{"id":39306,"date":"2016-10-05T22:31:19","date_gmt":"2016-10-06T03:31:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-fracasa-un-amor-28-de-febrero-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:31:19","modified_gmt":"2016-10-06T03:31:19","slug":"cuando-fracasa-un-amor-28-de-febrero-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-fracasa-un-amor-28-de-febrero-de-2014\/","title":{"rendered":"Cuando fracasa un amor (28 de febrero de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"> <b><i> Cuando fracasa un amor&nbsp; <\/i><\/b><\/font><font color=\"#663300\"><i><\/p>\n<p> Viernes 28 de febrero de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 10, viernes 7 de marzo de 2014<\/font><\/p>\n<p align=\"center\">&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando un amor fracasa las personas no se deben condenar sino acompa&ntilde;ar. Lo recomend&oacute; el Papa Francisco en la misa del viernes 28 de febrero. La belleza y la grandeza del amor, explic&oacute; el Pont&iacute;fice, se reconocen desde la obra maestra de la creaci&oacute;n, narrada en el G&eacute;nesis, y elegido por Dios mismo como &laquo;icono&raquo; para explicar la esencia del amor entre el hombre y la mujer. Pero tambi&eacute;n entre Cristo y la Iglesia.<\/p>\n<p>&laquo;Jes&uacute;s estaba siempre con la gente&raquo;, explic&oacute; el Papa refiri&eacute;ndose al pasaje evang&eacute;lico de Marcos (10, 1-12) propuesto por la liturgia. Y en medio de la gente el Se&ntilde;or ense&ntilde;aba, escuchaba y curaba a los enfermos. Alguna vez, sin embargo, entre la multitud, se presentaban tambi&eacute;n los doctores de la ley que quer&iacute;an, en realidad, &laquo;ponerlo a prueba&raquo;, buscando, en cierto sentido, hacerle caer. La raz&oacute;n se dice inmediatamente: &laquo;Ellos \u2014destac&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014 ve&iacute;an la autoridad moral que ten&iacute;a Jes&uacute;s&raquo;. Un hecho evidente que, sin embargo, percib&iacute;an como &laquo;un reproche para ellos&raquo;. Y as&iacute;, &laquo;buscaban hacerlo caer para quitarle esa autoridad moral&raquo;.<\/p>\n<p>El Evangelio de san Marcos relata que los fariseos, precisamente &laquo;para ponerlo a prueba&raquo;, plantearon a Jes&uacute;s &laquo;esta cuesti&oacute;n sobre el divorcio&raquo;. Una cuesti&oacute;n con su acostumbrado &laquo;estilo&raquo; basado en la &laquo;casu&iacute;stica&raquo;. Quienes quer&iacute;an poner en dificultad a Jes&uacute;s, en efecto, no le planteaban jam&aacute;s &laquo;una problem&aacute;tica abierta&raquo;. Prefer&iacute;an recurrir a la &laquo;casu&iacute;stica, siempre al caso peque&ntilde;o&raquo;, pregunt&aacute;ndole: &laquo;&iquest;Es l&iacute;cito esto o no?&raquo;.<\/p>\n<p>La &laquo;trampa&raquo; que quer&iacute;an tender a Jes&uacute;s est&aacute; impl&iacute;cita en este modo de ver las cosas. Porque, advirti&oacute; el Papa, &laquo;detr&aacute;s de la casu&iacute;stica, detr&aacute;s del pensamiento casu&iacute;stico, siempre hay una trampa, siempre&raquo;. Una trampa, prosigui&oacute;, &laquo;contra la gente, contra nosotros y contra Dios, siempre&raquo;. As&iacute;, relata el evangelista Marcos, la pregunta que los fariseos hicieron a Jes&uacute;s: &laquo;si era l&iacute;cito a un marido repudiar a la propia mujer&raquo;. Y Jes&uacute;s respondi&oacute; ante todo pregunt&aacute;ndoles &laquo;lo que dec&iacute;a la ley y explicando por qu&eacute; Mois&eacute;s hizo esa ley de ese modo&raquo;.<\/p>\n<p>El Se&ntilde;or no se detiene en esta primera respuesta y &laquo;de la casu&iacute;stica va al centro del problema&raquo;. Es m&aacute;s, precis&oacute; el Santo Padre, &laquo;va precisamente a los d&iacute;as de la creaci&oacute;n&raquo;: &laquo;Desde el inicio de la creaci&oacute;n, Dios los hizo var&oacute;n y mujer; por ello el hombre dejar&aacute; a su padre y a su madre y se unir&aacute; a su mujer y los dos ser&aacute;n una sola carne. As&iacute; ya no son dos, sino una sola carne&raquo;.<\/p>\n<p>El Papa Francisco reley&oacute; este pasaje, explicando que &laquo;el Se&ntilde;or se refiere a la obra maestra de la creaci&oacute;n&raquo;. En efecto, Dios &laquo;cre&oacute; la luz y vio que era buena&raquo;. Luego &laquo;cre&oacute; los animales, los &aacute;rboles, las estrellas: todo era bueno&raquo;. Pero &laquo;cuando cre&oacute; al hombre&raquo; lleg&oacute; a decir &laquo;que era muy bueno&raquo;. En efecto, &laquo;la creaci&oacute;n del hombre y de la mujer es la obra maestra de la creaci&oacute;n&raquo;. Tambi&eacute;n porque Dios &laquo;no quer&iacute;a al hombre solo: lo quer&iacute;a con su compa&ntilde;era, su compa&ntilde;era de camino&raquo;.