{"id":39294,"date":"2016-10-05T22:30:58","date_gmt":"2016-10-06T03:30:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/para-no-ser-turistas-existenciales-31-de-marzo-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:30:58","modified_gmt":"2016-10-06T03:30:58","slug":"para-no-ser-turistas-existenciales-31-de-marzo-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/para-no-ser-turistas-existenciales-31-de-marzo-de-2014\/","title":{"rendered":"Para no ser turistas existenciales (31 de marzo de 2014)"},"content":{"rendered":"<div class=\"CONTENUTO\">\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>Para no ser turistas existenciales<\/i><\/b><\/font><font color=\"#663300\"><i><\/p>\n<p> Lunes 31 de marzo de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 14, viernes 4 de abril de 2014<\/font><\/p>\n<p align=\"center\">&nbsp;<\/p>\n<p>Ni &laquo;cristianos errantes como turistas existenciales&raquo; ni &laquo;cristianos inm&oacute;viles&raquo;, sino testigos de una &laquo;fe que camina&raquo; siguiendo las promesas de Dios. Es la identidad cristiana as&iacute; como la traz&oacute; el Papa Francisco el lunes 31 de marzo en la misa celebrada en la capilla de la Casa Santa Marta.<\/p>\n<p>El Pont&iacute;fice habl&oacute; del valor que \u2014en la vida de un cristiano\u2014 tiene la confianza en Jes&uacute;s &laquo;que no defrauda nunca&raquo;. Est&aacute; escrito en el Evangelio y el Papa Francisco lo puso de relieve al comentar las lecturas de la liturgia. &laquo;En la primera lectura \u2014comenz&oacute; citando a Isa&iacute;as (65, 17-21)\u2014 est&aacute; la promesa de Dios, lo que nos espera. Lo que Dios ha preparado para nosotros: \u201cYo creo cielos nuevos y tierra nueva&#8230;\u201d. No recordar&aacute; ya el pasado, las fatigas&#8230; ser&aacute; todo nuevo. \u201cCre&oacute; Jerusal&eacute;n para la alegr&iacute;a&#8230;.\u201d. Habr&aacute; alegr&iacute;a. Es la promesa de la alegr&iacute;a&raquo;.<\/p>\n<p>El Se&ntilde;or, explic&oacute; el obispo de Roma, antes de pedir algo promete. Y por ello el fundamento principal de la virtud de la esperanza es precisamente fiarse de las promesas del Se&ntilde;or. Tambi&eacute;n porque &laquo;esta esperanza \u2014asegur&oacute;\u2014 no defrauda; porque &Eacute;l es fiel y no falla&raquo;. El Se&ntilde;or, continu&oacute;, no pidi&oacute; nunca a nadie ir, actuar, sin antes haberle hecho una promesa. &laquo;Incluso Ad&aacute;n \u2014record&oacute; al respecto\u2014 cuando fue expulsado del Para&iacute;so recibi&oacute; una promesa&raquo;. Y este &laquo;es nuestro destino: caminar en la perspectiva de las promesas, seguros de que llegar&aacute;n a ser realidad. Es hermoso leer el cap&iacute;tulo once de la Carta a los Hebreos, donde se relata el camino del pueblo de Dios hacia las promesas: c&oacute;mo esta gente amaba mucho estas promesas y las buscaba incluso con el martirio. Sab&iacute;a que el Se&ntilde;or era fiel. La esperanza no defrauda nunca&raquo;.<\/p>\n<p>Para ayudar a comprender mejor el valor de la confianza en las promesas del Padre, el Papa hizo referencia al episodio narrado por el Evangelio de san Juan (4, 43-54) proclamado poco antes, en el cual se habla del funcionario del rey que, al enterarse de la llegada de Jes&uacute;s a Can&aacute;, va a su encuentro para pedirle que salve al hijo enfermo que estaba muri&eacute;ndose en Cafarna&uacute;n. Fue suficiente, record&oacute; el Pont&iacute;fice, que Jes&uacute;s dijera: &laquo;Anda, tu hijo vive&raquo; para que ese hombre creyese en su palabra y se pusiese en camino: &laquo;Esta es nuestra vida: creer y ponerse en camino&raquo; como hizo Abrah&aacute;n, que &laquo;confi&oacute; en el Se&ntilde;or y camin&oacute; incluso en momentos dif&iacute;ciles&raquo;, cuando, por ejemplo, su fe &laquo;fue probada&raquo; con la petici&oacute;n del sacrificio del hijo. Incluso en esa ocasi&oacute;n &eacute;l &laquo;camin&oacute;. Se fio del Se&ntilde;or \u2014destac&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014 y sigui&oacute; adelante. La vida cristiana es esto: caminar hacia las promesas&raquo;. Por ello &laquo;la vida cristiana es esperanza&raquo;.