{"id":39336,"date":"2016-10-05T22:32:08","date_gmt":"2016-10-06T03:32:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/si-el-corazon-es-como-un-mercado-7-de-enero-de-2014\/"},"modified":"2016-10-05T22:32:08","modified_gmt":"2016-10-06T03:32:08","slug":"si-el-corazon-es-como-un-mercado-7-de-enero-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/si-el-corazon-es-como-un-mercado-7-de-enero-de-2014\/","title":{"rendered":"Si el coraz\u00f3n es como un mercado (7 de enero de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>PAPA FRANCISCO<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"> <b><i>Si el coraz&oacute;n es como un mercado<\/i><\/b><\/font><font color=\"#663300\"><i><\/p>\n<p> Martes<\/i><\/font><i><font color=\"#663300\"> 7 de enero de 201<\/font><\/i><font color=\"#663300\"><i>4<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p> <font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u0092Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 2, viernes 10 de de enero de 2014<\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n<p>El coraz&oacute;n del hombre se parece a &laquo;un mercado de barrio&raquo; donde se puede encontrar de todo. El cristiano debe aprender a conocer en profundidad lo que pasa a trav&eacute;s de &eacute;l, discerniendo aquello que sigue el camino indicado por Cristo y lo que lleva, en cambio, al indicado por el anticristo. El criterio para orientarse en esta elecci&oacute;n \u0097dijo el Papa Francisco en la homil&iacute;a de la misa del martes 7 de enero, en la capilla de Santa Marta\u0097 es seguir el itinerario indicado por la encarnaci&oacute;n del Verbo. <\/p>\n<p>El Pont&iacute;fice propuso esta reflexi&oacute;n al comentar la primera carta de san Juan (3, 22 &#8211; 4,6) en la cual el ap&oacute;stol &laquo;parece casi obsesivo&raquo; al repetir algunos consejos, en especial: &laquo;Permaneced en el Se&ntilde;or&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Permanecer en el Se&ntilde;or&raquo; repiti&oacute; el Papa, y a&ntilde;adi&oacute;: &laquo;El cristiano, hombre o mujer, es quien permanece en el Se&ntilde;or&raquo;. Pero, &iquest;qu&eacute; significa esto? Muchas cosas, respondi&oacute; el Santo Padre. Si bien, explic&oacute;, el pasaje de la carta de san Juan se centra en una especial actitud que el cristiano debe asumir si quiere permanecer en el Se&ntilde;or: es decir, la plena conciencia &laquo;de lo que sucede en su coraz&oacute;n&raquo;.<\/p>\n<p>El cristiano que permanece en el Se&ntilde;or sabe &laquo;lo que pasa en su coraz&oacute;n&raquo;. Por ello el ap&oacute;stol, destac&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;dice: \u0093Queridos m&iacute;os: no os fi&eacute;is de cualquier esp&iacute;ritu, sino examinad si los esp&iacute;ritus vienen de Dios\u0094; sabed discernir los esp&iacute;ritus, discernir lo que o&iacute;s, lo que pens&aacute;is, lo que quer&eacute;is, si es propio del permanecer del Se&ntilde;or o si es otra cosa, que te aleja del Se&ntilde;or&raquo;. Por lo dem&aacute;s, &laquo;nuestro coraz&oacute;n \u0097prosigui&oacute;\u0097 tiene siempre deseos, ganas, pensamientos: pero, &iquest;todos &eacute;stos, son del Se&ntilde;or? &iquest;O algunos de &eacute;stos nos alejan del Se&ntilde;or? Por ello el ap&oacute;stol dice: examinad todo lo que pens&aacute;is, lo que sent&iacute;s, lo que quer&eacute;is&#8230; Si esto va en la l&iacute;nea del Se&ntilde;or, funciona; pero si no va en esa l&iacute;nea&#8230;&raquo;.<\/p>\n<p>Por ello es necesario &laquo;ponerlos a prueba \u0097repiti&oacute; el Obispo de Roma citando una vez m&aacute;s la carta de san Juan\u0097 para examinar si los esp&iacute;ritus vienen de Dios, pues muchos falsos profetas han salido al mundo&raquo;. Y falsos, advirti&oacute;, pueden ser no s&oacute;lo los profetas, sino tambi&eacute;n las profec&iacute;as o las propuestas. Por ello es necesario vigilar siempre. Es m&aacute;s, el cristiano, indic&oacute;, es precisamente el hombre o la mujer &laquo;que sabe vigilar sobre su coraz&oacute;n&raquo;.