{"id":39344,"date":"2016-10-05T22:33:06","date_gmt":"2016-10-06T03:33:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/identidad-a-subasta-16-de-noviembre-de-2015\/"},"modified":"2016-10-05T22:33:06","modified_gmt":"2016-10-06T03:33:06","slug":"identidad-a-subasta-16-de-noviembre-de-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/identidad-a-subasta-16-de-noviembre-de-2015\/","title":{"rendered":"Identidad a subasta (16 de noviembre de 2015)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">PAPA FRANCISCO<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i> Identidad a subasta<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Lunes 16 de noviembre de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 47, viernes 20 de noviembre de 2015 <\/font><\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n<p>El Papa Francisco comentando la liturgia de la palabra del lunes 16 de noviembre durante la celebraci&oacute;n matutina de la misa en la capilla de la Casa Santa Marta, hizo un llamamiento a no poner &laquo;a subasta nuestra identidad cristiana&raquo;, y no uniformarnos al esp&iacute;ritu del mundo, que cuando prevalece conduce a la apostas&iacute;a y la persecuci&oacute;n. <\/p>\n<p>El Pont&iacute;fice dedic&oacute; su reflexi&oacute;n por completo a la primera lectura, tomada del primer libro de los Macabeos (1, 10-15.41-43.54-57 62-64), reasumiendo los contenidos &laquo;con tres palabras: mundanidad, apostas&iacute;a y persecuci&oacute;n&raquo;. En su relectura el Papa evidenci&oacute; &laquo;que el pasaje empieza de este modo: \u201cEn esos d&iacute;as sali&oacute; una ra&iacute;z perversa\u201d&raquo;. Y explic&oacute; c&oacute;mo: &laquo;la imagen de la ra&iacute;z que est&aacute; debajo de la tierra, no se ve, parece que no hace mal, pero despu&eacute;s crece y se muestra, hace ver la propia realidad&raquo; negativa, est&aacute; presente tambi&eacute;n en la carta de los Hebreos, cuyo &laquo;autor lo advert&iacute;a del mismo modo: \u201cQue no surja, ni crezca entre vosotros ninguna ra&iacute;z venenosa, que provoque males y contagie a muchos\u201d&raquo;. <\/p>\n<p>En este sentido, el Papa describi&oacute; &laquo;la fenomenolog&iacute;a de la ra&iacute;z&raquo;, que &laquo;crece, siempre crece&raquo;, aun cuando \u2014como en el caso del pasaje analizado\u2014 puede parecer una &laquo;ra&iacute;z razonable: &quot;Vamos a estrechar una alianza con las naciones que nos rodean; &iquest;por qu&eacute; tantas diferencias? Porque desde que nos separamos de ellos, muchos males nos han sobrevenido. Vamos a ellos, somos iguales\u201d&raquo;. Y as&iacute;, prosigui&oacute; en la descripci&oacute;n, &laquo;algunas del pueblo tomaron la iniciativa y fueron al rey que les dio poder para introducir las instituciones de las naciones. &iquest;D&oacute;nde? En el pueblo elegido, es decir, en la Iglesia de ese tiempo&raquo;. <\/p>\n<p>Pero, de inmediato, advirti&oacute; Francisco, en esa acci&oacute;n &laquo;est&aacute; la mundanidad. Hacemos lo que hace el mundo, lo mismo: subastamos nuestro documento de identidad; somos iguales a todos&raquo;. Al igual que los hombres de Israel, que &laquo;empezaron a hacer esto: construyeron un gimnasio en Jerusal&eacute;n, de acuerdo a las costumbres de las naciones, las costumbres paganas; borraron los signos de la circuncisi&oacute;n, es decir renunciaron a la fe, y se alejaron de la santa alianza; se unieron a las naciones y se entregaron a hacer el mal&raquo;. Pero, advirti&oacute; el Pont&iacute;fice, precisamente &laquo;esto, que parec&iacute;a tan razonable, \u2014\u201csomos como todos, somos normales\u201d\u2014 se convirti&oacute; en la destrucci&oacute;n&raquo;. Porque, reiter&oacute;, &laquo;esto es la mundanidad. Este es el camino de la mundanidad, de esa ra&iacute;z venenosa y perversa&raquo;.<\/p>\n<p>En este sentido, Francisco confes&oacute; c&oacute;mo siempre lo hab&iacute;a sorprendido el hecho de &laquo;que el Se&ntilde;or en la &Uacute;ltima cena orase por la unidad de los suyos y pidiese al Padre que les librase de todo esp&iacute;ritu del mundo, de toda mundanidad, porque la mundanidad destruye la identidad; la mundanidad conduce al pensamiento &uacute;nico, no hay ninguna diferencia&raquo;. <\/p>\n<p>Y la primera consecuencia de esto es la apostas&iacute;a. El Papa lo demostr&oacute; continuando con la lectura del pasaje: &laquo;Despu&eacute;s, el rey prescribi&oacute; en todo su reino que todos fuesen un solo pueblo \u2014el pensamiento &uacute;nico, la mundanidad\u2014 y que cada uno abandonase sus propias costumbres. Todos los pueblos se adaptaron a las &oacute;rdenes del rey; tambi&eacute;n muchos israelitas aceptaron su culto: sacrificaron a los &iacute;dolos y profanaron el s&aacute;bado&raquo;. Por lo tanto, &laquo;la apostas&iacute;a. Es decir, la mundanidad te lleva al pensamiento &uacute;nico y la apostas&iacute;a. No se permiten, no son permisibles las diferencias&raquo;. Terminamos siendo &laquo;todos iguales. Y en la historia de la Iglesia, en la historia lo hemos visto, pienso en un caso, que a las fiestas religiosas se les cambi&oacute; el nombre \u2014la Natividad del Se&ntilde;or tiene otro nombre\u2014 para borrar la identidad&raquo;.