{"id":39304,"date":"2016-10-05T22:31:16","date_gmt":"2016-10-06T03:31:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-martirio-no-pertenece-solo-al-pasado-4-de-marzo-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:31:16","modified_gmt":"2016-10-06T03:31:16","slug":"el-martirio-no-pertenece-solo-al-pasado-4-de-marzo-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-martirio-no-pertenece-solo-al-pasado-4-de-marzo-de-2014\/","title":{"rendered":"El martirio no pertenece s\u00f3lo al pasado (4 de marzo de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"> <b><i> El martirio no pertenece s&oacute;lo al pasado<\/i><\/b><\/font><font color=\"#663300\"><i><\/p>\n<p> Martes 4 de marzo de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 11, viernes 14 de marzo de 2014<\/font><\/p>\n<p align=\"center\">&nbsp;<\/p>\n<p>La persecuci&oacute;n de los cristianos no es un hecho que pertenece al pasado, a los albores del cristianismo. Es una triste realidad de nuestros d&iacute;as. M&aacute;s a&uacute;n, &laquo;hay m&aacute;s m&aacute;rtires hoy que en los primeros tiempos de la Iglesia&raquo;. El Papa Francisco est&aacute; convencido de ello, y lo reafirm&oacute; el martes 4 de marzo durante la misa celebrada en Santa Marta, pidiendo que se reflexione sobre el testimonio de estos hermanos y estas hermanas en la fe. Pero el Papa record&oacute; que Jes&uacute;s nos hab&iacute;a advertido: seguirlo significa gozar de su generosidad, pero tambi&eacute;n &laquo;sufrir persecuciones en su nombre&raquo;, como escribi&oacute; Marcos en el pasaje del Evangelio propuesto por la liturgia (10, 28-31).<\/p>\n<p>&laquo;Jes&uacute;s hab&iacute;a terminado de hablar del peligro de las riquezas \u2014comenz&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014, de cu&aacute;n dif&iacute;cil es que un rico entre en el reino de los cielos. Y Pedro le pregunt&oacute;: \u201cNosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido. &iquest;Cu&aacute;l ser&aacute; nuestra recompensa?\u201d. Jes&uacute;s es generoso, comenz&oacute; a decirle a Pedro: \u201cEn verdad os digo que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras por m&iacute; y por el Evangelio, recibir&aacute; ahora, en este tiempo, cien veces m&aacute;s \u2014casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras\u2026\u201d&raquo;.<\/p>\n<p>Quiz&aacute; \u2014prosigui&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014 Pedro pensaba: &laquo;&Eacute;sta es una buena actividad comercial, seguir a Jes&uacute;s nos har&aacute; ganar tanto, cien veces m&aacute;s&raquo;. Pero Jes&uacute;s &laquo;a&ntilde;adi&oacute; tres palabritas: \u201cjunto con persecuciones\u201d. Y despu&eacute;s llegar&aacute; la vida eterna&raquo;. En realidad, quiere decirles: &laquo;S&iacute;, vosotros hab&eacute;is dejado todo y recibir&eacute;is aqu&iacute; en la tierra muchas cosas, pero con la persecuci&oacute;n&raquo;. Es &laquo;como una ensalada \u2014coment&oacute; el Santo Padre\u2014 con el aceite de la persecuci&oacute;n. &Eacute;sta es la ganancia del cristiano, y &eacute;ste es el camino de quien quiera seguir a Jes&uacute;s. Porque es el camino que recorri&oacute; &Eacute;l: &Eacute;l fue perseguido&raquo;.<\/p>\n<p>Es el camino del abajamiento \u2014record&oacute; el obispo de Roma\u2014, el mismo que san Pablo indic&oacute; a los filipenses cuando afirm&oacute; que Jes&uacute;s, haci&eacute;ndose hombre, se despoj&oacute; a s&iacute; mismo hasta la muerte de cruz. &laquo;Precisamente esta es la tonalidad de la vida cristiana&raquo;, que es tambi&eacute;n alegr&iacute;a. En efecto, &laquo;seguir a Jes&uacute;s es una alegr&iacute;a. En las bienaventuranzas, Jes&uacute;s dijo: bienaventurados vosotros cuando os insulten, cuando os persigan a causa de mi nombre&raquo;.<\/p>\n<p>Por lo tanto, la persecuci&oacute;n \u2014precis&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014 es una de las bienaventuranzas. Hasta tal punto que &laquo;los disc&iacute;pulos, inmediatamente despu&eacute;s de la venida del Esp&iacute;ritu Santo, comenzaron a predicar y comenzaron las persecuciones. Pedro fue a la c&aacute;rcel, Esteban dio testimonio con la muerte, tal como Jes&uacute;s, con testigos falsos. Y despu&eacute;s hubo muchos otros testigos, hasta el d&iacute;a de hoy. La cruz est&aacute; siempre en el camino cristiano&raquo;.