{"id":39287,"date":"2016-10-05T22:30:47","date_gmt":"2016-10-06T03:30:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/seguramente-el-diablo-11-de-abril-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:30:47","modified_gmt":"2016-10-06T03:30:47","slug":"seguramente-el-diablo-11-de-abril-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/seguramente-el-diablo-11-de-abril-de-2014\/","title":{"rendered":"Seguramente el diablo (11 de abril de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>Seguramente el diablo<\/i><\/b><\/font><font color=\"#663300\"><i><\/p>\n<p> Viernes 11 de abril de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 16, viernes 18 de abril de 2014<\/font><\/p>\n<p align=\"center\">&nbsp;<\/p>\n<p>&laquo;El diablo existe tambi&eacute;n en el siglo XXI y debemos aprender del Evangelio c&oacute;mo luchar&raquo; contra &eacute;l para no caer en la trampa. Para hacerlo no hay que ser &laquo;ingenuos&raquo;, por ello se deben conocer sus estrategias para las tentaciones, que siempre tienen &laquo;tres caracter&iacute;sticas&raquo;: comienzan despacio, luego crecen por contagio y al final encuentran la forma para justificarse. El Papa alert&oacute; acerca del considerar que hablar del diablo hoy sea cosa &laquo;de antiguos&raquo; y en esto centr&oacute; su meditaci&oacute;n en la misa del viernes 11 de abril.<\/p>\n<p>El Pont&iacute;fice habl&oacute; expresamente de &laquo;lucha&raquo;. Por lo dem&aacute;s, explic&oacute;, tambi&eacute;n &laquo;la vida de Jes&uacute;s fue una lucha: &Eacute;l vino para vencer el mal, para vencer al pr&iacute;ncipe de este mundo, para vencer al demonio&raquo;. Jes&uacute;s luch&oacute; con el demonio que lo tent&oacute; muchas veces y &laquo;sinti&oacute; en su vida las tentaciones y tambi&eacute;n las persecuciones&raquo;. As&iacute; &laquo;tambi&eacute;n nosotros cristianos que queremos seguir a Jes&uacute;s, y que por medio del Bautismo estamos precisamente en la senda de Jes&uacute;s, debemos conocer bien esta verdad: tambi&eacute;n nosotros somos tentados, tambi&eacute;n nosotros somos objeto del ataque del demonio&raquo;. Esto sucede &laquo;porque el esp&iacute;ritu del mal no quiere nuestra santidad, no quiere el testimonio cristiano, no quiere que seamos disc&iacute;pulos de Jes&uacute;s&raquo;.<\/p>\n<p>Pero, se pregunt&oacute; el Papa, &laquo;&iquest;c&oacute;mo hace el esp&iacute;ritu del mal para alejarnos del camino de Jes&uacute;s con su tentaci&oacute;n?&raquo;. La respuesta a este interrogante es decisiva. &laquo;La tentaci&oacute;n del demonio \u2014explic&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014 tiene tres caracter&iacute;sticas y nosotros debemos conocerlas para no caer en las trampas&raquo;. Ante todo &laquo;la tentaci&oacute;n comienza levemente pero crece, siempre crece&raquo;. Luego &laquo;contagia a otro&raquo;: se &laquo;transmite a otro, trata de ser comunitaria&raquo;. Y &laquo;al final, para tranquilizar el alma, se justifica&raquo;. De este modo las caracter&iacute;sticas de la tentaci&oacute;n se expresan en tres palabras: &laquo;crece, se contagia y se justifica&raquo;.<\/p>\n<p>Pero si &laquo;se rechaza la tentaci&oacute;n&raquo;, luego &laquo;crece y vuelve m&aacute;s fuerte&raquo;. Jes&uacute;s, explic&oacute; el Papa, lo dice en el Evangelio de Lucas y advierte que &laquo;cuando se rechaza al demonio, da vueltas y busca algunos compa&ntilde;eros y vuelve con esta banda&raquo;. Y he aqu&iacute; que &laquo;la tentaci&oacute;n es m&aacute;s fuerte, crece. Pero crece incluso involucrando a otros&raquo;. Es precisamente eso lo que sucedi&oacute; con Jes&uacute;s, como relata el pasaje evang&eacute;lico de Juan (10, 31-42) propuesto por la liturgia. &laquo;El demonio \u2014afirm&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014 involucra a estos enemigos de Jes&uacute;s que, a este punto, hablan con &Eacute;l con las piedras en las manos&raquo;, listos para matarlo. <\/p>\n<p>La tercera caracter&iacute;stica de la tentaci&oacute;n del demonio es que &laquo;al final se justifica&raquo;. El Papa Francisco, al respecto, record&oacute; la reacci&oacute;n del pueblo cuando Jes&uacute;s volvi&oacute; &laquo;por primera vez a su casa en Nazaret&raquo; y fue a la sinagoga. Primero todos quedaron asombrados por sus palabras, luego, inmediatamente, la tentaci&oacute;n: &laquo;&iquest;Pero no es &eacute;ste el hijo de Jos&eacute;, el carpintero, y de Mar&iacute;a? &iquest;Con qu&eacute; autoridad habla si nunca fue a la universidad y jam&aacute;s estudi&oacute;?