{"id":39347,"date":"2016-10-05T22:33:11","date_gmt":"2016-10-06T03:33:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jamas-excluir-5-de-noviembre-de-2015\/"},"modified":"2016-10-05T22:33:11","modified_gmt":"2016-10-06T03:33:11","slug":"jamas-excluir-5-de-noviembre-de-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jamas-excluir-5-de-noviembre-de-2015\/","title":{"rendered":"Jam\u00e1s excluir (5 de noviembre de 2015)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">PAPA FRANCISCO<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i> Jam&aacute;s excluir<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Jueves 5 de noviembre de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 45, viernes 6 de noviembre de 2015 <\/font><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p>Jes&uacute;s nos pide incluir a todos con gestos concretos, porque como cristianos &laquo;no tenemos derecho&raquo; de excluir a los dem&aacute;s, juzgarlos y cerrarles las puertas. Tambi&eacute;n porque &laquo;la actitud de excluir&raquo; est&aacute; en la ra&iacute;z de todas las guerras, grandes o peque&ntilde;as. Lo afirm&oacute; el Papa Francisco en la misa celebrada el jueves 5 de noviembre, por la ma&ntilde;ana, en la capilla de la Casa Santa Marta.<\/p>\n<p>&laquo;San Pablo \u2014destac&oacute; el Papa remitiendo al pasaje lit&uacute;rgico tomado de la Carta a los Romanos (14, 7-12)\u2014 no se cansa de recordar el don de Dios, ese regalo que Dios nos hizo de recrearnos, de regenerarnos&raquo;. Y &laquo;dice esta palabra muy fuerte: \u201cNinguno de nosotros vive para s&iacute; mismo y ninguno muere para s&iacute; mismo. Si vivimos, vivimos para el Se&ntilde;or; si morimos, morimos para el Se&ntilde;or; as&iacute; que ya vivamos ya muramos, somos del Se&ntilde;or. Pues para esto muri&oacute; y resucit&oacute; Cristo: para ser Se&ntilde;or de muertos y vivos\u201d&raquo;. As&iacute;, pues, volvi&oacute; a afirmar el Papa Francisco, &laquo;es Cristo quien une, quien hace la unidad; es Cristo quien, con su sacrificio en el Calvario, realiz&oacute; la inclusi&oacute;n de todos los hombres en la salvaci&oacute;n&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;La actitud que Pablo quiere poner de relieve es precisamente la inclusi&oacute;n&raquo;, explic&oacute; el Papa. En efecto, el ap&oacute;stol &laquo;quiere que ellos sean inclusivos, que incluyan a todos, como lo hizo el Se&ntilde;or. Y les dice: \u201cY t&uacute;, con esto que hizo el Se&ntilde;or, &iquest;por qu&eacute; juzgas a tu hermano? Y t&uacute;, &iquest;por qu&eacute; desprecias a tu hermano?\u201d&raquo;. O sea, el ap&oacute;stol &laquo;les hace ver que tienen una actitud que no es la del Se&ntilde;or&raquo;. Porque &laquo;el Se&ntilde;or incluye; tambi&eacute;n Pablo dec&iacute;a en otro pasaje: \u201cDe dos pueblos hizo uno solo\u201d&raquo;. En cambio &laquo;estos excluyen&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Cuando juzgamos a una persona \u2014continu&oacute; el Papa Francisco\u2014 estamos excluyendo&raquo;, tal vez diciendo: &laquo;Con este no, con esta no, con este no&#8230;&raquo;. Actuando as&iacute; &laquo;permanecemos con nuestro grupito, somos selectivos, y esto no es cristiano&raquo;. Y decimos: &laquo;No, este es un pecador, este hace esto otro&#8230;&raquo;. La cuesti&oacute;n, insisti&oacute; el Papa, es que &laquo;nosotros juzgamos a los dem&aacute;s&raquo;. Pero &laquo;lo mismo le sucedi&oacute; a Jes&uacute;s&raquo;. Y lo dice el pasaje evang&eacute;lico de san Lucas (15, 1-10) propuesto por la liturgia: &laquo;Sol&iacute;an acercarse a Jes&uacute;s todos los publicanos y los pecadores \u2014es decir los excluidos, todos los que se dejaban a un lado\u2014 para escucharlo. Y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: \u201cEse acoge a los pecadores y come con ellos\u201d&raquo;.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n &laquo;la actitud de los romanos era excluir&raquo;. He aqu&iacute; porqu&eacute; Pablo &laquo;les pone en guardia acerca de no juzgar&raquo;. Se trata precisamente de la &laquo;misma actitud de los escribas, de los fariseos, que dec&iacute;an: \u201cNosotros somos perfectos, nosotros seguimos la ley: estos son pecadores, son publicanos\u201d&raquo;. <\/p>\n<p>Pero &laquo;la actitud de Jes&uacute;s es incluir&raquo;. Aqu&iacute;, explic&oacute; el Papa, &laquo;hay dos caminos posibles: la senda de la exclusi&oacute;n de las personas de nuestra comunidad y la senda de la inclusi&oacute;n&raquo;. Y &laquo;la primera, incluso a nivel limitado, es la ra&iacute;z de todas las guerras: todas las calamidades, todos los conflictos comienzan con una exclusi&oacute;n&raquo;. As&iacute;, &laquo;se excluye de la comunidad internacional, pero tambi&eacute;n de las familias, entre amigos: &iexcl;cu&aacute;ntos conflictos!&raquo;. En cambio &laquo;el camino que nos muestra Jes&uacute;s, y nos ense&ntilde;a Jes&uacute;s, es todo otra cosa, es lo contrario de la otra: incluir&raquo;.