{"id":39328,"date":"2016-10-05T22:31:56","date_gmt":"2016-10-06T03:31:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-dios-de-las-sorpresas-20-de-enreo-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:31:56","modified_gmt":"2016-10-06T03:31:56","slug":"el-dios-de-las-sorpresas-20-de-enreo-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-dios-de-las-sorpresas-20-de-enreo-de-2014\/","title":{"rendered":"El Dios de las sorpresas (20 de enreo de 2014"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"> <b><i>El Dios de las sorpresas<\/i><\/b><\/font><font color=\"#663300\"><i><\/p>\n<p> Lunes<\/i><\/font><i><font color=\"#663300\"> 20 de enero de 201<\/font><\/i><font color=\"#663300\"><i>4<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p> <font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 4, viernes 24 de enero de 2014<\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p>Discernimiento y docilidad: dos palabras que describen la actitud precisa para vivir la libertad de la Palabra de Dios, rompiendo esquemas y h&aacute;bitos con la capacidad de adaptarse a las continuas sorpresas y a la novedad. Es &eacute;sta la reflexi&oacute;n que propuso el Papa Francisco en la misa del lunes 20 de enero. <\/p>\n<p>Como es costumbre, el Pont&iacute;fice centr&oacute; su meditaci&oacute;n en las lecturas propuestas por la liturgia \u2014el pasaje tomado del primer libro de Samuel (15, 16-23) y el texto evang&eacute;lico de Marcos (2, 18-22)\u2014 que ayudan a &laquo;reflexionar sobre la Palabra de Dios&raquo; y sobre &laquo;nuestra actitud ante la Palabra de Dios&raquo;. Y la Palabra de Dios &laquo;es viva y eficaz, juzga los deseos e intenciones del coraz&oacute;n&raquo;, explic&oacute; el Papa citando la Carta a los Hebreos (4, 12-13). En efecto, &laquo;la Palabra de Dios viene a nosotros e ilumina incluso el estado de nuestro coraz&oacute;n, de nuestra alma&raquo;: en una palabra, &laquo;discierne&raquo;.<\/p>\n<p>Y precisamente las dos lecturas \u2014dijo\u2014 &laquo;nos hablan de esta actitud que debemos tener&raquo; ante la &laquo;Palabra de Dios: la docilidad&raquo;. Se trata, afirm&oacute;, de &laquo;ser d&oacute;ciles a la Palabra de Dios. La Palabra de Dio es viva. Por ello viene y dice lo que quiere decir: no lo que yo espero que diga o lo que yo conf&iacute;o que diga o lo que yo quiero que diga&raquo;. La Palabra de Dios &laquo;es libre&raquo;. Y es &laquo;tambi&eacute;n sorpresa, porque nuestro Dios es el Dios de las sorpresas: viene y hace siempre nuevas las cosas. Es novedad. El Evangelio es novedad. La revelaci&oacute;n es novedad&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Nuestro Dios \u2014continu&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014 es un Dios que siempre hace nuevas las cosas. Y nos pide esta docilidad a su novedad&raquo;. Precisamente en el pasaje evang&eacute;lico &laquo;Jes&uacute;s es claro en esto, es muy claro: vino nuevo en odres nuevos&raquo;. As&iacute;, &laquo;Dios debe ser recibido con esta apertura a la novedad&raquo;. Y esta actitud &laquo;se llama docilidad&raquo;.<\/p>\n<p>De aqu&iacute; la invitaci&oacute;n a plantearse algunas preguntas: &laquo;&iquest;Soy d&oacute;cil a la Palabra de Dios o hago siempre lo que yo creo que es la Palabra de Dios? &iquest;O hago pasar la Palabra de Dios por un alambique y al final es otra cosa de aquello que Dios quiere hacer?&raquo;. Pero, advirti&oacute; el Papa, &laquo;si yo hago esto termino como un remiendo de pa&ntilde;o sin remojar en un vestido viejo&raquo; del que habla el Evangelio. &laquo;Y la rotura llega a ser peor: si hago esto me convierto en algo peor&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Adecuarse a la Palabra de Dios para poder recibirla&raquo; requiere, por lo tanto, &laquo;una actitud asc&eacute;tica&raquo;, explic&oacute; el Pont&iacute;fice presentando un ejemplo concreto: &laquo;si el aparato&raquo; el&eacute;ctrico &laquo;que tengo no funciona&raquo; es necesario &laquo;un adaptador&raquo;. Lo mismo, dijo, debemos hacer nosotros: &laquo;adaptarnos siempre, adecuarnos a esta novedad de la Palabra de Dios&raquo;. En esencia, &laquo;estar abiertos a la novedad&raquo;.