{"id":39345,"date":"2016-10-05T22:33:08","date_gmt":"2016-10-06T03:33:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pequena-y-gran-belleza-13-de-noviembre-de-2015\/"},"modified":"2016-10-05T22:33:08","modified_gmt":"2016-10-06T03:33:08","slug":"pequena-y-gran-belleza-13-de-noviembre-de-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pequena-y-gran-belleza-13-de-noviembre-de-2015\/","title":{"rendered":"Peque\u00f1a y gran belleza (13 de noviembre de 2015)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">PAPA FRANCISCO<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i> Peque&ntilde;a y gran belleza<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Viernes 13 de noviembre de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 47, viernes 20 de noviembre de 2015 <\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&laquo;Nunca caer en la idolatr&iacute;a de las inmanencias y en la idolatr&iacute;a de los h&aacute;bitos&raquo; y apuntar, en cambio, &laquo;siempre hacia m&aacute;s all&aacute;: desde la inmanencia contemplar la trascendencia y desde los h&aacute;bitos mirar la meta final, que ser&aacute; la contemplaci&oacute;n de la gloria de Dios&raquo;. Con la certeza de que si &laquo;la vida es bella, tambi&eacute;n el ocaso ser&aacute; muy bonito&raquo;. Estas son las recomendaciones, para no caer en las dos idolatr&iacute;as, sugeridas por el Papa en la misa que celebr&oacute; el viernes 13 de noviembre, por la ma&ntilde;ana, en la capilla de la Casa Santa Marta.<\/p>\n<p>El Papa Francisco se inspir&oacute; en el Salmo 18, propuesto por la liturgia. En la oraci&oacute;n, dijo, &laquo;hemos repetido: \u201cLos cielos narran la gloria de Dios\u201d: su gloria, su belleza, la &uacute;nica belleza que permanece para siempre&raquo;.<\/p>\n<p>En cambio &laquo;las dos lecturas \u2014tanto la del libro de la Sabidur&iacute;a (13, 1-9) como la del Evangelio (Lucas 17, 26-37)\u2014 nos hablan de glorias humanas, es m&aacute;s, de idolatr&iacute;as&raquo;. En particular, destac&oacute; el Papa, &laquo;la primera lectura habla de la belleza de la creaci&oacute;n: &iexcl;es hermosa! &iexcl;Dios hizo cosas hermosas!&raquo;. Pero inmediatamente &laquo;destaca el error, la equivocaci&oacute;n de esa gente que, en estas cosas hermosas, no fue capaz de mirar m&aacute;s all&aacute;, a la trascendencia&raquo;. S&iacute;, ciertamente son cosas &laquo;hermosas en s&iacute; mismas, tienen su autonom&iacute;a de belleza en este caso&raquo;, pero esos hombres &laquo;no fueron capaz de ver que esta belleza es un signo de otra belleza m&aacute;s grande que nos espera&raquo;. Precisamente &laquo;esa belleza&raquo; a la que se refiere el salmo 18: &laquo;Los cielos narran la gloria de Dios&raquo;. Es &laquo;la belleza de Dios&raquo;.<\/p>\n<p>En cambio, se lee en el libro de la Sabidur&iacute;a, estos hombres &laquo;fascinados&raquo; por la belleza de las &laquo;cosas creadas por Dios acabaron por considerarlas &laquo;dioses&raquo;. <\/p>\n<p>Es precisamente &laquo;la idolatr&iacute;a de la inmanencia&raquo;. En concreto, pensaron que &laquo;estas cosas no van m&aacute;s all&aacute; y son tan bonitas que son dioses&raquo;. Pero de este modo &laquo;se han apegado a esta idolatr&iacute;a; asombrados por su poder y energ&iacute;a&raquo;. Sin pensar, en cambio, en &laquo;cu&aacute;n superior es su creador, porque los ha creado Aquel que es principio y autor de la belleza&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Es una idolatr&iacute;a contemplar las numerosas bellezas sin pensar que habr&aacute; un ocaso&raquo;, destac&oacute; el Pont&iacute;fice, considerando que &laquo;tambi&eacute;n el ocaso tiene su belleza&raquo;. Y todos contamos con &laquo;el peligro&raquo; de tener &laquo;esta idolatr&iacute;a de estar apegados a las bellezas de la tierra, sin la trascendencia&raquo;. <\/p>\n<p>Se