{"id":39324,"date":"2016-10-05T22:31:50","date_gmt":"2016-10-06T03:31:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-los-sacerdotes-no-son-noticia-27-de-enero-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:31:50","modified_gmt":"2016-10-06T03:31:50","slug":"cuando-los-sacerdotes-no-son-noticia-27-de-enero-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-los-sacerdotes-no-son-noticia-27-de-enero-de-2014\/","title":{"rendered":"Cuando los sacerdotes no son noticia (27 de enero de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"> <b><i>Cuando los sacerdotes no son noticia<\/i><\/b><\/font><font color=\"#663300\"><i><\/p>\n<p> Lunes<\/i><\/font><i><font color=\"#663300\"> 27 de enero de 201<\/font><\/i><font color=\"#663300\"><i>4<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p> <font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 5, viernes 31 de enero de 2014<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No son noticia en los peri&oacute;dicos, pero dan fuerza y esperanza a los hombres: son todos los obispos y sacerdotes &laquo;an&oacute;nimos&raquo; que siguen ofreciendo su vida en nombre de Cristo al servicio de las di&oacute;cesis y las parroquias. Por esos sacerdotes &laquo;valientes, santos, buenos y fieles&raquo; el Papa Francisco invit&oacute; a rezar en la misa celebrada el lunes 27 de enero.<\/p>\n<p>La reflexi&oacute;n del Pont&iacute;fice se centr&oacute; en la primera lectura, tomada del segundo libro de Samuel (5, 1-7. 10), que narra la unci&oacute;n del rey David. &laquo;Hemos escuchado \u2014dijo\u2014 la historia de esa reuni&oacute;n&raquo; en Hebr&oacute;n, cuando &laquo;todas las tribus de Israel fueron a ver a David para proponerle que fuera su rey&raquo;. En efecto, explic&oacute;, &laquo;David era rey de Jud&aacute;, pero el reino estaba dividido&raquo;. Todos los ancianos del pueblo &laquo;vieron que el &uacute;nico que pod&iacute;a&raquo; ser rey &laquo;era David&raquo;. As&iacute;, &laquo;fueron a verlo para sellar una alianza&raquo;. Juntos, prosigui&oacute; el Papa, &laquo;seguramente hablaron, discutieron sobre c&oacute;mo establecer la alianza. Y, al final, decidieron proclamarlo rey&raquo;. Pero &laquo;esa decisi&oacute;n, digamos, no era una decisi&oacute;n democr&aacute;tica&raquo;; m&aacute;s bien, era una decisi&oacute;n un&aacute;nime: &laquo;t&uacute; eres rey&raquo;.<\/p>\n<p>El Pont&iacute;fice explic&oacute; que &laquo;ese fue el primer paso. Despu&eacute;s lleg&oacute; el segundo: el rey David sell&oacute; una alianza con ellos&raquo;, y los ancianos del pueblo &laquo;ungieron a David como rey de Israel&raquo;. He aqu&iacute;, pues, la importancia de la unci&oacute;n. &laquo;Sin esa unci&oacute;n \u2014dijo\u2014, David habr&iacute;a sido solamente el jefe, el organizador de una empresa que llevaba adelante esa sociedad pol&iacute;tica, que era el reino de Israel&raquo;. En cambio, &laquo;la unci&oacute;n era otra cosa&raquo;; y precisamente &laquo;la unci&oacute;n consagr&oacute; a David como rey&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;&iquest;Cu&aacute;l es la diferencia \u2014se pregunt&oacute; el Papa\u2014 entre ser un organizador pol&iacute;tico del pa&iacute;s y ser un rey ungido?&raquo;. Cuando David, explic&oacute;, &laquo;fue ungido rey de Jud&aacute; por Samuel, era peque&ntilde;o, era un ni&ntilde;o. Dice la Biblia que, tras la unci&oacute;n, el Esp&iacute;ritu del Se&ntilde;or descendi&oacute; sobre David&raquo;. Y as&iacute; &laquo;la unci&oacute;n hace que el Esp&iacute;ritu del Se&ntilde;or descienda sobre una persona y est&eacute; con ella&raquo;. Tambi&eacute;n el pasaje propuesto por la liturgia, observ&oacute; el Papa, &laquo;dice lo mismo: David iba aumentando su fuerza y el Se&ntilde;or, Dios de los ej&eacute;rcitos, estaba con &eacute;l&raquo;. <\/p>\n<p>A prop&oacute;sito de esto, el obispo de Roma record&oacute; la actitud de David ante el rey Sa&uacute;l, &laquo;que quer&iacute;a matarlo por celos, por envidia&raquo;. David &laquo;tuvo la oportunidad de matar al rey Sa&uacute;l, pero no quiso hacerlo: jam&aacute;s tocar&eacute; al ungido del Se&ntilde;or, es una persona elegida por el Se&ntilde;or, ungida por el Se&ntilde;or&raquo;. En sus palabras, est&aacute; el &laquo;sentido de la sacralidad de un rey&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;En la Iglesia \u2014afirm&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014 hemos heredado esto en la persona de los obispos y los sacerdotes&raquo;. En efecto, los obispos &laquo;no son elegidos solamente para llevar adelante una organizaci&oacute;n que se llama Iglesia particular. Son ungidos, tienen la unci&oacute;n, y el esp&iacute;ritu del Se&ntilde;or est&aacute; con ellos&raquo;. Todos los obispos, precis&oacute; el Papa, &laquo;somos pecadores, todos, pero estamos ungidos&raquo;. Y &laquo;todos queremos ser cada d&iacute;a m&aacute;s santos, m&aacute;s fieles a esta unci&oacute;n&raquo;. &laquo;Lo que edifica a la Iglesia, lo que da unidad a la Iglesia, es la persona del obispo, en nombre de Jesucristo, porque est&aacute; ungido, no porque fue votado por la mayor&iacute;a, sino porque est&aacute; ungido&raquo;.