{"id":39350,"date":"2016-10-05T22:33:15","date_gmt":"2016-10-06T03:33:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-tiempos-cambian-23-de-octubre-de-2015\/"},"modified":"2016-10-05T22:33:15","modified_gmt":"2016-10-06T03:33:15","slug":"los-tiempos-cambian-23-de-octubre-de-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-tiempos-cambian-23-de-octubre-de-2015\/","title":{"rendered":"Los tiempos cambian (23 de octubre de 2015)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">PAPA FRANCISCO<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA <br \/> DE LA <i>DOMUS SANCTAE MARTHAE<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i> Los tiempos cambian<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Viernes 23 de octubre de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\">Fuente:<i> L\u2019Osservatore Romano<\/i>, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 44, viernes 30 de octubre de 2015 <\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&laquo;Los tiempos cambian y nosotros cristianos debemos cambiar continuamente&raquo;. El Papa Francisco repiti&oacute; en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n esta invitaci&oacute;n al cambio durante la misa que celebr&oacute; el viernes 23 de octubre, por la ma&ntilde;ana, en la capilla de la Casa Santa Marta. Una invitaci&oacute;n a obrar &laquo;sin miedo&raquo; y &laquo;con libertad&raquo;, manteniendo distancia de los conformismos tranquilizadores y permaneciendo &laquo;firmes en la fe en Jes&uacute;s&raquo; y &laquo;en la verdad del Evangelio&raquo;, pero movi&eacute;ndose &laquo;continuamente seg&uacute;n los signos de los tiempos&raquo;.<\/p>\n<p>Para la reflexi&oacute;n el Pont&iacute;fice parti&oacute; de las lecturas de esta &uacute;ltima parte del a&ntilde;o lit&uacute;rgico, que proponen en especial la carta a los Romanos. &laquo;Hemos destacado \u2014record&oacute; al respecto\u2014 c&oacute;mo Pablo predica con tanta fuerza la libertad que tenemos en Cristo&raquo;. Se trata, explic&oacute; el Papa, de &laquo;un don, el don de la libertad, de la libertad que nos ha salvado del pecado, que nos ha hecho libres, hijos de Dios como Jes&uacute;s; esa libertad que nos conduce a llamar a Dios Padre&raquo;. As&iacute;, pues, el Papa Francisco a&ntilde;adi&oacute; que &laquo;para tener esta libertad debemos abrirnos a la fuerza del Esp&iacute;ritu y comprender bien qu&eacute; sucede dentro de nosotros y fuera de nosotros&raquo;. Y si los &laquo;d&iacute;as pasados, la semana pasada&raquo;, nos hab&iacute;amos detenido en &laquo;c&oacute;mo distinguir lo que sucede dentro de nosotros: lo que viene del buen Esp&iacute;ritu y lo que no viene de &eacute;l&raquo;, o sea sobre el discernimiento de lo que &laquo;sucede dentro de nosotros&raquo;, en la liturgia del d&iacute;a el pasaje del Evangelio de san Lucas (12, 54-59) exhorta a &laquo;mirar hacia fuera&raquo;, haciendo &laquo;reflexionar sobre c&oacute;mo valoramos las cosas que suceden fuera de nosotros&raquo;.<\/p>\n<p>He aqu&iacute; entonces la necesidad de preguntarnos acerca de &laquo;c&oacute;mo juzgamos: &iquest;somo capaces de juzgar?&raquo;. Para el Papa &laquo;las capacidades la tenemos&raquo; y Pablo mismo &laquo;nos dice que nosotros juzgaremos al mundo: nosotros cristianos juzgaremos al mundo&raquo;. Tambi&eacute;n el ap&oacute;stol Pedro dice algo an&aacute;logo cuando &laquo;nos llama estirpe electa, sacerdocio santo, naci&oacute;n elegida precisamente para la santidad&raquo;.<\/p>\n<p>En definitiva, aclar&oacute; el Pont&iacute;fice, nosotros cristianos &laquo;tenemos esta libertad de juzgar lo que sucede fuera de nosotros&raquo;. Pero \u2014advirti&oacute;\u2014 &laquo;para juzgar debemos conocer bien lo que sucede fuera de nosotros&raquo;. Y entonces, se pregunt&oacute; el Papa Francisco, &laquo;&iquest;c&oacute;mo se puede hacer esto que la Iglesia llama \u201cconocer los signos de los tiempos\u201d?&raquo;.