<\/p>\n<p>En el Evangelio &laquo;dos par&aacute;bolas \u2014explic&oacute; el Pont&iacute;fice\u2014 nos hacen comprender que no es f&aacute;cil incluir a la gente porque hay resistencia, est&aacute; esa actitud selectiva: no es f&aacute;cil&raquo;. La primera habla del &laquo;pastor que vuelve a casa con las ovejas y se da cuenta que de las cien que ten&iacute;a le falta una&raquo;. Cierto, hubiese podido decir: &laquo;Ma&ntilde;ana la encontrar&eacute;&#8230;&raquo;. En cambio &laquo;deja todo \u2014ten&iacute;a hambre, hab&iacute;a trabajado todo el d&iacute;a\u2014 y sale, ya casi de noche, tal vez en medio de la oscuridad, para encontrarla&raquo;. Lo mismo &laquo;hace Jes&uacute;s con estos pecadores, publicanos: va a comer con ellos, para ir a su encuentro&raquo;.<\/p>\n<p>La otra par&aacute;bola a la hizo referencia el Papa es &laquo;la de la mujer que pierde la moneda: es lo mismo, enciende la l&aacute;mpara, barre la casa y busca con mucho cuidado hasta que la encuentra&raquo;. Y &laquo;tal vez fue necesario todo un d&iacute;a pero la encontr&oacute;&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;&iquest;Qu&eacute; sucede en ambos casos?&raquo;, se pregunt&oacute; el Papa Francisco. Sucede que el pastor y la mujer &laquo;est&aacute;n llenos de alegr&iacute;a, porque encontraron lo que estaba perdido. Y van a los vecinos, a los amigos porque est&aacute;n muy felices: \u201c&iexcl;Lo encontr&eacute;, lo inclu&iacute;!\u201d&raquo;. Precisamente &laquo;esto es el incluir de Dios \u2014destac&oacute; el Papa\u2014 en contraposici&oacute;n con la exclusi&oacute;n del que juzga, que aparta a la gente, a las personas&raquo;, diciendo: &laquo;No, este no, este no, este no&#8230;&raquo;. Creando as&iacute; &laquo;un peque&ntilde;o c&iacute;rculo de amigos, que es su ambiente&raquo;.<\/p>\n<p>Esta, a&ntilde;adi&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;es la dial&eacute;ctica entre exclusi&oacute;n e inclusi&oacute;n: Dios nos ha incluido a todos en la salvaci&oacute;n, a todos&raquo;. Y &laquo;este es el inicio: nosotros, con nuestras debilidades, con nuestros pecados, con nuestras envidias, celos, tenemos siempre esta actitud de excluir que, como he dicho antes, puede acabar en las guerras&raquo;.<\/p>\n<p>Jes&uacute;s act&uacute;a precisamente como el Padre &laquo;cuando lo envi&oacute; a salvarnos: nos busca para incluirnos, para entrar en la comunidad, para ser una familia&raquo;. Y &laquo;la alegr&iacute;a de Pablo es la salvaci&oacute;n grande que recibi&oacute; del Se&ntilde;or&raquo;. As&iacute;, record&oacute; el Papa volviendo a las dos par&aacute;bolas evang&eacute;licas, la alegr&iacute;a del pastor y de la mujer est&aacute; precisamente en el hecho de &laquo;haber encontrado lo que cre&iacute;an&raquo; haber &laquo;perdido para siempre&raquo;.<\/p>\n<p>Invitando a la reflexi&oacute;n, el Papa Francisco sugiri&oacute; no juzgar jam&aacute;s, &laquo;al menos un poco&raquo;, en &laquo;nuestro ambiente peque&ntilde;o&raquo;. Porque &laquo;Dios sabe: es su vida. Pero no lo excluyo de mi coraz&oacute;n, de mi oraci&oacute;n, de mi sonrisa, y si se presenta la ocasi&oacute;n le digo una palabra afable&raquo;. En definitiva, &laquo;jam&aacute;s excluir, no tenemos el derecho&raquo; de hacerlo. Pablo escribe en la Carta a los Romanos: &laquo;Todos nos presentaremos ante el tribunal de Dios. As&iacute;, pues, cada uno de nosotros rendir&aacute; cuentas de s&iacute; mismo a Dios&raquo;. Por lo tanto, &laquo;si yo excluyo, un d&iacute;a estar&eacute; ante el tribunal de Dios y tendr&eacute; que rendir cuenta de m&iacute; mismo&raquo;.<\/p>\n<p>El Papa concluy&oacute; pidiendo &laquo;la gracia de ser hombres y mujeres que incluyen siempre \u2014&iexcl;siempre!\u2014 en la medida de la sana prudencia, pero siempre&raquo;. Nunca &laquo;cerrar las puertas a nadie&raquo; sino estar &laquo;siempre con el coraz&oacute;n abierto&raquo;. Y decir &laquo;me gusta, no me gusta&raquo;, pero con &laquo;el coraz&oacute;n abierto&raquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Jam&aacute;s excluir Jueves 5 de noviembre de 2015 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 45, viernes 6 de noviembre de 2015 &nbsp; Jes&uacute;s nos pide incluir a todos con gestos concretos, porque como cristianos &laquo;no tenemos derecho&raquo; de excluir &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jamas-excluir-5-de-noviembre-de-2015\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJam\u00e1s excluir (5 de noviembre de 2015)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39347","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39347","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39347"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39347\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39347"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39347"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39347"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}