{"id":39299,"date":"2016-10-05T22:31:05","date_gmt":"2016-10-06T03:31:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/quien-no-tiene-nombre-20-de-marzo-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:31:05","modified_gmt":"2016-10-06T03:31:05","slug":"quien-no-tiene-nombre-20-de-marzo-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/quien-no-tiene-nombre-20-de-marzo-de-2014\/","title":{"rendered":"Quien no tiene nombre (20 de marzo de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>Quien no tiene nombre<\/i><\/b><\/font><font color=\"#663300\"><i><\/p>\n<p> Jueves 20 de marzo de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 13, viernes 28 de marzo de 2014<\/font><\/p>\n<p align=\"center\">&nbsp;<\/p>\n<p>Existe una palabra &laquo;m&aacute;s que m&aacute;gica&raquo;, capaz de abrir &laquo;la puerta de la esperanza que ni siquiera vemos&raquo; y restituir el propio nombre a quien lo perdi&oacute; por haber confiado s&oacute;lo en s&iacute; mismo y en las fuerzas humanas. Esta palabra es &laquo;Padre&raquo; y se debe pronunciar con la certeza de escuchar la voz de Dios que nos responde llam&aacute;ndonos &laquo;hijo&raquo;. Es una meditaci&oacute;n cuaresmal que remite a la esencialidad de la fe la propuesta por el Papa en la misa del jueves 20 de marzo en la Casa Santa Marta.<\/p>\n<p>La invitaci&oacute;n a &laquo;confiar siempre en el Se&ntilde;or&raquo; viene, dijo el Pont&iacute;fice, de los textos de la liturgia. En efecto, &laquo;la primera lectura de hoy (<i>Jerem&iacute;as<\/i> 17, 5-10) comienza con una maldici&oacute;n: \u201cMaldito quien conf&iacute;a en el hombre\u201d&raquo;. Se define &laquo;maldita a la persona&raquo; que conf&iacute;a s&oacute;lo en las propias fuerzas, &laquo;porque lleva dentro de s&iacute; una maldici&oacute;n&raquo;.<\/p>\n<p>En cambio, continu&oacute; el Pont&iacute;fice remarcando &laquo;la contraposici&oacute;n&raquo;, es &laquo;bendito quien conf&iacute;a en el Se&ntilde;or&raquo;, porque \u2014como se lee en la Escritura\u2014 &laquo;ser&aacute; un &aacute;rbol plantado junto al agua, que alarga a la corriente sus ra&iacute;ces; no teme la llegada del est&iacute;o, su follaje siempre est&aacute; verde; en a&ntilde;o de sequ&iacute;a no se inquieta, ni dejar&aacute; por eso de dar fruto&raquo;.<\/p>\n<p>Precisamente &laquo;esta imagen \u2014explic&oacute;\u2014 nos hace pensar en las palabras de Jes&uacute;s acerca de la casa: bienaventurado el hombre que edifica su casa sobre la roca, en terreno seguro. En cambio es infeliz quien edifica sobre la arena: no tiene consistencia&raquo;. Por lo tanto, &laquo;la Palabra de Dios hoy nos ense&ntilde;a que s&oacute;lo en el Se&ntilde;or est&aacute; nuestra confianza segura: otras confianzas no sirven, no nos salvan, no nos dan vida, no nos dan alegr&iacute;a&raquo;.<\/p>\n<p>Es una ense&ntilde;anza clara que nos halla a todos de acuerdo, puntualiz&oacute; el Pont&iacute;fice. &laquo;Pero nuestro problema es que nuestro coraz&oacute;n es poco de fiar&raquo;, como dice la Escritura. Y, as&iacute;, incluso si sabemos que nos equivocamos, de todos modos &laquo;nos gusta confiar en nosotros mismos o confiar en ese amigo o confiar en esa situaci&oacute;n buena que tengo o en esa ideolog&iacute;a&raquo;, favoreciendo &laquo;la tendencia&raquo; a decidir nosotros mismos d&oacute;nde poner &laquo;nuestra confianza&raquo;. Con la consecuencia de que &laquo;el Se&ntilde;or queda un poco a un lado&raquo;.<\/p>\n<p>Pero, se pregunt&oacute; el Papa, &laquo;&iquest;por qu&eacute; es maldito el hombre que conf&iacute;a en el hombre, en s&iacute; mismo? Porque \u2014fue su respuesta\u2014 esa confianza le hace mirar s&oacute;lo a s&iacute; mismo; lo cierra en s&iacute; mismo, sin horizontes, sin puertas abiertas, sin ventanas&raquo;.<\/p>\n<p>El Pont&iacute;fice hizo referencia luego al pasaje evang&eacute;lico de Lucas (16, 19-31), que cuenta la historia de &laquo;un hombre rico que ten&iacute;a todo, llevaba vestimenta de p&uacute;rpura, com&iacute;a todos los d&iacute;as grandes banquetes, y se daba a la buena vida&raquo;. Y &laquo;estaba tan contento que no se daba cuenta de que en la puerta de su casa, lleno de llagas, estaba un tal L&aacute;zaro: un pobrecito, un vagabundo, y como un buen vagabundo con los perros&raquo;. L&aacute;zaro &laquo;estaba all&iacute;, hambriento, y com&iacute;a s&oacute;lo lo que ca&iacute;a de la mesa del rico: las migajas&raquo;. <\/p>\n<p>El pasaje del Evangelio, dijo el Santo Padre, propone una reflexi&oacute;n: &laquo;Nosotros sabemos el nombre del vagabundo: se llamaba L&aacute;zaro. Pero, &iquest;c&oacute;mo se llamaba este hombre, el rico? &iexcl;No tiene nombre!