{"id":39310,"date":"2016-10-05T22:31:25","date_gmt":"2016-10-06T03:31:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-fe-no-es-casuistica-21-de-febrero-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:31:25","modified_gmt":"2016-10-06T03:31:25","slug":"la-fe-no-es-casuistica-21-de-febrero-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-fe-no-es-casuistica-21-de-febrero-de-2014\/","title":{"rendered":"La fe no es casu\u00edstica (21 de febrero de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"> <b><i> La fe no es casu&iacute;stica<\/i><\/b><\/font><font color=\"#663300\"><i><\/p>\n<p> Viernes 21 de febrero de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 9, viernes 28 de febrero de 2014<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Preguntarse qu&eacute; puede hacer y qu&eacute; no puede hacer la Iglesia, o bien, qu&eacute; es l&iacute;cito y qu&eacute; no, es caer en la casu&iacute;stica que, junto con la ideolog&iacute;a, es el signo de reconocimiento de una persona que conoce de memoria la doctrina y la teolog&iacute;a pero sin fe. Porque la fe jam&aacute;s es abstracta: se testimonia.<\/p>\n<p>Precisamente del riesgo de una fe sin obras el Papa Francisco alert&oacute; el viernes 21 de febrero. Punto de partida de la reflexi&oacute;n del Pont&iacute;fice fue el pasaje de la carta de Santiago (2, 14-24.26) seg&uacute;n el cual as&iacute; como el cuerpo sin el esp&iacute;ritu est&aacute; muerto, as&iacute; tambi&eacute;n la fe sin las obras est&aacute; muerta. &laquo;El ap&oacute;stol Santiago \u2014explic&oacute; el Papa\u2014 hace esta catequesis&raquo; que &laquo;es una exhortaci&oacute;n sobre la fe: quiere explicar bien c&oacute;mo es la fe&raquo;. Y para hacerlo &laquo;juega con esta contraposici&oacute;n entre la fe y las obras&raquo;. La afirmaci&oacute;n de Santiago &laquo;es clara: una fe que no da fruto en las obras no es fe&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Tambi&eacute;n nosotros \u2014advirti&oacute; el Papa\u2014 nos equivocamos muchas veces acerca de este punto&raquo;. Y &laquo;o&iacute;mos decir: &iexcl;yo tengo tanta fe!&raquo;, o bien &laquo;&iexcl;yo creo en todo!&raquo;, pero precisamente &laquo;la persona que dice esto tal vez tiene una vida tibia, d&eacute;bil&raquo;. En tal medida que &laquo;su fe es como una teor&iacute;a, pero no est&aacute; viva en su vida&raquo;.<\/p>\n<p>En la carta, prosigui&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;cuando el ap&oacute;stol Santiago habla de fe habla precisamente de la doctrina, del contenido de la fe&raquo;. Es como si dijera a cada uno de nosotros: &laquo;vosotros pod&eacute;is conocer todos los mandamientos, todas las profec&iacute;as, todas las verdades de fe, pero si esto&raquo; no se traduce &laquo;en la pr&aacute;ctica y en las obras, no sirve&raquo;.<\/p>\n<p>As&iacute;, precis&oacute; el Papa, &laquo;podemos recitar el Credo, te&oacute;ricamente, incluso sin fe. Y hay muchas personas que lo hacen. Tambi&eacute;n los demonios&raquo;. En efecto, a&ntilde;adi&oacute;, &laquo;los demonios conocen muy bien lo que se dice en el Credo y saben que es verdad. \u201cTiemblan\u201d dice el ap&oacute;stol Santiago, porque saben que es verdad&raquo; incluso sin tener fe. Por lo dem&aacute;s, afirm&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;tener fe no es tener un conocimiento: tener fe es recibir el mensaje de Dios que nos trajo Jesucristo, vivirlo y llevarlo adelante&raquo;.