&raquo;. De este modo buscaron justificar su prop&oacute;sito de &laquo;matarlo en ese momento, lanzarlo desde el monte&raquo;.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n en el pasaje de Juan los interlocutores de Jes&uacute;s quer&iacute;an matarlo, tanto que &laquo;ten&iacute;an las piedras en las manos y discut&iacute;an con &Eacute;l&raquo;. As&iacute;, &laquo;la tentaci&oacute;n implic&oacute; a todos en contra de Jes&uacute;s&raquo;; y todos &laquo;se justificaban&raquo; por esto. Para el Papa Francisco &laquo;el punto m&aacute;s alto, m&aacute;s fuerte de la justificaci&oacute;n es el del sacerdote&raquo; que dice: &laquo;Pero acabemos con &Eacute;l de una vez, vosotros no entend&eacute;is nada. &iquest;No sab&eacute;is que es mejor que un hombre muera por el pueblo? Debe morir para salvar al pueblo&raquo;. Y todos los dem&aacute;s le daban la raz&oacute;n: es &laquo;la justificaci&oacute;n total&raquo;.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n nosotros, advirti&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;cuando somos tentados, vamos por este mismo camino. Tenemos una tentaci&oacute;n que crece y contagia a otro&raquo;. Basta pensar en las habladur&iacute;as: si tenemos &laquo;un poco de envidia&raquo;, no la mantenemos dentro sino que la compartimos. Y es as&iacute; que la cr&iacute;tica &laquo;trata de crecer y contagia a otro y a otro&#8230;&raquo;. Precisamente &laquo;este es el mecanismo de las habladur&iacute;as y todos nosotros hemos sido tentados de criticar&raquo;, reconoci&oacute; el Papa, confesando: &laquo;&iexcl;Tambi&eacute;n yo he sido tentado de criticar! Es una tentaci&oacute;n cotidiana&raquo;, que &laquo;comienza as&iacute;, suavemente, como el hilo de agua&raquo;.<\/p>\n<p>He aqu&iacute; por qu&eacute;, afirm&oacute; una vez m&aacute;s el Papa, se debe estar &laquo;atentos cuando en nuestro coraz&oacute;n sintamos algo que acabar&aacute; por destruir a las personas, destruir la fama, destruir nuestra vida, llev&aacute;ndonos a la mundanidad, al pecado&raquo;. Se debe estar &laquo;atentos \u2014a&ntilde;adi&oacute;\u2014 porque si no detenemos a tiempo ese hilo de agua, cuando crece y contagia llega a ser una marea tal que llevar&aacute; a justificarnos del mal&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Todos somos tentados \u2014afirm&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014 porque la ley de nuestra vida espiritual, de nuestra vida cristiana, es una lucha&raquo;. Y lo es en consecuencia del hecho que &laquo;el pr&iacute;ncipe de este mundo no quiere nuestra santidad, no quiere que sigamos a Cristo&raquo;.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Seguramente el diablo Viernes 11 de abril de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 16, viernes 18 de abril de 2014 &nbsp; &laquo;El diablo existe tambi&eacute;n en el siglo XXI y debemos aprender del Evangelio c&oacute;mo luchar&raquo; contra &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/seguramente-el-diablo-11-de-abril-de-2014\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSeguramente el diablo (11 de abril de 2014)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39287","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39287","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39287"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39287\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39287"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39287"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39287"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}