<\/p>\n<p>En su reflexi&oacute;n, el Papa volvi&oacute; al pasaje del primer libro de Samuel. &laquo;Sa&uacute;l, elegido por Dios, ungido por Dios, hab&iacute;a olvidado \u2014destac&oacute;\u2014 que Dios es sorpresa y novedad. Se hab&iacute;a cerrado en sus pensamientos, en sus esquemas. Y as&iacute; razon&oacute; humanamente. El Se&ntilde;or le hab&iacute;a dicho: entrega a todos al exterminio&raquo;. Pero &laquo;la costumbre&raquo;, explic&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;cuando uno venc&iacute;a, era la de tomar el bot&iacute;n&raquo; para dividirlo; &laquo;y con parte del bot&iacute;n se hac&iacute;a el sacrificio&raquo; a Dios. Por lo tanto, Sa&uacute;l destin&oacute; algunos animales hermosos para el Se&ntilde;or: &laquo;razon&oacute; con su pensamiento, con su coraz&oacute;n, cerrado en las costumbres. Y Dios, nuestro Dios, no es un Dios de las costumbres, es un Dios de las sorpresas&raquo;. <\/p>\n<p>As&iacute; Sa&uacute;l &laquo;no obedeci&oacute; a la Palabra de Dios, no fue d&oacute;cil a la Palabra de Dios&raquo;. Samuel, se lee en la Escritura, le &laquo;reprende por esto&raquo; diciendo: &laquo;&iquest;Le complacen al Se&ntilde;or los sacrificios y holocaustos tanto como obedecer su voz?&raquo;. As&iacute;, Samuel &laquo;le hace saber que no obedeci&oacute;: no se comport&oacute; como siervo, se comport&oacute; como se&ntilde;or. &Eacute;l se adue&ntilde;&oacute; de la Palabra de Dios. Dice una vez m&aacute;s Samuel: \u201cLa obediencia vale m&aacute;s que el sacrificio, y la docilidad, m&aacute;s que la grasa de carneros\u201d&raquo;.<\/p>\n<p>Y luego, continu&oacute; el Papa, &laquo;la Palabra de Dios va m&aacute;s adelante, a trav&eacute;s de Samuel. La rebeli&oacute;n \u2014no obedecer a la Palabra de Dios\u2014 \u201ces pecado de adivinaci&oacute;n\u201d, pecado de magia. Y la obstinaci&oacute;n, la no docilidad \u2014hacer lo que t&uacute; quieres y no lo que Dios quiere\u2014 es pecado de idolatr&iacute;a. <\/p>\n<p>Las palabras de Samuel &laquo;nos hacen pensar en qu&eacute; consiste la libertad cristiana, en qu&eacute; consiste la obediencia cristiana&raquo;, dijo el Papa. &laquo;La libertad cristiana y la obediencia cristiana es docilidad a la Palabra de Dios; es tener ese valor de llegar a ser odres nuevos para este vino nuevo que llega continuamente. Este valor de discernir siempre, discernir siempre \u2014y no relativizar\u2014 lo que hace el esp&iacute;ritu en mi coraz&oacute;n, qu&eacute; quiere el esp&iacute;ritu en mi coraz&oacute;n&#8230; Y obedecer&raquo;. Y concluy&oacute; con las dos palabras clave de su meditaci&oacute;n, &laquo;discernir y obedecer&raquo;, y con una oraci&oacute;n: &laquo;Pidamos hoy la gracia de la docilidad a la Palabra de Dios, a esta Palabra que es viva y eficaz, que discierne los sentimientos y pensamientos del coraz&oacute;n&raquo;.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE El Dios de las sorpresas Lunes 20 de enero de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 4, viernes 24 de enero de 2014 &nbsp; Discernimiento y docilidad: dos palabras que describen la actitud precisa para vivir la libertad &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-dios-de-las-sorpresas-20-de-enreo-de-2014\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Dios de las sorpresas (20 de enreo de 2014\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39328","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39328","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39328"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39328\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39328"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39328"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39328"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}