<\/p>\n<p>El Papa Francisco indic&oacute; &laquo;los signos&raquo; para reconocer &laquo;a una persona que sabe lo que se debe creer, pero no tiene fe&raquo;; y se&ntilde;al&oacute; dos en particular, que se encuentran en el Evangelio. Un primer signo que revela el conocimiento de la teolog&iacute;a sin fe &laquo;es la casu&iacute;stica&raquo;. Y record&oacute; a todos aquellos que se acercaban a Jes&uacute;s para presentarle casu&iacute;sticas como: &laquo;&iquest;es l&iacute;cito pagar los impuestos al C&eacute;sar?&raquo;, o bien el caso de &laquo;la mujer viuda, pobrecita, que seg&uacute;n la ley del levirato, tuvo que casarse, para tener un hijo, con los hermanos de su marido&raquo;. Esta es &laquo;la casu&iacute;stica&raquo;. Y &laquo;la casu&iacute;stica \u2014dijo el Papa\u2014 es precisamente el sitio adonde van todos los que creen tener fe&raquo;, pero s&oacute;lo conocen el contenido.<\/p>\n<p>El segundo signo indicado por el Papa es la ideolog&iacute;a. No se puede ser, dijo, precisamente &laquo;cristianos que piensan la fe como un sistema de ideas&raquo;. Es un riesgo que exist&iacute;a &laquo;tambi&eacute;n en el tiempo de Jes&uacute;s&raquo; y lo representaban los gn&oacute;sticos. De este modo, explic&oacute; el Papa, quienes &laquo;caen en la casu&iacute;stica o en la ideolog&iacute;a son cristianos que conocen la doctrina, pero sin fe. Como los demonios. Con la diferencia que aquellos tiemblan, &eacute;stos no: viven tranquilos&raquo;.<\/p>\n<p>As&iacute;, el Papa Francisco propuso tres figuras concretas, tomadas del Evangelio, que, en cambio, &laquo;no conocen la doctrina, pero tienen mucha fe&raquo;. Y habl&oacute; de la mujer cananea, una pagana, que ten&iacute;a fe en Jes&uacute;s &laquo;porque el Esp&iacute;ritu Santo le hab&iacute;a tocado el coraz&oacute;n&raquo;. Luego, la samaritana, que &laquo;antes no cre&iacute;a en nada&raquo; o cre&iacute;a de modo equivocado, pero tuvo &laquo;fe tras el encuentro con Jes&uacute;s&raquo;. Tuvo fe &laquo;porque encontr&oacute; a Jesucristo y no verdades abstractas&raquo;.<\/p>\n<p>La tercera figura evang&eacute;lica que volvi&oacute; a proponer el Papa es la del &laquo;ciego de nacimiento que fue a pedir a Jes&uacute;s la gracia de ver&raquo;. Ese hombre &laquo;no sab&iacute;a teolog&iacute;a, tal vez conoc&iacute;a los mandamientos&raquo;. Sin embargo, reconoci&oacute; en Jes&uacute;s al Hijo de Dios &laquo;y de rodillas ador&oacute; al Se&ntilde;or&raquo;.<\/p>\n<p>He aqu&iacute;, por lo tanto, las dos realidades contrapuestas: por una parte &laquo;los que tienen doctrina o saben las cosas&raquo; y por otra &laquo;los que tienen fe&raquo;. Con una certeza: &laquo;la fe conduce siempre al testimonio. La fe es un encuentro con Jesucristo, con Dios&raquo;. Y este encuentro &laquo;conduce al testimonio&raquo;, como destaca el ap&oacute;stol Santiago en su carta, y remarca que &laquo;una fe sin obras, una fe que no te implica y no te lleva al testimonio, no es fe. Son palabras. Y nada m&aacute;s que palabras&raquo;.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE La fe no es casu&iacute;stica Viernes 21 de febrero de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 9, viernes 28 de febrero de 2014 &nbsp; Preguntarse qu&eacute; puede hacer y qu&eacute; no puede hacer la Iglesia, o bien, qu&eacute; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-fe-no-es-casuistica-21-de-febrero-de-2014\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa fe no es casu\u00edstica (21 de febrero de 2014)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39310","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39310","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39310"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39310\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39310"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39310"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39310"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}