{"id":39349,"date":"2016-10-05T22:33:13","date_gmt":"2016-10-06T03:33:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-una-gallina-con-sus-polluelos-29-de-octubre-de-2015\/"},"modified":"2016-10-05T22:33:13","modified_gmt":"2016-10-06T03:33:13","slug":"como-una-gallina-con-sus-polluelos-29-de-octubre-de-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-una-gallina-con-sus-polluelos-29-de-octubre-de-2015\/","title":{"rendered":"Como una gallina con sus polluelos (29 de octubre de 2015)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">PAPA FRANCISCO<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i> Como una gallina con sus polluelos<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Jueves 29 de octubre de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 45, viernes 6 de noviembre de 2015 <\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&laquo;Con ternura de padre&raquo;. En la homil&iacute;a en Santa Marta el 29 de octubre, el Papa record&oacute; una certeza: Dios no logra no amarnos, no logra &laquo;despegarse de nosotros&raquo;. Podemos incluso rechazar ese amor, pero &Eacute;l nos espera, &laquo;no nos condena&raquo;, en cambio sufre por nuestra lejan&iacute;a.<\/p>\n<p>La meditaci&oacute;n del Pont&iacute;fice parti&oacute; de la carta a los Romanos (8, 31-39), donde san Pablo &laquo;hace como un resumen de todo lo que hab&iacute;a explicado sobre nuestra salvaci&oacute;n, sobre el don de Dios en nosotros, lo que el Se&ntilde;or nos ha dado&raquo;. La relaci&oacute;n del ap&oacute;stol, destac&oacute; el Papa, se ve &laquo;un poco triunfalista&raquo;, como si dijese: &laquo;&iexcl;Hemos ganado el partido!&raquo;. Es una seguridad expresada por una serie de constataciones: &laquo;Si Dios est&aacute; con nosotros, &iquest;qui&eacute;n estar&aacute; contra nosotros? Si Dios nos ha dado este don, con este don nadie podr&aacute; contra nosotros. &iquest;Qui&eacute;n nos acusar&aacute;? &iquest;Qui&eacute;n nos condenar&aacute;?&raquo;. Parece, coment&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;que la fuerza de esta seguridad de ganador&raquo; Pablo la tenga &laquo;en sus propias manos, como una propiedad&raquo;. Como si dijese: &laquo;&iexcl;Ahora nosotros somos \u201ccampeones\u201d!&raquo;. Y, en efecto, afirma: &laquo;Pero en todas estas cosas somos m&aacute;s que vencedores&raquo;.<\/p>\n<p>Pero tal vez el ap&oacute;stol, alert&oacute; el Papa, &laquo;quer&iacute;a decirnos una cosa m&aacute;s profunda&raquo; y no simplemente que nosotros somos los vencedores, &laquo;porque tenemos este don en nuestras manos pero para otra cosa&raquo;. &iquest;Cu&aacute;l? La respuesta hay que buscarla en el pasaje sucesivo de la carta paulina, donde el ap&oacute;stol &laquo;comienza a razonar as&iacute;: \u201cPues estoy convencido de que ni muerte ni vida, ni &aacute;ngeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni ninguna otra criatura podr&aacute; separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jes&uacute;s, nuestro Se&ntilde;or\u201d&raquo;. Es decir, explic&oacute; el Pont&iacute;fice, &laquo;no es que nosotros somos vencedores respecto a nuestros enemigos, al pecado&raquo;; es verdad m&aacute;s bien que &laquo;nosotros estamos tan unidos al amor de Dios, que ninguna persona, ninguna potencia, ninguna otra cosa nos podr&aacute; separar de este amor&raquo;.