<\/p>\n<p>Precisamente &laquo;en esta unci&oacute;n la Iglesia particular tiene su fuerza, y por participaci&oacute;n, tambi&eacute;n los sacerdotes est&aacute;n ungidos: el obispo les impone las manos y los unge&raquo;. As&iacute;, los sacerdotes, dijo el Papa, &laquo;llevan adelante las parroquias y muchos otros trabajos&raquo;. Es la unci&oacute;n la que acerca al Se&ntilde;or obispos y sacerdotes, que &laquo;son elegidos por el Se&ntilde;or&raquo;. Por lo tanto, &laquo;esta unci&oacute;n es para los obispos y para los sacerdotes su fuerza y alegr&iacute;a&raquo;. Fuerza, precis&oacute;, porque precisamente en la unci&oacute;n &laquo;encuentran la vocaci&oacute;n para guiar al pueblo, para ayudar al pueblo&raquo; y para &laquo;vivir al servicio del pueblo&raquo;. Y tambi&eacute;n alegr&iacute;a, &laquo;porque se sienten elegidos por el Se&ntilde;or, protegidos por el Se&ntilde;or con el amor con que el Se&ntilde;or nos protege a todos nosotros&raquo;.<\/p>\n<p>He aqu&iacute; por qu&eacute;, afirm&oacute;, &laquo;cuando pensamos en los obispos y en los sacerdotes \u2014todos son sacerdotes, porque este es el sacerdocio de Cristo: obispo y sacerdote\u2014, debemos concebirlos as&iacute;: ungidos&raquo;. De lo contrario, puntualiz&oacute;, &laquo;no se comprende la Iglesia&raquo;. Pero &laquo;no s&oacute;lo no se la comprende, sino que tampoco puede explicarse c&oacute;mo la Iglesia va adelante solamente con las fuerzas humanas&raquo;. Una &laquo;di&oacute;cesis va adelante porque tiene un pueblo santo, tiene muchas cosas, y tambi&eacute;n tiene a un ungido que la gu&iacute;a, que la ayuda a crecer&raquo;. Esto mismo vale para una parroquia, que &laquo;va adelante porque tiene muchas organizaciones, tiene muchas cosas, pero tambi&eacute;n porque tiene a un sacerdote: un ungido que la gu&iacute;a&raquo;.<\/p>\n<p>Nosotros s&oacute;lo recordamos \u2014destac&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014 &laquo;una m&iacute;nima parte de cu&aacute;ntos obispos santos, cu&aacute;ntos sacerdotes, cu&aacute;ntos sacerdotes santos&raquo; han dedicado toda &laquo;su vida al servicio de la di&oacute;cesis, de la parroquia&raquo;. Y, por consiguiente, &laquo;de cu&aacute;nta gente ha recibido la fuerza de la fe, la fuerza del amor, la esperanza, de estos p&aacute;rrocos an&oacute;nimos, a quienes no conocemos. Y son muchos&raquo;. Son &laquo;p&aacute;rrocos de campo o p&aacute;rrocos de ciudad que, con su unci&oacute;n, han dado fuerza al pueblo, le han transmitido la doctrina, le han dado los sacramentos, es decir, la santidad&raquo;.<\/p>\n<p>El Papa observ&oacute; que algunos podr&iacute;an objetar: &laquo;Pero padre, he le&iacute;do en un diario que un obispo hizo tal cosa o que un sacerdote hizo tal otra&raquo;. Objeci&oacute;n a la que el Pont&iacute;fice respondi&oacute;: &laquo;S&iacute;, yo tambi&eacute;n lo he le&iacute;do. Pero dime: &iquest;se publican en los diarios las noticias de lo que hacen muchos sacerdotes, muchos sacerdotes en tantas parroquias de ciudad o de campo? &iquest;La gran obra de caridad que hacen? &iquest;El gran trabajo que hacen para guiar a su pueblo?&raquo;. Y a&ntilde;adi&oacute;: &laquo;No, &eacute;sta no es noticia&raquo;. Vale siempre, explic&oacute;, el conocido proverbio seg&uacute;n el cual &laquo;hace m&aacute;s ruido un &aacute;rbol que cae que un bosque que crece&raquo;.<\/p>\n<p>El Papa Francisco concluy&oacute; su reflexi&oacute;n invitando a pensar &laquo;en esta unci&oacute;n de David&raquo; y, en consecuencia, &laquo;en nuestros obispos y en nuestros sacerdotes valientes, santos, buenos y fieles&raquo;. Y pidi&oacute; rezar &laquo;por ellos: gracias a ellos hoy estamos aqu&iacute;, son ellos quienes nos han bautizado&raquo;.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Cuando los sacerdotes no son noticia Lunes 27 de enero de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 5, viernes 31 de enero de 2014 &nbsp; No son noticia en los peri&oacute;dicos, pero dan fuerza y esperanza a los &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-los-sacerdotes-no-son-noticia-27-de-enero-de-2014\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCuando los sacerdotes no son noticia (27 de enero de 2014)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39324","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39324","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39324"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39324\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39324"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39324"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39324"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}