<\/p>\n<p>Tampoco hay que olvidar, parece querernos decir la lectura, que a la apostas&iacute;a le sigue la persecuci&oacute;n. &laquo;El rey \u2014continu&oacute; el Papa\u2014 elev&oacute; sobre el altar una devastaci&oacute;n abominable. Incluso en las cercanas ciudades de Jud&aacute; erigieron altares y quemaron incienso en las puertas de las casas y en las plazas; rasgaban los libros de la ley que encontraban y los arrojaban al fuego. Si, a alguien, se le encontraba en posesi&oacute;n del libro de la alianza y si alguien obedec&iacute;a la ley, la sentencia del rey lo condenaba a muerte&raquo;. Esa es, de hecho, &laquo;la persecuci&oacute;n&raquo; que &laquo;inicia a partir de una ra&iacute;z&raquo;, tambi&eacute;n &laquo;peque&ntilde;a, y termina con la abominaci&oacute;n de la desolaci&oacute;n&raquo;. Por otra parte, &laquo;este es el enga&ntilde;o de la mundanidad&raquo;. Y por eso, en la &uacute;ltima cena Jes&uacute;s pidi&oacute; al Padre: &laquo;No voy a pedirte que los quites del mundo, pero que los salvaguardes del mundo&raquo;, o sea, &laquo;de esta mentalidad, este humanismo, que viene para ocupar el lugar del verdadero hombre, Jesucristo&raquo;; esta mundanidad &laquo;que vienen a quitarnos la identidad cristiana y nos lleva al pensamiento &uacute;nico:&quot; Todos lo hacen as&iacute;, &iquest;por qu&eacute; nosotros no?\u201d&raquo;. <\/p>\n<p>De ah&iacute; la actualidad del pasaje de hoy, que &laquo;en estos tiempos, nos debe hacer pensar&raquo; en c&oacute;mo es nuestra identidad. Hay que preguntarse: &laquo;&iquest;Es cristiana o mundana? O &iquest;me digo cristiano porque me bautic&eacute; de ni&ntilde;o o nac&iacute; en un pa&iacute;s cristiano, donde todos son cristianos?&raquo;. El Papa dijo que es necesario encontrar una respuesta a estas preguntas porque &laquo;la mundanidad entra lentamente&raquo;, despu&eacute;s &laquo;crece, se justifica y se contagia&raquo;. &iquest;C&oacute;mo? &laquo;Crece como esa ra&iacute;z&raquo; que se cita en la lectura; &laquo;se justifica \u2014\u201chacemos como toda la gentes, no somos muy diferentes\u201d\u2014 busca siempre una justificaci&oacute;n, y al final se contagia, tanto males proviene de ah&iacute;&raquo;.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de la homil&iacute;a, el Papa subray&oacute; que toda &laquo;la liturgia, en los &uacute;ltimos d&iacute;as del a&ntilde;o lit&uacute;rgico&raquo;, nos hace pensar en estas cosas, y sobre todo hoy decimos &laquo;en el nombre del Se&ntilde;or: tened cuidado con las ra&iacute;ces venenosas, las ra&iacute;ces perversas que te llevan lejos del Se&ntilde;or y te hacen perder tu identidad cristiana&raquo;. Se trata en definitiva de una exhortaci&oacute;n a mantenerse alejado &laquo;de la mundanidad&raquo; y pedir en la oraci&oacute;n, en particular, que la Iglesia sea preservada &laquo;de toda forma de mundanidad. Para que la Iglesia siempre tenga la identidad dispuesta por Jesucristo; que todos tengamos la identidad recibida en el bautismo; &laquo;y que esta identidad no sea descartada&raquo; s&oacute;lo por querer &laquo;ser como los dem&aacute;s, por motivos de &quot;normalidad&quot;&raquo;. Por &uacute;ltimo, el Pont&iacute;fice concluy&oacute;, &laquo;que el Se&ntilde;or nos d&eacute; la gracia para mantener y preservar nuestra identidad cristiana contra del esp&iacute;ritu de mundanidad que siempre crece, se justifica y contagia&raquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Identidad a subasta Lunes 16 de noviembre de 2015 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 47, viernes 20 de noviembre de 2015 &nbsp; El Papa Francisco comentando la liturgia de la palabra del lunes 16 de noviembre durante la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/identidad-a-subasta-16-de-noviembre-de-2015\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abIdentidad a subasta (16 de noviembre de 2015)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39344","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39344","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39344"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39344\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39344"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39344"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39344"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}