<\/p>\n<p>Sin embargo, se puede incluso no caminar en la vida. &laquo;Y, de hecho \u2014apunt&oacute; el obispo de Roma\u2014 hay muchos, incluso cristianos y cat&oacute;licos de comunidad, que no caminan. Est&aacute; la tentaci&oacute;n de detenerse&raquo;, de considerar ser un buen cristiano s&oacute;lo porque, precis&oacute;, se forma parte de movimientos eclesiales y se sienten en ellos como en la propia &laquo;casa espiritual&raquo;, casi &laquo;cansados&raquo; de caminar.<\/p>\n<p>&laquo;Contamos con muchos cristianos inm&oacute;viles. Tienen una esperanza d&eacute;bil. S&iacute;, creen que existe el cielo pero no lo buscan. Siguen los mandamientos \u2014evidenci&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014, cumplen los preceptos, todo, todo; pero est&aacute;n inm&oacute;viles. Y el Se&ntilde;or no puede sacar levadura de ellos para hacer crecer a su pueblo. Y esto es un problema: los inm&oacute;viles&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Luego \u2014a&ntilde;adi&oacute;\u2014 est&aacute;n los otros, los que se equivocan de camino. Todos nosotros algunas veces nos hemos equivocado de camino&raquo;. Pero el problema, precis&oacute;, &laquo;no es equivocarse de camino. El problema es no volver cuando uno se da cuenta de que se ha equivocado. Es nuestra condici&oacute;n de pecadores lo que nos hace errar el camino. Caminamos, pero a veces cometemos esta equivocaci&oacute;n de camino. Se puede volver: el Se&ntilde;or nos da esta gracia, de poder regresar&raquo;.<\/p>\n<p>Y &laquo;hay otro grupo que es m&aacute;s peligroso \u2014dijo\u2014 porque se enga&ntilde;a a s&iacute; mismo&raquo;. Son &laquo;los que caminan pero no hacen camino. Son los cristianos errantes: dan vueltas, dan vueltas como si la vida fuese un turismo existencial, sin meta, sin tomar en serio las promesas. Los que dan vueltas y se enga&ntilde;an porque dicen: \u201cYo camino&#8230;\u201d. No; t&uacute; no caminas, t&uacute; das vueltas. En cambio el Se&ntilde;or nos pide que no nos detengamos, que no nos equivoquemos de camino y que no demos vueltas por la vida. Nos pide que miremos las promesas, que sigamos adelante con las promesas&raquo;, como el hombre del Evangelio de Juan, que &laquo;crey&oacute; en las promesas de Jes&uacute;s y se puso en camino&raquo;. Y la fe se pone en camino.<\/p>\n<p>La Cuaresma, dijo como conclusi&oacute;n, es un tiempo propicio para pensar si estamos en camino o si estamos &laquo;demasiado inm&oacute;viles&raquo; y entonces debemos convertirnos; o bien si &laquo;nos hemos equivocado de camino&raquo; y entonces debemos ir a confesarnos &laquo;para retomar el camino&raquo;; o, por &uacute;ltimo, si somos &laquo;turistas teologales&raquo;, como los que dan vueltas por la vida &laquo;pero que nunca dan un paso hacia adelante&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Pidamos al Se&ntilde;or la gracia \u2014esta fue la exhortaci&oacute;n del Papa Francisco\u2014 de retomar el camino, de ponernos en camino hacia las promesas. Mientras pensamos en esto, nos har&aacute; bien releer el cap&iacute;tulo once de la Carta a los Hebreos, para comprender bien lo que significa caminar hacia las promesas que nos hizo el Se&ntilde;or&raquo;.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Para no ser turistas existenciales Lunes 31 de marzo de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 14, viernes 4 de abril de 2014 &nbsp; Ni &laquo;cristianos errantes como turistas existenciales&raquo; ni &laquo;cristianos inm&oacute;viles&raquo;, sino testigos de una &laquo;fe &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/para-no-ser-turistas-existenciales-31-de-marzo-de-2014\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPara no ser turistas existenciales (31 de marzo de 2014)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39294","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39294","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39294"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39294\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39294"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39294"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39294"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}