&raquo;. Precisamente &laquo;esta es la maldici&oacute;n m&aacute;s fuerte&raquo; para la persona que &laquo;conf&iacute;a en s&iacute; mismo o en las fuerzas o en las posibilidades de los hombres y no en Dios: &iexcl;perder el nombre!&raquo;.<\/p>\n<p>Y &laquo;mirando a estas dos personas&raquo; propuestas en el Evangelio \u2014&laquo;el pobre que tiene nombre y conf&iacute;a en el Se&ntilde;or y el rico que ha perdido el nombre y conf&iacute;a en s&iacute; mismo&raquo;\u2014 &laquo;decimos: es verdad, debemos confiar en el Se&ntilde;or&raquo;. En cambio, &laquo;todos nosotros tenemos esta debilidad, esta fragilidad de poner nuestras esperanzas en nosotros mismos o en los amigos o en las posibilidades humanas solamente. Y nos olvidamos del Se&ntilde;or&raquo;. Es una actitud que nos lleva lejos del Se&ntilde;or, &laquo;por el camino de la infelicidad&raquo;, como el rico del Evangelio que &laquo;al final es un infeliz porque se conden&oacute; por s&iacute; mismo&raquo;.<\/p>\n<p>Se trata de una meditaci&oacute;n especialmente en consonancia con la Cuaresma, dijo el Papa. As&iacute;, &laquo;hoy nos har&aacute; bien preguntarnos: &iquest;d&oacute;nde est&aacute; mi confianza? &iquest;Est&aacute; en el Se&ntilde;or o soy un pagano que conf&iacute;o en las cosas, en los &iacute;dolos que yo he hecho? &iquest;Tengo a&uacute;n un nombre o he comenzado a perder el nombre y me llamo \u201cyo\u201d?&raquo;, con todas las varias declinaciones: \u201cmi, conmigo, para m&iacute;, s&oacute;lo yo: siempre en el ego&iacute;smo, yo\u201d&raquo;. Esto, afirm&oacute;, es un modo de vivir que ciertamente &laquo;no nos da salvaci&oacute;n&raquo;.<\/p>\n<p>Refiri&eacute;ndose una vez m&aacute;s al Evangelio, el Papa Francisco indic&oacute; que, a pesar de todo, &laquo;hay una puerta de esperanza para todos los que se arraigaron en la confianza en el hombre o en s&iacute; mismos, que perdieron el nombre&raquo;. Porque &laquo;al final, al final, al final siempre hay una posibilidad&raquo;. Y lo testimonia precisamente el rico, que &laquo;cuando se da cuenta que ha perdido el nombre, ha perdido todo, eleva los ojos y dice una sola palabra: \u201c&iexcl;Padre!\u201d. La respuesta de Dios es una sola palabra: \u201c&iexcl;Hijo!\u201d&raquo;. Y, as&iacute;, es tambi&eacute;n para todos los que en la vida se inclinan por &laquo;poner la confianza en el hombre, en s&iacute; mismos, terminando por perder el nombre, por perder esta dignidad: existe a&uacute;n la posibilidad de decir esta palabra que es m&aacute;s que m&aacute;gica, es m&aacute;s, es fuerte: \u201c&iexcl;Padre!\u201d&raquo;. Y sabemos que &laquo;&Eacute;l siempre nos espera para abrir una puerta que nosotros no vemos. Y nos dir&aacute;: \u201c&iexcl;Hijo!\u201d&raquo;.<\/p>\n<p>Como conclusi&oacute;n, el Pont&iacute;fice pidi&oacute; &laquo;al Se&ntilde;or la gracia de que a todos nosotros nos d&eacute; la sabidur&iacute;a de tener confianza s&oacute;lo en &Eacute;l y no en las cosas, en las fuerzas humanas: s&oacute;lo en &Eacute;l&raquo;. Y a quien pierde esta confianza, que Dios conceda &laquo;al menos la luz&raquo; de reconocer y de pronunciar &laquo;esta palabra que salva, que abre una puerta y le hace escuchar la voz del Padre que lo llama: hijo&raquo;.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Quien no tiene nombre Jueves 20 de marzo de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 13, viernes 28 de marzo de 2014 &nbsp; Existe una palabra &laquo;m&aacute;s que m&aacute;gica&raquo;, capaz de abrir &laquo;la puerta de la esperanza que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/quien-no-tiene-nombre-20-de-marzo-de-2014\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abQuien no tiene nombre (20 de marzo de 2014)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39299","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39299","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39299"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39299\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39299"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39299"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39299"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}