<\/p>\n<p>Al respecto el Papa dijo que &laquo;los tiempos cambian. Es caracter&iacute;stico de la sabidur&iacute;a cristiana conocer estos cambios, conocer los diversos tiempos y conocer los signos de los tiempos. Qu&eacute; significa uno y qu&eacute; significa lo otro&raquo;. Cierto, el Papa es consciente de que esto &laquo;no es f&aacute;cil. Porque nosotros escuchamos muchos comentarios: \u201cHe escuchado que lo sucedi&oacute; all&aacute; es esto y lo que sucede all&aacute; es otra cosa; he le&iacute;do esto, me han dicho esto&#8230;&raquo;. Pero, a&ntilde;adi&oacute; inmediatamente, &laquo;yo soy libre, debo emitir mi propio juicio y comprender qu&eacute; significa todo esto&raquo;. Y &laquo;se trata de un trabajo que a menudo nosotros no hacemos: nos conformamos, nos tranquilizamos con \u201cme han dicho, he escuchado, la gente dice, he le&iacute;do&#8230;\u201d. Y as&iacute; nos quedamos tranquilos&raquo;. En cambio deber&iacute;amos preguntarnos: &laquo;&iquest;Cu&aacute;l es la verdad? &iquest;Cu&aacute;l es el mensaje que el Se&ntilde;or quiere darme con ese signo de los tiempos?&raquo;.<\/p>\n<p>Come es habitual el Papa propuso tambi&eacute;n sugerencias pr&aacute;cticas &laquo;para comprender los signos de los tiempos&raquo;. Ante todo, dijo, &laquo;es necesario el silencio: hacer silencio y mirar, observar. Y despu&eacute;s reflexionar dentro de nosotros. Un ejemplo: &iquest;por qu&eacute; ahora hay tantas guerras? &iquest;Por qu&eacute; ha sucedido todo esto? Y rezar&raquo;. Por lo tanto, &laquo;silencio, reflexi&oacute;n y oraci&oacute;n. S&oacute;lo as&iacute; podremos comprender los signos de los tiempos, aquello que Jes&uacute;s quiere decirnos&raquo;.<\/p>\n<p>Y en este sentido no hay pretextos. Aunque, en efecto, cada uno de nosotros se pueda ver tentado de decir: &laquo;Pero yo no estudi&eacute; mucho&#8230; No fui a la universidad y tampoco a la escuela secundaria&#8230;&raquo;, las palabras de Jes&uacute;s no dejan espacio a dudas. &Eacute;l no dice: &laquo;Mirad c&oacute;mo hacen los universitarios, mirad c&oacute;mo proceden los doctores, mirad c&oacute;mo lo hacen los intelectuales&#8230;&raquo;. Al contrario, dice: &laquo;Mirad a los campesinos, a los sencillos: ellos, en su sencillez, saben comprender cuando llega la lluvia, c&oacute;mo crece la hierba; saben distinguir el trigo de la ciza&ntilde;a&raquo;. Como consecuencia &laquo;esa sencillez \u2014si va acompa&ntilde;ada por el silencio, la reflexi&oacute;n y la oraci&oacute;n\u2014 nos har&aacute; comprender los signos de los tiempos&raquo;. Porque, record&oacute;, &laquo;los tiempos cambian y nosotros cristianos debemos cambiar continuamente. Tenemos que cambiar firmes en la fe en Jesucristo, firmes en la verdad del Evangelio, pero nuestro obrar se debe mover continuamente seg&uacute;n los signos de los tiempos&raquo;.<\/p>\n<p> Al t&eacute;rmino de su reflexi&oacute;n el Pont&iacute;fice volvi&oacute; a la reflexi&oacute;n inicial. &laquo;Somos libres \u2014afirm&oacute;\u2014 por el don de la libertad que nos dio Jesucristo. Pero nuestro trabajo es examinar lo que sucede dentro de nosotros, discernir nuestros sentimientos, nuestros pensamientos; y analizar lo que sucede fuera de nosotros, discernir los signos de los tiempos&raquo;. &iquest;C&oacute;mo? &laquo;Con el silencio, con la reflexi&oacute;n y con la oraci&oacute;n&raquo;, repiti&oacute; como conclusi&oacute;n de la homil&iacute;a.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE Los tiempos cambian Viernes 23 de octubre de 2015 &nbsp; Fuente: L\u2019Osservatore Romano, ed. sem. en lengua espa&ntilde;ola, n. 44, viernes 30 de octubre de 2015 &nbsp; &laquo;Los tiempos cambian y nosotros cristianos debemos cambiar continuamente&raquo;. El Papa Francisco repiti&oacute; en m&aacute;s de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-tiempos-cambian-23-de-octubre-de-2015\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLos tiempos cambian (23 de octubre de 2015)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-39350","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39350","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39350"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39350\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39350"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39350"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39350"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}