{"id":39342,"date":"2016-10-05T22:33:04","date_gmt":"2016-10-06T03:33:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-camino-de-la-paz-19-de-noviembre-de-2015\/"},"modified":"2016-10-05T22:33:04","modified_gmt":"2016-10-06T03:33:04","slug":"el-camino-de-la-paz-19-de-noviembre-de-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-camino-de-la-paz-19-de-noviembre-de-2015\/","title":{"rendered":"El camino de la paz (19 de noviembre de 2015)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">PAPA FRANCISCO<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i> El camino de la paz<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Jueves 19 de noviembre de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 48, viernes 27 de noviembre de 2015<\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Que el mundo vuelva a encontrar el camino de la paz &laquo;precisamente a las puertas de este Jubileo de la misericordia&raquo;. Es el grito lanzado por el Papa Francisco en la misa que celebr&oacute; el jueves 19 de noviembre, por la ma&ntilde;ana, en la capilla de la Casa Santa Marta.<\/p>\n<p>&laquo;Jes&uacute;s llor&oacute;&raquo;, afirm&oacute; inmediatamente el Papa Francisco en la homil&iacute;a, relanzando las palabras del pasaje evang&eacute;lico de san Lucas (19, 41-44). Cuando, en efecto, &laquo;se acerc&oacute; a Jerusal&eacute;n&raquo;, el Se&ntilde;or &laquo;llor&oacute; al ver la ciudad&raquo;. &iquest;Por qu&eacute;? Es Jes&uacute;s mismo quien responde: &laquo;&iexcl;Si reconocieras t&uacute; tambi&eacute;n en este d&iacute;a lo que conduce a la paz! Pero ahora est&aacute; escondido a tus ojos&raquo;. <\/p>\n<p>As&iacute;, pues, &Eacute;l &laquo;llora porque Jerusal&eacute;n no hab&iacute;a comprendido el camino de la paz y hab&iacute;a elegido la senda de las enemistades, del odio, de la guerra&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Hoy Jes&uacute;s est&aacute; en el cielo, nos mira&raquo; \u2014record&oacute; el Papa Francisco\u2014 y &laquo;vendr&aacute; entre nosotros, aqu&iacute; sobre el altar&raquo;. Pero &laquo;tambi&eacute;n hoy Jes&uacute;s llora, porque nosotros hemos preferido el camino de las guerras, la senda del odio, la senda de las enemistades&raquo;. Todo esto se comprende a&uacute;n m&aacute;s ahora que &laquo;estamos cerca de la Navidad: habr&aacute; luces, habr&aacute; fiesta, &aacute;rboles luminosos, tambi&eacute;n pesebres&#8230; todo apariencia: el mundo sigue declarando la guerra, declarando la guerra. El mundo no ha comprendido la senda de la paz&raquo;.<\/p>\n<p>E incluso, dijo el Pont&iacute;fice, &laquo;el a&ntilde;o pasado hemos conmemorado el centenario de la Gran guerra&raquo;. Y &laquo;este a&ntilde;o otras conmemoraciones en el aniversario de Hiroshima y Nagasaki, s&oacute;lo por nombrar dos de ellos&raquo;. Y &laquo;todos se lamentan&raquo; diciendo: &laquo;&iexcl;Qu&eacute; historias horribles!&raquo;.<\/p>\n<p>Recordando su visita al cementerio militar de Redipuglia, el 13 de septiembre de 2014, en el centenario de la primera guerra mundial, el Papa confes&oacute; que hab&iacute;a vuelto a pensar en las palabra de Benedicto xv: &laquo;masacres in&uacute;tiles&raquo;. Masacres que han provocado la muerte de &laquo;millones y millones de hombres&raquo;. Sin embargo, a&ntilde;adi&oacute;, &laquo;a&uacute;n no hemos comprendido el camino de paz&raquo;. Y &laquo;no acab&oacute; all&iacute;: hoy, en los telediarios, en la prensa, vemos que en algunos sitios hay bombardeos&raquo; y escuchamos que &laquo;eso es una guerra&raquo;. Pero &laquo;por todas partes hoy hay guerra, hay odio&raquo;. <\/p>\n<p>Llegamos incluso a consolarnos diciendo: &laquo;S&iacute;, hubo un bombardeo, pero gracias a Dios murieron s&oacute;lo veinte ni&ntilde;os&raquo;. O sino decimos: &laquo;No murieron muchas personas, muchos fueron secuestrados&#8230;&raquo;. De esta forma &laquo;tambi&eacute;n nuestro modo de pensar se convierte en una locura&raquo;.