{"id":39330,"date":"2016-10-05T22:31:58","date_gmt":"2016-10-06T03:31:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/para-un-examen-de-conciencia-16-de-enero-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:31:58","modified_gmt":"2016-10-06T03:31:58","slug":"para-un-examen-de-conciencia-16-de-enero-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/para-un-examen-de-conciencia-16-de-enero-de-2014\/","title":{"rendered":"Para un examen de conciencia (16 de enero de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"> <b><i>Para un examen de conciencia<\/i><\/b><\/font><font color=\"#663300\"><i><\/p>\n<p> Jueves<\/i><\/font><i><font color=\"#663300\"> 16 de enero de 201<\/font><\/i><font color=\"#663300\"><i>4<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p> <font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 4, viernes 24 de enero de 2014<\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p>&laquo;&iquest;Nos avergonzamos de los esc&aacute;ndalos en la Iglesia?&raquo;. Es un profundo examen de conciencia el que propuso el Papa Francisco el jueves 16 de enero, por la ma&ntilde;ana, durante la misa celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. Un examen de conciencia que se dirige a la ra&iacute;z de las razones de los &laquo;muchos esc&aacute;ndalos&raquo; que dijo no querer &laquo;mencionar en particular&raquo; porque &laquo;todos sabemos d&oacute;nde est&aacute;n&raquo;. <\/p>\n<p>Y precisamente a causa de los esc&aacute;ndalos no se da al pueblo de Dios &laquo;el pan de la vida&raquo; sino &laquo;un alimento envenenado&raquo;. Los esc&aacute;ndalos \u2014explic&oacute; una vez m&aacute;s el Papa\u2014 tuvieron lugar porque &laquo;la Palabra de Dios era algo raro en esos hombres, en esas mujeres&raquo; que los realizaron, aprovechando su &laquo;posici&oacute;n de poder y comodidad en la Iglesia&raquo; sin tener, sin embargo, ninguna relaci&oacute;n con &laquo;la Palabra de Dios&raquo;. Adem&aacute;s, algunos de estos esc&aacute;ndalos \u2014indic&oacute; una vez m&aacute;s el Papa\u2014 hicieron justamente tambi&eacute;n &laquo;pagar mucho dinero&raquo;. <\/p>\n<p>La reflexi&oacute;n del Pont&iacute;fice se inspir&oacute; en la oraci&oacute;n del salmo responsorial \u2014el n&uacute;mero 43\u2014 proclamado en la liturgia. Una oraci&oacute;n que se refiere a lo relatado en la primera lectura: la derrota de Israel. Se habla de ello en el primer libro de Samuel (4- 1, 11). <\/p>\n<p>Derrotas que suscitan algunas preguntas: &laquo;&iquest;Por qu&eacute; el Se&ntilde;or dej&oacute; as&iacute; a Israel, en manos de los filisteos? &iquest;Abandon&oacute; el Se&ntilde;or a su pueblo? &iquest;Ocult&oacute; su rostro?&raquo;. El Papa precis&oacute; que la pregunta de fondo es: &laquo;&iquest;Por qu&eacute; el Se&ntilde;or abandon&oacute; a su pueblo en esa lucha contra los enemigos? Pero los enemigos no s&oacute;lo del pueblo, sino del Se&ntilde;or&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;La clave para buscar una respuesta&raquo; a esta pregunta decisiva el Pont&iacute;fice la indic&oacute; en algunos vers&iacute;culos de la liturgia del d&iacute;a anterior: &laquo;En aquellos d&iacute;as era rara la Palabra del Se&ntilde;or&raquo; (<i>1 Samuel<\/i> 3, 1). &laquo;En medio de su pueblo \u2014explic&oacute; nuevamente refiri&eacute;ndose a la Escritura\u2014 no estaba la Palabra del Se&ntilde;or, a tal punto que el joven Samuel no comprend&iacute;a&raquo; qui&eacute;n le llamaba. El pueblo &laquo;viv&iacute;a sin la Palabra del Se&ntilde;or. Se hab&iacute;a alejado de &Eacute;l&raquo;. El anciano sacerdote El&iacute; era &laquo;d&eacute;bil&raquo; y &laquo;sus hijos, mencionados dos veces aqu&iacute;&raquo;, eran &laquo;corruptos: asustaban al pueblo y lo apaleaban&raquo;. As&iacute; &laquo;sin la Palabra de Dios, sin la fuerza de Dios&raquo; dejaban espacio al &laquo;clericalismo&raquo; y a la &laquo;corrupci&oacute;n clerical&raquo;.<\/p>\n<p>En este contexto, sin embargo, prosigui&oacute; el Papa, el pueblo se &laquo;da cuenta&raquo; de que estaba &laquo;lejos de Dios y dice: \u201cvayamos a buscar el arca\u201d&raquo;. Pero llevan &laquo;el arca al campamento&raquo; como si fuese la expresi&oacute;n de una magia: de este modo no se dispon&iacute;an a la b&uacute;squeda del Se&ntilde;or sino de &laquo;una cosa que es m&aacute;gica&raquo;. Y con el arca &laquo;se sienten seguros&raquo;.<\/p>\n<p>Por su parte, &laquo;los filisteos comprendieron el peligro&raquo;, sobre todo, tras o&iacute;r &laquo;el eco de ese alarido&raquo; que suscit&oacute; la llegada del arca al campamento de Israel y se preguntaron qu&eacute; significaba. Por lo tanto, pensaban que hab&iacute;an ido a buscar a Dios y que &Eacute;l estaba realmente presente en su campamento. En cambio, el pueblo de Israel no se hab&iacute;a dado cuenta de que con el arca no hab&iacute;a &laquo;entrado la vida&raquo;.