<\/p>\n<p>Un coraz&oacute;n, a&ntilde;adi&oacute; el Papa Francisco, en el cual hay &laquo;muchas cosas que van y vienen&#8230; Parece un mercado de barrio donde se encuentra de todo&raquo;. Precisamente por esto es necesaria una obra constante de discernimiento; para comprender, especific&oacute; el Pont&iacute;fice, lo que es verdaderamente del Se&ntilde;or. Pero &laquo;&iquest;c&oacute;mo s&eacute; \u0097se pregunt&oacute;\u0097 que esto es de Cristo?&raquo;. El criterio a seguir lo indica el ap&oacute;stol Juan. Y el Santo Padre lo record&oacute; citando una vez m&aacute;s la carta: &laquo;Todo esp&iacute;ritu que confiesa a Jesucristo venido en carne es de Dios; y todo esp&iacute;ritu que no confiesa a Jes&uacute;s no es de Dios: es del Anticristo. El cual hab&eacute;is o&iacute;do que iba a venir; pues bien, ya est&aacute; en el mundo&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Es as&iacute; de sencillo: si lo que t&uacute; deseas, o lo que t&uacute; piensas \u0097explic&oacute;\u0097, va por el camino de la encarnaci&oacute;n del Verbo, del Se&ntilde;or que vino en carne&raquo;, significa que es de Dios; pero si no va por ese camino, entonces no viene de Dios. Se trata, en esencia, de reconocer el camino recorrido por Dios, quien se &laquo;abaj&oacute;, se humill&oacute; hasta la muerte de cruz&raquo;. Abajamiento, humildad y tambi&eacute;n humillaci&oacute;n: &laquo;&eacute;ste \u0097indic&oacute; el Pont&iacute;fice\u0097 es el camino de Jesucristo&raquo;.<\/p>\n<p>Por lo tanto, si un pensamiento, si un deseo &laquo;te lleva \u0097a&ntilde;adi&oacute;\u0097 por el camino de la humildad, del abajamiento, del servicio a los dem&aacute;s, es de Jes&uacute;s; pero si te lleva por la senda de la suficiencia, de la vanidad, del orgullo o por el camino de un pensamiento abstracto, no es de Jes&uacute;s&raquo;. Lo confirman las tentaciones que Jes&uacute;s mismo sufri&oacute; en el desierto: &laquo;Las tres propuestas que el demonio hace a Jes&uacute;s eran propuestas que quer&iacute;an alejar a Jes&uacute;s de este camino, del camino del servicio, de la humildad, de la humillaci&oacute;n, de la caridad realizada con su vida&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Pensemos hoy en esto \u0097propuso el Pont&iacute;fice\u0097. Nos har&aacute; bien. Primero: &iquest;qu&eacute; pasa en mi coraz&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; pienso? &iquest;Qu&eacute; siento? &iquest;Presto atenci&oacute;n o dejo pasar, que todo vaya y venga? &iquest;S&eacute; lo que quiero? &iquest;Examino lo que quiero, lo que deseo? &iquest;O lo tomo todo? Queridos m&iacute;os, no prest&eacute;is fe a cada esp&iacute;ritu; examinad los esp&iacute;ritus&raquo;. Muchas veces, a&ntilde;adi&oacute;, nuestro coraz&oacute;n es &laquo;como un camino, donde pasan todos&raquo;. Pero precisamente por esto es necesario &laquo;examinar&raquo; y preguntarnos &laquo;si elegimos siempre las cosas que vienen de Dios, si sabemos cu&aacute;les son las que vienen de Dios, si conocemos el criterio aut&eacute;ntico para discernir&raquo; nuestros deseos, nuestros pensamientos. Y, concluy&oacute;, no debemos olvidar jam&aacute;s &laquo;que el criterio aut&eacute;ntico es la encarnaci&oacute;n de Dios&raquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Si el coraz&oacute;n es como un mercado Martes 7 de enero de 2014 &nbsp; Fuente: L\u0092Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 2, viernes 10 de de enero de 2014 &nbsp; El coraz&oacute;n del hombre se parece a &laquo;un mercado de barrio&raquo; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/si-el-corazon-es-como-un-mercado-7-de-enero-de-2014\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSi el coraz\u00f3n es como un mercado (7 de enero de 2014)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39336","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39336","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39336"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39336\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39336"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39336"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39336"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}