<\/p>\n<p>As&iacute;, pues, Pablo, en ese &laquo;don de la recreaci&oacute;n&raquo;, de la &laquo;regeneraci&oacute;n en Cristo Jes&uacute;s&raquo;, ha visto algo m&aacute;s: &laquo;a qui&eacute;n da el don&raquo;. Ha visto &laquo;el amor de Dios. Un amor que no se puede explicar&raquo;.De aqu&iacute; parte la reflexi&oacute;n que toca la vida cotidiana del cristiano. &laquo;Cada hombre, cada mujer \u2014dijo el Papa Francisco\u2014 puede rechazar el don: \u201c&iexcl;No lo quiero! Prefiero mi vanidad, mi orgullo, mi pecado&#8230;\u201d. &iexcl;Pero el don est&aacute;!&raquo;. Ese don &laquo;es el amor de Dios, un Dios que no puede separarse de nosotros&raquo;. He aqu&iacute;, a&ntilde;adi&oacute; el Papa, &laquo;la \u201cimpotencia\u201d de Dios. Nosotros decimos que \u201cDios es poderoso, que lo puede hacer todo\u201d. Menos una cosa: &iexcl;separarse de nosotros!&raquo;.<\/p>\n<p>Se trata de un concepto tan grande que requiere un ejemplo, inmediatamente presentado por el Pont&iacute;fice. As&iacute;, record&oacute; una imagen evang&eacute;lica \u2014la de Jes&uacute;s que llora sobre Jerusal&eacute;n\u2014 que &laquo;nos hace comprender algo de este amor&raquo;. En el llanto de Jes&uacute;s, explic&oacute; el Papa Francisco, est&aacute; &laquo;toda la \u201cimpotencia\u201d de Dios: su incapacidad de no amar, de no separarse de nosotros&raquo;.<\/p>\n<p>En el Evangelio de san Lucas (13, 34-35) se lee la lamentaci&oacute;n de Jes&uacute;s sobre la ciudad: &laquo;Jerusal&eacute;n, Jerusal&eacute;n, que matas a los profetas y apedreas a los que se te env&iacute;an&raquo;. Es un lamento, destac&oacute; el Papa, que el Se&ntilde;or dirige no s&oacute;lo a esa ciudad sino a todos, recurriendo a &laquo;una imagen de ternura: \u201cCu&aacute;ntas veces he querido reunir a tus hijos como la gallina re&uacute;ne a sus polluelos bajo las alas, y no hab&eacute;is querido\u201d&raquo;. Como si dijese: &laquo;Cu&aacute;ntas veces he querido hacerte sentir esta ternura, este amor, como la gallina con sus polluelos, y vosotros lo hab&eacute;is rechazado&#8230;&raquo;.<\/p>\n<p>He aqu&iacute;, entonces, por qu&eacute; Pablo, habiendo comprendido esto, &laquo;puede decir que est&aacute; convencido de que ni muerte ni vida, ni &aacute;ngeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni ninguna otra criatura podr&aacute; separarnos de este amor&raquo;. Dios, en efecto, record&oacute; el Papa, &laquo;no puede no amar. Y esta es nuestra seguridad&raquo;. Una seguridad que es para todos, sin exclusi&oacute;n de clases. &laquo;Yo \u2014a&ntilde;adi&oacute; el Papa Francisco\u2014 puedo rechazar ese amor&raquo;, pero vivir&eacute; la misma experiencia del buen ladr&oacute;n que lo rechaz&oacute; &laquo;hasta el final de su vida&raquo; y precisamente &laquo;all&iacute; lo esperaba ese amor&raquo;. Incluso el hombre &laquo;m&aacute;s malo, el m&aacute;s blasfemo es amado por Dios con una ternura de padre, de pap&aacute;&raquo; o, para usar las palabras de Jes&uacute;s, &laquo;como una gallina a sus polluelos&raquo;. As&iacute;, pues, el Papa resumi&oacute; su meditaci&oacute;n: &laquo;Dios el poderoso, el creador lo puede hacer todo&raquo;; sin embargo &laquo;Dios llora&raquo; y &laquo;en esas l&aacute;grimas&raquo; est&aacute; todo su amor. &laquo;Dios \u2014concluy&oacute;\u2014 llora por m&iacute;, cuando yo me alejo; llora por cada uno de nosotros; Dios llora por los malvados, los que hacen muchas cosas malas, mucho mal a la humanidad&#8230;&raquo;. &Eacute;l, en efecto, &laquo;espera, no condena, llora. &iquest;Por qu&eacute;? &iexcl;Porque ama!&raquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Como una gallina con sus polluelos Jueves 29 de octubre de 2015 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 45, viernes 6 de noviembre de 2015 &nbsp; &laquo;Con ternura de padre&raquo;. 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