<\/p>\n<p>En efecto, se pregunt&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;&iquest;qu&eacute; queda de una guerra, de esta que estamos viviendo ahora?&raquo;. Quedan &laquo;ruinas, miles de ni&ntilde;os sin educaci&oacute;n, tantos muertos inocentes: &iexcl;muchos!&raquo;. Y &laquo;mucho dinero en los bolsillos de los traficantes de armas&raquo;.<\/p>\n<p>Es una cuesti&oacute;n crucial. &laquo;Una vez \u2014record&oacute; el Papa\u2014 Jes&uacute;s dijo: \u201cNo se puede servir a dos se&ntilde;ores: o Dios o las riquezas\u201d&raquo;. Y &laquo;la guerra es precisamente optar por las riquezas: \u201cFabricamos armas, as&iacute; la econom&iacute;a se equilibra un poco, y seguimos adelante con nuestros intereses\u201d&raquo;. Al respecto, afirm&oacute; el Papa Francisco, &laquo;hay una palabra fea del Se&ntilde;or: \u201c&iexcl;Malditos!\u201d&raquo;, porque &laquo;&Eacute;l dijo: \u201c&iexcl;Benditos los constructores de paz!\u201d&raquo;. Por lo tanto, los &laquo;que causan la guerra, que provocan las guerras, son malditos, son delincuentes&raquo;.<\/p>\n<p>Una guerra, explico el Pont&iacute;fice, &laquo;se puede justificar \u2014entre comillas\u2014 con muchas, muchas razones. Pero cuando todo el mundo, como sucede hoy, est&aacute; en guerra \u2014&iexcl;todo el mundo!\u2014 es una guerra mundial por fasc&iacute;culos: aqu&iacute;, all&iacute;, all&aacute;, por todos lados&raquo;. Y &laquo;no hay justificaci&oacute;n. Y Dios llora. Jes&uacute;s llora&raquo;.<\/p>\n<p>Vuelven, as&iacute;, las palabras del Se&ntilde;or sobre Jerusal&eacute;n, que nos recuerda el Evangelio de san Lucas: &laquo;&iexcl;Si reconocieras t&uacute; tambi&eacute;n en este d&iacute;a lo que conduce a la paz!&raquo;. Hoy &laquo;este mundo no es constructor de paz&raquo;. Y &laquo;mientras los traficantes de armas hacen su trabajo, hay pobres agentes de paz que dan la vita s&oacute;lo por ayudar a una persona, a otra, a otra, a otra&raquo;. Y realizan esta misi&oacute;n tomando como modelo &laquo;un s&iacute;mbolo, un icono de nuestros tiempos: Teresa de Calcuta&raquo;. En efecto &laquo;con el cinismo de los poderosos se podr&iacute;a decir: &iquest;qu&eacute; hizo esa mujer? Perdi&oacute; su vida ayudando a la gente a morir&raquo;. La cuesti&oacute;n es que hoy &laquo;no se comprende el camino de la paz&raquo;. <\/p>\n<p> O sea, &laquo;la propuesta de paz de Jes&uacute;s no fue escuchada&raquo;. Y &laquo;por eso llora mirando Jerusal&eacute;n y llora ahora&raquo;. &laquo;Nos har&aacute; bien a nosotros \u2014dijo como conclusi&oacute;n el Papa\u2014 pedir la gracia del llanto por este mundo que no reconoce el camino de la paz, que vive para declarar la guerra, con el cinismo de decir que no se haga&raquo;. Y, a&ntilde;adi&oacute;, &laquo;pidamos la conversi&oacute;n del coraz&oacute;n&raquo;. Precisamente &laquo;a las puertas de este Jubileo de la misericordia \u2014fue le deseo del Papa Francisco\u2014, que nuestro jubileo, nuestra alegr&iacute;a, sea la gracia de que el mundo vuelva a encontrar la capacidad de llorar por sus cr&iacute;menes, por lo que causa con las guerras&raquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE El camino de la paz Jueves 19 de noviembre de 2015 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 48, viernes 27 de noviembre de 2015 &nbsp; Que el mundo vuelva a encontrar el camino de la paz &laquo;precisamente a las &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-camino-de-la-paz-19-de-noviembre-de-2015\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl camino de la paz (19 de noviembre de 2015)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39342","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39342","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39342"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39342\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39342"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39342"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39342"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}