trata, precisamente, insisti&oacute; el Papa Francisco, de &laquo;la idolatr&iacute;a de la inmanencia: creemos que las cosas como son, son casi dioses y no acabar&aacute;n nunca&raquo;. Y &laquo;olvidamos el ocaso&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;La otra idolatr&iacute;a es la de los h&aacute;bitos&raquo;, afirm&oacute; el Papa Francisco. En el pasaje evang&eacute;lico del d&iacute;a, &laquo;Jes&uacute;s, hablando del &uacute;ltimo d&iacute;a, precisamente del ocaso, dice: \u201cComo sucedi&oacute; en los d&iacute;as de No&eacute;, as&iacute; ser&aacute; tambi&eacute;n en los d&iacute;as del Hijo del hombre: com&iacute;an, beb&iacute;an, se casaban los hombres y las mujeres tomaban esposo, hasta el d&iacute;a en que No&eacute; entr&oacute; en el arca\u201d&raquo;. En definitiva, &laquo;todo son h&aacute;bitos, la vida es as&iacute;: vivimos as&iacute;, sin pensar en el ocaso de este modo de vivir&raquo;.<\/p>\n<p>Pero &laquo;tambi&eacute;n esto es una idolatr&iacute;a: estar apegado a los h&aacute;bitos, sin pensar en que esto se acabar&aacute;&raquo;. Y &laquo;la Iglesia nos hace contemplar el final de estas cosas&raquo;. Por lo tanto, &laquo;tambi&eacute;n los h&aacute;bitos pueden ser pensadas como dioses&raquo;. De este modo, &laquo;la idolatr&iacute;a&raquo; consiste en pensar que &laquo;la vida es as&iacute;&raquo;, que se sigue adelante por costumbre. Y &laquo;como la belleza acabar&aacute; en otra belleza, nuestras costumbres terminar&aacute;n en una eternidad, en otros h&aacute;bitos. &iexcl;Pero con Dios!&raquo;.<\/p>\n<p>Es por esto, entonces, explic&oacute; el Papa Francisco, que &laquo;la Iglesia nos prepara, durante esta semana, al final del a&ntilde;o lit&uacute;rgico y nos hace pensar precisamente en el final de las cosas creadas&raquo;. <\/p>\n<p>S&iacute;, &laquo;ser&aacute;n transformadas, pero hay un consejo \u2014a&ntilde;adi&oacute; el Papa\u2014 que Jes&uacute;s nos da en este Evangelio de hoy: \u201cNo retroceder, no mirar hacia atr&aacute;s\u201d&raquo;. Y &laquo;presenta el ejemplo de la mujer de Lot&raquo;.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n &laquo;el autor de la Carta a los Hebreos&raquo;, destac&oacute; al final el Pont&iacute;fice, recoge &laquo;este consejo y dice: \u201cNosotros \u2014los creyentes\u2014 no somos gente que retrocede, sino gente que siempre va hacia adelante\u201d&raquo;. <\/p>\n<p>Y el Papa Francisco relanz&oacute; tambi&eacute;n el consejo de &laquo;seguir siempre adelante por este camino, contemplando las bellezas, y con los h&aacute;bitos que todos tenemos, pero sin divinizarlos&raquo; porque &laquo;acabar&aacute;n&raquo;. As&iacute;, pues, concluy&oacute;, &laquo;que sean estas peque&ntilde;as bellezas, que reflejan la gran belleza, nuestros h&aacute;bitos para sobrevivir en el canto eterno, en la contemplaci&oacute;n de la gloria de Dios&raquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Peque&ntilde;a y gran belleza Viernes 13 de noviembre de 2015 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 47, viernes 20 de noviembre de 2015 &nbsp; &laquo;Nunca caer en la idolatr&iacute;a de las inmanencias y en la idolatr&iacute;a de los h&aacute;bitos&raquo; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pequena-y-gran-belleza-13-de-noviembre-de-2015\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPeque\u00f1a y gran belleza (13 de noviembre de 2015)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39345","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39345","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39345"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39345\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39345"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39345"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39345"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}