<\/p>\n<p>&Eacute;ste es tambi&eacute;n el momento, dijo el Pont&iacute;fice, del &laquo;inicio del amor&raquo;. Y &laquo;muy po&eacute;tico&raquo; es precisamente el encuentro entre Ad&aacute;n y Eva. A ellos Dios les recomend&oacute; seguir adelante juntos &laquo;como una sola carne&raquo;. He aqu&iacute; entonces que &laquo;el Se&ntilde;or toma siempre el pensamiento casu&iacute;stico y lo conduce al inicio de la revelaci&oacute;n&raquo;. Pero, advirti&oacute; el Papa, &laquo;esta obra maestra del Se&ntilde;or no acab&oacute; all&iacute;, en los d&iacute;as de la creaci&oacute;n&raquo;. En efecto, el Se&ntilde;or eligi&oacute; precisamente &laquo;esta imagen para explicar el amor que &Eacute;l tiene hacia su pueblo, el amor que &Eacute;l tiene con su pueblo&raquo;. Un amor grande &laquo;hasta el punto que cuando el pueblo no es fiel&raquo;, de todos modos &laquo;&Eacute;l habla con palabras de amor&raquo;. <\/p>\n<p>As&iacute; &laquo;el Se&ntilde;or \u2014explic&oacute;\u2014 toma este amor de la obra maestra de la creaci&oacute;n para explicar el amor que tiene con su pueblo. Y un paso m&aacute;s: cuando Pablo necesit&oacute; explicar el misterio de Cristo, lo hizo tambi&eacute;n en relaci&oacute;n, en referencia a su esposa. Porque Cristo est&aacute; casado: se cas&oacute; con la Iglesia, su pueblo&raquo;. Y precisamente &laquo;como el Padre se hab&iacute;a casado con el pueblo de Israel, Cristo se cas&oacute; con su pueblo&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;&Eacute;sta \u2014afirm&oacute; el Papa\u2014 es la historia del amor. &Eacute;sta es la historia de la obra maestra de la creaci&oacute;n. Y ante este itinerario de amor, ante este icono, la casu&iacute;stica cae y se convierte en dolor&raquo;. Dolor ante el fracaso: &laquo;Cuando dejar al padre y la madre para unirse a una mujer, hacerse una sola carne y seguir adelante, cuando este amor fracasa \u2014porque muchas veces fracasa\u2014 debemos sentir el dolor del fracaso&raquo;. Y precisamente en ese momento debemos tambi&eacute;n &laquo;acompa&ntilde;ar a esas personas que tuvieron ese fracaso en su amor&raquo;. No hay que &laquo;condenar&raquo; sino &laquo;caminar con ellos&raquo;. Y sobre todo &laquo;no hacer casu&iacute;stica con su situaci&oacute;n&raquo;.<\/p>\n<p>Todo esto, continu&oacute; el Pont&iacute;fice, hace pensar en un &laquo;designio de amor&raquo;, en el &laquo;camino de amor del matrimonio cristiano que Dios bendijo en la obra maestra de su creaci&oacute;n, con una bendici&oacute;n que jam&aacute;s fue retirada. Ni siquiera el pecado original la destruy&oacute;&raquo;. Y &laquo;cuando uno piensa en esto&raquo;, precis&oacute; el Papa, encuentra natural reconocer &laquo;cu&aacute;n hermoso es el amor, cu&aacute;n hermoso es el matrimonio, cu&aacute;n hermosa es la familia, cu&aacute;n hermoso es este camino&raquo;. Pero tambi&eacute;n &laquo;cu&aacute;nto amor, y cu&aacute;nta cercan&iacute;a, tambi&eacute;n nosotros debemos tener con los hermanos y la hermanas que en su vida tuvieron la desgracia de un fracaso en el amor&raquo;. Un amor, record&oacute;, que &laquo;comienza po&eacute;ticamente, porque la segunda narraci&oacute;n de la creaci&oacute;n del hombre es po&eacute;tica, en el libro del G&eacute;nesis&raquo;. Y que &laquo;termina en la Biblia, po&eacute;ticamente, en las cartas de san Pablo, cuando habla del amor que Cristo tiene por su esposa, la Iglesia&raquo;.<\/p>\n<p>Sin embargo, alert&oacute; el Papa, &laquo;tambi&eacute;n aqu&iacute; debemos estar atentos que no fracase el amor&raquo;, terminando tal vez por &laquo;hablar de un Cristo demasiado \u201csoltero\u201d: Cristo se cas&oacute; con la Iglesia. Y no se puede comprender a Cristo sin la Iglesia&raquo; como &laquo;no se puede comprender a la Iglesia sin Cristo&raquo;. Precisamente &laquo;esto \u2014afirm&oacute;\u2014 es el gran misterio de la obra maestra de la creaci&oacute;n&raquo;. El Papa Francisco concluy&oacute; su meditaci&oacute;n pidiendo al Se&ntilde;or la gracia de comprender este misterio &laquo;y tambi&eacute;n la gracia de no caer nunca en estas actitudes casu&iacute;sticas de los fariseos y de los doctores de la ley&raquo;.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Cuando fracasa un amor&nbsp; Viernes 28 de febrero de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 10, viernes 7 de marzo de 2014 &nbsp; Cuando un amor fracasa las personas no se deben condenar sino acompa&ntilde;ar. 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