&iacute;an tambi&eacute;n para escucharlo, explic&oacute; el Papa, &laquo;porque la gente dec&iacute;a de &Eacute;l: &iexcl;&eacute;ste habla con autoridad! No como los dem&aacute;s, los doctores de la ley, los saduceos, toda esta gente que hablaba pero sin autoridad&raquo;. Estas eran personas, en efecto, que &laquo;no ten&iacute;an un discurso fuerte como el de Jes&uacute;s&raquo;. Y &laquo;fuerte no porque Jes&uacute;s gritase: fuerte en su mansedumbre, en su amor, fuerte en la mirada&raquo; con la que el Se&ntilde;or &laquo;miraba a la gente, con mucho amor&raquo;. La fuerza es precisamente el amor: he aqu&iacute; la autoridad de Jes&uacute;s, y por eso &laquo;la gente lo segu&iacute;a&raquo;. &laquo;Jes&uacute;s ama a la gente&raquo; y &laquo;piensa en el hambre de la gente: \u201cLos que est&aacute;n aqu&iacute; tienen hambre, &iquest;c&oacute;mo podemos darles de comer?\u201d&raquo;. Jes&uacute;s &laquo;se ocupa de los problemas de la gente. A &Eacute;l no se le pasa por la cabeza hacer, por ejemplo, un censo: veamos cu&aacute;ntos nos siguen, &iquest;ha crecido la Iglesia?&raquo;. Jes&uacute;s &laquo;habla, predica, ama, acompa&ntilde;a, camina con la gente&raquo;. Es &laquo;manso, humilde&raquo;. Hasta tal punto que &laquo;cuando la gente, dej&aacute;ndose llevar un poco por el entusiasmo de ver a una persona tan buena que habla con autoridad, que ama tanto, quiere hacerlo rey, &Eacute;l los detiene. Y les dice: &iexcl;no, esto no! Y se marcha&raquo;.<\/p>\n<p>El Papa Francisco hizo referencia tambi&eacute;n a la primera lectura (<i>Hch<\/i> 5, 34-42), que presenta a los disc&iacute;pulos con el &laquo;problema del Sanedr&iacute;n, cuando los saduceos lo detienen tras la curaci&oacute;n de un enfermo&raquo;. Y record&oacute; que, despu&eacute;s de la curaci&oacute;n, &laquo;el sumo sacerdote con los que estaban de su parte, es decir, la secta de los saduceos, llenos de celos, tomaron a los ap&oacute;stoles y los llevaron a la prisi&oacute;n p&uacute;blica&raquo;. Pero &laquo;sabemos que el &aacute;ngel hizo salir a los ap&oacute;stoles de la prisi&oacute;n&raquo;; y as&iacute; fueron inmediatamente al templo a ense&ntilde;ar. La reacci&oacute;n del sumo sacerdote y de su gente, fue la de llevar a los ap&oacute;stoles ante el sanedr&iacute;n.<\/p>\n<p>&laquo;Pero yo \u2014dijo el Papa\u2014 quisiera detenerme un poco en esta palabra: llenos de celos&raquo;. Estaban celosos porque &laquo;no toleraban que la gente siguiese a Jes&uacute;s. No lo soportaban&raquo;, y por ello &laquo;estaban celosos&raquo;. Pero se trata de &laquo;una mala actitud&raquo;: de los celos, en efecto, se pasa a la envidia. <\/p>\n<p>Sin embargo, continu&oacute;, &laquo;esta gente sab&iacute;a bien qui&eacute;n era Jes&uacute;s, lo sab&iacute;a&raquo;. Por lo dem&aacute;s, &laquo;esta gente era la misma que hab&iacute;a pagado a los guardias para que dijeran que los ap&oacute;stoles hab&iacute;an robado el cuerpo de Jes&uacute;s. Hab&iacute;an pagado para silenciar la verdad&raquo;. Y &laquo;cuando se paga para esconder la verdad, estamos en una maldad muy grande&raquo;. Tambi&eacute;n el pueblo sab&iacute;a qui&eacute;nes eran estas personas y, en efecto, no las segu&iacute;an. M&aacute;s bien las &laquo;toleraban, porque ten&iacute;an la autoridad: la autoridad del culto, la autoridad de la disciplina eclesi&aacute;stica en ese tiempo, la autoridad del pueblo&raquo;.<\/p>\n<p>En cambio &laquo;la gente segu&iacute;a a Jes&uacute;s&raquo;, quien les dice claramente a los poderosos que &laquo;cargaban pesos opresores sobre los fieles y los pon&iacute;an sobre los hombros de la gente&raquo;. Poderosos que no toleraban la mansedumbre de Jes&uacute;s, no toleraban la mansedumbre del Evangelio, no toleraban el amor y llegaban incluso a pagar por envidia, por odio.<\/p>\n<p>He aqu&iacute;, por lo tanto, &laquo;dos im&aacute;genes&raquo; que se contraponen. La imagen de Jes&uacute;s conmovido con la gente porque, dice el Evangelio, ve&iacute;a a las personas &laquo;como ovejas que no tienen pastor&raquo;. Y luego &laquo;&eacute;stos con sus maniobras pol&iacute;ticas, con sus maniobras eclesi&aacute;sticas para seguir dominando al pueblo&raquo;.<\/p>\n<p>En definitiva, destac&oacute; el Papa, &laquo;algo ten&iacute;an que hacer&raquo; y decidieron: &laquo;les daremos unos buenos bastonazos y despu&eacute;s, &iexcl;a casa!&raquo;. Cometieron una injusticia, porque se consideraban &laquo;due&ntilde;os de las conciencias&raquo; y &laquo;se sent&iacute;an con el poder de hacerlo&raquo;. Y, a&ntilde;adi&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;tambi&eacute;n hoy en el mundo son muchos&raquo; los que se comportan as&iacute;.<\/p>\n<p>Precisamente al respecto el Papa Francisco confes&oacute; haber llorado al recibir la noticia de los &laquo;cristianos crucificados en cierto pa&iacute;s no cristiano&raquo;. S&iacute;, afirm&oacute;, &laquo;tambi&eacute;n hoy esta gente en nombre de Dios mata, persigue&raquo;. Pero &laquo;tambi&eacute;n hoy hay gente&raquo; con la misma actitud de los ap&oacute;stoles que \u2014se lee en los Hechos\u2014 &laquo;se marcharon del Sanedr&iacute;n alegres de haber sido juzgados dignos de sufrir ultrajes por el nombre de Jes&uacute;s&raquo;. Y precisamente esta es &laquo;la tercera imagen de hoy&raquo; propuesta por el obispo de Roma: &laquo;la alegr&iacute;a del testimonio&raquo;. <\/p>\n<p>Son tres im&aacute;genes para observar bien, porque tienen relaci&oacute;n con la cuesti&oacute;n central de &laquo;nuestra historia de salvaci&oacute;n&raquo;. <\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Tambi&eacute;n hoy se mata en nombre de Dios Viernes 2 de mayo de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 19, viernes 9 de mayo de 2014 &nbsp; El Papa Francisco llor&oacute; al recibir la noticia de los cristianos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tambien-hoy-se-mata-en-nombre-de-dios-2-de-mayo-de-2014\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTambi\u00e9n hoy se mata en nombre de Dios (2 de mayo de 2014)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39284","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39284","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39284"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39284\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39284"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39284"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39284"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}