<\/p>\n<p>Ciertamente \u2014continu&oacute; el Papa Francisco\u2014, podemos contar con muchos religiosos, muchas religiosas, &laquo;muchas madres, muchos padres, muchos hermanos en la Iglesia, en la comunidad cristiana. Y eso \u2014observ&oacute;\u2014 es hermoso. Pero tambi&eacute;n tendremos persecuci&oacute;n, porque el mundo no acepta la divinidad de Cristo, no acepta el anuncio del Evangelio, no acepta las bienaventuranzas&raquo;. Precisamente de aqu&iacute; nace la persecuci&oacute;n, que tambi&eacute;n pasa a trav&eacute;s de las palabras, las calumnias. As&iacute; suced&iacute;a con los cristianos de los primeros siglos, que sufr&iacute;an la difamaci&oacute;n y padec&iacute;an la prisi&oacute;n.<\/p>\n<p>&laquo;Pero nosotros \u2014observ&oacute; el Santo Padre\u2014 olvidamos f&aacute;cilmente. Pensemos en los numerosos cristianos que hace sesenta a&ntilde;os estaban encerrados en los campos, en las c&aacute;rceles de los nazis, de los comunistas: muchos, s&oacute;lo porque eran cristianos&raquo;. Y esto es lo que sucede &laquo;tambi&eacute;n hoy&raquo;, se lament&oacute;, a pesar de que estamos convencidos de haber alcanzado un grado de civilizaci&oacute;n diferente y una cultura m&aacute;s madura.<\/p>\n<p>&laquo;Os digo \u2014afirm&oacute; el Papa\u2014 que hoy hay m&aacute;s m&aacute;rtires que en los primeros tiempos de la Iglesia. Numerosos hermanos y hermanas nuestros dan testimonio de Jes&uacute;s y son perseguidos, son condenados porque poseen una Biblia. No pueden llevar el signo de la cruz&raquo;. Este es &laquo;el camino de Jes&uacute;s, pero es un camino gozoso, porque jam&aacute;s el Se&ntilde;or nos pone a prueba m&aacute;s de lo que podemos soportar&raquo;.<\/p>\n<p>Ciertamente, &laquo;la vida cristiana no es una ventaja comercial&raquo; \u2014puntualiz&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014, sino sencillamente es &laquo;seguir a Jes&uacute;s. Cuando seguimos a Jes&uacute;s, sucede esto. Pensemos si tenemos dentro de nosotros la voluntad de ser valientes en el testimonio de Jes&uacute;s&raquo;. Y a&ntilde;adi&oacute;: &laquo;Pensemos tambi&eacute;n, nos har&aacute; bien, en los numerosos hermanos y hermanas que hoy no pueden rezar juntos porque son perseguidos, no pueden tener un libro del Evangelio o una Biblia porque son perseguidos. Pensemos en estos hermanos y hermanas que no pueden ir a misa porque est&aacute; prohibido. &iexcl;Cu&aacute;ntas veces llega un sacerdote a escondidas entre ellos y simulan estar sentados a la mesa tomando un t&eacute;, y celebran la misa a escondidas! Esto sucede hoy&raquo;. De ah&iacute; la invitaci&oacute;n conclusiva: &laquo;Pensemos: &iquest;estoy dispuesto a llevar la cruz como Jes&uacute;s, a soportar persecuciones para dar testimonio de Jes&uacute;s, como hacen estos hermanos y hermanas que hoy son humillados y perseguidos? Este pensamiento nos har&aacute; bien a todos&raquo;.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE El martirio no pertenece s&oacute;lo al pasado Martes 4 de marzo de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 11, viernes 14 de marzo de 2014 &nbsp; La persecuci&oacute;n de los cristianos no es un hecho que pertenece al &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-martirio-no-pertenece-solo-al-pasado-4-de-marzo-de-2014\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl martirio no pertenece s\u00f3lo al pasado (4 de marzo de 2014)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39304","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39304","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39304"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39304\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39304"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39304"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39304"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}