<\/p>\n<p>Y la Escritura relata luego detalladamente las dos derrotas contra los filisteos. Adem&aacute;s, &laquo;el arca de Dios fue tomada por los filisteos y los dos hijos de El&iacute;, Jofn&iacute; y Pinj&aacute;s, murieron&raquo;. <\/p>\n<p>&laquo;Este pasaje de la Escritura \u2014destac&oacute; el Papa\u2014 nos hace pensar&raquo; en &laquo;c&oacute;mo es nuestra relaci&oacute;n con Dios, con la Palabra de Dios. &iquest;Es una relaci&oacute;n formal, o una relaci&oacute;n lejana? La Palabra de Dios entra en nuestro coraz&oacute;n, cambia nuestro coraz&oacute;n, &iquest;tiene este poder, o no?&raquo;. &iquest;O bien &laquo;es una relaci&oacute;n formal, todo bien, pero el coraz&oacute;n est&aacute; cerrado a esa Palabra?&raquo;.<\/p>\n<p>Una serie de preguntas \u2014precis&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014 que &laquo;nos lleva a pensar en tantas derrotas de la Iglesia. En tantas derrotas del pueblo de Dios&raquo;. Derrotas debidas &laquo;sencillamente&raquo; al hecho de que el pueblo &laquo;no percibe al Se&ntilde;or, no busca al Se&ntilde;or, no se deja buscar por el Se&ntilde;or&raquo;. Luego, al verificarse la tragedia se dirige al Se&ntilde;or para preguntar: &laquo;pero Se&ntilde;or, &iquest;qu&eacute; pas&oacute;?&raquo;. Se lee en el salmo 43: &laquo;Nos haces el escarnio de nuestros vecinos, irrisi&oacute;n y burla de los que nos rodean; nos has hecho el refr&aacute;n de los gentiles, nos hacen muecas las naciones&raquo; (vv. 14-15). Y es lo que nos lleva, destac&oacute; el Papa Francisco, a &laquo;pensar en los esc&aacute;ndalos de la Iglesia: &iquest;pero nos avergonzamos?&raquo;. Y a&ntilde;adi&oacute;: &laquo;Muchos esc&aacute;ndalos que yo no quiero mencionar en particular, pero todos los conocemos. Sabemos d&oacute;nde est&aacute;n&raquo;. Y fue en este punto que habl&oacute; sin medios t&eacute;rminos de &laquo;verg&uuml;enza de la Iglesia&raquo; por esos esc&aacute;ndalos que suenan como muchas &laquo;derrotas de sacerdotes, obispos y laicos&raquo;. <\/p>\n<p>La cuesti&oacute;n, continu&oacute; el Pont&iacute;fice, es que &laquo;la Palabra de Dios en esos esc&aacute;ndalos era poco com&uacute;n. En esos hombres, en esas mujeres, la Palabra de Dios era rara. No ten&iacute;an relaci&oacute;n con Dios. Ten&iacute;an una posici&oacute;n en la Iglesia, una posici&oacute;n de poder, incluso de comodidad&raquo;. Pero &laquo;no la Palabra de Dios&raquo;, eso no. Y &laquo;de nada sirve decir \u201cpero yo llevo una medalla, yo llevo la cruz: como aquellos que llevaban el arca, sin una relaci&oacute;n viva con Dios y con la Palabra de Dios&raquo;. Recordando las palabras de Jes&uacute;s respecto a los esc&aacute;ndalos repiti&oacute; que de ellos &laquo;deriv&oacute; toda una decadencia del pueblo de Dios, hasta la debilidad, la corrupci&oacute;n de los sacerdotes&raquo;.<\/p>\n<p>El Papa Francisco concluy&oacute; la homil&iacute;a con dos pensamientos: la Palabra de Dios y el pueblo de Dios. En cuanto al primero propuso un examen de conciencia: &laquo;&iquest;Est&aacute; viva la Palabra de Dios en nuestro coraz&oacute;n? &iquest;Cambia nuestra vida o es como el arca que va y viene&raquo; o &laquo;el evangeliario muy bonito&raquo; pero &laquo;no entra en el coraz&oacute;n?&raquo;. En cuanto al pueblo de Dios se centr&oacute; en el mal que le ocasionan los esc&aacute;ndalos: &laquo;Pobre gente \u2014dijo\u2014, pobre gente. No damos de comer el pan de la vida. No damos de comer la verdad. Muchas veces damos de comer un alimento envenenado&raquo;. <\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Para un examen de conciencia Jueves 16 de enero de 2014 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 4, viernes 24 de enero de 2014 &nbsp; &laquo;&iquest;Nos avergonzamos de los esc&aacute;ndalos en la Iglesia?&raquo;. Es un profundo examen de conciencia &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/para-un-examen-de-conciencia-16-de-enero-de-2014\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPara un examen de conciencia (16 de enero de 2014)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39330","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39330","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39330"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39330\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39330"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39330"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39330"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}